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Mamey amarillo

Mamey amarillo
Mamey de Santo Domingo
Información sobre la plantilla
Mamey amarillo 1.jpeg
Nombre Científico:Mammea americana L.
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Magnoliopsida
Orden:Malpighiales
Familia:Clusiaceae
Subfamilia:Kielmeyeroideae
Tribu:Calophylleae
Género:Mammea
Especie:Mammea americana

El Mamey amarillo o mamey de Santo Domingo. Es un árbol perennifolio de la familia de las clusiáceas, posee una altura entre los 20 a 25 m y es originario de la zona Norte de América del Sur y de las Islas Antillas y que se encuentra en la actualidad en la mayor parte de la América tropical.

Taxonomía

Nombre científico

  • Mammea americana L.[1][2][3][4]
    Partes de la Mammea americana

Autores

Sinonimia

  • Potamocharis mamei Rottb.[6]

Nombre común

En español, se conoce también como mamey de Santo Domingo, mamey amarillo, mamey de Cartagena, mata serrano, o zapote de Santo Domingo.

Área de distribución natural

El área de distribución natural del mamey se extiende desde alrededor de la latitud 20° N. a la 12° N., a través de Las Antillas. En épocas pasadas al Nuevo Mundo, la especie aparentemente crecía en Jamaica, la isla de La Española, Puerto Rico y las Antillas Menores.

La especie probablemente se originó en una de estas islas y fue transportada a las otras en tiempos pre-históricos por los indios Arawak y por otros indígenas para los cuales era una fuente alimenticia importante. Al adaptarse a diferentes terrenos siempre que sean profundos y fértiles, hoy en día es común su semi-cultivo en Cuba, la América Central y el norte de la América del Sur, y se le cultiva como un árbol frutal en muchas otras áreas tropicales y húmedas a nivel mundial.

Descripción

Hojas con fruto
Árbol de armonioso porte y follaje, con altura media de 20 m, llegando hasta 25 m, con una copa amplia, densa y regular. El follaje es verde oscuro, tronco recto y vertical que puede alcanzar un metro de diámetro y que, al igual que otras clusiáceas, exuda un látex amarillo y resinoso al ser cortado.

Hojas de color verde brillante oscuro, de peciolo corto, elíptico, algunas veces oblongo-ovado, la base en forma de cuña, obtusa o redondeada; el ápice redondo u obtuso, los márgenes enteros con numerosas glándulas finas y claras entre las nervaduras; de 1 0 a 20 cm de largo y 5 a 1 0 cm de ancho.

Flores solitarias o, también formando racimos en las axilas de los brotes jóvenes, con dos sépalos y cuatro a seis pétalos blancos y fragantes. Planta con árboles masculinos y con árboles hermafroditas.

El fruto es una drupa globosa u oblada, de 7 a 25 cm de diámetro y peso entre 600 y 700 g, pudiendo llegar hasta 1.0 kg. Cáscara color marrón claro, áspera. El epicarpio duro forma con la parte externa del mesocarpio, una cáscara de 3 a 4 mm de espesor, rica en fibras y canales de resina y fácilmente desprendible. La pulpa o mesocarpio es de color amarillo hasta rojizo, consistencia firme y azucarada. Las semillas de 6 a 8 cm de largo se presentan en número de uno a cuatro, dispuestas de manera radial.

Ecología y adaptación

Flor
El mamey crece de mejor manera en climas de húmedos a muy húmedos, con regímenes de precipitación con 1,500 mm/año o más.

En Puerto Rico, la especie crece mejor en áreas en donde la precipitación anual promedio varía entre 1500 y 3000 mm.


Se le puede encontrar en la isla de Martinica en áreas en donde la precipitación anual varía entre 2000 y 4000 mm.

Se cultiva en los valles interandinos de Perú y Ecuador, donde llueve menos de 1,500 mm, pero con lluvias bien distribuidas o con suplemento de riego.

Planta bien adaptada a los climas tropicales y subtropicales, donde crece desde cerca del nivel del mar hasta una elevación de 1,600 m en México y Colombia.

No tolera las heladas.

Prefiere suelos profundos, bien drenados, con buena fertilidad, pero puede adaptarse a suelos arenosos y limosos. Tolera también suelos que van de margas arenosas a arcillas, y una fluctuación en el pH de 5.1 a 7.8. En apariencia, el mamey no crece en arenas excesivamente drenadas o en suelos con drenaje pobre. Sobrevive y crece de manera lenta en suelos erosionados y compactos.

En Jamaica, es más común en áreas derivadas de piedra caliza.

En Puerto Rico se le puede encontrar en áreas en donde los suelos son derivados de rocas sedimentarias e ígneas.

No tolera suelos compactados ni con mal drenaje.

Aplicaciones

Frutos

Fruto
Este árbol que puede ser considerado ornamental purificando el ambiente alrededor de viviendas, en los parques y a lo largo de los caminos y carreteras. se cultiva preferentemente por la fruta la cual tiene una pulpa carnosa firme y de color anaranjado, cubierta por una cáscara correosa de color pardo Tiene una pulpa suave deliciosa cruda, consumiéndose de manera natural ya sea directamente en ensaladas de frutas o en conservas, o servido con crema y azúcar o vino.

Madera

Su madera es dura y pesada con un peso específico que se reporta como de 0.865 g por cm3, durable, de buen aspecto adquiere buen pulimento, es fácil de trabajar aunque cuando se seca de manera muy lenta sufre de una degradación considerable en el proceso permitiendo luego usos en carpintería en general, como postes, para objetos torneados aunque a falta de estabilidad después de la manufactura la hacen inadecuada para muebles.

Propiedades Medicinales

Atribuyéndosele además propiedades medicinales a diversas partes de su estructura La mameína y las coumarinas relacionadas han sido objeto de investigaciones para determinar su actividad farmacológica ya que los usos del mamey en la medicina popular han incluido el tratamiento de las infecciones del cuero cabelludo, la diarrea, problemas oculares y digestivos, además de curar las enfermedades de la piel ocasionadas por parásitos.

Sus semillas y resina

El núcleo de las semillas y la resina que exuda el árbol tienen valor como insecticida, frecuentemente en el pasado fue utilizado como insecticidas para eliminar las garrapatas y las niguas en los animales domésticos y en los seres humanos. En los momentos actuales nuestro país aplica el látex de la semilla del mamey amarillo como insecticida Contra el Aedes Aegypti, eliminando las larvas de ese vector. Con unos pocos gramos de la simiente del delicioso fruto, en un litro de agua, se da muerte al mosquito trasmisor del dengue.

Esta creación de productos totalmente naturales que sustituyan los de procedencias artificiales, y con ello garantiza ahorro económico y mejor calidad de vida.

Corroborándose la efectividad y fácil empleo del producto al haberse aplicado ya en lugares donde existían focos de mosquito, dando un resultado ciento por ciento positivo. Pueden ser perjudiciales a la salud si se ingieren en cantidades grandes y de manera regular. Un licor llamado "l’eau de creole" se destila a partir de las flores fermentadas.

Composición química y valor nutricional

Fruto abierto
La composición porcentual promedio del fruto es de 62% de pulpa, 20% de semilla y 18% de cáscara. Su valor nutritivo se presenta en el cuadro siguiente:
Componente Unidad Valor
Agua g 88,9
Valor energético cal 37,0
Proteínas g 0,5
Grasas g 0,1
Carbohidratos g 9,7
Calcio mg 5,0
Fósforo mg 46,0
Hierro mg 0,5
Caroteno mg 0,37
Tiamina mg 0,02
Riboflavina mg 0,04
Niacina mg 0,61
Ácido Ascórbico mg 2,00
Valor nutritivo de 100 g de pulpa fresca de mamey.

Potencial económico

Aspectos de agroindustrialización a pequeña escala

El mamey se cultiva más que nada por su fruta, la cual tiene una pulpa carnosa firme y de color anaranjado, cubierta por una cáscara correosa de color pardo. Su sabor ha sido comparado al del albaricoque.

La forma más simple de industrializar es cortar la fruta en tiras, macerarla en azúcar por algunas horas y envasarla para su consumo. Sin embargo, existen otras formas de industrialización casera que podrían ser mejoradas para constituir la base de una microempresa agroindustrial, como son la preparación de mermeladas, compotas y licores.

Un licor llamado “l’eau de creole” se distila a partir de las flores fermentadas.

Se puede preparar pasta de mamey, con rendimiento de 40% en base a la fruta, pero es necesario utilizar un molino coloidal. La pasta se conserva en buenas condiciones al medio ambiente y a 37ºC con bisulfito de sodio (400 ppm) y sorbato de potasio (0,1%), además del tratamiento térmico de 80ºC durante tres minutos. La dilución de la pasta en agua (1:6), de un buen nectar de 14,5 º brix y pH 3,5.

Todas las partes del mamey tienen propiedades insecticidas y pueden ser perjudiciales a la salud si se ingieren en cantidades grandes y de manera regular.

El mamey posee unas hojas brillantes y de color verde oscuro, a la vez que un follaje denso, y se planta con frecuencia debido a su valor como una ornamental alrededor de viviendas, en los parques y a lo largo de los caminos y carreteras.

Las infusiones de las semillas pulverizadas y la goma extraída de la corteza y de la cáscara de la fruta verde se usaron con frecuencia en el pasado como insecticidas para eliminar las garrapatas y las niguas en los animales domésticos y en los seres humanos.

Los usos del mamey en la medicina popular han incluido el tratamiento de las infecciones del cuero cabelludo, la diarrea y los problemas oculares y digestivos.

La mameína y las coumarinas relacionadas han sido objeto de investigaciones para determinar su actividad farmacológica.

El duramen del mamey es de un color pardo rojizo mientras que la albura es de un color ligeramente más claro.

La madera es dura, pesada y fuerte, con un peso específico de 0.865 g/cm3cuando se seca al aire hasta 0.980 g/cm3 con un contenido de humedad sin especificar. La madera se seca de manera lenta y sufre de una degradación considerable en el proceso. En una prueba en Puerto Rico relativa al secado al aire, el 50 por ciento del volumen se perdió debido a defectos desarrollados durante el secado. La madera del mamey se encoge un 5.4 por ciento radialmente, 12.1 por ciento tangencialmente y 0.38 por ciento longitudinalmente. Se trabaja a máquina con facilidad, pero la falta de estabilidad después de la manufactura la hacen inadecuada para muebles. A pesar de que se encuentra disponible en cantidades limitadas, la madera del mamey se utiliza para molduras, artículos novedosos y para objetos torneados, a la vez que para vigas y postes. Los troncos fueron en el pasado populares a nivel local para ser usados para tabaqueras de pipas.

Importancia económica potencial y comercialización

Existe costumbre de consumo de la fruta y los productos del mamey en varios países de América tropical, por lo que también se da la posibilidad para el aumento en el mercado para la fruta o sus productos industrializados. La industrialización en pequeña escala permitirá que los productos de esta especie puedan ser utilizados por mayor cantidad de personas en un mayor período del año.

Propagación, técnicas de cultivo y conservación

La característica de la especie de presentar plantas masculinas y plantas hermafroditas, recomienda realizar la propagación de forma vegetativa. En este caso, el método más utilizado es el injerto de púa terminal con inserción plena ("garfagem no topo en fenda cheia"). El patrón o portainjerto es el mismo mamey obtenido de semilla. El material para el injerto es tomado de las ramas ortotrópicas de plantas hermafroditas que presente características deseables. El índice de prendimiento de los injertos está alrededor de 90%. Las plantas pueden llevarse al campo definitivo al año de injertado.

La propagación por injerto confiere precocidad, además de garantizar que la plantación esté constituida solamente con plantas hermafroditas. Las plantas injertadas fructifican a los cuatro años después del trasplante, mientras que en las plantas obtenidas de semillas la fructificación se inicia solamente después de ocho años del trasplante, con el agravante de la presencia de más de 50% de plantas masculinas que no producen frutos.

Las semillas son importantes sólo para la obtención de portainjertos. La estructura utilizada como semilla corresponde al endocarpio el que contiene una semilla en su interior. Cada fruto contiene de uno a cuatro endocarpios, siendo que 71,5% de los frutos presentan solamente un endocarpio, 24,5% dos, 3,0% tres y 1,0% cuatro. Los endocarpios son de tamaño grande, pesando en promedio 47,8 g cada uno.

Las semillas se germinan en camas conteniendo la mezcla de tierra vegetal, estiércol, arena y ceniza en la proporción 4:3:1:1, colocándolas en surcos distanciados 10 cm y a 5 a 8 cm de profundidad. El proceso de germinación es lento y poco uniforme. La emergencia de las plántulas se inicia 40 días después de la siembra y se prolonga hasta 260 días, cuando se alcanza el máximo (Figura 27). En las semillas recién extraídas del fruto y no sometidas al secado, el porcentaje de germinación está alrededor de 90%. La germinación es de tipo hipogea.

Prácticas culturales y producción

El espaciamiento recomendado en campo definitivo para las plantas francas es de 9 m entre plantas sembradas al tresbolillo (141 plantas/ha), pero en plantas injertadas puede ser posible reducir este distanciamiento a 8 m. El trasplante debe efectuarse en la época de lluvias, para facilitar el prendimiento y el mejor desarrollo de las plántulas.

Las plantas en campo definitivo deben recibir una poda de formación que consiste en eliminar las ramas que estén debajo de 1,5 m, para facilitar las labores agrícolas posteriores. Asimismo, esta poda tiene por objetivo despuntar la planta para formar la copa, especialmente en las injertadas. Adicionalmente, se debe efectuar podas anuales de limpieza, para eliminar las ramas enfermas, parasitarias y las secas.

No se tiene experiencias en abonamiento pero, para las condiciones de Belém, Brasil, se recomienda que durante los primeros dos años las plantas deben recibir dos aplicaciones cada seis meses de 150 g/planta de la mezcla de sulfato de amonio (15%), superfosfato triple (50%) y cloruro de potasio (35%), complementado con 2 kg de estiércol de gallina.

A partir del tercer año se recomienda la aplicación de 600 g por planta de esta mezcla, complementada con 3 kg de estiércol de gallina. Al igual que en todas las plantas perennes, los fertilizantes deben ser incorporados en la proyección de la copa.

La floración y fructificación se inicia al sexto año del trasplante en plantas francas, alcanza un nivel comercial al octavo año y su nivel máximo al décimo año. En las plantas injertadas el inicio de floración puede adelantarse en dos años. El rendimiento estimado para una plantación de 141 plantas es de 250 frutos/planta/año con un peso promedio de 650 a 700 g, cada uno.

En la Amazonia la producción del mamey ocurre en la época de menor intensidad de lluvias; está distribuida entre los meses de mayo y diciembre, pero se concentra entre agosto y septiembre.

La planta es muy sensible a las variaciones bruscas en la humedad del suelo y es conveniente efectuar la irrigación complementaria, o por lo menos tener una buena cobertura muerta en el período más seco. Un período seco, seguido de lluvias intensas provoca tajaduras en el fruto, que puede comprometer más del 50% de la producción.

Tecnología de cosecha y postcosecha

La cosecha se efectúa con mayor incidencia entre mayo hasta diciembre, encontrando menor producción durante el resto del año. Los frutos pueden ser cogidos del árbol, cuando han completado su desarrollo y un tamaño satisfactorio, en cuyo caso pueden ser conservados durante 15 a 20 días. Los frutos que caen al suelo estando maduros también pueden ser colectados, presentan una pulpa perfumada, gusto agradable y mejor calidad, pero el período de almacenamiento es menor, entre ocho y diez días.

Diversidad genética

Existe cierta diversidad genética que se manifiesta en la forma y tamaño de los frutos, rendimiento, acidez, grados brix y en el color de la pulpa. Sin embargo, esta diversidad no ha sido estudiada en forma detallada.

Disponibilidad de recursos genéticos

Los recursos genéticos disponibles en instituciones son limitados. Existen una colección con seis entradas en el INPA, Manaus, dos accesos en CPATU, Belém, Brasil; cinco en el INIA y 36 cultivares mejorados en la Universidad Nacional Agraria "La Molina", Lima, ambos en el Perú; 20 entradas en el CATIE, Costa Rica, cinco en el USDA, Miami y plantas aisladas en jardines botánicos de República Dominicana, Puerto Rico y Guadalupe.

Prioridades de investigación

El cultivo está más difundido en áreas fuera de la región amazónica (costa de Perú, países del Caribe). La tecnología desarrollada para su cultivo en la Amazonia podría servir como base para otras áreas aptas para el cultivo.

El mejoramiento debe efectuarse por medio de la selección de plantas con alta productividad que presenten frutos con peso entre 1,0 y 2,0 kg y rendimiento de pulpa superior al 70 %. Otras características interesantes que debe ser consideradas con respecto al fruto a la hora del mejoramiento de este cultivo son: baja acidez, alto contenido de º brix en la pulpa y que las semillas no presenten cartílagos penetrando en la pulpa. Existe variabilidad genética para todas esas características. Las matrices seleccionadas pueden propagarse fácilmente de manera vegetativa.

Plagas y enfermedades

Se han identificado varias plagas de insectos que se alimentan de las hojas y la fruta del mamey, pero ninguna de ellas parece constituir una amenaza seria para los árboles individuales.

La avispa Trigona rufricus, conocida como "avispa negra", "abelha cachorro" o "abelha irapua", ataca hojas, ramas, flores y hojas nuevas. Se controla eliminando los nidos que se encuentran frecuentemente en la parte alta de los árboles o con aplicación de insecticida.


El coleóptero Costalimaita ferruginea también ataca las hojas, ocasionando daños serios al mamey.

El añublo negro, Aulographum melioloides Cke. & Mass., y otras enfermedades fungales atacan ocasionalmente las hojas.

Las termitas de la madera húmeda consumen las ramas muertas y los troncos de árboles muertos, y la madera es muy susceptible al daño por las termitas de la madera seca.

La madera del mamey es moderadamente durable cuando en contacto con el suelo.

Algunos de los árboles viejos y de gran tamaño en Puerto Rico sufren de la pudrición del duramen que penetra a través de cicatrices basales.

La especie es resistente al daño por el viento.

Referencias

  1. Nombre científico de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012. Disponible en:www.tropicos.org
  2. Nombre científico de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012. Disponible en:www.theplantlist.org
  3. Nombre científico de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012. Disponible en:biogeodb.stri.si.edu
  4. Nombre científico de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012 en Software Catalogue of Life: 2011 Annual Checklist, CD. ETI BioInformatics, 2011. Disponible en: www.catalogueoflife.org
  5. Autores de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012. Disponible en:www.tropicos.org
  6. Sinonimia de Mammea americana. Consultado 16 de agosto de 2012. Disponible en:www.theplantlist.org

Fuente