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San Alberto de Jerusalén

San Alberto de Jerusalén
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Religión o MitologíaCatolicismo
Día celebración17 de Septiembre
País o región de origenCastel Gualtieri, Bandera de Italia Italia

San Alberto de Jerusalén por su cargo, su nombre Alberto de Vercelli y también conocido por su nombre secular, Alberto Avogadro. Nació en Castel Gualtieri hacia el año 1149. Solicitó su admisión entre los canónigos regulares de la Santa Cruz de Mortara. Fue elegido prior general de la congregación en 1180. Nombrado obispo de Bobbio primero (1184), y de Vercelli poco después (1185), fue designado patriarca de Jerusalén el año 1205. En su gobierno encarnó siempre el ideal del buen pastor con la palabra y con el ejemplo. Promovió incansablemente la paz. Durante su patriarcado (1206-1214) agrupó en comunidad a los hermanos ermitaños del monte Carmelo y les redactó su Regla.

Síntesis biográfica

Nació en Castel Gualtien, diócesis de Reggio Emilia (Italia), a mediados del siglo XII de la familia Avogadro o de los condes Sabbioneta. En 1180 fue elegido Prior de los Canónigos Regulares de Santa Cruz de Mortara (Pavía).

En 1184 fue elegido obispo de Bobbio y al año siguiente de Vercelli, diócesis que gobernó por espacio de veinte años. Durante ese tiempo desempeñó, con gran acierto, delicadas misiones nacionales e internacionales, encargado por papas y emperadores.

Todos acudían a él, sabedores de su prudencia, firmeza e independencia. Fue lo que suele llamarse "experto árbitro" de los más intrincados litigios que tenían relación con la Iglesia.

Dadas sus cualidades y mirando el bien de la Iglesia universal, el papa Inocencio III lo nombró Patriarca de Jerusalén, aunque le dolió perder este sujeto, del que dijo en 17 de febrero de 1205:
«[...] aunque nos eres muy necesario en la región de Lombardía, pues confiamos plenamente en ti para que nos representes incluso en los más difíciles asuntos"[...]»

El 16.6.1205 anuncio este mismo papa a los prelados de Tierra Santa que les enviaba a Alberto, "varón probado, discreto y prudente como legado suyo para la provincia eclesiástica de Jerusalén".

Llegó a Palestina a principios de 1206 y fijó su residencia en Accón (San Juan de Acre) porque Jerusalén estaba ocupada por los sarracenos.

Sus extraordinarias cualidades de experto mediador también las ejercitó con fruto durante los nueve años que duró su patriarcado. Para los carmelitas, su obra más benemérita fue la entrega de la Regla o Norma de vida que lleva su nombre y que aún hoy observa el Carmelo en todas sus múltiples Ramas.

El 14 de septiembre de 1214, en Accón, mientras participo San Alberto en una procesión, fue asesinado a puñaladas por el Maestro del Hospital del Espíritu Santo, al cual había reprendido y depuesto de su cargo a causa de su mala vida. Su recuerdo, que comenzó a celebrarse en la Orden en 1504, celebramos ahora el 17 de septiembre con la categoría de fiesta.

Patriarca de Jerusalén

El 17 de febrero de 1204, Inocencio III le instó a aceptar el patriarcado de Jerusalén, para el que había sido elegido por el Capítulo del Santo Sepulcro. Le concedió el palio y le nombró su legado en el reino de Jerusalén. Alberto llevó también allá a cabo una obra importante religiosa y política.

En 1206 Alberto ratificó el contrato matrimonial entre el rey Hugo I de Chipre y Alicia de Champaña. En el principado de Antioquía depuso al patriarca griego Simeón II, introducido por Bohemundo IV, conde de Trípoli, e intentó en vano liberar al patriarca latino Pedro de Anguiema, que finalmente murió en prisión. Por consejo de Alberto los canónigos de Antioquía eligieron a Pedro de Lucedio como nuevo patriarca.

En 1211 excomulgó al rey León I de Armenia, regente del Reino armenio de Cilicia, que se había apoderado de las posesiones de los Templarios, aunque dos años más tarde León I se sometió y fue absuelto de su censura.

En Chipre, Alberto intentó reconciliar al rey Hugo I con el antiguo regente Guillermo de Montbeliard (1211) y declaró inválida la elección de Durando como arzobispo de Nicosia (1211).

El 4 de septiembre de 1210 bendijo el matrimonio de Juan de Brienne, rey de Jerusalén, y de la reina María.

Muerte

El día 14 de septiembre de 1214, murió en San Juan de Acre asesinado por el maestre de los hospitalarios del Espíritu Santo, a quien había amonestado y luego depuesto del cargo por su vida licenciosa

Su espiritualidad

Por los años 1206-1209, a petición de los eremitas que moraban en el Monte Carmelo, entregó al "hermano (rocardo) y compañeros" una Norma de vida o Regla, que llamamos "Regla de San Alberto".

Alberto codificó en breves trazos, ricos en citas bíblicas, la tradición monástica del Carmelo. Son normas concretas y prescripciones disciplinares. Insiste, sobre todo, en la meditación de la Palabra de Dios para mejor servir a Jesucristo, en la oración, silencio,' mortificación y trabajo.

La entregó en un solo cuerpo, pero hoy la tenemos dividida en un prólogo, dieciocho capitulillos y un epílogo. Cantidad enorme de autores de dentro y fuera de la Orden han comentado durante estos más de siete siglos que cuenta de vida, este maravilloso documento legislativo-espiritual. Muchos hombres y mujeres se santificaron observando esta Regla, que fue aprobada y transformada por varios Pontífice.

El himno del Oficio de Lecturas de su fiesta

Alberto, sol refulgente, pastor y legislador, tus hijos hoy te celebran, escucha su invocación.
De la paz y la concordia, mensajero sembrador, eres faro que nos das en fe y costumbres fulgor.
Patrias fronteras rebosa de tu virtud el olor; y llena Jerusalén tu dignidad y tu honor.
Resplandeciendo en la Iglesia, santo y prudente rector, en santa Regla al Carmelo guias por sendas de amor.
Haz que en nosotros aumenten caridad, gracia, oración; y contigo a Dios rindamos sempiterna adoración. Amén.

Su oración

Oh Dios, que, por medio de San Alberto, nos diste una regla de vida evangélica para alcanzar la perfecta caridad; concédenos vivir generosamente nuestra consagración a Jesucristo, y servirle fielmente hasta la muerte. Amén.

Fuentes