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Geografía de Trinidad

Geografía de Trinidad
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Trinidad geografia.jpg
Superficie 1467 km²
Población 74677 hab.
Gentilicio Trinitarios(as)
Países Bandera de Cuba Cuba
Idioma Español
Prefijo telefónico 99
Ciudades más extensas Trinidad
Ciudades más pobladas Trinidad
Organizaciones regionales
Plan Turquino

Características Geográficas de Trinidad. La geografía de Trinidad es muy diversa ya que posee una región montañosa con gran pluralidad en flora y fauna, también posee preciosos ríos, cascadas, playas, cayos y costas; en las montañas trinitarias se hayan innumerables cuevas que la hacen un lugar excelente para apreciar la rica naturaleza cubana.

Situación geográfica

Se extiende desde los 21°05´ hasta los 21°15´ de latitud norte, y entre los 79°45´ y los 80°07´ de longitud oeste. Por la ciudad de Trinidad pasa el meridiano 80° oeste de Greenwich.

Por su eje más ancho de oeste a este, entre las montañas de sitio La Rosa en el límite con Cienfuegos y las montañas de Ciego Ponciano, en el límite con el municipio Sancti Spíritus, el municipio mide unos 45 km, y por su parte más ancha de norte a sur, desde el puente sobre el río Seibabo, en el límite con el municipio de Manicaragua, hasta la Punta Manatí, en la desembocadura del río Agabama, mide unos 40 km.

Trinidad limita al norte con los municipios de Fomento, Sancti Spíritus y Manicaragua, Villa Clara; al sur con el Mar Caribe; al oeste con el municipio Cumanayagua, Cienfuegos y al este con el municipio cabecera de la provincia de Sancti Spíritus.

Litoral

El litoral trinitario posee más de cuatro kms de finas arenas en la zona oriental de la península que tiene el mismo nombre de la playa: Ancón. La playa María Aguilar, en la parte occidental, tiene una extensión de unos 500 metros de arena, con un hermoso segmento de costa, caracterizado por ser íntimo y apacible. A sólo unos metros de la orilla pueden apreciarse extraordinarios fondos marinos.

Los hoteles Ancón y Costa Sur, edificados junto al mar, poseen un confort de las instalaciones con categoría de tres estrellas y las facilidades para la práctica de deportes náuticos, como la pesca, la navegación a vela o motor, el sky acuático y los 33 puntos de buceo, que le permitirá conocer la extraordinaria barrera coralina, donde sobresalen gorgonias, abanicos de mar y pequeños peces tropicales de arrecifes.

La Cadena de Marina PuertoSol, también tiene una instalación en el área, que ofrece entre otros servicios, safaris y excursiones a Cayo Blanco, un apacible promontorio caribeño de finísimas arenas y transparentes fondos marinos. Entre las ofertas de la costa podrá optar, durante su paseo náutico, con deliciosas comidas marineras y espectáculos nocturnos de cabaret, a bordo de naves diseñadas para tales fines. También junto a la costa la Cadena Rumbos presta servicios de comidas y bebidas en el Grill Caribe.

Hacia el sur, el municipio tiene 62 km de costas al Mar Caribe, en las cuales se distinguen dos tramos bien diferenciados. De oeste a este, desde la desembocadura del río Cabagán en el límite con la provincia de Cienfuegos, hasta la Punta de María Aguilar, en la Península de Ancón, existen cerca de 16 km de costa alta, en ocasiones acantilada, donde predominan los arrecifes o seborucos costeros, sujetos a los procesos abrasivos. En este tramo desembocan los ríos Cabagán, Guanayara, Cañas y Guaurabo, los cuales forman barras en sus desembocaduras que en ocasiones interrumpen su comunicación con el mar formando pequeñas playas de arena gruesa y guijarros, que los propios ríos hacen desaparecer durante sus rápidas crecidas cuando llueve en las cercanas montañas donde tienen su nacimiento.

Frente a las pedregosas playas de María Aguilar se produjo el 1884, la captura y aniquilamiento del negro cimarrón Caniquí, cuyas desventuras lo convirtieron en un personaje de la historia local.

Desde la Punta de María Aguilar hasta la desembocadura del río Higuanojo, en el límite con Sancti Spíritus, a través de 46 kms, la costa es baja, pantanosa, arenosa, con características biogénicas y deltaicas en algunos tramos. A lo largo de la misma predominan los procesos acumulativos.

Relieve

En el relieve del municipio se distinguen dos grandes estructuras: hacia el norte, la zona de montañas y premontañas fuertemente diseccionadas que componen las Alturas de Trinidad, pertenecientes al Macizo de Guamuhaya, e históricamente conocidas como las Montañas del Escambray, aunque la verdadera Sierra del Escambray se ubica al norte del macizo, en el territorio de la provincia de Villa Clara. Esta zona montañosa abarca más del 70% del área total del municipio.

La altura de estas montañas oscila entre los 400 y los 800 msnm, y muestran laderas abruptas con pendientes inclinadas que dificultan el acceso. La máxima altura es el Pico Potrerillo, al sudeste de Topes de Collantes, que alcanza los 931 msnm.

Una forma particular del relieve, existente tanto en las montañas como en las alturas monoclinales del sur y el tramo costero del oeste, lo constituye la topografía cársica, que alcanza sus mayores manifestaciones en el sistema de cuevas del Valle de La Cantoja, al norte de la ciudad, algunas de las cuales tienen galerías que sobrepasan los 500 metros. Dentro de ellas, ha alcanzado notoriedad local la llamada Cueva de Carlos Ayala, pues durante los primeros años de la década del 80 en el siglo XIX, sirvió de escenario para las fechorías del bandido así nombrado, el cual fue sometido al garrote vil por rapto y asesinato en febrero de 1882.

En la actualidad, la cueva se ha convertido en un centro nocturno de gran atracción para los trinitarios. Existen otras no menos impresionantes como la Cueva Maravillosa, la Cueva de Los Masones y la Cueva del Hato. Hacia el sur del territorio, se localiza una llanura que se extiende desde Trinidad hasta los límites con Sancti Spíritus (Llanura de Trinidad a Tunas de Zaza), cuya anchura es mínima en los alrededores de Trinidad y alcanza su mayor amplitud al este del cauce del río Agabama.

Entre las premontañas del norte y una pequeña sierra de alturas monoclinales que se extienden desde la ciudad de Trinidad hasta el río Agabama, se encuentran situados los fértiles valles de Santa Rita y San Luis, que conforman el histórico “Valle de los Ingenios”, declarado, junto al centro histórico de la ciudad, Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Las alturas monoclinales anteriormente mencionadas, resultan miradores naturales desde los cuales se observa el Valle en todo su esplendor. De oeste a este, las principales alturas son las lomas de La Vigía, del Puerto, Pan Redondo, El Güiro, Buenavista, El Amparo y Marín. Ninguna de ellas sobrepasa los 200 metros de altura.

Clima

Las condiciones climáticas del municipio están determinadas por su latitud (en la zona tropical), su posición geográfica (en la costa sur de la región central de la isla), así como por su relieve (llano hacia el sur y que se eleva hasta formar las premontañas y montañas fuertemente diseccionadas del norte). La combinación de estos factores provoca diferencias en el régimen de temperaturas y precipitaciones, no sólo estacionalmente, sino también entre las zonas montañosas y del llano.

Las temperaturas medias del aire en la llanura son de 26 a 28 °C en el verano, y entre 22 y 24 °C en el invierno. En las montañas, estos valores son de 5 a 6 °C inferiores como promedio. No obstante, en la propia estación meteorológica de Trinidad se han registrado valores extremos, tales como los 37 °C a la sombra el 30 de mayo de 1992, y sólo 7 °C en el invierno, el 20 de enero de 1977.

Las precipitaciones también reciben una marcada influencia del relieve, alcanzando valores mínimos hacia la zona costera, donde caen entre 700 mm y 1000 mm de lluvia como promedio. Estas cifras se van incrementando paulatinamente hacia el norte, llegando a registrarse en las zonas montañosas de 1800 mm a 2200 mm de lluvia como promedio.

En la ciudad, el promedio histórico anual de lluvias es de 1368,4mm. Junio es el mes en que más llueve, con valores promedio de 273,9 mm, y enero el mes en que menos llueve, con sólo 16 mm como promedio.

Las lluvias están sujetas también a grandes fluctuaciones anuales. En un año relativamente lluvioso pueden duplicarse los niveles de lluvia caída en relación con un año relativamente seco, como sucedió en 1995 (1773mm) con respecto a 1994 (835,9 mm).

Los ciclones tropicales son las contingencias más severas a las que se encuentra sometido el municipio, no tanto por la fuerza de los vientos, sino por las intensas lluvias que algunos de estos fenómenos provocan. En el último siglo no pasó por Trinidad el vórtice u ojo de un ciclón, aunque algunos han pasado cerca, como el Lily en el año 1996, que en su trayectoria por la provincia de Cienfuegos, llegó a situarse aproximadamente a 90 kms. de la ciudad, al igual que el “Michelle” en el mes de noviembre del año 2001, que aunque un poco más alejado, dejó sentir la fuerza de sus vientos con rachas de hasta 125 kilómetros por hora..

No obstante, al ser los ciclones organismos meteorológicos que abarcan en ocasiones centenares de kilómetros de diámetro, casi siempre, sobre todo cuando se trasladan por el occidente de la isla, las grandes áreas de nublados y de lluvias que las acompañan, localizadas generalmente en el cuadrante de la derecha del organismo, afectan en mayor o menor medida todo el territorio. Las montañas de Guamuhaya se convierten entonces en una barrera natural para las bajas nubes ciclónicas cargadas de humedad, exacerbando en el área las precipitaciones, y provocando las avenidas de los 350 afluentes de la extensa cuenca del Agabama, el cual, una vez que se libera de las bridas que le imponen las lomas, se expande por la llanura inundando extensas zonas en los alrededores de Caracusey, el CAI “FNTA”, Cayama y otras áreas, donde el agua llega a alcanzar hasta 2 o 3 metros de altura en lugares que quedan a más de 1 kilómetro del cauce principal del río.

En los últimos años han sido significativas por el nivel de las precipitaciones, las crecidas del año 1988 cuando el río llegó a romper el dique artificial formado por la carretera de Trinidad a Sancti Spíritus, muy cerca del poblado de La Paloma. En aquella oportunidad en ese lugar, que según las fotos aéreas formaba parte del cauce principal del río en épocas geológicas anteriores, se construyeron dos obras de fábrica que resultaron de mucha utilidad cuando en 1999, como resultado del paso del huracán Irene por las provincias habaneras, las intensas lluvias provocaron otra gran inundación y el río volvió a cruzar por encima de la carretera por ese mismo sitio.

Informacion de la lluvia[1]
Año Acomulado anual (mm) Promedio Histórico (mm) %
2009 1134,3 1482,0 84,0
2010 1650,3 1502,0 110,0
2011 1271,2 1502,0 85,0
2012 2441,2 1502,0 163,0
2013 1325,3 1502,0 88,2
2014 1371,5 1502,0 91,3

Hidrografía

Desembocadura del Río Guarabo en la playa La Boca.

En el municipio existen tres de las nueve zonas hidrográficas de la provincia de Sancti Spíritus. La Cuenca o Zona de Trinidad, con un área de 220,7 Km² está compuesta por el conjunto de pequeños ríos que desembocan en el tramo costero al oeste de la ciudad: Cabagán, Guanayara, Cañas y Guaurabo, este último con sus afluentes Táyaba, Caballero y la Pica Pica. Son todos ríos cortos, que se alimentan de las lluvias que caen en las montañas de los alrededores de Topes de Collantes, y que crecen rápidamente, disminuyendo su caudal con igual rapidez.

La cuenca del Agabama, que atraviesa el municipio por su centro, de norte a sur, tiene un área de 1069 Km² , parte de la cual se encuentra fuera del territorio de Trinidad. A la misma pertenece el río principal, el Agabama, que corre en sentido meridiano por más de 105 km, el cual cambia su nombre por el de Manatí desde su confluencia con el río Ay hasta su desembocadura, así como los ríos Jibacoa y Caburní, cuya confluencia forma el río Ay, y el río Caracusey con su afluente Unimazo. Todos ellos tributan al cauce principal Agabama Manatí, al igual que un sinnúmero de arroyos y cañadas que se originan en las montañas y que alimentan al Agabama y sus afluentes, conformando una tupida red hidrográfica en la cuenca, muy activa sobre todo en el período lluvioso.

Durante el período de seca, la mayor parte de estos arroyos deja de correr, dejando al descubierto sus lechos de piedras pulidas a lo largo de los estrechos pasos intramontanos. Entre ellos pueden citarse el Yaguaramas, el Bijabito, el Velázquez y el Polo Viejo, aunque quizás el más conocido sea el arroyo Magua, afluente del río Ay, porque en él se encuentra la Poza de Ma Dolores, que nunca se seca, ni aúnen los períodos de más escasa lluvias, lo cual ha dado origen a una de las leyendas trinitarias más divulgadas.

Suelos

La roca madre: calizas cristalinas, esquistos micáceos y arcillas del Jurásico inferior y medio; que han sufrido un intenso metamorfismo, unido a otros factores como el relieve, el clima, los agentes erosivos, han determinado en el municipio la existencia de suelos pardos con carbonatos típicos, húmicos calcimórficos esqueléticos y poco evolucionados y productivos, en un 60% del área. Coincidiendo con la zona de montañas y premontañas, estos suelos de perfil poco profundo, sólo son aptos para la ganadería, el café y las especies forestales.

Los suelos originados por planos aluviales recientes, generalmente con un basamento calcáreo, con un drenaje desarrollado, típico en los valles de Santa Rita, San Luis y del Agabama, presentan mejores características para la agricultura, y en ellos se destacan los suelos de la serie Trinidad, que junto a los de las series Palmarito y Caracusey, presentan una variada composición loam-arcillosa-arenosa fina que los hace medianamente productivos y muy productivos en pequeñas áreas.

Flora

Pino macho o Pinus caribaea
En la zona montañosa la vegetación predominente es seminatural, debido a que ha sido replantada en su mayoría, conformada por bosques, matorrales y herbazales, aunque en Topes de Collantes, encontramos bosques mesófilos submontanos, siempre verdes y semideciduos o de hoja semicaduca. En estos abundan el pino macho (Pinus caribaea), el eucalipto (Eucalyptus saligna), el mantequero (Magnolia cubensis) y el cuajaní (Prunus occidentalis).

Esta tupida flora alterna con las plantaciones de café (Coffea arabica), cultivadas a la sombra de las albizias (Albizia berteriana), casuarinas (Casuarina fraseriana), guamos (Inga vera) y pinos entre otras especies.

En las estrechas gargantas intramontanas, bordeando los cauces de arroyos y cañadas, las esbeltas pomarrosas (Syzygium jambos) tejen tupidas galerías junto a las caobas (Swietenia mahagoni), helechos arborescentes (Cyathea arborea), cedros (Cedrela adorata) y algarrobos (Albizia lebbeck), en cuyos troncos se encuentran frecuentemente algunas de las más de cincuenta especies de orquídeas que han sido clasificadas en la zona, acompañadas de lianas, musgos y líquenes en una atmósfera permanentemente saturada de humedad.

En las abruptas pendientes, entre las más de un centenar de plantas ornamentales que pueblan el distrito, se distingue entre todas la Mariposa (Hedychium coronarium), flor nacional de Cuba, de inmaculada blancura y exquisita fragancia. Por la riqueza florística y faunística, sobre toda la zona montañosa se mantiene una vigilancia y protección especial a fin de realizar un manejo económico ecológico de la misma. Hacia el centro, ocupando los valles y la llanura, existe una zona de vegetación cultural, con cultivos y focos de pastos y de vegetación secundaria, bordeado a su vez por una zona de pastos con focos de cultivos, sabanas naturales y pastizales que llegan hasta el borde de la costa.

En los alrededores de la desembocadura del Agabama-Manatí, la vegetación es de ciénaga típica y de manglares, que alteran con áreas de manigua costera.

Fauna

Zunzuncito.jpg
El municipio de Trinidad pertenece al distrito ecológico Cuba Central, dividido en dos subdistritos: Guamuhaya y la Costa de Cienfuegos a Trinidad. Con una rica fauna compuesta entre otros por especies de invertebrados, peces, anfibios, reptiles, aves y mamíferos, algunos de ellos endémicos o con características únicas, como es el caso de la más pequeña de las aves: el zunzuncito (Mellisuga helenae), el más pequeño de los anfibios: el sapito (Sminthillus limbatus), o uno de los mamíferos más pequeños: el murciélago mariposa (Natalus lepidus).

Los moluscos son variados y abundantes, entre los que se destacan la Sacrysia petitiana y los caracoles del género Polymita, en las costas son característicos el cobo (Strombus gigas) y el ostión (Ostrea rizophorse), este último fuertemente afectado hasta casi desaparecer por la contaminación provocada por los vertidos tóxicos en el río Agabama durante la década del 80 realizados por las centrales Ramón Ponciano, F.N.T.A. y la Papelera Pulpa Cuba.

Las cotorras (Amazona leucocephala),pericos (Aratinga euops), y carpinteros (Colaptes ferdandinae), y los tomeguines del pinar (Tiaris canora) son las aves más abundantes.

Cuevas

Las cavernas ofrecen gran interés. En una de ellas se halla la mayor estalagmita del mundo, con más de sesenta metros. En muchas de ellas han sido encontrados restos de asentamientos indígenas que pueden estudiarse en el museo de arqueología de la ciudad.

En Trinidad también se encuentra la Caverna La Maravillosa la cual tiene en su interior el primer museo espeleológico de Cuba y atesora alrededor de 1000 muestras de utensilios de los aborígenes, restos de animales extinguidos y formaciones calcáreas.

Fuente