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Enrique VI de Inglaterra

Enrique VI de Inglaterra
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Rey de Inglaterra
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Rey de Inglaterra y señor de Irlanda
31 de agosto de 1422 - 4 de marzo de 1461
Predecesor Enrique V de Inglaterra
Sucesor Eduardo IV de Inglaterra
Nombre real Enrique de Lancaster y Valois
Otros títulos Señor de Irlanda
Nacimiento 6 de diciembre de 1421
Castillo de Windsor, Berkshire, Bandera de Inglaterra Inglaterra
Fallecimiento 21 de mayo de 1471
Torre de Londres, Londres, Bandera de Inglaterra Inglaterra
Entierro Castillo de Windsor, Bandera de Inglaterra Inglaterra
Regente Ricardo, Duque de Gloucester
Consorte Margarita de Anjou
Descendencia Eduardo de Westminster
Casa Real Casa de Lancaster
Padre Enrique V de Inglaterra
Madre Catalina de Valois

Enrique VI de Inglaterra. Rey de Inglaterra y señor de Irlanda en dos momentos diferentes, durante la Guerra de los Cien Años y la Guerra de las Dos Rosas. Subió al trono con menos de un año de nacido al morir su progenitor, pero un consejo privado, dependiente del Parlamento, gobernó el país hasta su mayoría de edad. [1] Como su padre, reclamó la corona francesa.[2] y fue también rey de Francia desde 1422, pero después de la intervención de Juana de Arco, Inglaterra perdió todas las posesiones francesas, excepto Calais. [3]

Síntesis biográfica

Primeros años

Nació en el Castillo de Windsor, Berkshire, Inglaterra el 6 de diciembre de 1421. Era hijo único de Enrique V y Catalina, hija de Carlos VI, rey de Francia. Sucedió a su padre a la muerte de este, el 31 de agosto de 1422 cuando solo contaba 8 meses de nacido. A la muerte de su abuelo, el monarca francés Carlos VI, fue proclamado en París, rey de Francia, al mismo tiempo que se le concedía el mismo título a su rival, Carlos VII.

El testamento de Enrique V confiaba la administración del estado, durante la minoría de edad del príncipe Enrique, a sus dos hermanos tíos del niño, Juan, duque de Bedford, el mayor, reputado por su espíritu justiciero, su talento y su amor al bien público, debía gobernar en Francia. Humphrey, duque de Glócester, en Inglaterra, mientras que el conde de Warwick, primo de los anteriores, quedaba encargado de la educación y guarda del rey niño.

Reinado

El reinado de Enrique VI comprendió dos periodos distintos. El primero, que iba de 1422 a 1455, corresponde a la Edad Media y llega hasta el fin de la Guerra de los Cien Años. El segundo, que se extiende hasta la muerte del monarca, pertenece a los tiempos modernos, abre una nueva era en la historia inglesa, y contiene el comienzo de la Guerra de las Dos Rosas. Los esfuerzos del regente para asegurar a su pupilo la dominación de toda Francia en un principio, y más tarde la de la parte de este país que había reconocido la autoridad de Enrique V, puede conocerse leyendo el artículo Cien Años.

La muerte del duque de Bedford, ocurrida el 14 de diciembre de 1485, privó a Enrique VI de un tutor irreemplazable. Quedaba para sustituirle el duque de Glócester, violento, falto de capacidad administrativa, cruel con los prisioneros. Glócester, con sus locuras, favoreció sin quererlo la causa de los franceses. También es cierto, que protegió a varios escritores ingleses, franceses e italianos, que tuvo la primera idea de una biblioteca pública, que dotó de 600 volúmenes a la Universidad de Oxford, que procuró atraerse a los escoceses, auxiliares de Francia en la Guerra de Cien Años, devolviendo la libertad a Jacobo I, casado antes de regresar a su país con Juana de Somerset, hija de una poderosa familia inglesa, y que concluyó una tregua con este monarca. Sin embargo se atrajo la enemistad, verdaderamente temible, de Felipe el Bueno, duque de Borgoña. También dificultó la buena marcha de los negocios por sus disputas con su tío, el cardenal de Winchester. El 6 de noviembre de 1429 se celebró en Londres la coronación de Enrique VI. Seis días después el Parlamento dispuso que fuera suprimido el cargo de protector y defensor de la iglesia, al duque de Glócester y que este conservara solamente el de primer consejero del rey. No habiendo agregado nada a la capacidad del niño rey a la ceremonia de su consagración, parecía que el estado seguía necesitando un protector; no obstante los partidarios del cardenal pretendían que la existencia de un protector era incompatible con la dignidad de un rey coronado. De este modo arruinaba Winchester poco a poco el crédito y el poder de su sobrino. Glócester era partidario de la guerra, y sin otra causa sus enemigos trabajaron a favor de la paz.

El 20 de mayo de 1444, se ajustó una tregua con Francia, y al año siguiente se casó Enrique con Margarita, hija de Renato de Anjou, rey titular de Nápoles, Sicilia y Jerusalén. Este matrimonio fue negociado por el conde Guillermo de la Pole, luego duque de Suffolk. Enrique, al verificar su enlace, restituyó a su suegro el Manine y el Anjou. Margarita, que a la sazón contaba 16 años, se distinguía por su viva inteligencia y su carácter firme y emprendedor, así como por su brillante hermosura, sin embargo no llevó dote alguna. Pobre y francesa, tenía un doble título para ser desgraciada y odiada del pueblo inglés.

Expiró la tregua con Francia y continuó Carlos VII la guerra mostrándose sordo a toda proposición de paz, calificó el pueblo de traidores al cardenal de Winchester y al duque de Suffolk, autores del casamiento del monarca, y en 1447 fallecieron los principales promovedores de los disturbios del reino. Glócester y el viejo cardenal su tío. Cumplió el obispo de Chíchester la triste misión de hacer que las tropas inglesas evacuasen el Maine y el Anjou, y, odiado por el pueblo por este motivo, fue asesinado en enero de 1450 en Portsmouth durante un alzamiento popular.

Creció la exasperación contra Suffolk, uno de los consejeros o ministros del rey, y Enrique, en interés del mismo acusado, le redujo a prisión. Puesto en libertad no mucho más tarde, estalló, al extenderse esta noticia por el reino, una insurrección en el condado de Kent, y tras varios incidentes Suffolk fue decapitado el 3 de mayo de 1450.

El 23 de octubre de 1453, la reina dio a luz un niño, pero lejos de calmarse los ánimos creció la irritación, pues los partidarios del duque de York dijeron en todas partes que el Príncipe de Gales no era hijo de los reyes. Para esa época Enrique había sido declarado insano mentalmente.

Durante los años que precedieron la mayoría de edad de Enrique VI, las grandes familias se enfrentaron entre sí para conquistar el poder, y en 1455 estalló la llamada Guerra de las Dos Rosas.[4] Antes de que concluyese la famosa lucha murió Enrique, monarca desprovisto de todas las cualidades que convienen a un rey de carácter dulce y sensible, de cuerpo débil, de espíritu tímido, y de escaso talento, tanto que fue necesario renunciar a enseñarle hasta los primeros rudimentos de las letras. Su poco entendimiento se dificultaba con frecuencia de un modo completo, terminando en ataques de locura, triste legado heredado de su abuelo Carlos VI.

Muerte

Enrique escapó a Escocia y permaneció allí hasta 1464 que regresó para tomar parte en una sublevación contra Eduardo IV, fue capturado en 1465 y encerrado en la Torre de Londres. Volvió a ser rey, nominalmente, en 1470, aunque Eduardo le destronó un año más tarde encerrándolo de nuevo en la Torre, donde falleció el 21 de mayo de 1471, probablemente asesinado.[5]

Véase también

Referencias

  1. Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Biografías y vidas
  2. Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Buscabiografías
  3. Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Biografías y vidas
  4. Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Biografías y vidas
  5. Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Buscabiografías

Fuentes

  • Enrique VI. Disponible en: Diccionario Enciclopédico Hispano Americano de Literatura de Literatura, ciencias, artes, etc. Edición profusamente ilustrada. Tomo VIII p 389 – 390.
  • Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Buscabiografías
  • Enrique VI de Inglaterra. Disponible en: Portal Biografías y vidas