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Columna 1 José Martí

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Columna 1 José Martí
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Columna 1
Columna 1 jose marti.jpg
Integrantes de la Columna 1, entre ellos, Fidel Castro y Che Guevara.
ActivaMarzo de 1957
PaísBandera de Cuba Cuba
FidelidadMovimiento 26 de Julio
TipoColumna Guerrillera
EspecializaciónGuerra de guerrillas
Comandantes
Comandante en JefeFidel Castro Ruz
Insignias
Bandera del EjércitoMovimiento 26 de Julio
Escudo del Comandante en JefeEscudo del Comandante en Jefe del Movimiento 26 de Julio
Cultura e historia
Colores de la BanderaNegro y Rojo
Guerras y batallas
Guerra de Liberación Nacional de Cuba (1956-1958)

Columna 1 José Martí, conocida como Columna 1. Fue una columna guerrillera del Ejército Rebelde, organización armada revolucionaria creada para llevar a cabo la Guerra de Liberación Nacional (1956-1958) contra la dictadura de Fulgencio Batista. Esta columna fue fundada en marzo de 1957 por el Comandante en Jefe de las fuerzas revolucionarias, Fidel Castro Ruz quien fue además su comandante principal.

La Columna 1 tenía su comandancia en la Sierra Maestra siendo la principal fuerza combativa de I Frente José Martí y la madre de todas las demás columnas y frentes guerrilleros posteriormente fundados con el objetivo de liberar a Cuba. Estaba integrada por hombres procedentes de las capas más humildes de la población cubana, principalmente jóvenes, que animados por los ideales revolucionarios y la certera conducción de Fidel mantuvieron erguidas las banderas de la rebeldía y una fe inquebrantable en la victoria final.

Antecedentes

Con el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 desaparecieron las pocas libertades democráticas existentes en Cuba, y se propiciaron el aumento de las ganancias de las grandes empresas capitalistas a costa del nivel de las masas, al igual que se incrementó la explotación de los obreros y campesinos al tiempo que se desató una brutal y sanguinaria ola do terror.

En las condiciones de crisis en que se encontraban las relaciones de producción, el establecimiento de la dictadura militar, servidora de la burguesía y del imperialismo norteamericano, condujo a la máxima agudización de las contradicciones en que se desenvolvía el régimen neocolonial en Cuba. En el país se iniciaba un período de decisivas luchas revolucionarias. Los partidos políticos burgueses, atendiendo a sus raíces de clase, serían incapaces de interpretar el clamor de las masas. El Partido Ortodoxo representaría, en su momento, las esperanzas de la población, y fue un movimiento popular que prometió triunfar en las elecciones frustradas por el golpe militar. Se habían cerrado las puertas a una salida electoral. No quedó otro camino que la Revolución.

La Generación del Centenario, encabezada por su líder, Fidel Castro, fue quien guió al pueblo cubano a su plena emancipación.

Desde muy temprano, Fidel abrazó la concepción de la lucha armada. Fue de la opinión de que las acciones militares contra la dictadura debían estar estrechamente relacionadas con la lucha de masas. Es así que se produce el asalto al Cuartel Moncada.

Asalto al Cuartel Moncada

La acción revolucionaria del asalto al Cuartel Moncada y al de Bayamo, en 1953, estuvo unida a un intento de de levantar en armas al pueblo oriental, habida cuenta de sus heroicos antecentes. Fue el asalto al Moncada, “el motor chiquito” que echó a andar al “motor grande”, o sea, el levantamiento de masas.

El asalto al Moncada no significó el triunfo de la revolución en ese momento, pero señaló el camino y trazó un programa de liberación nacional que abrió a Cuba las puertas del socialismo. A partir de ese hecho histórico concreto, Fidel pasó a ser el líder indiscutible en la última etapa de las luchas por la liberación nacional.

Como represalia, la dictadura batistiana anegó con sangre de revolucionarios la tierra oriental.

En el juicio seguido contra los asaltantes del Moncada, Fidel asumió personalmente su defensa, denunció los horrendos crímenes cometidos y planteó las bases del programa de la Revolución en su histórico alegato, el cual se conoció mas tarde como La Historia me Absolverá, documento que al ser distribuido posteriormente, causó un profundo impacto en el pueblo y en particular en la juventud. Fidel, junto a un grupo de compañeros sobrevivientes del Moncada, es condenado a cumplir la pena impuesta en el Presidio de la Isla de Pinos.

La prisión para los jóvenes revolucionarios resultó extremadamente fecunda. Bajo la presión de las masas, el gobierno accedió en mayo de 1955 a poner en vigor la amnistía a los presos políticos, incluidos los asaltantes del Moncada.

La salida de Fidel y sus compañeros del presidio constituyó un gran acontecimiento nacional.

En mayo de 1955, Fidel y sus compañeros más cercanos fundan oficialmente el Movimiento 26 de Julio. El programa de su organización fue formulado por Fidel en el Manifiesto No. 1, del 8 de agosto de 1955. Basado en los postulados de su alegato-defensa publicado bajo el nombre de la Historia me Absolverá, cuyo programa popular expuso crudamente la problemática cubana desde el punto de vista político, social y económico en las condiciones concretas existentes en Cuba en ese entonces.

Dada la situación política reinante después de su encarcelamiento y la persecución que sufrieron los moncadistas, se hizo evidente, una vez más, que las vías legales para producir cambios profundos en la política nacional resultaban ineficientes.

Antes de partir para México, Fidel declaró:

"cerradas al pueblo todas las puertas para la lucha cívica no queda más solución que las del 68 y las del 95"

La lucha armada se imponía en la realidad cubana.

Expedición del Yate Granma

En el exilio, Fidel realizó una enérgica labor para fortalecer el Movimiento 26 de Julio y sus ramificaciones en Cuba, y preparó el histórico destacamento que vino en el Yate Granma, compuesto por sobrevivientes del asalto al Cuartel Moncada y otros revolucionarios.

Fidel y sus más cercanos colaboradores mantuvieron estrecha relaciones con los dirigentes del Movimiento 26 de Julio en Cuba. A México viaja Frank País, quien realizó una labor destacada en la organización del movimiento revolucionario en la provincia de Oriente.

En la madrugada del 25 de noviembre de 1956 el Yate Granma partió del Puerto de Tuxpan. En los 82 expedicionarios venía el embrión del Ejército Rebelde. El lugar escogido para el desembarco fue el sudoeste de la Sierra Maestra.

El 27 de noviembre llegó a manos de Frank País –procedente de México- el siguiente telegrama:

"Obra pedida agotada. Editora divulgación"

Era la señal convenida para la insurrección que en la ciudad de Santiago de Cuba estallaría tres días después.

Los principales dirigentes del Movimiento 26 de Julio en Oriente, con Frank País a la cabeza, iniciaron el levantamiento del 30 de noviembre en la ciudad de Santiago de Cuba y otros lugares de la provincia oriental.

El 2 de diciembre, con el arribo del Yate Granma a las Coloradas, iniciaba el Ejército guerrillero su camino hacía la victoria.

Sierra Maestra

A pesar de las bajas sufridas con motivo de la sorpresa en el Combate de Alegría de Pío, el espíritu de lucha de Fidel no se quebrantó y su confianza en la victoria final fue ilimitada.

El 18 de diciembre de 1956, cuando en la finca del campesino Ramón Pérez en Curial de Vicana, se produce el encuentro con Raúl Castro y cinco expedicionarios más, Fidel expresó:

"Ahora si ganamos la guerra"

Eran solamente ocho hombres y unas pocas armas contra todo un ejército equipado y entrenado por el gobierno de Estados Unidos.

Comenzó un período de fortalecimiento de la guerrilla, matizado por el constante movimiento y la exploración del terreno donde se operaba. Se van produciendo las primeras incorporaciones de campesinos de la Sierra Maestra que, tanto al inicio como a lo largo de la campaña, constituyeron un factor fundamental. La escasez y las privaciones no aminalaron el espíritu de la guerrilla, que ya, el 17 de enero de 1957 alcanzó su primera victoria en el Combate de La Plata. Se hiso evidente la presencia de Fidel y del núcleo guerrillero en la Sierra Maestra y se produjo, en la práctica, un total desmentido a las falacias de la prensa reaccionaria, nacional e internacional, que propagaba la muerte de Fidel.

Con la llegada del primer grupo de combatientes del llano, organizados, armados y enviados por Frank País desde Santiago de Cuba, se produjo un notable fortalecimiento en la guerrilla, a la vez que se puso de manifiesto el apoyo activo de la gran retaguardia.

El 28 de mayo de 1957 los rebeldes, con Fidel al frente, atacaron y tomaron el Cuartel de El Uvero. Fue ésta la gran victoria que puso de relieve la capacidad y preparación del incipiente Ejército Rebelde. Sobre la batalla, escribió el Che:

"Esta batalla fue, además, la victoria que marcó la mayoría de edad de nuestra guerrilla"

Columna 1 José Martí

Luego de los éxitos alcanzados, el Ejército Rebelde se constituyó como Columna No. 1 José Martí, comandada por Fidel Castro.

La columna estuvo integrada por hombres procedentes de las capas más humildes de la población, principalmente jóvenes, que animados por los ideales revolucionarios y la certera conducción de Fidel mantuvieron erguidas las banderas de la rebeldía y una fe inquebrantable en la victoria final. Esta seguridad en el triunfo provenía también de las condiciones ventajosas para el combate que ofreció la montaña, conocida en detalles por el mando rebelde, donde se expresó el apoyo de los campesinos.

Esta convicción se reafirmó en el orden estratégico, con el creciente respaldo a la lucha armada por el pueblo, que en campos y ciudades enfrentó la represión de la tiranía, y nutrió, con sus mejores hijos, las filas revolucionarias.

Es así como, a comienzos del año 1958, Fidel Castro, considerando las condiciones creadas, decide extender la guerra a otros territorios de la provincia de Oriente y la creación de otras columnas.

Fuente

  • Columna 19 José Tey. Comisión de historia de la Columna José Tey, 1982. Editorial de Ciencias Sociales, 1982. Libro impreso en el Establecimiento 06, René Meneses del Combinado Poligráfico Alfredo López, en el mes de junio de 1982, año 24 de la revolución.