Saltar a: navegación, buscar

Tierra (planeta)

(Redirigido desde «Tierra»)
Planeta Tierra
Información sobre la plantilla
Planeta Tierra.jpg

El planeta Tierra es una hermosa bola de color azul y blanco cuando se mira desde el espacio. Se formó hace alrededor de 4500 millones de años. El tercer planeta desde el Sol, es el mayor de los planetas interiores. Es el único donde se sepa que existe Vida y que posee agua líquida en la superficie. Tiene forma esferoidal irregular, ligeramente achatado en los Polos. Después de Mercurio y Venus, es el más cercano al Sol, alrededor del cual describe la orbita. La estructura de la tierra es concéntrica y esta formado por materiales de diferente composición y densidad: el núcleo o parte central, el manto o capa intermedia y la Litosfera o capa más exterior y la Luna es el único Satélite.

Formación del planeta Tierra

La tierra actual tiene un aspecto muy distinto del que tenía poco después del nacimiento, hace unos 4.500 millones de años. Entonces era un amasijo de rocas conglomeradas cuyo interior se calentó y fundió todo el Planeta. Con el tiempo la corteza se secó y se volvió sólida. En las partes más bajas se acumuló el agua mientras que, por encima de la corteza terrestre, se formaba una capa de gases, la Atmósfera.

Agua, tierra y Aire empezaron a interactuar de forma violenta y mientras tanto, la lava manaba en abundancia por múltiples grietas de la corteza, que se enriquecía y transformaba gracias a toda esta actividad.

Después de un período inicial en que la Tierra era una masa incandescente, las capas exteriores empezaron a solidificarse, pero el calor procedente del interior las fundía de nuevo. Finalmente, la temperatura bajó lo suficiente como para permitir la formación de una corteza terrestre estable. Al principio no tenía atmósfera, y recibía muchos impactos de meteoritos. La actividad volcánica era intensa, lo que motivaba que grandes masas de Lava saliesen al exterior y aumentasen el espesor de la corteza, al enfriarse y solidificarse.

Esta actividad de los volcanes generó una gran cantidad de gases que acabaron formando una capa sobre la corteza. Su composición era muy distinta de la actual, pero fue la primera capa protectora y permitió la aparición del agua líquida. Algunos autores la llaman atmósfera.

En las erupciones, a partir del Oxígeno y del Hidrógeno se generaba vapor de agua, que al ascender por la atmósfera se condensaba, dando origen a las primeras lluvias. Al cabo del tiempo, con la corteza más fría, el agua de las precipitaciones se pudo mantener líquida en las zonas más profundas de la corteza, formando mares y océanos, es decir, la Hidrosfera.

Superficie terrestre

Su superficie es única entre los planetas debido a que solamente aquí hay agua líquida. Algunos ejemplos de las características superficiales terrestres son las montañas, Terremotos, ríos, Volcanes y los Desiertos. Sin embargo, hay mucho más debido a la complejidad del planeta.

La mayor parte de la superficie terrestre está cubierta por agua, y el resto es rocoso. La capa exterior de la Tierra formó una corteza dura a medida que se enfriaba la superficie. La corteza está compuesta por grandes placas que se mueven lentamente. Si dos placas colisionan, se puede provocar la formación de cadenas montañosas. Muchas otras características superficiales también son el resultado de las placas a la deriva.

Estructura interna de la Tierra

Interior de la Tierra
El interior de la Tierra se divide en núcleo, manto y corteza.

Núcleo

El núcleo es la capa más profunda, formada por Hierro y Níquel principalmente, además de Cobalto, Silicio y Azufre en menores proporciones. A esta capa central se le da también el nombre de NiFe o centrosfera; es la de mayor espesor (3 470 km).

El núcleo es la parte interna de la Tierra y en ella se registran máximas temperaturas (4 000 a 6 000 ºC). La densidad de sus materiales oscila entre 13.6 en la parte interna y 10 en la zona externa, por lo que podemos afirmar que es la capa con mayor densidad. Representa aproximadamente el 14% del volumen de la Tierra y entre el 31 y 32% de su masa. De acuerdo con las características de las ondas sísmicas, se divide en dos partes:

  • Núcleo interno
  • Núcleo externo.

Núcleo interno

Tiene un espesor de 1,370 km y su estado es sólido; aquí existen enormes presiones (de 3 a 3.5 millones de atmósferas), lo cual hace que el Hierro y el Níquel se comporten como sólidos; además, las ondas P aumentan su velocidad. En esta parte del núcleo se registra la temperatura mayor (6000 oC).

Núcleo externo

Esta parte tiene un espesor de 2,100 km y su estado es líquido, ya que las ondas S rebotan al llegar a esta parte; las ondas P disminuyen su velocidad debido a que la presión es menor, lo cual confirma el estado líquido.

Manto

El manto es la capa intermedia entre el núcleo y la corteza y se extiende a partir de la discontinuidad de Gutemberg, con una composición química de silicatos de Hierro y Magnesio y un espesor de 2,870 km.

El manto representa alrededor del 83% del volumen del globo terrestre y el 65 % de su masa; se le llama también SiMa o mesosfera. La densidad de los materiales del manto oscila entre 5 y 6 % en la parte interna y 3 % en la parte más superficial.

Por el comportamiento de las ondas sísmicas sabemos que los materiales que componen esta capa son heterogéneos, debido a lo cual se le divide en dos partes:

  • Manto interno
  • Manto externo.

Manto interno

Tiene un espesor de 1,900 km. Su estado es sólido ya que por él se propagan ondas P y S; además, tiene elevadas temperaturas por estar en contacto con el núcleo. El material del manto interior se calienta por la cercanía con el núcleo y tiende a subir y a salir a través de las dorsales mesooceánicas, para después hundirse nuevamente en las zonas de subducción o canales de Benioff y retornar nuevamente al manto.

Manto externo

Tiene un espesor de 970 km. en su estado magmático, como lo demuestra la lava que arrojan los volcanes.

En esta parte del manto, los materiales se dilatan por las altas temperaturas y producen un movimiento continuo de ascenso que origina corrientes de convección. Tales corrientes fueron propuestas por John Tuzo Wilson en la década de los sesenta; según este geólogo, constituyen la fuerza motriz que provoca los cambios más importantes en la corteza terrestre.

Las características de las dorsales parecen comprobar la existencia de las corrientes de convección del manto, las cuales tienen gran importancia porque dan lugar a innumerables fenómenos geológicos en la corteza terrestre, como la deriva continental, la formación del relieve, el vulcanismo y los sismos.

Corteza

Es la capa más superficial de todas las que forman la Tierra; se extiende a partir de la discontinuidad de Mohorovici y es variable; por ejemplo, en los fondos oceánicos sólo alcanza 10 km mientras que por debajo de los continentes llega a tener de 35 a 40 km.

Esta capa se formó por enfriamiento y representa el 1% de la masa de la Tierra. Está compuesta por materiales sólidos, en general, pero en su interior existen grandes cantidades de Agua, gases y materiales magmáticos.

Según los estudios más recientes se ha llegado a la conclusión de que esta capa comprende las tres subcapas siguientes:

  • Capa basáltica o SiMa
  • Capa granítica o SiAl
  • Capa sedimentaria.

Capa basáltica o SiMa: Está formada por roca basáltica rica en silicatos de Magnesio, principalmente, así como de Hierro y Calcio; es la parte más cercana al manto y su espesor es de 10 km en los fondos oceánicos. También se le conoce con el nombre de corteza oceánica ya que sobre ella están los océanos.

Capa granítica o SiAl: Está formada por rocas graníticas, ricas en silicatos de Aluminio, principalmente, además de hierro y calcio; es la capa intermedia y su espesor varía entre 35 y 40 km en los continentales.

Se le conoce también como corteza continental por ser la base de los bloques continentales.

Capa sedimentaria: Como su nombre lo indica, está formada por rocas sedimentarias; su espesor varía entre 500 y 1,000 m en los fondos oceánicos y de varios miles de metros en los continentes. Esta capa es discontinua.

Otro modelo de división de la estructura terrestre es el modelo geodinámico:

  • Litosfera. Es la parte más superficial que se comporta de manera elástica. Tiene un espesor de 250 km y abarca la corteza y la porción superior del manto.
  • Astenosfera. Es la porción del manto que se comporta de manera fluida. En esta capa las ondas sísmicas disminuyen su velocidad.
  • Mesosfera. También llamada manto inferior. Comienza a los 700 km de profundidad, donde los minerales se vuelven más densos sin cambiar su composición química. Está formada por rocas calientes y sólidas, pero con cierta plasticidad.
  • Capa D. Se trata de una zona de transición entre la mesosfera y la endosfera. Aquí las rocas pueden calentarse mucho y subir a la litosfera, pudiendo desembocar en un volcán.
  • Endosfera. Corresponde al núcleo del modelo geoestático. Formada por una capa externa muy fundida donde se producen corrientes o flujos y otra interna, sólida y muy densa.

La atmósfera terrestre

La atmósfera es la capa de gases que envuelve la Tierra, y se extiende desde la superficie hasta una altura de varios cientos de kilómetros.

El hecho de que exista una atmósfera tiene importantes efectos sobre nuestro planeta. En primer lugar, en la atmósfera se encuentran los gases necesarios para la respiración de los Seres vivos. Además, esta capa gaseosa hace que la temperatura de la Tierra sea moderada, ni demasiado alta ni demasiado fría, y que esta temperatura no sufra oscilaciones tan fuertes como en los planetas que carecen de atmósfera. Finalmente, la atmósfera protege a la Tierra de los impactos de otros astros como los Meteoritos. La mayoría de ellos se queman al entrar en la atmósfera, ya que alcanzan altísimas temperaturas por el rozamiento con ésta.

La atmósfera opera también como un gigantesco sistema de transporte de energía entre las calurosas regiones tropicales y las frías regiones polares. La eficacia de la atmósfera como portadora de calor depende de la humedad. Parte del contenido de humedad se aprecia en forma de nubes, niebla o neblina. La capacidad del agua para retener calor al evaporarse y liberarlo posteriormente al condensarse, equilibra el clima de la Tierra y hace habitables los trópicos y las regiones polares.

Composición de la atmósfera

Los gases más abundantes en la atmósfera terrestre son:

  • el Nitrógeno, que es un gas inerte y no participa en los procesos respiratorios de los seres vivos.
  • el Oxígeno, que es el gas fundamental para la respiración de los seres vivos.
  • el Dióxido de carbono, necesario para que las plantas realicen la Fotosíntesis. Es el gas que los seres vivos expulsan en la respiración.

Estructura de la atmósfera

En la atmósfera se distinguen varias capas entre las cuales existe una transición continua, sin cambios bruscos. Estas capas son:

  • La Troposfera, en la que la temperatura decrece con la altura, puede llegar a descender hasta los -56ºC y en esta capa se producen movimientos verticales y horizontales del aire, en esta capa es donde se manifiestan los contaminantes de la atmósfera.
  • La Estratosfera, en esta capa solo se producen movimientos horizontales de aire y la temperatura permanece casi constante. En esta capa se encuentra la ozonósfera rica en Ozono cuya misión es dejar de penetrar los rayos ultravioletas del Sol.
  • La Mesosfera, la temperatura asciende regularmente con la altitud, su límite es la mesopausa, en esta capa aun se encuentran concentraciones elevadas de ozono.
  • La Termosfera, la temperatura asciende gradualmente hasta los 1500ºC. En ella se absorben radiaciones de onda corta procedentes del Sol, en esta capa las Moléculas mas ligeras escapan de la gravidez y marchan lentamente al espacio interplanetario.

El vapor de agua esta contenido por entero en la troposfera la mayor parte a menos de 4.000m de altitud. El agua atmosférica origina los hidrometeoros y absorbe las radiaciones de gran longitud de onda, protegiendo la superficie terrestre, evitando así la dispersión del calor terrestre hacia el espacio.

Riesgos de la atmósfera

Atmósfera
Convertido desde hace algunos años en uno de los mayores problemas ambientales a escala mundial, la reducción de la Capa de Ozono y lo que ello puede significar para la vida en la Tierra constituye una preocupación para científicos, grupos ecologistas y gobiernos conscientes de elevar la responsabilidad colectiva e individual.

Las destrucción en un problema que compete sobre todo a las naciones industrializadas, a las sociedades de consumo, al ser las principales responsables de que se sature más la atmósfera con Gases tóxicos o nocivos. El debilitamiento de esta fina capa, situada en la Estratósfera, está dada por la reacción química del Ozono con sustancias dañinas que se emiten a la atmósfera como el Cloro, el Flúor y el Carbono, empleados para extinguir incendios; en la refrigeración, como aerosoles, y otros usos.

El ozono se acumula en la atmósfera en grandes cantidades, y se convierte en un escudo protector de la Radiación ultravioleta que proviene del Sol haciendo posible la Vida en la Tierra.

Aunque ha sido un tema ampliamente tratado y está probado que la reducción expone a una mayor intensidad de la Radiación, a sufrir quemaduras en la piel, algunos tipos de Cáncer, Alergias, Catarata, con afectaciones también para las Plantas y los Animales, todavía no se ha logrado, a nivel mundial, una absoluta conciencia de lo que significa destruir la casa de todos: el planeta Tierra.

El incremento de los Rayos ultravioletas afecta a los ecosistemas acuáticos y produce la pérdida de Fitoplancton (base de la cadena alimenticia marina), con la consiguiente reducción de peces y otros animales.

A la vez, provoca modificaciones en la composición química de varias especies de plantas y Árboles; altera el crecimiento de algunas plantas y el rendimiento de las cosechas.

De ahí que, frente a esta situación, cada 16 de septiembre se celebra en el mundo el día de la Protección de la Capa de Ozono, fecha que se aprovecha para instar a los principales responsables a disminuir rigurosamente las emisiones de esos gases, sin renunciar al desarrollo.

Magnetismo de la Tierra

El magnetismo terrestre significa que la Tierra se comporta como un enorme imán. El físico inglés William Gilbert fue el primero que lo señaló, en 1600, aunque los efectos del magnetismo terrestre se habían utilizado mucho antes en las brújulas primitivas.

La Tierra está rodeada por un potente campo magnético, como si el planeta tuviera un enorme imán en su interior cuyo polo sur estuviera cerca del polo norte geográfico y viceversa. Por paralelismo con los polos geográficos, los polos magnéticos terrestres reciben el nombre de Polo Norte magnético y Polo Sur magnético, aunque su magnetismo real sea opuesto al que indican sus nombres.

El polo norte magnético se sitúa hoy cerca de la costa oeste de la isla Bathurst en los Territorios del Noroeste en Canadá. El polo sur magnético está en el extremo del continente antártico en Tierra Adelia.

Las posiciones de los polos magnéticos no son constantes y muestran notables cambios de año en año. Las variaciones en el campo magnético de la Tierra incluyen el cambio en la dirección del campo provocado por el desplazamiento de los polos. Esta es una variación periódica que se repite cada 960 años. También existe una variación anual más pequeña.

Véase También

Sistema Solar
Sol Mercurio Venus Tierra Marte Ceres Júpiter Saturno Urano Neptuno Plutón Eris Sedna

Fuentes