Mario Bauzá

Mario Bauzá
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NombreMario Bauzá Cárdenas
Nacimiento28 de abril de 1911
ciudad de La Habana,
Cuba Bandera de Cuba
Fallecimiento11 de julio de 1993 (82 años).
ciudad de Nueva York,
estado de Nueva York,
Estados Unidos Bandera de los Estados Unidos de América
OcupaciónMúsica
Obras destacadasCubop City,
Mambo Inn,
Chachachá clarinete,
El mareíto.

Mario Bauzá Cárdenas (La Habana, 28 de abril de 1911 - Nueva York, 11 de julio de 1993) fue un compositor, director de orquesta, clarinetista, saxofonista y trompetista cubano.

Síntesis biográfica

Trabajó en la Orquesta de Antonio María Romeu en grabaciones de obras danzoneras realizadas en Nueva York y posteriormente trabajó y formó parte de las más importantes orquestas jazzísticas de la época en Estados Unidos. Se destacó por su trabajo en la mezcla de armonías jazzísticas con ritmos cubanos.

Trayectoria

Inició sus estudios de música con Arturo Andrades a la edad de cinco años. En 1918 ingresó en el Conservatorio Municipal de La Habana «Amadeo Roldán», donde estudió con Modesto Fraga, solfeo; María Luisa Chartrand, piano, y Fernando Carnicer Fernández, clarinete y otras materias musicales. Se graduó en 1927.

En 1926 viajó a Nueva York para grabar danzones con la orquesta del pianista Antonio María Romeu y durante su estancia de un mes entró en contacto por vez primera con el jazz, en Harlem. Tras presenciar una actuación en vivo de la orquesta de Paul Whiteman, y notando la abundancia de los solos de saxofón, decide dedicarse a tocar el saxo alto. Al graduarse como clarinetista en el Conservatorio Municipal de La Habana en 1927 se le ofreció una beca de posgrado en la Universidad de Milán, pero la declinó, pues ya le interesaba mucho más la música popular. Decidió permanecer en Cuba, donde actuó como clarinete bajo en la Orquesta Filarmónica de La Habana, y además trabajó hasta 1928 como saxo alto y clarinete soprano con la orquesta de José Curbelo, padre. Durante ese año, junto a Machito, estuvo con el septeto Jóvenes de Redención. Mientras trabajaba con otras agrupaciones, tocó el saxo alto con la orquesta Los Diplomáticos.

En 1930 regresó a Nueva York como saxofonista de la orquesta de Justo Azpiazu (Don), y más adelante grabó como trompetista con el Cuarteto Machín, del cantante Antonio Machín. En 1931 comenzó como saxo alto en la orquesta de Noble Sissle; tocó la primera trompeta con Hi Clark y sus Missourians en el Ballroom Savoy de Harlem en 1932. Ese mismo año se unió a la orquesta de Chick Webb como trompeta principal. En 1933 fue nombrado director musical de dicha agrupación, y permaneció como tal hasta 1937. En un concurso de aficionados celebrado en el Teatro Apolo, «descubrió» a Ella Fitzgerald y se la presentó a Chick Webb, quien la invitó a entrar en su banda, lo que significó un salto importante en la carrera de la Fitzgerald.

Entre 1937 y 1939 tocó con las orquestas de Don Redman y Fletcher Henderson. En 1938 se incorporó a la banda de Cab Calloway, a quien presentó al entonces joven trompetista John Birks Gillespie, más conocido como Dizzy Gillespie, quien se integraría a la banda. En 1940 abandonó la orquesta de Calloway para crear con su cuñado Frank Grillo (Machito) los Afro-Cubans. «Cuando Mario Bauzá dejó a Cab Calloway para organizar la banda de Machito, conocía tanto la música cubana como el jazz, de pies a cabeza. Primeramente escribió arreglos para dos trompetas, cuatro saxofones, y una sección de ritmos de cuatro hombres del tipo jazz —tratando de buscar un equilibrio entre las dos tradiciones. Resultó bien. Pronto, en 1946, añadió una tercera trompeta y un tocador de conga y más tarde, a medida que la prosperidad lo permitía, otro trombón y otro tocador de conga. La forma como creció la instrumentación es significativa: el agregar trompetas y trombones permitía armonías más completas siguiendo la tradición del jazz, mientras el aumento de congas mantenía los ritmos cubanos complejos y dominantes. Fue una doble síntesis.» Mientras Mario Bauzá y Machito trabajaron juntos en los Afro-Cubans, fusionaron la música afrocubana y el jazz, popularizaron el jazz afrocubano e influyeron profundamente a su vez en el jazz y la música popular estadounidense. «En los años 40 lancé el “Afrocuban Jazz”. Fue un edificio que construí con los cimientos de los ritmos afrocubanos y la estructura del jazz. Se trató de un matrimonio mixto en el que ninguno de los elementos perdió su autenticidad.

El músico norteamericano se dio cuenta que fue un progreso para el jazz. Gillespie se dio cuenta porque yo le enseñé lo que era.» Durante los treinta y cinco años en que trabajó con la orquesta de Machito, escribió alrededor de quinientos arreglos para esta agrupación, con la que trabajaron o grabaron en los años 40 y 50 legendarios jazzistas como Dexter Gordon, Dizzy Gillespie, Charlie Parker, Flip Phillips y Cannonball Adderly. En 1941 hicieron su primer disco para la Decca Records. Sus grabaciones de Sopa de pichón y Tingo-talango fueron hits en la comunidad musical neoyorquina. Mario Bauzá fue el artífice principal en la fusión de los ritmos cubanos con las melodías de jazz; su Tanga es reconocida como la primera composición de jazz afrocubano.

El 20 de mayo de 1943, Graciela Pérez, hermana de Machito y cuñada de Bauzá, llegó a Nueva York para cantar con la orquesta. Por esta fecha el bop se convirtió en la forma dominante del jazz, y los Afro-Cubans fueron claves en el surgimiento de la corriente del Cubop. La orquesta, bajo la dirección de Bauzá, incorporó ideas de los autores del bop, les añadió ritmos cubanos y los mezcló en arreglos que conducirían al desarrollo del movimiento de jazz cubano. En 1950 Bauzá compuso Mambo Inn con René Hernández y Bobby Woodlen, y Count Basie lo grabó. Para la segunda mitad de la década, los ritmos cubanos, antes considerados fuera del terreno del jazz, se hicieron habituales en el repertorio de casi todos los grupos de este período. Los combos de bop como los de Art Blakey y Horace Silver tocaban los ritmos afrocubanos.

A mediados de los 60, con la ascendente prevalencia de los grupos de bugalú (o bugalú latino) en Nueva York, la orquesta de Machito declinó en popularidad, y además sufrió una sensible pérdida cuando el pianista René Hernández la dejó para unirse a la de Tito Rodríguez. Los arreglos de Hernández eran cruciales en el logro del sonido único de los Afro-Cubans.

Mario Bauzá Cárdenas y su orquesta Afro-Cubans.

La primera mitad de la década del 70 asistió al regreso triunfal de los Afro-Cubans de Machito, con arreglos contemporáneos de viejas piezas y el talento de ejecutantes como Israel López (Cachao), contrabajo, y Alfredo Armenteros (Chocolate), trompeta. La grabación en 1975, en la Catedral de St. Patrick, de Nueva York, de un álbum titulado Afro-Cubans Jazz Moods, con nueva música de Arturo O’Farrill (Chico) y la inclusión de Dizzy Gillespie y otros instrumentistas, marcó el éxito de la orquesta.

Posteriormente Bauzá y Graciela abandonaron la agrupación por desacuerdos con Machito, y en 1976 formaron la Orquesta de Mario Bauzá. El 27 de noviembre de 1981 Bauzá recibió el Premio de Honor de las Artes y la Cultura del Alcalde de la Ciudad de Nueva York (The City of New York Mayor’s Award of Honor for Arts and Culture). En 1986 grabó junto con Graciela Afro-Cuban Jazz, un álbum en el que intervinieron músicos radicados en Nueva York como Paquito D'Rivera, Daniel Ponce y José Antonio Fajardo. Este año Bauzá compuso El mareíto, con Jorge Dalto, e Imitations, con Ray Santos, y formó la Orquesta de Conciertos de Jazz Afrocubano de Mario Bauzá.

El 27 de abril de 1991, la Orquesta de Conciertos de Jazz Afrocubano se presentó con Dizzy Gillespie en el teatro Symphony Space de Nueva York, por la celebración del 80 cumpleaños de Bauzá; el presidente de la compañía disquera alemana Messidor Musik, presente en este concierto, firmó con él su primer contrato como solista y director de su propia banda. En diciembre de ese mismo año, Bauzá grabó en su debut como solista, el álbum Tanga, con un arreglo de la pieza que daba título al disco hecho por Chico O’Farrill; en diciembre de 1992 grabó su segundo álbum como solista, My Time Is Now, y en mayo de 1993 el que sería su tercer y último álbum.

Obras

  • Lona, 1934
  • Tanga, 1941
  • Cubop City, 1948
  • Mambo Inn, con René Hernández y Bobby Woodlen, 1950
  • Chachachá clarinete, 1954
  • Frenzy, Holiday y Wild Jungle, 1958
  • Jammin’with Machito, 1969
  • Cubanola, Imitation y El mareíto, 1986
  • Lourdes Lullaby, 1993.

Bibliografía

  • Leonardo Acosta (2000): El jazz en Cuba, 1900-1950. La Habana: Unión, 2000; «Nuevo acercamiento a Mario Bauzá», artículo en la revista Música Cubana (6): págs. 5-10; La Habana, 2002.
  • Leonardo Acosta: El jazz en Cuba, 1950-2000. La Habana: Unión, 2002.
  • Leonardo Acosta: Cubop! The Life and Music of Maestro Mario Bauza. Presentado por el Caribbean Cultural Center. Nueva York, 1993.
  • Leonardo Padura Fuentes. «Conversación en “La Catedral” con Mario Bauzá», artículo en la revista La Gaceta de Cuba: págs. 26-29; La Habana, noviembre-diciembre de 1993.
  • Gladys Palmera. «Mario Bauzá (1911-1993); “el hombre detrás del trono”», artículo en la revista El Manisero (1): págs. 24-25; Barcelona (España), enero-febrero de 1994.
  • Max Salazar (1993): «Mario Bauzá. 1911-1993», artículo en la revista Latin Beat (7): pág. 19. Nueva York, septiembre de 1993.
  • Marshall W. Stearns (1966): La historia del jazz. La Habana, Editorial Nacional de Cuba, 1966.
  • John Storm Roberts (1985): The Latin Tinge. Nueva York: Original Music, 1985.

Fuente