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Combate de La Plata

Combate de La Plata
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Parte de Guerra de Liberación de Cuba (1956 - 1958)
Comandancia de la plata.jpg
Fidel en la Comandancia de La Plata, mientras elabora planes para la defensa del firme de la Sierra Maestra.
Fecha 17 de enero de 1957
Lugar La Plata, Oriente, Bandera de Cuba Cuba
Resumen Ataque de las fuerzas del naciente Ejército Rebelde contra el cuartel del Ejército de Cuba ubicado en La Plata
Resultado Victoria del Ejército Rebelde
Consecuencias Demostró la existencia de un pequeño núcleo rebelde que se mantenía alzado en armas contra la dictadura en Oriente.
Beligerantes
Ejército Rebelde Ejército Constitucional de Cuba
Comandantes
Fidel Castro Ruz
Fuerzas en combate
29 soldados 11 soldados
Bajas
Sin bajas 2 muertos
5 heridos
3 prisioneros
Combate de La Plata. Primer enfrentamiento librado entre las fuerzas del Ejército Rebelde y el Ejército Constitucional de Cuba tras Alegría de Pío. El pequeño puesto militar de La Plata fue tomado por la guerrilla tras un ataque de unos cuarenta minutos en que el 50 % de los defensores resultó muerto o herido.

Aunque desde el punto de vista militar el combate de La Plata tuvo poca importancia, las Fuerzas Armadas del régimen se vieron obligadas a reconocer que Fidel Castro comandaba un grupo de combatientes dispuestos a enfrentárseles y echó por tierra toda la propaganda manejada por la dictadura de que Fidel y sus compañeros habían sido aniquilados en Alegría de Pío. La acción demostró la presencia del núcleo inicial del Ejército Rebelde en las montañas y resultó alentadora para la moral de quienes habían iniciado su empresa liberadora con un costoso revés y la pérdida de la mayor parte de los hombres y el equipo que formaban parte de ella.

Combate de La Plata

Acciones previas

El 14 de enero de 1957, los hombres del naciente Ejército Rebelde acamparon en las cercanías de la desembocadura del río La Plata, con la idea de atacar el puesto militar ubicado en ese lugar, donde custodiaban la costa sureña cinco soldados del ejército e igual cifra de marineros, al mando de un sargento de la Marina de Guerra.

La tropa dirigida por Fidel Castro la integraban 29 guerrilleros, 18 de ellos expedicionarios del Granma, ocho campesinos incorporados a la guerrilla y tres hombres enviados por Celia Sánchez que dirigía el Movimiento 26 de Julio en Manzanillo.

Para la toma del apostadero (una casa de madera y techo de zinc) los rebeldes disponían de 24 armas[1], disponibles: nueve fusiles con miras telescópicas, cinco fusiles semiautomáticos, cuatro de cerrojo, dos ametralladoras Thompson, dos pistolas ametralladoras, una escopeta calibre 16 y un revólver.

La llegada de la lancha que traía los insumos y el relevo del cuartel confundieron a los rebeldes que no entendieron el movimiento y pospusieron la acción. Entonces Fidel dispuso un plan de vigilancia y exploración para asegurar el triunfo, convencido de que una derrota significaría perder el escaso parque y quedar indefensos ante cualquier contraataque del ejército.

Desde el amanecer del día 16 las fuerzas rebeldes pusieron observación sobre el cuartel. En horas de la tarde fueron avanzando sobre la posición y al anochecer cruzaron el río La Plata y se apostaron en el camino donde hicieron prisioneros a dos campesinos que dieron información sobre el número de hombres que había en el cuartel y otras informaciones de valor. Poco después detuvieron un tercer hombre, mayoral de la zona que al alto de los rebeldes respondió con la contraseña de los guardias al confundirlos con los soldados de La Plata[2].

Plan de ataque

Para el ataque al cuartel, Fidel dividió el grupo guerrillero en 4 escuadras:

Escuadra No 1: Dirigida por Julito Díaz, e integrada por Camilo Cienfuegos, Reinaldo Benítez y Calixto Morales, que cercarían la casa de guano ubicada a la derecha.

Escuadra No 2: Dirigida por Fidel Castro, e integrada por Universo Sánchez, Luis Crespo, Calixto García, Manuel Fajardo Sotomayor y Ernesto Guevara, que atacarían por el centro.

Escuadra No 3. Dirigida por Raúl Castro, e integrada por Ciro Redondo, Efigenio Ameijeiras, Armando Rodríguez y José Morán, que atacarían por la izquierda.

Escuadra No 4. Dirigida por Juan Almeida Bosque, e integrada por Guillermo García, Crescencio Pérez, los hermanos Acuña, Sergio e Ignacio Pérez, atacaría por la izquierda conjuntamente con la escuadra de Raúl Castro.

Mientras, otros vigilaban a personas apresadas horas antes a pocos metros del puesto, incluyendo a Chicho Osorio, mayoral de la zona y colaborador del ejército, quien en medio de una embriaguez dio exactos detalles sobre la guarnición.

El Combate

A las 2:40 de la madrugada del 17 de enero, con dos ráfagas de ametralladora disparadas por Fidel comenzó el combate. La acción unos 40 minutos. A pesar de las escasas posibilidades de defensa los soldados resistieron. Los rebeldes lanzaron algunas de las granadas que habían traído en el Granma, pero estas no estallaron; Raúl Castro lanzó dinamita sin niple y esta no hizo ningún efecto. Los guerrilleros intentaron entonces incendiar el puesto militar, pero equivocaron el rumbo en la noche y sólo lograron quemar un almacén cercano.

Los rebeldes intimaron a los soldados a la rendición y estos aceptaron cesar la resistencia. Los defensores tuvieron dos muertos y cinco heridos (tres de ellos muy graves que fallecieron poco después). El sargento que mandaba el puesto logró huir con su arma en medio del combate.

Los guerrilleros no sufrieron bajas, y ocuparon ocho fusiles Springfield, más de mil balas, una ametralladora, ropa, mochilas, comida, y otros insumos.

Eran aún las 4:30 a.m. cuando los rebeldes incendiaron las casas de los soldados y dejaron a los enemigos heridos al cuidado de sus compañeros de armas marchando rumbo a Palma Mocha, adonde llegaron al amanecer del 17 de enero, para continuar internándose en la serranía.

Consecuencias

Aunque la censura de prensa no permitió difundir la noticia a los cubanos y demás países del mundo, las Fuerzas Armadas del régimen se vieron obligadas a reconocer que Fidel Castro comandaba un grupo de combatientes dispuestos a enfrentárseles. El combate de La Plata echó por tierra toda la propaganda manejada por la dictadura de que Fidel y sus compañeros habían sido aniquilados en Alegría de Pío. La acción demostró la presencia del núcleo inicial del Ejército Rebelde en las montañas y resultó alentadora para la moral de quienes habían iniciado su empresa liberadora con un costoso revés y la pérdida de la mayor parte de los hombres y el equipo que formaban parte de ella.

Sobre el significado del combate de La Plata, el comandante Ernesto Guevara escribió en 1961 en el periódico Revolución:

"(...) constituyó nuestra primera victoria y tuvo cierta resonancia , más lejana que la abrupta región donde se realizó. Fue un llamado de atención a todos, la demostración de que el Ejército Rebelde existía y estaba dispuesto a luchar, y para nosotros, la reafirmación de nuestras posibilidades de triunfo final."[3]

Referencias

  1. Según el comandante Ernesto Guevara en el artículo "El combate de La Plata" publicado en el periódico Revolución el 9 de marzo de 1961, las armas eran 22
  2. Este mayoral conocido, como Chicho Osorio, fue fusilado al comenzar el ataque al cuartel de La Plata, por confesar a sus captores haber estado involucrado en el asesinato de algunos expedicionarios del Granma
  3. Guevara de la Serna, Ernesto. El combate de La Plata. Periódico Revolución. 9 de marzo de 1961

Fuentes