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Hospital Psiquiátrico Quinta Canaria

Hospital Psiquiátrico 27 de Noviembre
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
Quinta Canaria La Habana.jpg
Fundación:1907
Tipo de unidad:Hospital
País:Bandera de Cuba Cuba
Dirección:Arroyo Naranjo, La Habana

El Hospital Psiquiátrico 27 de Noviembre, antigua casa de salud "Nuestra Señora de la Candelaria", es más conocido como La Quinta Canaria (o Quinta Canaria) en el actual municipio de Arroyo Naranjo en la provincia de La Habana, Cuba.

Ubicación

Se encuentra ubicada en el municipio Arroyo Naranjo.

Historia

Fue construida para los emigrados desde las Islas Canarias y sus descendientes, el nombre de Señora de la Candelaria se debia a la patrona de dichas islas que pertenecen al reino español. Representó una oportunidad para el resurgir del movimiento asociativo popular de este grupo étnico en Cuba. Es notable la fortaleza conque los diferentes grupos étnicos cubanos se reorganizan a partir de la conclusión de la llamada Guerra de los Diez Años y la institución de nuevas leyes y disposiciones a partir de la instauración de la constitución de 1862 en España que modifica la estructura de la sociedad civil cubana.

La emigración canaria tuvo como particularidad su distribución dentro de la zona occidental cubana a partir de la concentración y los porcientos dentro de la propia inmigración hispánica que se asentó trayendo una elevada cantidad de inmigrantes a las zonas más alejadas de las zonas urbanas. En el área que actualmente ocupa el municipio de Arroyo Naranjo, donde los primeros poblados nacieron del incipiente desarrollo de la naciente industria azucarera en los Siglos XVII y el Siglo XVIII y en ellos la presencia canaria fue decisiva en su surgimiento, realidad constatada en los datos que nos brinda el investigador Jesús Guanche en el análisis del flujo migratorio en la zona:

´´…en el área de Jesús del Monte, asciende a más de 60%, durante 1690 -1700, crece y se estabiliza en el 85% durante los períodos 1701 -1750 y vuelve a decrecer al 70% durante el Siglo XIX…´´

La emigración canaria

Portadora de un conjunto de tradiciones y costumbres que introdujeron en sus respectivas áreas de asentamientos, de acuerdo con las particularidades de la emigración legal o clandestina desde las Islas Canarias, en la década de 1880, aparecen la ley de asociaciones, la de prensa, la de la libertad de reunión y la de educación. Los grupos de inmigrantes hispánicos comenzaron su agrupación en sociedades de ayuda mutua e instrucción por su origen étnico y también por el gremial surgiendo así el Centro Gallego, la Asociación de Dependientes del Comercio, el Centro Balear, el Centro Asturiano, entre otros.

El movimiento asociativo ibérico por colectivos regionales aparece a comienzos de la segunda mitad del siglo XIX, cuando los catalanes fundan en la capital una sociedad de beneficencia, y posteriormente en 1871 cuando el colectivo gallego crea su asociación y a partir del creciente y continuo flujo migratorio, el que crea las condiciones objetivas para que este fenómeno se siga acrecentando en la sociedad criolla, fundamentalmente en las zonas urbanas.

Antecedentes de la casa de salud

El 3 de junio de 1872, en el teatro Albizu, bajo la presidencia de de Gabriel de Cárdenas Marqués de Bella Vista, se procede a fundar de la Asociación Canaria de Beneficencia y Protección Agrícola, la que sería el primer intento de asociación de este grupo de inmigrantes en Cuba. Aquí aparece la figura del Doctor Domingo Fernández Cubas como protagonista del movimiento asociativo canario, pero también vinculado a otros pasajes de la historia patria que más adelante repasaremos. Esta asociación estaba dirigida a proteger a los inmigrantes de las precarias condiciones de trabajo presentes en la isla.

Modificaciones

En 1878 se establecen modificaciones de sus estatutos proponiendo socorrer a los asociados que por cualquier motivo estén impedidos de trabajar; proteger a todo inmigrante natural de Canarias, sea cual fuere su procedencia, que quiera destinarse a la agricultura; intervenir directamente, cuando el inmigrante lo solicite, en los asuntos que les conciernen. Para el 11 de noviembre de 1906 se funda asociación Canaria, en La Habana teniendo entre sus precursores a Doctor Domingo Fernández Cubas.

Creación de los pabellones

Los primeros servicios médicos que presta esta sociedad surgen al año de su creación, en 1907, en un pabellón de la Quinta del Rey bajo la dirección de los doctores Gustavo G. Dupleiss y Enrique Fortún. Para 1911 el aumento de los servicios médicos de la asociación hizo necesario el arrendamiento de la Quinta Toca en la avenida Carlos III , esquina Marqués González , mediante gestión de convenio como el centro anterior y a la vez, establece un consultorio en Prado No.208 junto a las oficinas sociales. Esta infraestructura atendía a los canarios residentes en toda la isla y a sus descendientes, cuando ya para 1912 ascendía a 20000 afiliados, por lo tanto, estos centros se quedaron chicos para dicha cantidad de asociados por lo que en octubre de 1916 se traslada al Palacio de Carneado, ubicado en Calzada y J, el Vedado.

En el año 1918, la Asociación Canaria da inicio a gestiones para trasladar y ampliar su casa de salud e iniciar la construcción de un sanatorio que asumiese con todos los requerimientos posibles de la época la atención médica a sus afiliados. Para ello se tuvieron en cuenta los principios básicos para el diseño de una instalación.

Diseño de la instalación

Creación de condiciones para acercar al paciente a su forma habitual de vida en el hogar, el contacto con la naturaleza, garantizando la privacidad y la tranquilidad así como la seguridad y evitar ruidos molestos. Se debían asegurar la ventilación y la iluminación como elementos indispensables. Debían encontrarse en sitios elevados, con vistas despejadas, alejados de aguas estancadas, malolientes y de todo tipo de emanaciones contaminantes para lo cual era necesario elegir lugares distantes de la ciudad y cercanos a corrientes de agua o arroyuelos. Eran instituciones privadas que atendían pacientes que generalmente pertenecían a la clase media. La fundación de sus propios sanatorios se convirtió en una necesidad imprescindible para la pervivencia en el territorio.

Construcción

En marzo de 1918 la Asociación adquiere la finca La Mora situada en el Km. 7 de la Carretera Habana-Bejucal con una extensión de 337000 metros cuadrados tasados en $ 130000.00 pesos. Para la adquisición de los terrenos mencionados y la futura inversión se reunió, el 14 de abril de 1918, una junta extraordinaria donde se acordó autorizar a un Comité Ejecutivo, organizado con anterioridad, a realizar, por un precio y condiciones estimados convenientemente, la operación de venta de los terrenos de la finca La Allende, situada en el barrio Jesús del Monte, bien en un solo lote o repartida en solares cuyo valor ascendía a $300000.00 pesos, los que se invertirían en la obra.

Los elementos canarios se concentraban desde Pinar del Río hasta la zona central de la isla, Ciego de Ávila, los cuales eran los que podían disfrutar de los servicios de salud de la futura instalación y contribuir a sufragar los gastos de la inversión a través de la compra de bonos del empréstito que por $500000.00 pesos se destinarían para su edificación, bonos puestos a la venta desde el 1 de julio de 1918, comenzando el desmonte de los terrenos a partir del 16 de septiembre. El 15 de diciembre de 1918 el Comité Ejecutivo señaló el día en que se colocaría la primera piedra: el 2 de febrero de 1919.

Un domingo de febrero de 1919 se depositó la primera piedra en una ceremonia en la que participaron el Secretario de Sanidad, el alcalde de La Habana, el presidente de la Asociación, entre otras personalidades de la época. Dicha piedra se depositó en el ángulo sudoeste del edificio con destino a la administración y contenía en su interior una bóveda de plomo con una colección de monedas de oro y de plata de la República de Cuba, un ejemplar de los periódicos de mayor circulación de ese día en la ciudad, una copia del acta que se redactó en ocasión de ese acto y un Reglamento General de la Asociación Canaria.

La etapa constructiva comenzó a partir de ese propio mes cuando el Comité Ejecutivo puso en concurso las obras constructivas para la edificación del primer pabellón destinado a la administración. Se adjudicó la obra a la firma Castelló e Hijos por la suma de $ 73451.00 pesos, iniciándose en marzo de 1919. A finales de junio de este propio año se sacó a licitación el segundo pabellón, el cual se destinaría a enfermedades generales, adjudicándose a la misma firma contratista por un valor de $ 54000.00 pesos, en julio de 1919. Se comenzó su construcción y se subastó la adjudicación del tercer pabellón; el 22 de noviembre del propio año el ayuntamiento concedió las licencias para la construcción de los pabellones de operados, tuberculosos, infecciosos y la cocina. Ese año la Asociación realizó ingentes esfuerzos bajo la presidencia de Domingo León dándole un impulso a la conclusión de las obras.

Tarja

En la revista Las Afortunadas No. 1 de 1922, en sus páginas 13 y 14; el 23 de abril de 1922 quedó inaugurada la nueva Casa de Salud con el nombre de Señora de La Candelaria ; ello entra en contradicción con lo que plantea la tarja que se encuentra en el edificio de la administración en la que se puede leer la siguiente inscripción:

...“Comité Ejecutivo que llevó a efecto e inauguró el día seis de junio de mil novecientos veinte y seis los pabellones de infecciosos, dementes, hidroterapia, operados, administración, así como la portada principal, pavimentación de calles, aceras, jardines, crematorio y acueducto”.

Ahora, esto no entra en contradicción con el segundo momento constructivo que comienza hacía 1925 cuando el presidente de la Asociación, Antonio Ortega solicita autorización al departamento de fomento del municipio de La Habana, para iniciar la construcción de los pabellones de infecciosos, operados, enajenados, hidroterapia y para remodelar la administración. Desde julio de 1918 en la Asamblea de Representantes se había acordado que los cuatro primeros pabellones que se construyeran llevarían el nombre de inmigrantes canarios insignes, acción que involucraba al patronímico de Domingo Fernández Cubas entre otros, pero ya para el 17 de noviembre de ese propio año se decide que el primer pabellón nombraría Domingo León.

Pabellones del Sanatorio

  • Pabellón Canarias: administración, dirección facultativa, farmacia, cuerpo de guardia y consultorio dental.
  • Pabellón Domingo León: medicina general o enfermedades generales.
  • Pabellón Enrique Fortún: sala de cirugía, sala de partos, consultorio de otorrinolaringología y de oftalmología.
  • Pabellón Antonio Ortega: medicina general y maternidad.
  • Pabellón Antonio Pérez Pérez: enfermedades de las vías respiratorias, tuberculosos.
  • Pabellón Alemán: casetas para el tratamiento de los enfermos de las vías respiratorias, tuberculosos.
  • Pabellón Andrés Nobregas: cocina, comedores, despensa.
  • Pabellón Alejandro Bienes: enfermedades infecciosas.
  • Pabellón Cabrera-Saavedra: operados y urología.
  • Pabellón Juan de la Rosa: enfermedades nerviosas y mentales o enajenadas.
  • Pabellón Sixto Abreu: Hidroterapia, [Laboratorio|laboratorios clínicos]] y rayos x.

Los diferentes pabellones que conforman la estructura del hospital tomaron el nombre de los diferentes presidentes que tuvo la Asociación Canaria, debiéndose señalar que dichos personajes tuvieron como categorías ocupacionales ser dueños de ingenios azucareros, comerciantes, empleados del ayuntamiento, médicos, periodistas, abogados , arquitectos entre otras actividades económicas. Ello demuestra la evolución que se produce en la composición social de los afiliados a la institución, así como el cambio en el origen social por la que transita este grupo étnico en la sociedad cubana, pues en sus inicios su presencia en la vida social estaba signada por ser elementos humildes dentro de la sociedad en la que, generalmente, se encontraban vinculados a las labores agrícolas y otras tareas de carácter de subsistencia, casi siempre familiar, donde sin dudas existieron elementos que saltaron a otra clase social, conformada por hacendados y otros estratos ligados al mundo rural, durante el siglo anterior.

Fuentes