Gran Teatro de La Habana

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Gran Teatro de La Habana
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Obra Arquitectónica

El Gran Teatro de la Habana. Heredero del Gran Teatro Tacón. Una institución cultural de ayer y del presente.
Descripción
Localización:La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Datos de su construcción
Inauguración:15 de abril de 1838
Otros datos
Arquitecto(s):Antonio Mayo

Gran Teatro de la Habana. Antiguo Gran Teatro Tacón. Actualmente es un complejo cultural compuesto por varias salas, la principal lleva el nombre del gran poeta español Federico García Lorca. Es sede del Ballet Nacional de Cuba, del Teatro Lírico Nacional y del Ballet Español de Cuba.

Inaugurado en 1914, es obra del arquitecto belga Paul Beleu. En este lugar estuvo el antiguo teatro Tacón, uno de los más lujosos de América, que debió su nombre al capitán general Miguel Tacón, quien en colaboración con el comerciante Francisco Marty comenzó a construirlo en 1834, y lo estrenó el 15 de julio de 1838. Era tan amplio y bien provisto como los mejores teatros europeos. Por su escena desfilaron figuras de la talla de Fanny Elssler en 1841, y Sarah Bernhardt en 1887.

El teatro, reconstruido dentro del bello edificio, fue durante muchos años el más grande y lujoso del país. Continuando su tradición de excelencia, desfilaron por su escenario grandes figuras de la ópera y el ballet, la revista musical y la zarzuela.

Contenido

Historia

Fachada del entonces Teatro Tacón en una ilustración del siglo XIX
Fachada del entonces Teatro Tacón en una ilustración del siglo XIX

Este espacio público, ubicado en la manzana formada por las intercepciones de las actuales calles San Rafael, San José, Consulado y el Paseo del Prado, en La Habana, en sus inicios, fue nombrado en honor al Capitán General Miguel de Tacón y Rosique, gobernador de Cuba entre los años 1834 y 1838.

El Teatro de Tacón fue obra del arquitecto Antonio Mayo, quien lo concibió con un estilo ecléctico predominante. Con 90 palcos, más de 20 filas y capacidad para recibir a unos dos mil espectadores, se convirtió en el escenario por excelencia de la aristocracia criolla.

En su época, el Tacón fue el teatro más grande y lujoso del continente americano; y por sus cualidades técnicas el tercero del orbe, después de la Scala de Milán y el de la Ópera de Viena.

“…es rico y elegante a la vez […] el telón y las decoraciones ofrecen un brillante punto de vista […] El patio está poblado de magníficos sillones, lo mismo que los palcos, en cuya delantera hay una ligera reja dorada que deja penetrar la vista de los curiosos […] Solo los primeros teatros de las grandes capitales de Europa pueden igualar al de La Habana en la belleza de las decoraciones, en el lujo del alumbrado, y en la elegancia de los espectadores…”, así lo describió en su libro “Viaje a La Habana” María de las Mercedes Beltrán Santa Cruz y Montalvo, más conocida por la Condesa de Merlín, una de las primeras escritoras de nuestro país.

El Teatro Tacón a inicios del siglo XX
El Teatro Tacón a inicios del siglo XX

Otro elemento de interés en la decoración interior lo constituyó la Araña del Tacón, una enorme y bella lámpara de fino vidrio que colgaba sobre la platea, importada desde la ciudad de París; y que, según crónicas de la época, en una noche de 1863 sufrió la ira del público por la mala calidad de una obra.

El 28 de febrero de 1838 se dio un baile de carnaval en el aún inconcluso recinto; pero fue el 15 de abril de ese mismo año cuando quedó oficialmente inaugurado con la puesta en escena de la obra “Don Juan de Austria”, protagonizada por el famoso actor cubano Francisco Covarrubias, creador del teatro vernáculo nacional e iniciador del costumbrismo en la literatura cubana.

En el escenario del majestuoso coliseo han actuado artistas de fama internacional como la bailarina rusa Anna Pávlova, los músicos Arthur Rubinstein y Serguei Rachmáninov, entre otras muchas personalidades.

Historia actual

El Ballet Nacional de Cuba representando el ballet Carmen en la Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana.
El Ballet Nacional de Cuba representando el ballet Carmen en la Sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana.

Desde 1965 es la sede permanente del Ballet Nacional de Cuba. A partir de 1985, a iniciativa de Alicia Alonso, el edificio completo pasó a denominarse Gran Teatro de La Habana, reservándose el nombre de «García Lorca» para su sala principal. Desde 1960, el Gran Teatro de La Habana ha sido principal escenario del Festival Internacional de Ballet de La Habana, prestigioso encuentro de danza en el que han participado bailarines de todos los continentes.

Actualmente, el Gran Teatro de La Habana acoge las célebres funciones del Ballet Nacional de Cuba, bajo la dirección de la prima ballerina assoluta Alicia Alonso. Además, es sede del Festival Internacional de Ballet de La Habana, el cual constituye un acontecimiento en el mundo de la danza, donde se presentan bailarines del Royal Ballet de Londres, de la Scala de Milán, el New York City Ballet y del Ballet del Teatro Colón, de Argentina, entre otras grandes compañías del género.

En sus salas el público puede deleitarse con las temporadas del Centro Pro-Arte Lírico con sus programas de óperas, zarzuelas, operetas y conciertos; así como con las interpretaciones del Ballet Español de Cuba y del Centro de Promoción de la Danza (PRODANZA).

Historia musical

El más importante de sus espacios es la Sala "García Lorca", antiguamente denominada Gran Teatro Tacón que tuvo sus primeras presentaciones en noviembre de 1837 y la inauguración oficial en abril de 1838.

Escultura ubicada a las afueras del Gran Teatro de La Habana.
Escultura ubicada a las afueras del Gran Teatro de La Habana.

Activo desde entonces, por cuyo escenario han desfilado las compañías y figuras más significativas del arte universal, como las bailarinas Anna Pavlova y Alicia Alonso, las actrices Sarah Bernhart y Eleonora Dusse, las sopranos Adelina Patti y Victoria de los Ángeles, el tenor Enrico Caruso, los "bailadores" Carmen Amaya y Antonio Gades, los músicos Arthur Rubinstein y Serguei Rachmáninov y otras muchas personalidades de alto relieve internacional de los siglos XIX y siglos XX. Fue el primero en presentar las óperas italianas y las mejores obras españolas de la época.

En el enorme edificio, junto a San José, había un cuartelillo de bomberos y un pequeño salón donde los asombrados habaneros vieron el inicio de lo que hoy llamamos cine. Por la entrada de San José una hermosa escalinata llevaba al domicilio de Don Pancho y familia.

A su vez, en un entresuelo entre esa residencia y el escenario se hallaban los camerinos y el apartamento de Antonio Meucci y de su esposa, Esther Mochi, ambos de Florencia, Italia. El porqué este matrimonio era tan preferentemente tratado por Don Pancho es fácil de explicar. Meuci se hallaba en Cuba contratado como experto en el manejo de la técnica teatral. Había trabajado muchos años en el Teatro de La Pérgola, uno de los más famosos de Italia.

Por ejemplo, para que hubiese más amplitud para el baile, había inventado unos -gatos- mecánicos que en media hora subían toda la parte del piso donde iban los asientos. Pero la mayor gloria de Meuci fue el invento del teléfono en 1850, que logró 25 años antes que Alexander Graham Bell.

Incluso en Nueva York hay una estatua del italiano reconociendo la prioridad suya y de Cuba en el descubrimiento, pues los cuatro primeros teléfonos que funcionaron estaban instalados en el edificio del Gran Teatro Tacón.

La actual construcción fue inaugurada en 1914, es obra del arquitecto belga Paul Beleu. Este lugar fue adquirido, junto con los terrenos aledaños, por el Centro Gallego para edificar su Palacio Social en 1906. Construido en estilo neobarroco, tomó como modelo las construcciones del barroco europeo, por lo que abundan las tallas y esculturas en piedra. En su fachada principal tiene cuatro grupos escultóricos en mármol blanco que representan alegorías de la Beneficencia, la Educación, la Música y el Teatro, obras de Giuseppe Moretti. Los elementos se colocaron de forma equilibrada, y los balcones, ventanas, cornisas, la proporción de sus torres y la unidad de las molduras logran un ritmo elegante. El teatro fue reconstruido dentro del bello edificio.

Célebre por su acústica y belleza arquitectónica, es el Gran Teatro de La Habana el escenario acostumbrado del Ballet Nacional de Cuba, asimismo acoge las temporadas del Centro Pro-Arte Lírico con sus programas de óperas, zarzuelas, operetas y conciertos, así como Ballet Español de La Habana y del Centro de Promoción de la Danza (PRODANZA), resulta además la sede de los Festivales Internacionales de Ballet de La Habana y de Arte Lírico, de los Cursos Prácticos de la Escuela Nacional de Ballet -CUBALLET-, del Festival "La Huella de España", del Festival Internacional de Narración Oral Escénica y otros varios.

Todas esas presentaciones han contribuido a que el Gran Teatro de La Habana, antiguo Tacón, luego García Lorca y siempre presente coliseo del arte, se haya inscrito con derecho propio en la historia de la cultura cubana.

Galería

Fuentes