Saltar a: navegación, buscar

Estela de Carlotto

Estela de Carlotto
Información sobre la plantilla
Estela de carlotto.jpg
NombreEnriqueta Estela Barnes de Carlotto
Nacimiento22 de octubre de 1930
Bandera de Argentina Argentina
NacionalidadArgentina
OcupaciónPresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo
CónyugeGuido Carlotto
HijosLaura Estela, Claudia Susana, Guido Miguel y Remo Gerardo
PadresMiguel Alejandro Barnes y Edwig Frances May Wauer

Enriqueta Estela Barnes de Carlotto. Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y una de las mayores exponentes de la lucha por los derechos humanos. Declarada “Ciudadana Ilustre de América Latina”, por decisión del Comité de Representantes de la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI), cuya distinción se fundamentó en la “inquebrantable lucha por la memoria, verdad y justicia” en los casos de violaciones a los derechos humanos que se verificaron durante la última dictadura militar argentina (1976-1983). Madre de Laura Carlotto, secuestrada y asesinada con claros indicios de haber dado a luz, momento a partir del cual inicia la incansable búsqueda de su nieto Guido.

Síntesis biográfica

Nace el 22 de octubre de 1930 en la Capital Federal, Argentina. Hija de Miguel Alejandro Barnes y Edwig Frances May Wauer. Casada con Guido Carlotto, un técnico químico. Tuvieron cuatro hijos: Laura Estela, Claudia Susana, Guido Miguel y Remo Gerardo.

Su vocación se hizo realidad cuando a los 20 años de edad comenzó su carrera como maestra. Estela se desempeñó como maestra de grado en la Escuela Nacional N° 102 Coronel Brandsen (Provincia de Buenos Aires).

Su primera tarea como docente no fue nada fácil. Tomó un cargo como maestra dando clases en cuatro grados conjuntos a la vez: 3º, 4º, 5º, y 6º. Su experiencia como maestra le trajo muchas satisfacciones y allí, no sólo depositó sus conocimientos profesionales sino sus conocimientos personales, sus valores, aquellos que quiso sembrar en todos sus alumnos.

En el año 1964, luego de ganar un concurso de antecedentes, Estela comenzó su cargo como directora titular y a partir de allí pudo seguir concretando sus sueños para su querida escuela. Más tarde empezó su tarea en la Junta de Clasificación en La Plata y, con el tiempo, terminó su ciclo como docente en la Escuela Nº 43 de aquella ciudad.

Pensó seguir dando clases hasta que se sintiera capaz, pero llegado un 24 de marzo de 1976, la dictadura secuestra a su hija mayor, nace un nieto en cautiverio y decide terminar su vocación específica y formal y jubilarse para tener todo el tiempo de buscar a Laura y a Guido, su nietito.

Desaparición de su hija Laura

En 24 de marzo de 1976 los militares usurparon el gobierno constitucional en Argentina. Desde este momento, el régimen militar gobernó el país con una política de terror. Miles de las personas de todas las edades y condiciones sociales fueron secuestrados y torturados en distintos centros de detención clandestinos en todo el país. 30 000 personas fueron desaparecidas en siete años. También muchos bebés fueron secuestrados con sus padres o nacieron en centros de detención clandestinos donde fueron llevadas sus madres jóvenes embarazadas. Para después ser adoptados ilegalmente por familias de militares o abandonados en diferentes hospitales públicos u orfanatos.

Entre estas jóvenes estaba Laura, la primera hija de Estela, que fue secuestrada el 26 de noviembre de 1977. Ella estaba embarazada de dos meses y medio de gestación. Estela comenzó la búsqueda de Laura, sin saber cómo o dónde. A consecuencia de esa búsqueda, su esposo Guido fue secuestrado y torturado 25 días.

Estela comenzó la búsqueda de sus seres queridos, sin saber cómo, ni donde, en soledad, corriendo el riesgo de ser secuestrada, como lo había sido por 25 días su esposo Guido. Esta nueva etapa de su vida la determinaron a retirarse de la docencia para estar disponible en todas las horas a su triste misión.

Laura estuvo detenida-desaparecida en el centro clandestino de detención denominado “La Cacha”, que funcionaba en los alrededores de la ciudad de La Plata. El 26 de junio dio a luz a un niño al cual llamo como su padre, Guido. Tan solo cinco horas pudo estar Laura con Guido, el cual le fue arrebatado cuando volvió a ser trasladada a “La Cacha”. El 25 de agosto de 1978 Laura fue asesinada por el personal militar del área operacional 114. Su cuerpo les fue entregado a sus padres y su nieto Guido continuaba aún desaparecido.

Unida a las Abuelas de Plaza de Mayo

En 1978 Estela se unió a un grupo de mujeres que sufrían la misma situación y habían comenzado a luchar juntas hacía algunos meses para localizar a sus hijos y nietos, teniendo como lugar de encuentro, entre otros, la Plaza de Mayo y como distintivo el pañuelo blanco. Más tarde estas mujeres serían conocidas como Abuelas de Plaza de Mayo y Estela se desempeñaría como su Vicepresidenta, hasta 1989 cuando se convierte en el Presidenta de la asociación.

Abuelas de Plaza de Mayo lucha para localizar a cada uno de los nietos desaparecidos. Al principio reclamaron su aparición ante cada tribunal, oficinas estatales, en orfanatos, la Iglesia Católica de Argentina, sin un resultado positivo. Las Abuelas de Plaza de mayo reclamaron su aparición ante organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y la organización de los Estados Americanos, una vez más sin éxito. Abuelas de Plaza de mayo calcula que más de 400 niños han sido registrados como desaparecidos. Hasta ahora están privados de su identidad, su derecho a vivir con su familia, todos los derechos que son reconocidos a nivel nacional e internacional como sus derechos humanos universales.

Con Estela en frente de Abuelas en 1992 se creó la CONADI (Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad), que trabaja ayudando a los adultos jóvenes que tienen duda con sus identidades y el Banco Nacional de Datos Genéticos, que hace posible confirmar de manera científica la ubicación de nuevos nietos. Al mismo tiempo, Abuelas desarrolló una nueva manera de difundir su mensaje.

Ahora el mensaje estaba dirigido a jóvenes que nacieron durante el período de dictadura y tienen dudas acerca de su identidad original. En 2002 Estela Carlotto fue víctima de un ataque, cuando pistoleros desconocidos abrieron fuego en su casa, en La Plata. Esta fue una de las formas que los hombres que formaban parte del horror de la última dictadura en Argentina para intentar detener a Estela.

Encuentro con su nieto Guido

Después de 36 años de búsqueda, Estela Carlotto, presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, encontró a su nieto nacido el 26 de junio de 1978, en cautiverio, y bautizado Guido, como su abuelo, cuando su hija Laura era prisionera durante la última dictadura militar.

El joven se presentó voluntariamente ante la sospecha sobre su identidad, y finalmente las pruebas de ADN confirmaron el parentesco. La Jueza Federal María Romilda Servini de Cubría ratificó la información.

El joven, llamado Guido al nacer, fue anotado el 2 de junio de 1978 como Ignacio Hurban, es pianista de jazz y director de una escuela de música municipal en Olavarría, provincia de Buenos Aires.

El 5 de agosto de 2014, Ignacio Hurban confirmó que era hijo de desaparecidos, que su abuela era la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo y que su nombre era Guido Montoya Carlotto.

Reconocimientos obtenidos

Por su trayectoria ha recibido innumerables reconocimientos dentro y fuera del país como:

  • Doctorados Honoris Causa.
  • Presidencias Honorarias.
  • Cátedras de Derechos Humanos.
  • Orden de la Legión de Honor del Gobierno de Francia.
  • Premio Roma por la Paz 2002 por su acción humanitaria.
  • Orden del Mérito en el grado de Comendador de la República italiana.
  • Premio a la Defensa de los Derechos Humanos 2003 de Naciones Unidas.
  • Condecoración de la Orden Nacional “Al merito” Presidente de la República de Ecuador.

Además, representa a la Asociación en eventos nacionales e internacionales produciendo documentos para tal fin.

Fuentes