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Verónica Lynn

Verónica Lynn
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Verónica en el acto de entrega del Premio Nacional de Teatro 2003.
NombreVerónica Lynn López Martínez
Nacimiento7 de mayo de 1931
San Diego de los Baños, Pinar del Río, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
EducaciónTeatrología
Alma materInstituto Superior de Arte
OcupaciónActriz de cine, radio, televisión y teatro
CónyugePedro Álvarez (+ 1991)
Obras destacadasSol de batey
Santa Camila de la Habana Vieja
La bella del Alhambra
Aire frío
PremiosPremio Nacional de Teatro 2003
Premio Nacional de Televisión 2005

Verónica Lynn López Martínez. Artista paradigmática de la cultura cubana que ha incursionado en teatro, radio, televisión y cine de manera excepcional, como actriz y como directora del proyecto Trotamundos. Una de las principales figuras de la escena cubana merecedora de premios y reconocimientos.

Yo siempre soñé con ser artista. Digo que soy la mujer más dichosa del mundo porque logré ser lo que siempre quise: actriz.[1]
Verónica Lynn López Martínez

Síntesis biográfica

Nació el 7 de mayo de 1931 en San Diego de los Baños, Pinar del Río. Graduada en el Instituto Superior de Arte en la especialidad de Teatrología. Ha impartido clases en esa institución, en la Escuela de Formación de Actores del ICRT y en la Escuela de Superación de Instructores de Arte.

Inicios

Su primera vez en un escenario fue cuando estudiaba en la escuela de monjas Las esclavas del sagrado corazón, donde aprendió no solo varios oficios sino que les enseñaban inglés.

Un día se escenificó la vida de un santo, y a la actriz le tocó un pequeño personaje. La escuela era un semiclaustro por lo que no se le permitía la entrada a hombres, solamente a los sacerdotes, y el papel que le tocó era precisamente el de un hombre.

Aquello me fascinó.......cuando terminó mi parte, me quité el maquillaje y me senté en el público y escuché a una madre comentarle a otras, - pero que bien estuvo el muchachito ese de los bigotes -. ¡Ay qué alegría, porque ese era yo![1]

Trayectoria artistica

Teatro

Hace su entrada en la televisión desde muy temprana edad. Ganó un concurso y comenzó a formar parte del elenco artístico de Gaspar Pumarejo. En el mismo conoce a Alfonso Silvestre, el que la invita a entrar en el mundo del teatro, pues le hacía falta una actriz para la obra Amok de Stefan Zweig. No recibía un salario por sus actuaciones pero, no le importaba con tal de aprender y ganar en experiencia.

La trayectoria de su vida artística tuvo un primer momento de reconocimiento al protagonizar su segunda obra de teatro, Lluvia, o, La ramera de las islas, de Somerset Maughman, en 1954, dirigida por Erick Santamaría en el Teatro TEDA, donde conoce a Ángel Toraño. Según palabras de la actriz, de Toraño recibió las primeras nociones de por qué se dice un bocadillo:
...recuerdo que me decía - no hagas esa coma alta, ciérralo - esas clases así muy elementales, pero me ayudaron mucho.[1]

En 1956 comenzó a recibir clases de Andrés Castro que había sido alumno de Erwin Piscator, director alemán, discípulo de Constantin Stanislavski - el hombre que había sintetizado el conocimiento de los actores - aunque ya la actriz se había iniciado en sus estudios de la técnica.

Durante los años 60 y 61 actúa en la Sala Arlequín junto a su compañero Pedro Álvarez en diferentes obras del repertorio internacional, dirigidos por Rubén Vigón. Pero el primer éxito trascendental de su carrera lo obtuvo con Santa Camila de La Habana Vieja, de José R. Brene, dirigida por Adolfo de Luis con el Grupo Milanés.

Su Camila devino paradigma en la interpretación de este personaje, hasta el momento insuperable. La Camila de Verónica profundizó en el alma humana, en lo íntimo del personaje, en tanto proyectó la conducta gestual y exterior de una apasionada creyente de la santería cubana.

Con posterioridad asumió el difícil rol de Luz Marina en Aire Frío, del imprescindible Virgilio Piñera, bajo la batuta del reconocido Humberto Arenal. La ironía, la sensación de encierro, la cubanía, impregnó su papel de algo que la caracteriza: la precisa y expresiva cadena de acciones físicas, que narran y evidencian los recónditos estados de ánimo de sus personajes.

Maestra de la técnica stanislavskiana en Cuba, otro de sus grandes éxitos lo constituyó ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, junto a José Antonio Rodríguez, dirigidos por Rolando Ferrer para el Grupo La rueda. Esa mujer alcohólica, frustrada y su complejísimo carácter creció en sus manos y adquirió hondura singular.

Cine

En su paso por el cine ha estado presente en varias películas, entre ellas:

  • Una pelea cubana contra los demonios
  • Lejanía. 1982. Largometraje en la que fue protagonista.
  • Mujeres transparentes. Relación de cinco cuentos, siendo protagonista en uno de ellos.
  • Solteronas al amanecer. Mediometraje cuya trama giraba al rededor de tres hermanas; en entrevista realizada a la actriz la misma compara la dureza del presonaje que le toca interpretar con otro muy reconocido en su amplio repertorio Doña Teresa.
  • Amores. Donde protagoniza al lado de Thais Valdés el cuento Piscis.
  • El encanto de laguna llena. Mediometraje puesto en el cine Chaplin durante un Festival del Nuevo Cine Latinoamericano. Estuvo acompañada por otros también grandes actores como María de los Ángeles Santana, Reinaldo Miravalles, Asenneh Rodríguez, Tito Junco, y Alden Knight.
  • La bella del Alhambra. Hacía de la madre de la protagonista.
    ...personaje que a mí me gustó mucho por la caracterización que tuve que hacer...

    Y un detalle curioso con una carrera tan larga nunca había hecho dos personajes. Por ejemplo la primera vez que interpreto a una ciega que a la vez es una monja, fue en la cinta Amores. Y también la primera vez que personifico a una lesbiana sucedió en la película El encanto de laguna llena.[2]

Se le recuerda además recientemente en Video de familia y Las noches de Constantinopla, siempre ofreciendo su calidad reconocida.

Televisión

Entre los muchos programas de televisión, teatros, cuentos, teleplays, telenovelas o series dramáticas, fama muy justa adquirió su Doña Teresa Guzmán de Sol de batey que le permitió brindar perfiles psicológicos profundos y prescindir totalmente de clichés que suelen acompañar a las malvadas.

Radio

En la radio, Verónica trabajó durante muchos años, cuenta que cuando entró se encontraba tan nerviosa que cortar y volver a comenzar ocasiones, debido que había llegado como la actriz que había triunfado en el teatro y ya había hecho buenos papeles en televisión, y se estaba enfrentando a una novela escrita por Ely Méndez García, para la CMQ, y con un elenco muy respetado, y entre las que se encontraban dos actrices muy admiradas y que más tarde se hicieron sus amigas.

Marta Jiménez Oropesa, a pesar de que Verónica comenzaba en la radio, le daba la oportunidad de representar papeles secundarios importantes para la actriz. De la misma manera recibió además trabajos de Oscar Luis López.

Su primer papel protagónico, en este medio, se lo entregó Erdwin Fernández en El reino de este mundo, de Alejo Carpentier. Luego trabajó con Odilia Romero, con quien hizo su último trabajo en Radio Liberación.

Actualidad

Verónica Lynn durante más de 40 años se mantiene en la cúspide de las más extraordinarias actrices cubanas.

En homenaje a la actriz cubana fue dedicada Tertulias en el Prado, de la Sociedad de Beneficencia de los Naturales de Cataluña, en La Habana. La conductora del espacio Carmen Almodóvar resaltó la excelencia histriónica de la actriz en su desempeño en diferentes obras a lo largo de su carrera artística.

Se declaró una discípula del método de actuación del gran creador ruso Konstantin Stanislavski, aunque señaló que todo artista debe tener mente abierta y apreciar otros grandes maestros como Jerzy Grotowski, Eugenio Barba o Bertolt Brecht.

Dijo que se sentía privilegiada porque ha trabajado en lo que siempre quiso hacer y también agradeció a directores y colegas con quienes conoció lo mejor y más variado del teatro universal y cubano, sedimento esencial a la hora de emprender cualquier labor creativa.

También recordó a su esposo, el destacado actor y director Pedro Álvarez, sobre todo por los intercambios, los debates y las conversaciones con las cuales nutrió su acervo como artista. [3]

Como publicara Rosa Blanca Pérez: ya jubilada, pero ni desentendida ni alejada de ese arte al cual ha consagrado “alma corazón y vida” -como dice una antigua canción- Verónica Lynn sigue siendo una gran dama de la actuación, ya fuera deleitando a los más pequeños radioyentes en el programa La Maga Maguísima, o conmoviendo a la teleaudiencia en su reciente y estremecedora aparición en la serie De amores y esperanzas.[4]

Filmografía

Premios y reconocimientos

Enlaces externos

Citas y referencias

  1. 1,0 1,1 1,2 Bracero Torres, Josefa. Verónica Lynn López Martínez: Usted es la mala más buena de Cuba. 18 de febrero de 2010 (publicado). Disponible en: "www.radiocubana.cu". Consultado: 31 de mayo de 2012.
  2. .Bracero Torres, Josefa. Verónica Lynn López Martínez: Usted es la mala más buena de Cuba. Entrevista realizada a la actriz. 18 de febrero de 2010.
  3. Borges Pérez, Octavio. Noticia: Rinden homenaje a la actriz cubana Verónica Lynn. 22 de febrero de 2012 (publicado). Disponible en: "www.cubarte.cult.cu". Consultado: 31 de mayo de 2012.
  4. Blanca Pérez, Rosa. [http://www.rtvfestival.icrt.cu/2016/05/las-ochenta-y-cinco-primaveras-de-veronica-lynn/ Las ochenta y cinco primaveras de Verónica Lynn]. 7 de mayo de 2016. Consultado: 12 de diciembre de 2017

Fuentes