Saltar a: navegación, buscar

Orquesta Filarmónica de La Habana

Orquesta Filarmónica de La Habana
Información sobre la plantilla
Agrupación musical
Error al crear miniatura: Falta archivo
Datos generales
País:Bandera de Cuba Cuba

Orquesta Filarmónica de La Habana. Importante núcleo orquestal que difundió obras contemporáneas de compositores sinfónicos cubanos y extranjeros.

Fundación

Esta agrupación fue fundada el 14 de marzo de 1924 por gestiones de los profesores Antonio Mompó, César Pérez Sentenat, Pedro San Juan Nortes y Amadeo Roldán, con el apoyo del doctor Antonio González Beltrán, quienes formaron la directiva inicial de la Sociedad de la Orquesta Filarmónica de La Habana.

Primer ensayo

Una semana después de constituida la sociedad, tuvo lugar el primer ensayo de la orquesta. Desde su primer concierto, ofrecido en el Teatro Nacional –hoy Gran Teatro de La Habana–, hasta agosto de 1932, estuvo dirigida por el maestro español radicado en Cuba Pedro San Juan Nortes. A partir de ese año la agrupación pasó a ser conducida por Amadeo Roldán hasta su fallecimiento, en 1939.

Primera etapa

Dirigida por San Juan y luego por Roldán se caracterizó por la audacia estética de sus programas, al incluir obras de muy reciente creación y nuevos conceptos sonoros de autores como Charles Edward Ives, Arthur Honegger, Wallingford Riegger e Igor Stravinsky, así como obras de Roldán y Alejandro García Caturla.

Se celebraron conciertos en coordinación con la Institución Hispano-Cubana de Cultura presidida por Fernando Ortíz Fernández; la agrupación Música Nueva, fundada por Amadeo Roldán y Alejo Carpentier; y la Sociedad de Música Contemporánea, fundada por María Muñoz de Quevedo, Antonio Quevedo y Alejandro García Caturla.

Conciertos

La orquesta brindó conciertos populares, al aire libre, en la explanada del Capitolio Nacional, en la arena Cristal de la Catedral de La Habana y en el Anfiteatro Nacional. Ofreció, además, conciertos de cámara con charlas explicativas, casi siempre a cargo del maestro Pérez Sentenat.

Hasta 1939 la Orquesta Filarmónica de La Habana estuvo regida por la Sociedad fundada en 1924 y ofreció conciertos mensuales. A partir de 1939 fue regida por un patronato y ofreció conciertos sólo en temporadas, de octubre a mayo, con actuaciones bimestrales en el resto del año.

La Orquesta Filarmónica rindió una fecunda labor artística en el contexto musical cubano de la música de concierto: dio a conocer un amplio repertorio sinfónico contemporáneo nacional y extranjero y presentó numerosas obras en primeras audiciones en la nación.

La Filarmónica también presentó en conciertos y recitales, en la batuta y como solistas, a numerosos artistas nacionales.

Ante la indiferencia de las esferas oficiales de la cultura, la labor de sostenimiento de la orquesta sólo fue posible por el aporte económico de un reducido grupo de filántropos, y por el entusiasmo de los músicos que la integraban, quienes la mayor parte de las veces no recibieron pago alguno por ensayos y actuaciones.

Segunda etapa

Desde 1939 hasta 1953 la orquesta fue dirigida por el maestro florentino Massimo Freccia, ex-director de la orquesta Sinfónica de Budapest, con Manuel Duchesne Cuzán como director agregado.

Directores invitados que actuaron con la orquesta

Como solistas, los cantantes:

Grabaciones

La agrupación realizó una serie de grabaciones comerciales en 1941 para la firma Musicraft –al parecer en su local de ensayos– bajo la dirección de Freccia y Duchesne, las únicas editadas de las cuales se tienen noticias. Entre ellas se encuentran:

El director alemán Erich Kleiber dirigió por primera vez la Orquesta Filarmónica de La Habana el 25 de marzo de 1943. Según indican algunas fuentes realizó grabaciones, pero estas no se han podido localizar. Con el Coro Filarmónico, dirigido por el músico vienés Paul Csonka la orquesta ejecutó importantes obras del repertorio sinfónico-coral. Kleiber fue director de la Filarmónica hasta 1947, año en que fue nombrado Juan José Castro y con posterioridad, Arthur Rodsinski. En este periodo la Filarmónica se presentó en varios conciertos populares dirigidos por Nicolás Rescigno.

Tercera etapa

Se inició con su concierto del 2 de octubre de 1950, bajo la batuta del entonces director titular Fieder Weissman, que incluyó a menudo en los programas de la agrupación obras de compositores cubanos. Este ciclo concluyó en 1954 con el último concierto dirigido en Cuba por Weissman en el Teatro Alcázar, de la ciudad de Camagüey.

Periodos críticos

La Filarmónica atravesó varios periodos críticos en su existencia. Uno de ellos, entre los más graves desde el punto de vista artístico, fue reflejado en noviembre de 1954 en las páginas de la revista Nuestro tiempo (La Habana, Año I, No. 2) a través de “Cuatro opiniones sobre la crisis de la Orquesta Filarmónica” por los compositores Paul Csonka, José Ardévol, Juan Fernández Ledón y Aurelio de la Vega. En mayo del año siguiente, en la misma publicación, Harold Gramatges publicó el artículo “Filarmónica: muerte y transfiguración” en el cual comentó el abandono de los programas de música contemporánea de vanguardia a favor de un repertorio más conocido por el público, una concesión para lograr abonos.

A partir de 1956 la orquesta fue regida por el Instituto de Cultura, adscrito al Ministerio de Educación, y dirigida el maestro Alberto Bolet. En 1958, fue nombrado director Igor Markevitch.

En esta última etapa si bien disminuyó en los atriles de la Filarmónica la puesta de la producción musical de compositores cubanos, se estabilizaron los ciclos de actuaciones, la orquesta participó en puestas de ballet, ópera, espectáculos combinados y se brindaron audiciones didácticas en radio, cine, televisión y teatros.

Otros directores que dirigieron conciertos

Además de los directores antes mencionados, dirigieron conciertos de la orquesta Filarmónica de La Habana, en diferentes etapas:

La agrupación cesó sus actuaciones en 1959 al fundarse la Orquesta Sinfónica Nacional.

Fuente