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Ernesto Vázquez Vizoso

Ernesto Vázquez Vizoso
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Músico, compositor, arreglista e intérprete
NombreErnesto Vázquez Vizoso
Nacimiento11 de diciembre de 1912
Luyanó, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento18 de diciembre de 1979
Conocido porJaruco
Obras destacadasLa Conga de Jaruco

Ernesto Vázquez Vizoso. Músico, compositor, arreglista e intérprete, una de las figuras más representativas de la música afrocubana del siglo XX, integrante de la orquesta Lecuona Cuban Boys, aunque no nació en Jaruco, se identificó a plenitud con este pueblo que, sin dudas ocupó un lugar privilegiado en su vida, en honor al que asumió el sobrenombre de “Jaruco” en el mundo artístico.

Síntesis biográfica

Nació en Luyanó. La Habana, el 11 de diciembre de 1912, hijo de José Vázquez Márquez y Ángela Vizoso Rivas, una familia acomodada que promovía la formación cultural de sus miembros. Nieto de Genaro Vizoso, alcalde de la Cárcel de Jaruco en el momento en que esta fue tomada por las tropas del General Antonio Maceo, el 18 de febrero de 1896.

Desde que era muy niño Ernesto mostró una visible inclinación a la música, don aparentemente heredado de su madre, quien estaba considerada en su círculo social como una pianista de gran valía.

A los siete años un accidente en el hogar le causa la pérdida de un ojo, ese incidente hace que sus abuelos maternos Francisco Vizoso y Teresa Rivas, trajeran al pequeño Ernesto a vivir con ellos a la Ciudad Condal San Juan de Jaruco. Don Francisco tenía aquí una confortable vivienda ubicada en aquel entonces, en la calle San Juan número 4, hoy avenida 21 número 2602.

La vocación musical del niño no estuvo oculta a los ojos del abuelo, quien le pidió al músico y director de la Academia de Música de Jaruco, Pedrito de la Rosa que le permitiera tomar clases de música a su nieto. Fue en ese centro de estudios donde el futuro autor de La Conga de Jaruco, aprendió a tocar el cornetín. Lo hizo tan bien que no demoró en formar parte de la banda municipal.

Como una anécdota curiosa se cuenta que cuando el niño Ernesto Vázquez ofreció su primer concierto de piano en la Ciudad Condal, era tan pequeño aún que su maestro de música lo tuvo que sentar sobre sus piernas para que pudiera llegar al teclado sin dificultad.

A los 12 años se traslada a La Habana donde perfecciona sus estudios de piano y aprende a tocar guitarra y trompeta. A los 16 años comenzó a tocar de forma regular en la orquesta del Cine Apolo. Más tarde pasó a integrar otras agrupaciones de relativo éxito como “Quintana Melody Boys”, hasta que en los primeros años de la década de 1930, funda, junto a once amigos, la Orquesta “Encanto”, que actúa en varias salas de espectáculos y centros nocturnos.

La joven orquesta, dirigida por Armando Orefiche, se hace popular en el ambiente habanero de la época, en 1932 sus músicos son llamados a España por el maestro Ernesto Lecuona para que formaran parte de su proyecto musical. Viajaron a España y allá debutaron el 20 de septiembre de ese año, con el nombre de “Lecuona Cuban Boys”.

De Madrid viajan a Venecia contratados por un empresario de apellido Samervell, el que le sugirió a cada uno de los músicos cubanos buscar un nombre artístico por el que fueran rápidamente identificados, Ernesto Vázquez no demoró mucho su elección y a partir de ese momento se hizo llamar para siempre “Jaruco”.

En lo adelante Londres, París, La Haya, Madrid y Río de Janeiro, entre otras ciudades, vieron brillar el talento musical de Ernesto como trompeta, arreglista principal y director artístico de la orquesta cubana “Lecuona Cuban Boys”. Durante 17 años se presentaron en más de 39 países de todo el orbe, actuando en los mejores escenarios.

Llegaron a ser músicos exclusivos del Barón de Rotshcild, del Duque de Windsor y de Gustavo V de Suecia. Es en aquel periodo de su vida artística cuando Ernesto Vázquez, conocido ya como “Jaruco” fue condecorado por el Rey de Túnez, Ahmed Pacha, con la orden Nechan- Yftijar , en el grado de “Caballero de primera clase”, -actualmente la distinción se encuentra en el Museo Municipal de Jaruco -.

La agrupación musical cubana regresa a Cuba en el año 1939, después de siete años de ausencia. Entre los años 1940 y 1945 realizan diversas giras por países de América Latina y Estados Unidos. A finales de la década de 1940 no sólo los “Lecuona Cuban Boys” fueron reconocidos como agrupación, sino que los talentos individuales también fueron apreciados, por eso Ernesto Vázquez, fue reclamado como arreglista por intérpretes de la talla de Pedro Vargas, Maurice Chevalier y Josephine Baker, entre otros.

Más tarde “Jaruco” se separó de la orquesta “Lecuona Cuban Boys” y se va a tocar como solista al lugar más famoso de Nueva York, el teatro “Roxy”. Al poco tiempo de estar actuado allí un accidente le impide volver a tocar la trompeta, entonces se dedicó al piano.

Trayectoria artística

Partitura del Mambo de Jaruco, pieza musical de Ernesto Vázquez
Entre las piezas y arreglos de Vázquez se encuentran: Tumbao (rumba negra), Yareca (son afrocubano) , Que sí que no (conga), Bongó (Afro), Para Vigo me voy (rumba) , Mundele, (rumba), Mi última conga (conga), Mentirosa (bolero), Trakatri (rumbantera), Conga de La Habana (conga), Ma Isabel (Afro), Mambo de Jaruco (mambo) y otros muchas más, además de la popular “Conga de Jaruco”, que inmortalizó su nombre junto a otras melodías interpretadas por los “Lecuona Cuban Boys”.

Lo último que compuso Vázquez fue “Guajira del recuerdo”, también dedicada a Jaruco. Él no estaba conforme con esta composición que deseaba reformar, pero lo impidió su muerte.

Los aportes a la música de índole negrista, realizados por Vázquez son de un valor innegable, él se inserta en el grupo de artistas integrado por Wilfredo Lam, Emilio Ballagas, Lydia Cabrera y Nicolás Guillén que supieron ver la cultura africana como parte indisoluble de la identidad cultural cubana. Ernesto Vázquez Vizoso, “Jaruco”, no fue un folklorista superficial sino todo lo contrario, fue un artista íntegro, un músico sólido que supo exponer la cultura mestiza a los más altos niveles.

Vínculos con la Ciudad Condal San Juan de Jaruco

Ernesto Vázquez Vizoso, ocupa, como músico en el ámbito cultural jaruqueño un lugar semejante al que ocupan Cirilo José Oliva Michelena, en las Artes Plásticas y Aníbal Navarro en la danza; hasta el momento los tres jaruqueños de mayor proyección internacional durante la primera mitad del siglo veinte.
Se sabe que Ernesto Váquez sentía especial amor por la Ciudad Condal donde dio los primeros pasos en el estudio de la trompeta; tanto fue así, que asumió el sobrenombre de “Jaruco” en el mundo artístico, con el que era conocido y siempre firmaba.

Dedicó algunas de sus obras a la localidad de Jaruco que era parte importante de su vida y de la que se consideraba hijo como lo expresa en las notas de su pieza musical “Guajira del recuerdo”, dedicada a Jaruco.

Debido al vínculo afectivo que unía a Ernesto Vázquez con Jaruco y a que puso este nombre, de forma brillante, en las notas musicales de La Conga, se pueden encontrar en el Museo Municipal de la localidad varios objetos que pertenecieron al músico, como son la medalla con la que el rey de Túnez condecoró a Ernesto Vázquez, junto a los otros integrantes de los Lecuona Cuban Boys, así como el pentagrama con las notas de La Conga de Jaruco, el Mambo de Jaruco y otras fotos, publicaciones y documentos, todos testimonio de la época en que Ernesto Vázquez y la Conga de Jaruco recorrían el mundo.

Muerte

Murió el 18 de diciembre de 1979, en Nueva York donde residía desde hacia más de veinte años cuando preparaba su regreso a Cuba.

La tumba donde fue enterrado en el cementerio de Rockerville Center, lleva el nombre de “Jaruco”, al igual que el pueblo que lo acogió como hijo y lo vio descubrir su vocación musical.

Fuentes

  • Archivos del Museo Municipal de Jaruco.

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