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James Monroe

James Monroe
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Presidente de los Estados Unidos de América
5.º Presidente de los Estados Unidos
4 de marzo de 1817 - 4 de marzo de 1825
VicepresidenteDaniel D. Tompkins
PredecesorJames Madison
SucesorJohn Quincy Adams
Datos Personales
Nacimiento28 de abril de 1758
Virginia, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Fallecimiento4 de julio de 1831
Nueva York, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos

James Monroe. Quinto Presidente de los Estados Unidos. Negoció la compra de Luisiana y es autor de la doctrina que lleva su nombre, resumida en la formula "América para los americanos". Presionó a España para que cediera Florida.

Biografía

James Monroe era hijo de Spence Monroe, un agricultor de madera y tabaco de clase media; y de Elizabeth Jones Monroe, proveniente de una familia de clase baja y que se encargaba junto a su marido de cultivar la tierra de la plantación familiar.

Se educó en la Academia Campbelltown y posteriormente, en el College of William and Mary, ambos situados en su estado natal Virginia. Al graduarse de Derecho, Monroe se alistó para luchar en el Ejército Continental, sirviendo con distinción en la Batalla de Trenton, donde fue herido de bala en su hombro izquierdo.

Se opuso a la Constitución de 1787 defensor de la autonomía de los Estados frente al poder del gobierno federal, siguiendo la línea del Partido Republicano que fundaran Thomas Jefferson y James Madison.

Embajador en Europa

Opuesto a la administración de George Washington, fue sin embargo nombrado por éste ministro en París en 1794, esperando que allí facilitara la aceptación por Francia del Tratado Jay entre Estados Unidos e Inglaterra, que intentaba resolver conflictos entre los dos países, remanentes de la Guerra de Independencia. El tratado gustó muy poco en los Estados Unidos, y Monroe intimó a los franceses que no sería ratificado, que la administración de Washington podía ser derrocada y que las cosas podrían mejorar si en 1796 fuera elegido Jefferson. Sin conocer estas intrigas, Washington lo retiró de París en 1796.

Jefferson lo nombra ministro plenipotenciario ante Francia y regresa a París en 1803. El 2 de mayo de 1803 (retroactivo al 30 de abril) negocia un acuerdo por el que Francia cedía la Luisiana a los Estados Unidos, a cambio de doce millones de dólares en efectivo y tres millones en condonación de reclamaciones. El territorio adquirido sumaba más de dos millones y medio de kilómetros cuadrados, más que Inglaterra, Francia, Alemania, Italia, España y Portugal juntas.

En julio de 1803 Monroe asumió nuevas funciones como ministro en Londres y en el otoño de 1804 se trasladó a Madrid, para asistir a Pinckney en sus esfuerzos por adquirir a España las dos Floridas y definir satisfactoriamente los límites de la Luisiana, recien comprada a Francia. Después de negociar sin éxito hasta mayo de 1805, Monroe regresó a Londres, y en diciembre de 1807 a los Estados Unidos.

Otros cargos en el gobierno

Con Madison como presidente fue secretario de Estado a partir de 1811 y secretario de Guerra y Estado a partir de 1814.

En 1816 fue electo presidente y re-elegido en 1820

Presidente

Bajo su gobierno se aprobó El Compromiso de Missouri, que en 1820 paralelo 36º 30 como una división para la esclavitud en el país. Ningún estado que estuviera más al norte sería aceptado si era esclavista.

En 1819 corría España el peligro de perder también Florida Este y John Quincy Adams, secretario de estado de la administración Monroe negoció con el ministro de exteriores español, Luis de Onís. Adams pudo conseguir una frontera, entre la Luisiana y el territorio de Texas, absolutamente favorable a sus intereses y la frontera quedó fijada en la margen occidental de los ríos Sabine, Rojo y Arkansas hasta la cresta continental de las Montañas Rocosas. El tratado, firmado y ratificado en 1821, fue muy bien acogido, dado el precio de adquisición de la Florida, cinco millones de dólares, pagados directamente a ciudadanos americanos que mantenían reclamaciones contra España, y supuso para por Estados Unidos el establecimiento de la frontera del Oeste y la amplia salida al Pacífico.

En otoño de 1822 toda la América continental, desde los Grandes Lagos hasta el Cabo de Hornos, era independiente y todas sus naciones, excepto México y Brasil, eran repúblicas. Sólo se mantenían bajo control de potencias europeas Belice, Alto Perú (luego Bolivia) y las Guayanas. El gobierno norteamericano y el británico aprovecharon la coyuntura existente y se apresuraron a redactar una declaración conjunta que impidiera a una expedición española retomar sus antiguas posesiones en América.

Jefferson consideró tal coyuntura como la más importante desde la independencia, y planteó la posibilidad de anexión de alguna de las provincias españolas, que luego descartó. La referencia a Cuba es reveladora:

¿Deseamos adquirir para nuestra propia confederación una o más de la provincias de España? Confieso cándidamente que siempre he mirado a Cuba como la adición más interesante que pudiera hacerse nunca a nuestro sistema de Estados. El control que, con Punta Florida, esta isla nos daría sobre el Golfo de México, y los países y el istmo limítrofes, además de aquéllos cuyas aguas fluyen a él, colmarían la medida de nuestro bienestar político.»

Anexión de Cuba

A mediados de 1822 un grupo de anexionistas cubanos decide proponer al presidente James Monroe la anexión de la Isla poniendo como condición su admisión como estado pleno de la Unión y el reconocimiento por esta de que si los cubanos lo deseaban podían constituir dos estados, previa división del territorio cubano.

La propuesta fue discutida por el gabinete entre el 26 y el 30 de septiembre de ese año, momento en el que John Quincy Adams Secretario de Estado y próximo ocupante de la silla presidencial considera oportuno su rechazo a pesar de ser partidario de la anexión por considerar que su aceptación conduciría a una guerra con Inglaterra para lo cual la joven república norteamericana no se encontraba en ese momento preparada.

El gabinete de Monroe se reúne los días 15,16 y 17 de marzo y el 2 de abril de 1823 y acuerda apoyar el status quo (Cuba en manos de España), oponerse al traspaso de la Isla a otra potencia que no fuese Estados Unidos y comunicar a Madrid lo acordado advirtiéndole que si cedía la Isla, los Estados Unidos ayudarían a los cubanos a lograr su independencia.

Doctrina Monroe

La Doctrina Monroe (América para los americanos), fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en 1823 y anunciada el 2 de diciembre del mismo año. Dirigida principalmente a las potencias europeas con la intención de que los Estados Unidos no tolerarían ninguna interferencia o intromisión de las potencias europeas en América.

La doctrina fue presentada por el presidente James Monroe durante su séptimo discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomado inicialmente con dudas y posteriormente con entusiasmo. Fue un momento definitorio en la política exterior de los Estados Unidos. La doctrina fue concebida por sus autores, especialmente John Quincy Adams, como una proclamación de los Estados Unidos de su oposición al colonialismo, pero ha sido posteriormente reinterpretada de diversas maneras.

Los principios de la doctrina proclamada originalmente se pueden resumir en tres puntos:

  1. Oponerse a cualquier futura colonización europea en el Nuevo Mundo.
  2. Abstención de los Estados Unidos en los asuntos políticos de Europa.
  3. No a la intervención de Europa en los gobiernos del hemisferio americano.

El final de la presidencia de Monroe estuvo marcado por las disputas sucesorias, que bloquearon las iniciativas políticas del presidente.

Muerte

En 1830 muere su esposa y Monroe se muda a la ciudad de Nueva York para vivir junto a su hija Maria Hester. Muere el 4 de julio de 1831 victima de un fallo cardíaco y la tuberculosis de la que se encontraba enfermo.

Fuentes