Centro Nacional para la Certificación Industrial (CNCI)

Centro Nacional para la Certificación Industrial (CNCI)
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Cuba
CNCI foto ficha.jpg
Institución educativa y de certificación industrial
Siglas o Acrónimo:CNCI
Fundación:18 de septiembre de 2000
País:Cuba
Sede:Cienfuegos
Sitio web
http://www.cnci.co.cu

Centro Nacional para la Certificación Industrial “Julio César Castro Palomino” Conocido por sus siglas CNCI. Es un centro cubano que se encarga de otorgar la certificación a personas para operar en la industria nacional en oficios y profesiones de carácter técnicos, de acuerdo con las normas internacionales y también la certificación a entidades. Es un centro único en el país. Está ubicado en Cienfuegos y pertenece al Ministerio de Energía y Minas. Fue fundado en septiembre de 2020.

Antecedentes

A finales de la década de 1980, se comenzó a construir en Cienfuegos, la Central Electronuclear de Juraguá (CEN), que iba a ser la primera central nuclear de Cuba, en colaboración con la Unión Soviética. Un grupo grande de especialistas, como ingenieros (termoenergéticos, mecánicos, químicos, entre otros), se fueron asentando en aquel territorio y muchos, se mudaron para la llamada Ciudad Nuclear, una urbanización en las afueras de la ciudad, que incluye hasta edificios altos.

Pero, la desintegración de la Unión Soviética en 1991, hizo que el gobierno cubano tomara la decisión en 1992, de paralizar las obras de la central nuclear, al ser una inversión muy grande y el nuevo gobierno de Rusia no garantizaba el cumplimiento del acuerdo, lo que incluía que no hubiera garantía de la tecnología ni del combustible nuclear.

Se comenzó un proceso de recalificar en otras especialidades a muchos de aquellos que estaban destinados a trabajar en la central. El entonces Ministerio de Industria Básica asumió un grupo grande de esos cursos de recalificación y la reubicación de dichos especialistas en otras funciones, tanto en entidades de Cienfuegos como de otras provincias, ya que había trabajadores provenientes de diferentes territorios del país. También, las nuevas condiciones de la economía cubana, que enfrentaba el Período Especial, hicieron que se crearan nuevas entidades, entre ellas, el CNCI.

Fundación

El 18 de septiembre de 2000, se creó el Centro Nacional para la Certificación Industrial, conocido por sus siglas CNCI.

Recibió el nombre de Julio César Castro Palomino, en honor a este profesional, graduado de Licenciatura en Química en la Universidad de La Habana y quien entre los años de 1968 a 1972 fue además, dirigente de la FEU a nivel nacional y de la UJC en la universidad habanera. Palomino falleció en octubre de 1982 en un accidente de tránsito, en el kilómetro 158 de la Autopista Nacional, estando como Inversionista Principal de la Central Electronuclear de Juraguá.[1]

Ubicación

Edificio sede

Está ubicado en el lugar conocido como La Loma, cercano a la Ciudad Nuclear, en las inmediaciones de la Bahía de Cienfuegos, a las afueras de la ciudad del mismo nombre.

La instalación está situada en un edificio, que se preparó con todas las condiciones para las funciones que debe cumplir el centro. Además de las oficinas administrativas, el centro cuenta con laboratorios y aulas especializadas, donde los obreros e ingenieros pueden practicar, sin correr riesgos en la industria por una mala manipulación.

Misión

Tiene como misión garantizar la capacitación y certificación de fuerza de trabajo para la industria, así como prestar servicio sobre sistemas de gestión empresarial y verificación de equipos de alto riesgo industrial.

El centro cumple tres importantes servicios para el Ministerio de Energía y Minas: la dirección de certificación industrial, la docente y la de certificación de obreros.

Análisis colectivo de temas en clases

La certificación que emite el CNCI a los trabajadores tiene una especial importancia, ya que muchos de ellos realizan funciones vitales en sus empresas y es importante verificar que estén aptos para cumplir esa labor. Entre las principales categorías de estudios, figuran también cursos con certificación internacional en especialidades comunes en todas las industrias como Mecánica de Mantenimiento industrial, Mecánica de Taller, Electricidad, Automática e Instrumentación, Soldadura, Pailería y Procesos Industriales. Estas certificaciones internacionales son imprescindibles para los trabajadores cubanos que son contratados en empresas mixtas entre entidades cubanas y extranjeras. También en sus instalaciones se han certificado personas de otros países, lo que ha contribuido a ampliar las misiones del centro.

Y no solo se trata de la certificación del personal, también está entre sus funciones la certificación industrial, desde auditorías técnicas, revisión operacional de pozos de petróleo, implementación de sistemas de gestión, hasta inspecciones para la puesta en marcha de inversiones del sector.

Por todas las misiones anteriores, es un centro único en el país.

En 2024, en visita realizada por Vicente de la O Levy, Ministro de Energía y Minas, realizó un intercambio con los trabajadores del centro y ratificó la importancia de las misiones que cumple el CNCI:

”A partir de las necesidades vigentes de las empresas cubanas, esta institución elabora los programas de capacitación. Lograr que el Centro Nacional para la Certificación Industrial sea indispensable, para el desarrollo de nuestras empresas, es la transformación que necesitamos.”[2]

Resultados

En septiembre de 2024, el CNCI tenía registrado en su historia, la impartición de más de 3 mil 93 cursos, en los cuales más de 33 mil trabajadores habían recibido la certificación para operar en la industria nacional en oficios y profesiones de carácter técnicos, de acuerdo con las normas internacionales.

CNCI Aulas especializadas

El centro ha logrado un alto nivel de organización y estar en capacidad de impartir 107 cursos diferentes, para responder a una variada demanda, y ajustarse a la unión entre teoría y práctica. Los profesores se han impuesto la obligación de su superación constante, debido al avance de las tecnologías y la preparación de los técnicos y profesionales que acuden a las aulas. Los programas de estudio han sido adecuados a las condiciones de la industria nacional y han contado con la garantía del asesoramiento del Instituto de Soldadura de Halle, en Alemania y el Instituto Tecnológico del Norte de Alberta de Canadá.

Con este último país, se mantuvo una cooperación positiva. A un año de su creación, el CNCI se vinculó con un proyecto de colaboración internacional con financiamiento del gobierno de Canadá y dicho Instituto Tecnológico del Norte de Alberta, que le permitió al centro durante 16 años, crear capacidades sostenibles para su implementación y desarrollo.

Durante la llamada Revolución Energética, en 2006, el centro tuvo un rol determinante en el adiestramiento de los operadores de los grupos electrógenos diésel y Fuel Oil de la Unión Eléctrica, incluyendo 556 estudiantes de Venezuela, Haití, Nicaragua y Angola.

Han realizado también aportes para ayudar a enfrentar las averías de diferentes industrias, donde la instrucción es importante para que el mantenimiento tenga calidad, aún cuando no se cuente con el financiamiento adecuado. Han actualizado de forma sistemática los programas de estudio, adecuándolos a las normas internacionales y al desarrollo de la ciencia y la técnica. Y no solo han tenido repercusión en el sector de la electricidad. En 2020, la Fábrica de Cemento de Cienfuegos compró una maleta tecnológica y no podían operarla, lo cual se logró después que el CNCI le brindara la asesoría correspondiente.[3]

Los operadores de los PSFV se preparan en el CNCI

A partir de la publicación en septiembre de 2024, de la Estrategia Nacional para la Transición Energética en Cuba, el centro comenzó otra importante tarea: la capacitación de los operadores de los 92 parques solares fotovoltaicos, previstos a construir en el país entre 2025 y 2028 para aportar más de 2000 megavatios (MW) de potencia.[4][5]

En 2025, en su aniversario 25, se prepararon para obtener la acreditación de la dirección de certificación de personas por la Norma 17024, que es una norma internacional que establece los criterios para un programa de certificación del personal en una organización. También, han trabajado en la actualización tecnológica de la base material de estudio, la utilización de las infocomunicaciones en el proceso docente y la creación de nuevas capacidades docentes para el desarrollo de las fuentes renovables de energía. De igual forma, la instalación de un parque solar fotovoltaico en el propio centro, de gran utilidad para el proceso docente y el autoabastecimiento de energía eléctrica.[6]

Enlaces relacionados

Referencias