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Selim I

Selim I
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Selim I.jpg
Sultán otomano
Nacimiento10 de octubre de 1470
Amasya, Bandera de Turquía Turquía
Fallecimiento22 de septiembre de 1520
Çorlu, Bandera de Turquía Turquía
Causa de la muerteEnfermedad
NacionalidadTurco
Otros nombresEl Severo
OcupaciónSultán otomano (1512-1520)
PredecesorBayezid II
SucesorSuleimán I
CónyugeAyşe Hafsa
HijosSuleimán I, Khadija, Baykhan, Fatima
PadresBayezid II y Gulbahar Hatun
FamiliaresAhmed (estrangulado por Selim I), Korkud
Selim I. Sultán otomano entre 1512 a 1520, conocido como El Severo. Derrotó a los safávidas de Persia en la batalla de Caldiran en 1514, asegurando el dominio otomano sobre la mayor parte del este y el sureste de Asia Menor. De 1516 a 1517, libró una guerra victoriosa contra los mamelucos suníes, que gobernaban Egipto y Siria desde 1258, conquistando e incorporando estos países a su imperio. La Meca y Yemen también reconocieron la soberanía de Selim, quien se proclamó Califa en 1517. Fallece en 1520 a causa del cáncer.

Síntesis biográfica

Nace el 10 de octubre de 1470 en Amasya, (actual Turquía). Era hijo del sultán Bayezid II y de Gulbahar Hatun, del estado Dulkadirogulları .

Durante el sultanato de su padre, fue nombrado gobernador de Trebisonda, en la costa del Mar Negro. Allí aprendió las cuestiones administrativas y el sistema militar del Imperio. Gobernó la región con mucho éxito, mejorando las relaciones de los otomanos con los estados vecinos. Organizó tres campañas a Georgia para combatir sus continuas propagandas anti-otomanas. En 1508 invadió Kars, Erzurum y Artvin. Todos los georgianos que vivían en esas regiones se convirtieron al Islam.

Selim era alto, fuerte, valiente y resistente. Como jinete era brillante y un esgrimista exitoso; destacándose además en la lucha y el tiro con arco. Tenía un espíritu militar, pero al mismo tiempo era aficionado a las artes. Poseía una gran educación, estando interesado en la ciencia y la teología además de las cuestiones gubernamentales.

Poseía un carácter modesto; acostumbraba a comer un solo tipo de comida en un plato de madera. No era propenso a la vanidad. Nunca despilfarró el dinero del Imperio; durante su reinado, el tesoro estaba completamente lleno.

Lucha por el trono

Selim, el más joven de los hijos de Bayezid II, tenía pocas posibilidades para suceder a su padre, cuyo favorito era Ahmed, príncipe gobernador en Amasya (norte de Turquía). Selim era príncipe gobernador de la lejana provincia de Trebisonda , en la costa del Mar Negro (noreste de Turquía). Incluso su tercer hermano, Korkud, príncipe gobernador de Antalya (en la costa mediterránea del suroeste de Turquía), estaba más cerca de la capital que Selim.

En 1510 derrotó a un ejército safávida, liderado por el hermano del Shah Ismail, que amenazaba Trebisonda; pero se decepcionó cuando su firme postura en contra de aquellos fue interpretada por su padre como insubordinación. Bayezid tenía unos 60 años de edad en ese momento y Selim estaba preocupado por una posible lucha de sucesión con sus dos hermanos mayores. Decidió actuar de forma preventiva: dado que sus hermanos estaban más cerca de Estambul que él, exigió una nueva gobernación más cercana a la capital.

Cuando corrió el rumor de que Bayezid estaba a punto de abdicar a favor de Ahmed, Selim viajó a Caffa, que era gobernada por su propio hijo, el futuro Suleimán I El Magnífico. Desde allí cruzó los Balcanes y en marzo de 1511 su ejército de 3.000 hombres llegó a la anterior capital otomana de Edirne, donde su padre había estado residiendo desde el terremoto de 1509 en Estambul. Mientras tanto, una importante revuelta de turcomanos Kızılbaş estalló en Teke en el suroeste de Anatolia. Cuándo los rebeldes derrotaron a las fuerzas imperiales enviadas contra ellos bajo el mando de Korkud y marchaban contra Bursa, Bayezid cedió a las demandas de Selim y lo nombró príncipe gobernador de la provincia danubiana de Semendire (actual Smederevo en Serbia). Sin embargo, este no confiaba en su padre. Cuando se enteró de que el gran visir planeaba poner a Ahmed en el trono, decidió actuar. Sin embargo, el 3 de agosto de 1511 fue derrotado por el ejército de Bayezid cerca de Çorlu, entre Edirne y Estambul, y huyó a Caffa.

Cuando Ahmed se enteró de la batalla entre Selim y su padre, fue a Estambul con la esperanza de que Bayezid abdicaría en su favor. Sin embargo, los jenízaros apoyaron a Selim y bloquearon la entrada de Ahmed a la capital. Frustrado, este se dirigió a Anatolia, con la intención de regresar con sus partidarios. Mientras tanto, otra rebelión de Kızılbaş estalló alrededor de Tokat en el norte-centro del país, y cediendo a la presión de los jenízaros, Bayezid invitó a Selim a Estambul, nombrándolo comandante en jefe del ejército. Selim llegó a la ciudad en abril de 1512; con el apoyo de los jenízaros depuso a su padre y se proclamó sultán el 24 de abril. Era la primera vez que los jenízaros orquestaban la abdicación del sultán reinante. Bayezid murió el 26 de mayo cuando se dirigía a Dimetoka, su lugar de nacimiento en Tracia.

Reinado

El Shah Ismail I

Guerra con los Safávidas

La ascension de Selim al trono marcó un cambio radical en las relaciones otomano-safávidas. Puso en marcha un campaña a gran escala contra el Shah Ismail I y se enfrentó a este en la batalla de Caldiran, el 23 de agosto de 1514. Los otomanos tenían un ejército más grande, compuesto por alrededor de 60 000 a 200 000 hombres, mientras el ejercito safávida oscilaba entre 50.000 a 80.000 soldados. Además, los primeros estaban armados con mosquetes, mientras los safávidas rechazaban el uso de las armas de fuego como algo carente de honor, siendo diezmados en la batalla.

Como resultado de su victoria, el este de Anatolia fue anexado al Imperio Otomano, y el Shah Ismail perdió la zona de reclutamiento de su ejército turcomano; ganando los otomanos el control sobre el noroeste de Irán.

Conquista de Siria y Egipto

Los renovados reclamos de los otomanos de los territorios de Dulkadır condujeron a la confrontación con los mamelucos, los soberanos nominales de estos. Cuando el gobernante Alaüddevle no prestó atención a las demandas otomanas de sometimiento, Selim lo derrotó y lo ejecutó en 1515, instalando a un sobrino y rival de Alaüddevle como cliente de Estambul y enviando la cabeza del gobernante muerto al sultán mameluco Qansuh al-Ghawri en El Cairo. La victoria contra los Dulkadırs llevó a la confrontación directa entre otomanos y mamelucos.

Selim I durante la campaña contra los Mamelucos

Justificar la guerra contra los chiíess safávidas, tildados de herejes por Estambul, no era un problema. Sin embargo, los Mamelucos seguian el Islam suní, al igual que los otomanos. Los sultanes mamelucos también eran los protectores de La Meca y Medina. Para justificar su ataque, Selim acusó a los mamelucos de oprimir a los musulmanes y justificó la guerra contra ellos con una presunto alianza mameluco-safávida, declarando que "el que ayuda a un hereje (es decir, los safávidas) es él mismo un hereje" .

Los dos ejércitos se encontraron al norte de Alepo, en la localidad de Marj Dabik el 24 de agosto de 1516. Las armas de fuego otomanas y la deserción en el campamento de los mamelucos, resultado de la intensa propaganda enemiga en los meses anteriores, sellaron el destino de los mamelucos.

Cuando el sultán mameluco al-Qansuh Ghawri murió, al parecer, de un ataque al corazón, los restos de sus tropas huyeron. Alepo y Damasco se rindieron sin luchar. Los otomanos siguieron al ejército mameluco en retirada a Egipto y le causaron una segunda y aplastante derrota el 23 de enero de 1517 en Raydaniyya, en las afueras de El Cairo. Aunque los restos del ejército mameluco ofrecieron una fuerte resistencia, esta se derrumbó cuando el Sultán Tumanbay fue capturado y asesinado. Con él murió el sultanato mameluco que había gobernado durante más de 250 años en Egipto y Siria. Sus territorios fueron incorporados al imperio otomano como las nuevas provincias de Alepo, Damasco y Egipto.

El comienzo de la dominación otomana en las tierras árabes tuvo importantes consecuencias políticas, religiosas y económicas. Selim reclamó para sí el título de Califa (en árabe significa el «sucesor» de Mahoma), el cual considera a su portador como el principal gobernante civil y religioso de todo el Islam, tanto chií como suní. El sultán otomano y sus sucesores asumieron el título de Siervo de los Dos Noble Santuarios, en referencia a La Meca y Medina, y con esto la tarea de proteger y organizar la peregrinación anual a aquella ciudad, lo cual dio a los otomanos un prestigio y una legitimidad sin igual en el mundo musulmán.

Repercusiones de la victoria contra los Mamelucos

Si la toma de Constantinopla por Mehmed II supuso acabar con el último reducto cristiano más representativo de Oriente, y le permitió ostentar el título de emperador, ahora, con el sometimiento de los mamelucos de Egipto, la obtención de la categoría de califa le supuso a Selim I la dignidad de jefe supremo de todos los creyentes musulmanes, lo que le otorgaba una impresionante autoridad. Los títulos de Sultán, Emperador y Califa, se unían en una sola persona, dotándola de excepcionales poderes. A la altura de 1517, Selim I era tal vez el hombre más sobresaliente del mundo conocido por los europeos.

Muerte

Falleció el 22 de septiembre de 1520, a la edad de 50 años, víctima del cáncer. A su muerte era ya el más destacado gobernante musulmán, pues regía sobre los lugares más sagrados del Islam, consituyendose en el protector de la Meca y Medina. Su hijo, Suleimán I El Magnífico, se convirtió en el próximo sultán.

Legado

El Imperio otomano hacia 1520

Las conquistas de Selim ampliaron los territorios del Imperio Otomano de 341.100 kilómetros cuadrados en 1512 a 576.900 kilómetros cuadrados en 1520, un aumento de casi un 70 por ciento. Más importante aún, las rentas de Siria y Egipto representaron un tercio de los ingresos totales del imperio. Se añadieron nuevos territorios de alto valor estratégico, pero también de enorme significación económica (participación en el tráfico del oro y de esclavos africanos, acercamiento a la ruta de las especias, aprovechamiento del trigo y del arroz de la zona para abastecer al centro del Imperio) y religiosa al ser reconocido el sultán como califa, recibiendo por lo demás las llaves de La Kaaba.

La protección de las vías de comunicación marítimas entre Estambul y El Cairo se convirtió en algo vital, y demandó un mayor fortalecimiento de la flota otomana. También llevó a la confrontación con las potencias marítimas cristianas del Mediterráneo: Venecia, España, y los Caballeros de San Juan, con base en la isla de Rodas, así como la lucha con los portugueses en el Mar Rojo. Sin embargo, todos estos conflictos se dejarían al sucesor de Selim, el sultán Suleimán I.

Fuentes