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Dinosaurio

Este artículo trata sobre Dinosaurio. Para otros usos de este término, véase Dinosaurio (desambiguación).
Dinosaurios
Información sobre la plantilla
Dinosaurios1.jpg
Clasificación Científica
Reino:Animalia
Filo:Chordata
Clase:Sauropsida
Orden:saurisquios, ornitisquios

Dinosaurios. Grupo extinto de reptiles, conocido tan sólo a través de restos fósiles. La palabra dinosaurio significa lagarto terrible, y sintetiza la impresión que nos producen. Los mayores de ellos fueron los animales más gigantescos que jamás existieran sobre la tierra.

Origen

Los arcosaurios, o reptiles dominantes, incluyen los cocodrilos y las aves que existen en la actualidad, además de los dinosaurios, Pterosaurios y los Tecodontos, un grupo mezclado que incluyen los antepasados de todos los demás arcosaurios. Los arcosaurios aparecieron hace alrededor de 250 millones de años, por lo que ha podido deducirse. El primer grupo, los proterosúquidos, se dispersaron por casi todo el mundo. Se han encontrado fósiles en Rusia, el sur de África, Antártida, Australia, India, China y Sudamérica. Presentan las sinapomorfias de los arcosaurios; una ventana anteorbital, un orificio determinado en el cráneo, dientes recurvos y aplanados y un cuarto trocánter en el fémur, un reborde especial. Durante el Período Triásico, hace entre 245 y 208 millones de años, los arcosaurios se difundieron, evolucionaron y se diversificaron, como carnívoro más o menos prósperos, y dieron origen a un grupo de herbívoros. Los tecodontos del Triásico se dividieron en dos líneas principales. Una de ellas incluía a los fitosaurios, con un parecido superficial a los cocodrilos, los etosaurios herbívoros, que también se parecían a los cocodrilos, pero tenían una nariz respingona para desenterrar los alimentos vegetales, y dientes estrechos como hojas, y los rauisuquios, casi siempre enormes y carnívoros. Por último, durante el Triásico superior, de esta línea surgieron algunos bípedos más ligeros que probablemente se alimentara de insectos, y pequeños animales, como los lagartos. Fueron, aunque parezca sorprendente, los primeros cocodrílidos. El grupo adoptó la existencia anfibia, cuadrúpeda y piscívora sólo veinte millones de años después, cuando se extinguieron los fitosaurios.

La segunda línea principal de arcosaurios incluía a los carnívoros activos, como el Ornithosuchus, que podía andar sobre cuatro o sobre dos patas, y el ligero Lagosuchus, que era bípedo. Estos animales están tan próximos a los dinosaurios por muchas características que ahora sorprende que muchos científicos lo hayan negado hasta hace poco. Sobre todo, el Lagosuchus presenta una larga lista de caracteres propios de los dinosaurios; su posición bípeda, las extremidades largas, con la tibia y el peroné más largos que el fémur, la perforación del acetábulo, que es la depresión cóncava en la parte del hueso de la cadera que recibe el extremo redondeado del fémur; la cabeza del fémur vuela hacia dentro, el principio de la cabeza del fémur en ángulo recto que se observa en los dinosaurios; la articulación recta de la rodilla; la articulación reducida del tobillo que parece un gozne, desde un punto de vista técnico, se denomina tobillo con mesotarso avanzado; los dedos largos de las patas traseras y la posición digitígrada del pie, en la cual los únicos que tocan el suelo son los dedos, y no la planta del pie, como en los arcosaurios primitivos y los seres humanos actuales. La mayoría de los caracteres de los dinosaurios aparece también en el pterosaurio volador. Algunos científicos creen que Lagosuchus, los pterosaurios y los dinosaurios forman en conjunto un grupo monofilético importante que surgió entre el Triásico medio y el superior, hace alrededor de 230 millones de años. Las sinapomorfias de los dinosaurios que aparecen en esta clase o grupo monofilético, y su posterior modificación en los dinosaurios propiamente dichos, forman parte de una serie de cambios anatómicos relacionados, que tuvo lugar en los arcosaurios durante el Triásico, y que tal vez fuera la clave del origen de los dinosaurios.

Características físicas

Cabeza

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Los dinosaurios cornudos y los grandes carnívoros tenían enormes cabezas con poderosas mandíbulas. Los saurópodos que tenían un tamaño de algunos elefantes su cabeza no pasaba del tamaño que la de un caballo. Los pequeños terópodos y la mayor parte de los ornistiquios tenían cabezas y mandíbulas de un tamaño moderado. Por debajo de la piel, en los lados de los cráneos estaban perforados por unas ventanas como en otros arcosaurios.

Crestas

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Los dinosaurios con cresta a menudo tenían vistosas protuberancias, crestas o púas en la cabeza. El Oviraptor era un dinosaurio con cresta que robaba huevos de los nidos desprotegidos de otros dinosaurios. No todos los cráneos suyos encontrados tenían cresta. Los científicos creen que sólo los machos la poseían. Podía distinguir si otro miembro de su especie era macho o hembra fijándose en la cresta. La cresta ayudaba a estos dinosaurios a identificar a otros miembros de su grupo familiar. Las crías de Hadrosaurio presentaban pequeñas protuberancias, mientras los adultos tenían crestas completas. En la época de apareamiento, los machos de las aves intentan llamar la atención de las hembras. Se atusan las plumas y exhiben sus bellos colores. Los machos de los dinosaurios quizá usaban su cresta con idéntica finalidad. El Dilophosaurus era un carnívoro que recibió su nombre por el extraño bulto de su cabeza; significa reptil con dos crestas porque presentaban dos rebordes altos y estrechos que recorrían todo su cráneo. Probablemente usaba esta cresta para indicar a los amigos dónde estaba y con el fin de ahuyentar a los enemigos. El Hadrosáurido Tsintaosaurus aparece con una cresta espinosa en la cabeza. También se han reconstruido maquetas de este dinosaurio chino, a partir de un hueso que sobresale de su hocico.

Cuernos

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Eran largos y amenazadores o sólo ornamentales, había cuernos de dinosaurio de todos los tamaños y formas. Armados con un inquietante despliegue de cuernos, los ceratópsidos, dinosaurios con cuernos, parecían guerreros prehistóricos, pero no eran los únicos dinosaurios con cuernos, ni estaban siempre buscando pelea. Los cuernos de los dinosaurios eran de hueso y estaban cubiertos de una capa córnea protectora. En el cráneo fósil de un dinosaurio con cuernos se ve sólo la parte ósea; el revestimiento del cuerno no se ha fosilizado.

Cerebro

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Los dinosaurios se consideran animales lentos y torpes, pero las investigaciones científicas han desmentido esta idea anticuada. El cerebro es el centro de control en todo animal. Envía órdenes por ciertos conductos, los nervios. Sin estos mensajes, los dinosaurios ni ningún otro animal no habrían podido ver, oír, comer, moverse o reproducirse.

Calificación de los dinosaurios en cuatro niveles en inteligencia:

  • Los mejores del grupo eran carnívoros pequeños. Eran rápidos, con agudos sentidos y hábiles para atrapar animales más pequeños.
  • Después vendrían los grandes dinosaurios carnívoros y los ornitópodos. Los últimos mostraban habilidad para descubrir a sus enemigos, y algunos podían huir corriendo sobre dos patas.
  • A continuación todo tipo de dinosaurios acorazados, tireóforos y ceratópsidos. No necesitaban tan buenos reflejos. Ante una amenaza, quedaban protegidos por sus cuernos, púas y armaduras.
  • Los últimos serían los saurópodos. Con sus ligeros cerebros, pasaba casi toda su vida buscando comida, siempre en movimiento.

Garras

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Afiladas y letales o anchas y curvadas, las garras de los dinosaurios les servían para atacar a sus presas o para defenderse de otros dinosaurios. Muchos dinosaurios tenían garras de uno u otro tipo. Algunos herbívoros, como los iguanodontes o los saurópodos, las usaban para mantener a raya a sus enemigos. Sus temibles zarpas entraban en acción cuando percibían algún peligro para ellos o sus crías. Muchos carnívoros tenían garras afiladas como navajas y con ellas mataban a sus presas. Algunos, de ellos, como veremos a continuación, quizá las utilizaran para sacar a los peces fuera del agua. Ahora veremos algunos tipos de garras más detenidamente.

Clasificación de los dinosaurios

Los paleontólogos o científicos que estudian la vida prehistórica antigua, agrupan a los dinosaurios y todos los otros animales acorde con un esquema bastado en sus relaciones. Tradicionalmente los dinosaurios formaban dos órdenes, subdivididos en sucesivas grupaciones menores: subórdenes, infraórdenes, familias, géneros y especies. Cada grupo lleva un nombre científico al menos formados en parte de palabras griegas o latinas. Los científicos de todo el mundo usan los mismos nombres científicos para prevenir confusiones en reuniones y tratados científicos. El orden saurisquios, o caderas de reptil, contenía dinosaurios con grandes aberturas reduciendo el peso del cráneo, dientes, la mayoría, dispuestos en el borde exterior de las mandíbulas, y la mayoría un pubis apuntando hacia delante, el hueso frontal de la cadera, al igual que otros reptiles primitivos. Había tres subórdenes de saurisquios: los terópodos carnívoros y bípedos, los sauropodomorfos principalmente cuadrúpedos y herbívoros, y los segnosaurios. Muchos clasifican a estos últimos como un grupo aparte. El orden ornitisquios, o caderas de ave, contenía por otro lado dinosaurios herbívoros los cuales tenían los huesos de la cadera con un pubis apuntando hacia atrás como en las aves y algunos sauristiquios avanzados. Los ornitisquios también tenían un pico cornudo, un hueso extra en la mandíbula inferior, y dientes con la corona en forma de hoja. A muchos les faltan los dientes frontales pero tienen potentes molares, bolsas en los carrillos y muchos tendones óseos que enderezaban la columna vertebral. Aunque parezca extraño, las aves no tienen la pelvis de los ornitisquios, sino que son saurisquios que desarrollaron una estructura de la pelvis similar, pero de forma independiente. Al pasar el tiempo las antiguas especies de ambos grupos, géneros y familias daban paso a nuevos ejemplares mejor capacitados para conseguir alimento, escapar de los enemigos, o sobrevivir a un violento cambio climático.

Las diferencias entre saurisquios y ornitisquios indicaron a los científicos que cada grupo surgió de diferentes antecesores arcosaurios. Esto podría significar que no había un grupo de animales llamados dinosaurios. Pero los paleontólogos han encontrado similitudes en puntos claves de ambos grupos y muchos expertos ahora piensan que tanto los ornitisquios como los saurisquios evolucionaron de los dinosaurios más primitivos: los herrerasaurios. En 1974 Robert Bakker y Peter Galton sostuvieron que los ornistiquios, sauristiquios y las aves formaban subclases de los dinosaurios, una clase igual pero sin parecerse a los ordinarios reptiles de la clase reptiles. Bakker reivindicó más tarde que los dinosaurios incluían a los pterosaurios y lagosúquidos, y que los ornistiquios y sauropodomorfos, ambos con doble esternón, formaban un único grupo principal llamados los fitodinosaurios o dinosaurios planta. Con los grupos dudosos, segnosaurios y herrerasaurios, lo que haremos será incluir los primeros como un infraorden de los saurisquios y los segundos como una superfamilia de los terópodos, aunque podrían ser perfectamente un suborden aparte.

Suborden saurisquios

  • Contenía los infraórdenes terópodos, sauropodomorfos y segnosaurios.
  • Los herrerasaurios, posiblemente un suborden de los dinosaurios, contenían las familias de las estauricosáuridos y los herrerasáuridos.
  • Los celurosaurios contenían las familias de los celofísidos, halticosáuridos, celúridos, noasáuridos, compsognátidos, arqueopterígidos y avisáuridos. El penúltimo es un tanto dudoso.
  • Los deinonicosaurios contenían las familias de los dromeosáuridos, tericinosáuridos y troodóntidos. Los tericinosáuridos son dudosos y hay quien los incluye en los segnosaurios.
  • Los ornitomimosaurios contenían las familias de los ornitomímidos, garudimímidos y deinochéiridos.
  • Los ovirraptorosaurios contenían las familias de los avimímidos, cenagnátidos, ovirraptóridos y los ingénidos.
  • Los carnosaurios contenían las familias de los megalosáuridos, eustreptospondílidos, torvosáuridos, alosáuridos, abelisáridos, ceratosáuridos, barioníquidos, espinosáuridos, driptosáuridos, tiranosáuridos, oblisodóntidos y los itemíridos.
  • Los eustreptospondílidos podrían formar parte de los megalosáuridos.
  • Los sauropodomorfos comprendían las siguientes superfamilias:
  • Los prosaurópodos contenían las familias de los anchisáuridos, plateosáuridos, blicanasáuridos, melanorosáuridos y yunanosáuridos.
  • Los saurópodos contenían las familias de los vulcanodóntidos, cetiosáuridos, barapasáuridos, braquiosáuridos, chubutisáuridos, camarasáuridos, titanosáuridos, diplodócidos, euhelopódidos y dicreosáuridos. La familia de los chubutisáuridos es dudosa.
  • Los segnosáuridos contenían las familias de los segnosáuridos y los enigmosáuridos y al Nanshiungosaurus. Este infraorden se suele colocar en una categoría taxonómica junto con los saurisquios y ornitisquios.

Suborden ornitisquios

  • Comprendían a los infraórdenes ornitópodos, tireóforos y marginocéfalos y la familia fabrosáuridos. Los grupos tireóforos y marginocéfalos son muy modernos y hay quien coloca sus superfamilias como categorías superiores junto con los ornistiquios.
  • Los ornitópodos contenían a su vez las familias de los hipsilofodóntidos, driosáuridos, tescelosáuridos, camptosáuridos, iguanodóntidos, hadrosáuridos, lambeosáuridos y heterodontosáuridos.
  • Los tireóforos contenían a su vez las superfamilias de los escelidosaurios, estegosaurios y anquilosaurios.
  • Los scelidosaurios contenían las familias de los escutelosáuridos y los escelidosáuridos.
  • Los estegosaurios contenían las familias de los huayangosáuridos y los estegosáuridos.
  • Los anquilosaurios contenían las familias de los nodosáuridos y los anquilosáuridos.
  • Los marginocéfalos contenían a su vez las superfamilias de los paquicefalosaurios y ceratopsios.
  • Los paquicefalosaurios contenían las familias de los chaoyungosáuridos, paquicefalosáuridos y homalocefálidos.
  • Los ceratopsios contenían las familias de los psittacosáuridos, protoceratópsidos y ceratópsidos.

Ataque

Los dinosaurios atacaban de distintas maneras según su tamaño. Los cazadores pequeños confiaban en la velocidad y en sus afilados dientes para atrapar y matar a su presa. Los carnívoros mayores utilizaban la fuerza bruta y garras afiladas. Algunos, incluso, acosaban a sus víctimas en manadas. Los herrerasaurios fueron unos de los primeros cazadores capaces de perseguir y matar a una pieza de caza mayor. También son unos de los dinosaurios más primitivos que se han descubierto hasta ahora. La mayoría altos como un hombre y armados con afilados dientes puntiagudos, tuvieron que ser unos enemigos extraordinariamente pavorosos. Tenían largas y ágiles patas traseras y podían perseguir a su presa y alcanzarla. Los pequeños cazadores, significa celurosaurios dependían de la velocidad para matar a una presa. El más veloz fue, probablemente, el Ornithomimus, que se alimentaba de lagartos e insectos. Podía perseguir a sus presas a la asombrosa velocidad de 80 kilómetros por hora, superior a la de un caballo o un galgo, los dos de carreras. Era presa de los grandes cazadores, y sólo su velocidad le permitía dejarlos atrás. Los compsognátidos, cuyo único representante era el Compsognathus, también eran dinosaurios de movimientos rápidos que atacaban a sus presas a gran velocidad. Los dientes son algunas de las mejores pistas para saber cómo ataca un animal. Los grandes felinos actuales matan clavando profundamente sus cuatro colmillos o caninos en la carne su presa. Pero los dinosaurios no tenían colmillos, excepto los herbívoros heterodontosáuridos. Los pequeños cazadores celofísidos asestaban unos de los mordiscos más letales. Sus dientes como puñales estaban adaptados para cortas la carne, no para clavarse en ella. Algunos reptiles modernos muerden de una manera similar.
Los varanos de Komodo tienen dientes cortantes con los que pueden matar a una vaca e incluso a una persona. No todos los dinosaurios carnívoros eran cazadores. Los ovirraptorosaurios, que significa reptiles ladrones de huevos, necesitaban otras armas para conseguir su comida. En lugar de hileras de afilados dientes para desgarrar la carne, algunos no tenían dientes y otros tenían dos púas en el paladar. Con las púas o el duro pico, rompían los huevos que robaban a otros dinosaurios. Entre los tiranosáuridos, el Tyrannosaurus rex era el gigante de los dinosaurios carnívoros. Aunque demasiado corpulento para emprender persecuciones a grandes distancias, no solía tener dificultades para procurarse el alimento. Si encontraba a otro cazador que acababa de derribar a un animal, lo ahuyentaba y devoraba la presa. Los grandes cazadores actuales, como los leones, utilizan las mismas tácticas para obtener comida sin esfuerzo. Es posible que tuviera un arma secreta. Algunos expertos creen que este gigantesco cazador quizá matara a sus presas infectándolas. Consideran posible que entre los dientes conservara jirones de carne podrida, que infectarían las heridas causaba al morder a sus víctimas. La infección se extendía con rapidez y la presa no tarda en morir. El Tyrannosaurus rex y sus parientes cercanos eran unos mortíferos cazadores. Utilizando sus habilidades como rastreadores, se acercaban a su presa sin ser descubiertos y se lanzaban sobre ella a la carrera, desde poca distancia. Estos poderosos carnívoros embestían a su víctima con sus temibles fauces abiertas de par en par. El impacto de una carga era colosal. Uno de los cazadores más eficaces era el Deinonychus y muchos otros dromeosáuridos. Combinaban la velocidad y la agilidad con unas armas imponentes. La más letal era la garra del segundo dedo de las patas traseras, que actuaba como cuchillo en forma de media luna. Sujetaban a su víctima con las musculosas patas delanteras y la destripaban con una sola coz. Cuando atacaba, podían girar esta garra asesina 180º hasta encontrar el mejor ángulo de corte. Tal vez cazaran en manadas. Actuando de forma coordinada, podrían derribar a un dinosaurio mucho mayor. Hoy, una manada de leones se organiza para capturar sus presas de una manera muy parecida. Los grandes dinosaurios, quizá atacaban también en manadas y lograban derribar saurópodos enormes. Los dinosaurios herbívoros acorazados tendrían que defender su vida. Un fornido Euoplocephalus, provisto de porra en la cola, habría sido un enemigo peligroso. Un golpe bien dirigido de la pesada porra bastaría para derribar a un tiranosaurio. Un herbívoro con cuernos, como él, también podía defenderse eficazmente. Quizá embestía a su atacante, como los rinocerontes modernos se defienden de un león. Sus largos cuernos curvos lo convertían en un adversario temible.

Extinción de los dinosaurios

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Existen varias teorías sobre la extinción de los dinosaurios pero la más ampliamente aceptada actualmente es la teoría de la colisión de un asteroide con la tierra, la cual fue propuesta por el físico estadounidense Luis Walter Álvarez y su hijo, el geólogo Walter Álvarez a finales de los años 1970. Explica que la gran extinción de finales del período Cretácico comenzó con la caída de un bólido a la Tierra. Esta clase de meteorito habría hecho impacto en Chicxulub (Península de Yucatán, México) hace aproximadamente 65,5 millones de años.La mayor parte de las pruebas actuales parece confirmar en efecto que un planetesimal de 10 kilómetros de diámetro impactó en los alrededores de la península de Yucatán, creando el cráter de Chicxulub de 170 kilómetros de diámetro. Aunque la velocidad de la extinción no pueda ser deducida del registro fósil, varios sugieren que el proceso fue sumamente rápido. El acuerdo general entre los científicos que apoyan esta teoría consiste en que el impacto causó una debacle que se desarrolló de dos formas: directamente (por la energía disipada durante el impacto de meteorito) y también indirectamente (a través de un enfriamiento mundial de la temperatura ambiente, causada por la materia expulsada del cráter de impacto, que reflejó la radiación termal del sol hacia el espacio exterior), provocando una cadena de extinciones en masa.

Véase también

Fuentes