Antonie Van Leeuwenhoek

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Anton van Leeuwenhoek
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Científico neerlandés
NombreAntonie Van Leeuwenhoek
Nacimiento24 de octubre de 1632
Delft, Bandera de Holanda Holanda
Fallecimiento26 de agosto de 1723
Delft, Bandera de Holanda Holanda
NacionalidadNeerlandesa
Otros nombresAntonie Van Leeuwenhoek
OcupaciónComerciante y científico
CónyugeBarbara de Mey
PadresPhilips Teunisz Leeuwenhoeck y Margriete Jacobsdr van den Berch

Antoni van Leeuwenhoek. Investigador neerlandés. Construyó microscopios simples de elevado poder de resolución, que le permitieron perfeccionar el estudio y conocimiento de los tejidos orgánicos. Descubrió las levaduras y los glóbulos de la sangre. Resumió sus conocimientos en Opera omnia sive Arcana naturae ope exactissimorum microscopiorum detecta (1715-1722). Fue conocido por las mejoras que introdujo a la fabricación de microscopios y por sus descubrimientos de los glóbulos rojos, el sistema capilar y los ciclos vitales de los insectos, el primero en observar las bacterias y los protozoos. Sus investigaciones en los animales inferiores refutó la doctrina de la generación espontánea y sus observaciones sentaron las bases de la bacteriología y la protozoología. Fue reconocido como el Padre de la Microbiología.

Contenido

Síntesis biográfica

Nació en Delft, Países Bajos, el 24 de octubre de 1632, y lo bautizaron en la Iglesia reformada protestante. Era hijo de los comerciantes de cestas Philips Teunisz Leeuwenhoeck y Margriete Jacobsdr van den Berch, casados en esa misma ciudad el 30 de enero de 1622, y que vivían en una casa acomodada de la calle Leeuwenpoort.

Infancia y juventud

Antes de cumplir seis años, dos de sus hermanas menores y su padre habían fallecido, y su madre volvió a casarse en 1640; luego su madre lo envió a un internado en el pueblo de Warmond, cerca de Leiden. A los dieciséis años de edad su padrastro falleció y su madre lo mandó como aprendiz a Ámsterdam como tratante de telas.

De origen humilde se hizo hilandero, trabajó al cual dedicaba gran parte de la jornada laboral en tanto los ratos de ocio los dedicó a la observación a través de las lentes que utilizaba para examinar los paños. Con el decursar del tiempo se convirtió en hombre de ciencias.

No tuvo una formación académica pero a partir de la elaboración de sus famosas cartas, que dirigía a la Royal Society de Londres, fue ganando prestigio entre los investigadores.

Poco se sabe de los primeros años de Leeuwenhoek, salvo que al morir su padrastro en 1648 fue enviado a Amsterdam para convertirse en aprendiz en un negocio de lencería y cuatro años más tardes regresó a poner su propia tienda de telas. Debido a que una de sus funciones consistía en examinar las telas con una lente, sabía muchas cosas de observaciones con estos instrumentos e incluso sabía pulir el vidrio para hacer sus propias lentes así como sabía montarlos en marcos metálicos. Su habilidad fue tal en dicho oficio que pronto superó a las mejores lentes comerciales. Para el año de 1660, Leeuwenhoek fue nombrado como chamberlain de los alguaciles de Delf, cargo que le suministraba estabilidad en sus ingresos como para dedicarse a su afición de observar el mundo a través del aumento de sus lentes.

En 1653 van Leeuwenhoek vio su primer microscopio simple, una lupa montada en un pequeño soporte que era utilizado por los comerciantes textiles, con una capacidad de ampliación de tres aumentos y que él adquirió para su propio uso. En 1654 regresó a Delft, donde y montó su propio comercio de telas y mercería. El 11 de julio se casó con Berber (Bárbara) de Mey, hija de un comerciante de telas. Cuatro de sus cinco hijos murieron jóvenes

En 1660 obtuvo el cargo de chambelán del Lord Regente de Delft. En 1669, se convirtió en agrimensor y a partir de 1679 desempeñó el puesto de inspector y controlador de vinos; lo que indica que alcanzó una posición social próspera.

Dejó su negocio de telas poco después de 1660, porque en su correspondencia no lo menciona, y sus puestos de trabajo municipales de permitían dedicarle un tiempo considerable a la microscopía.

En 1666 su esposa murió y en 1671 se casó en segundas nupcias con Cornelia Swalmius; a quién también sobrevivió, pues ella falleció en 1694, dejándolo al cargo de María, única superviviente de sus cinco hijos.

Labor científica

Había llegado a observar animales tan pequeños que no rebasaban la milésima parte de un grano de arena, hazaña no alcanzada hasta el momento.

Cuando Leeuwenhoek se aburrió e examinar las telas, usó sus lentes para observar otras cosas: pelos de animales, insectos, piel humana, astillas de madera, el ojo de un buey; de todas estas observaciones empezó a indagar y a encontrar los componentes.

Se volvió ducho en elaborar microscopios simples y compuestos, dependiendo de su necesidad, pese a su carencia de educación formal. En 1674 empezó Leeuwenhoek a observar las bacterias y los protozoos, cuando decidió a examinar los líquidos, inicialmente el agua estancada de un lago, luego el agua de los barriles que recogían agua lluvia y la de los charcos de la calle. Ese mismo año logró ver los vasos capilares por los que pasa la sangre de las venas a las arterias, confirmando la teoría de Harvey sobre la circulación de la sangre.

Posteriormente lograría describir los glóbulos rojos de la sangre. Pocas personas de su ciudad se interesaban por sus estudios y adelantos, salvo el doctor Regnier de Graaft, un distinguido sabio y médico, quien no solo lo motivaba sino que le indujo a escribir a la Sociedad Real de Londres contando de sus hallazgos.

Los omnipresentes microbios y animalejos seguían asombrando a Leeuwenhoek, que los encontraba en todas partes, inclusive en las raspaduras de sus propios dientes. En 1677 describió por primera vez los espermatozoides; luego estudiaría las estrías de los músculos, el aparato bucal de los insectos, la estructura microscópica de las plantas y la partogénesis en los áfidos.

Durante el año de 1680 se dió cuenta que la levadura estaba compuesta de minúsculas partículas globulares. Ese mismo año, debido a sus aportes científicos, Leeuwenhoek es elegido para formar parte de la Sociedad Real de Londres.

Demostró que los gorgojos de los graneros (en su tiempo se suponía que eran generados espontáneamente a partir del trigo) eran en realidad larvas nacidas de los huevos depositados por estos insectos alados. Echó abajo así mismo la creencia popular de que las pulgas nacían de la arena y el polvo también por generación espontánea demostrando también que surgían de huevos depositados por otros pulgas aptas para esto.(Lo mismo demostró para las moscas, la anguilas, las almejas y los crustáceos en general).

Su estudio de la historia de las hormigas demostró que lo que gente llamaba huevos de hormiga eran en realidad pupas, las cuales contenían el insecto entero, pronto a salir al mundo exterior.

Leeuwenhoek. Se convirtió asi, casi fortuitamente, en botánica, fisiólogo, entomólogo e histólogo ya que a partir del instante en que se presentaron a su vista los innumerables tipos de seres vivientes infinitesimales no ceso de observarlos con detenimiento durante horas, días meses y años.

Observaciones al microscopio

Mientras desarrollaba su trabajo como comerciante de telas, construyó para la observación de la calidad de las telas lupas de mejor calidad que las que se podían conseguir en ese momento. Desarrolló tanto fijaciones para pequeñas lentes biconvexas montadas sobre platinas de latón, que se sostenían muy cerca del ojo, al modo de los anteojos actuales, como estructuras tipo microscopio en la que se podían fijar tanto la lente como el objeto a observar.

A través de ellos podía observar objetos, que montaba sobre la cabeza de un Alfiler, ampliándolos hasta trescientas veces. El médico y anatomista neerlandés Regnier de Graaf es quien presenta las primeras observaciones de van Leeuwenhoek a la Royal Society en 1673. Comienza entonces un intenso intercambio de cartas entre van Leeuwenhoek y los miembros de la sociedad científica londinense, correspondencia que proseguirá durante casi 40 años, hasta su muerte en 1723.

La Royal Society lo admite como miembro en 1680, y la Academia de las ciencias de París como miembro correspondiente en 1699. Realiza sus observaciones utilizando microscopios simples que él mismo construye. A su muerte, legó 26 microscopios a la Royal Society que nunca fueron utilizados y que, un siglo más tarde, se habían perdido.

El 29 de mayo de 1747, dos años después de la muerte de su hija María, se vende un lote de más de 350 de sus microscopios, así como 419 lentes. 247 microscopios estaban completos, muchos conservando todavía el último espécimen observado. Dos de estos instrumentos tenía dos lentes y uno contaba con tres. Sus mejores aparatos conseguían más de 200 aumentos. No dejó ninguna indicación sobre sus métodos de fabricación de las lentes, y hubo que esperar varias décadas para disponer de nuevo de aparatos tan potentes. Se ignora cómo iluminaba los objetos observados así como su potencia.

El más potente de sus instrumentos conservados hoy en día tiene una tasa de ampliación de 275 veces y un poder de resolución de 1,4 Μm. Si bien regaló muchos de sus microscopios a sus allegados, nunca vendió ninguno. Se estima que solamente una decena los microscopios que construyó se conservan en la actualidad. Van Leeuwenhoek mantuvo durante toda su vida que había aspectos de la construcción de sus microscopios «que sólo guardo para mí», en particular su secreto más importante era la forma en que creaba las lentes. Durante muchos años nadie fue capaz de reconstruir sus técnicas de diseño.

Finalmente, en los años 1950 C. L. Stong usó un delgado hilo de cristal fundido en vez del pulimento, y creó con éxito algunas muestras funcionales de un microscopio del diseño de van Leeuwenhoek.

Otras observaciones

El interés de van Leeuwenhoek se dirige hacia objetos muy variados, y aparentemente no sigue un plan predefinido. Sus observaciones en el campo de la zoología son numerosos, pero también en Botánica, Química, Microbiología, Física, Fisiología y Medicina. Leeuwenhoek observa que el Gusano del vinagre es vivíparo, otra prueba que confirma su oposición a la teoría de la generación espontánea. Estudia los glóbulos rojos de numerosos animales y del ser humano, así como el riego sanguíneo y los capilares de la cola de los renacuajos, de las patas de las Ranas, de la aleta caudal de las anguilas y del ala de los murciélagos.

Describe la estructura de diversas maneras: plumas de varias especies de aves, pelos y piel de oso o escamas]] de peces. Como otro microscopistas de su época, estudia la anatomía de numerosos insectos como las abejas, moscas pequeñas, pulgas, chinches o gusanos de seda.

Es el primero en observar las diferentes posturas de las larvas de los mosquitos (Culex y Anopheles).

No todas las observaciones de van Leeuwenhoek se dirigen hacia los seres vivos. Estudia y describe la pólvora antes y después de su combustión, o la estructura de diversos metales así como rocas, cristales, sales y otros objetos. Van Leeuwenhoek, en una carta fechada el 25 de abril de 1679, ofrece la que probablemente sea la primera estimación de la población máxima que podría alcanzar la Tierra. Se basa en la densidad de Holanda en su época, y considera que la Tierra podría acoger hasta 13,4 mil millones de seres humanos.

Descubrimiento de los espermatozoides

En 1677 menciona por primera vez los espermatozoides en una carta enviada a la Royal Society, en la que habla de animálculos muy numerosos en el esperma. Leeuwenhoek fue consciente de que sus observaciones, que mostraban que en la semilla contenida en los testículos estaba el principio de la reproducción de los mamíferos, iba a chocar con el paradigma de su época, porque sus observaciones estaban en contra de las tesis desarrolladas por grandes sabios de la época, como William Harvey o Regnier de Graaf.

Muerte

Muere el 26 de agosto de 1723 en Delft, a la edad de 90 años. El 31 de agosto fue enterrado en la Oude Kerk (Iglesia Vieja) de la ciudad. Durante su vida fabricó más de 500 Lentes. Su desarrollo del microscopio fue utilizado y mejorado por Christiaan Huygens para su propia investigación sobre microscopía.

Admiración de científicos contemporáneos

Constantijn Huygens (1596-1687) escribió:

«Se puede ver cómo el buen Leeuwenhoeck no se cansa de hurgar por todas partes hasta donde su microscopio alcanza, y si buena parte de otros mucho más sabios hubieran dedicado el mismo esfuerzo, el descubrimiento de cosas bellas iría mucho más lejos».

Observaciones como esta suscitaron la admiración de los científicos contemporáneos, posteriormente se criticó su falta de preparación científica académica, además de su desconocimiento de lenguas extranjeras.

Sin embargo esta carencia de conocimientos científicos le permitió realizar sus observaciones desde un punto de vista novedoso, libre de los perjuicios de los anatomistas de su época. Dejó una inmensa obra únicamente constituida por cartas (algunas publicadas en Philosophical Transactions of the Royal Society), más de 300, totalmente redactadas en neerlandés y la mayoría enviadas a la Royal Society.

Sus observaciones fueron lo suficientemente famosas como para recibir a numerosos visitantes de la altura de la reina María II de Inglaterra (1662-1694), Pedro el Grande (1672-1725) o Federico I de Prusia (1657-1713), además de filósofos y sabios, médicos y eclesiásticos.

Van Leeuwenhoek realiza ante ellos numerosas demostraciones: Le mostró a Pedro el Grande la circulación sanguínea en la cola de una anguila.

Leeuwenhoek y la generación espontánea

Van Leeuwenhoek también es conocido por oponerse a la teoría, por aquel entonces en vigor, de la generación espontánea. Junto con el italiano Francesco Redi y otro neerlandés, Jan Swammerdam, hace numerosas observaciones sobre los insectos y sobre su Reproducción. Aunque al principio de sus observaciones no parece estar en contra de esta teoría, realizando unos estudios a mediados de los años 1670 diseca piojos y observa pequeñas crías de estos insectos en los huevos que se encuentran en el cuerpo de las hembras.

Realiza experiencias similares con pulgas y sus huevos, aunque no logra reconocer a las pulgas al ver sus larvas, a pesar de las observaciones publicadas por Swammerdam unos años antes. Años más tarde volvería a estudiar estos animales. Estuvo interesado, a principios de 1679, por la presencia de un gusano en el hígado de Cordero, y, como Redi y Swammerdam, no comprende el complejo ciclo vital del animal, que no sería dilucidado hasta muchos años después.

Fuentes