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Melisenda de Jerusalén

Melisenda de Jerusalén
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Reina de Jerusalén
Melisenda de Jerusalén.jpg
Reinado (1131-1143) con Fulco

(1143-1153) con Balduino III.

Nacimiento 1105
Fallecimiento 11 de septiembre de 1161
Predecesor Balduino II
Heredero Balduino III
Sucesor Balduino III
Cónyuge/s Fulco de Jerusalén
Descendencia Balduino III y Amalarico
Padre Balduino II de Jerusalén
Madre Morfia de Melitene

Escudo de Melisenda de Jerusalén

Melisenda. (110511 de septiembre de 1161). Reina de Jerusalén de 1131 a 1153. Fue la hija mayor del rey Balduino II de Jerusalén y de la princesa armenia Morfia de Melitene. Recibió el reino de Jerusalén de su padre y no sólo luchó por controlar ella el poder cuando gobernó al lado de su marido, sino que luchó contra su propio hijo por mantener la corona. Mujer de fuerte carácter, controladora y poderosa, no dudó en usar la fuerza y el terror para conseguir sus objetivos.

Heredera

Destinada a gobernar los Santos Lugares, su propio padre la instruyó y preparó. A pesar de ser una mujer capacitada para para gobernar, necesitaba de un rey a su lado que protegiera su posición. Por ello Balduino envió a sus hombres a Francia en busca de un noble digno de ser rey. El elegido fue Fulco V de Anjou quien insistió en ser gobernante a la par que Melisenda y Balduino aceptó su petición, pues Fulco era relativamente rico (incluso para ser cruzado) y proveería de tropas y experiencia militar a la defensa del reino.

Encuentros y desencuentros con su marido

Contaba con veintitrés añosal casarse y Fulco era un hombre mayor (40 años), de baja estatura y con un carácter intestable. En 1130 nacía su primer hijo, el futuro Balduino III y Balduino II designo a Melisenda como única tutora del niño, excluyendo a Fulco.

Fulco redujo bastante el poder de su mujer excluyéndola de las actividades de gobierno, tan pronto obtuvo la corona al morir Balduino II en 1131 a pesar de haber recibido el reino como co-gobernantes y ella disfrutar del apoyo de la Haute Cour, el consejo real que reunía a la nobleza y el clero del reino.

La Iglesia y las artes

Melisenda contó con el apoyo de la Iglesia a lo largo de toda su vida.

  • 1138 fundó el gran convento de San Lázaro en Betania, que su hermana menor regiría como abadesa, dotándolo de las ricas tierras del llano de Jericó. También concedió grandes riquezas al Santo Sepulcro, Nuestra Señora de Josafat, el Templum Domini, la orden del Hospital, el hospital de San Lázaro y a los premostratenses de San Samuel.
  • Entre 1131 y 1143, encargó el llamado “Salterio de Melisenda”: a pesar de la influencia bizantina e italiana en la iluminación, los artistas que participaron en su elaboración muestran un claro y distintivo estilo propio de Jerusalén. En el segundo cuarto del siglo XII, Jerusalén contaba con un floreciente y famoso scriptorium, capaz de realizar los encargos reales de máxima calidad.

Intrigas palaciegas

Melisenda y su primo Hugo le Puiset, conde de Jaffa, teníán una estrecha relación personal que databa del apoyo de este al padre de aquella; esta relación fue excusa para que Fulco la acusara de adulterio. Historiadores como Guillermo de Tiro, hacen caso omiso de esta infidelidad y alegan que si Melisenda hubiese sido realmente culpable, ni la Iglesia ni la nobleza habrían apoyado luego su causa.

Hugo se alió con la ciudad musulmana de Ascalón y pudo hacer frente a una ejército que se envió en su contra pero no pudo mantener tal posición indefinidamente. Su alianza con Ascalón le costó el apoyo en la corte. El patriarca de Jerusalén negoció la paz, y Hugo fue exiliado por tres años.

El conde sufrió un intento de asesinato que se atribuyó a Fulco o a su partido y la facción de la reina desafió abiertamente a Fulco. Melisenda reaccionó contra su marido creando situaciones de amenazas y terror contra él y sus seguidores. Este miedo hizo que Fulco hiciera concesiones a la reina en materia política como ser miembro del consejo. A partir de entonces, Fulco vería como su poder se iba reduciendo en favor de su esposa y sus partidarios mientras su posición se vio cada vez más debilitada. Guillermo de Tiro relató que Fulco "ya no trató de tomar la iniciativa, ni siquiera en asuntos menores, sin el conocimiento de la reina". La reina apareció nuevamente concediendo títulos, feudos, cargos, favores regios y perdones, además de reunir el consejo.

  • 1136, Fulco y Melisenda se reconciliaban y tenían a su segundo hijo, Amalarico. Cuando en 1143 moría Fulco en un accidente de caza, Melisenda lloró con sinceridad su muerte.
    Asia menor y los reinos cruzados hacia 1140.

Relación tirante con su hijo. La segunda cruzada

Balduino III y Melisenda habían sido coronados como co-gobernantes el día de Navidad de 1143. Esta coronación conjunta fue similar a la de la propia Melisenda con su padre en 1128, reflejando una tendencia a coronar al heredero en vida del monarca reinante. Durante dos años Melisenda reinó en solitario en Jerusalén como regente de su hijo.

  • 1144 el condado de Edesa se encontraba asediado y Melisenda acudió en su ayuda, enviando un ejército liderado por el condestable del reino Manases de Hierges, Felipe de Milly y Elinando de Bures. Raimundo de Antioquía hizo caso omiso de la llamada en ayuda, pues sus fuerzas estaban ocupadas en su propia guerra contra los bizantinos en Cilicia. A pesar de todo el esfuerzo, Edesa cayó.
  • 1145: Balduino llegaba a la mayoría de edad y debía ser coronado rey.
  • Después de la caída de Edesa, Melisenda pidió ayuda al Papa, y se convocó una Segunda Cruzada. La expedición estaba liderada por el rey de Francia Luis VII y Conrado II, el emperador germánico. Con Luis venía su mujer, Leonor de Aquitania.
  • 1148: En Acre los cruzados se reunen para establecer la estrategia de ataque. Conrado y Luis aconsejaron a un joven Balduino III, de 16 años, atacar la ciudad-estado musulmana de Damasco. Melisenda, Manases y Leonor querían tomar Alepo, lo que ayudaría a reconquistar Edesa. Se decidió atacar Damasco, ciudad que estaba en buenas relaciones diplomáticas con Jerusalén al existir entre ellas un tratado de paz que al romperse logró que Damasco no volviera a confiar jamás en Jerusalén.
  • 1152 Balduino pidió al patriarca Fulco de Jerusalén que el coronase como único rey legítimo. La negativa de Fulco llevó a Balduino a hacerse coronar en secreto, como [[Balduino III de Jerusalén].

Para no provocar una guerra civil entre las facciones de la iracunda madre e hijo, se tomó la decisión salomónica de que Balduino III gobernara en los territorios del norte y Melisenda controlaría Judea, Samaria y Jerusalén. Balduino invadió los reinos de su madre dando fin a la tensa paz existente. Melisenda huyó con su segundo hijo Amalarico y la mediación de la Iglesia evitó un desastre mayor.

Balduino III aceptó que Melisenta gobernara Nablús de por vida a cambio de un juramento de paz perpetua. Aunque aceptó las condiciones, hasta el momento de su muerte en 1161, Melisenda mantuvo una importante influencia en la corte y el gobierno del reino de Jerusalén.

Hermanas menores

Tuvo tres hermanas menores:

Muerte

En 1161 Melisenda sufrió un infarto cerebral. Su memoria resultó muy dañada y no pudo seguir tomando parte en los asuntos de gobierno. Sus hermanas acudieron a cuidarla hasta su muerte el 11 de septiembre de ese año.

Fuentes