Caña de azúcar

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Caña de Azúcar
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Nombre Científico:Saccharum officinarum L.
Reino:Plantae
División:Magnoliophyta
Clase:Liliatae
Subclase:Commelinidae
Orden:Poales
Familia:Poaceae (Gramíneas)
Tribu:Andropogoneae
Género:Saccharum
Especie:Saccharum officinarum

Caña de azúcar. Es el nombre común de esta especies de herbáceas, vivaces, de tallo leñoso de un género (Saccharum) de la familia de las gramíneas (Gramineae), originaria de la Melanesia y cuya especie fundamental es Saccharum officinarum. Fue introducida en Cuba por el año 1535 desde Santo Domingo. La caña de azúcar se cultiva mucho en países tropicales y subtropicales de todo el mundo por el azúcar que contiene en los tallos, formados por numerosos nudos. Es un pasto gigante emparentado con el sorgo y el maíz. La caña alcanza entre 3 y 6 m de altura y entre 2 y 5 cm de diámetro. El sistema radicular lo compone un robusto rizoma subterráneo; El tallo acumula un jugo rico en sacarosa, compuesto que al ser extraído y cristalizado en el ingenio forma el azúcar. La sacarosa es sintetizada por la caña gracias a la energía tomada del sol durante la fotosíntesis con hojas que llegan a alcanzar de dos a cuatro metros de longitud. En su parte superior encontramos la panocha, que mide unos 30 cm. de largo

Contenido

Taxonomía

Nombre científico

Autores

Sinonimia

  • Saccharum atrorubens Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum fragile Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum glabrum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum hybridum hort. ex R.M. Grey
  • Saccharum infirmum Steud. ex Lechler
  • Saccharum luzonicum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum monandrum Rottb.
  • Saccharum monandrum Sw. ex Hack.
  • Saccharum obscurum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum obscurum Steud.
  • Saccharum occidentale Sw.
  • Saccharum officinarum var. brevipedicellatum Hack.
  • Saccharum officinarum var. genuinum Hack.
  • Saccharum officinarum var. giganteum Kunth
  • Saccharum officinarum var. jamaicense Sickenb.
  • Saccharum officinarum var. litteratum Hack.
  • Saccharum officinarum var. litteratum Hassk.
  • Saccharum officinarum var. litteratum-breve Hassk.
  • Saccharum officinarum var. luridum Hassk.
  • Saccharum officinarum var. luteum-durum Hassk.
  • Saccharum officinarum var. oceanicum Endl.
  • Saccharum officinarum var. officinarum
  • Saccharum officinarum var. otaheitensa Hassk.
  • Saccharum officinarum var. otaheitense Roem. & Schult.
  • Saccharum officinarum var. purpureum Kunth
  • Saccharum officinarum var. rubrum-altum Hassk.
  • Saccharum officinarum var. rubrum-humile Hassk.
  • Saccharum officinarum var. tahitense Andersson
  • Saccharum officinarum var. tahitense Kunth
  • Saccharum officinarum var. violaceum Pers.
  • Saccharum rubicundum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum violaceum Tussac[7]
  • Arundo saccharifera Garsault
  • Saccharifera officinalis Stokes
  • Saccharum infirmum Steud.
  • Saccharum occidentale Sw.
  • Saccharum officinale Salisb.
  • Saccharum officinarum var. atrorubens Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum officinarum var. fragile Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum officinarum var. glabrum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum officinarum var. litteratum Hack.
  • Saccharum officinarum var. luzonicum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum officinarum var. obscurum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum officinarum var. rubicundum Cuzent & Pancher ex Drake
  • Saccharum spontaneum subsp. luzonicum Hack.[8]

Nombre común

  • Caña de azucar, caña.

Historia

La historia cabal del origen de la caña de azúcar se pierde en la antigüedad.

De las evidencias disponibles parece inferirse ahora que fue originalmente desarrollada por los aborígenes de Melanesia, y una explicación posible de su evolución sería que surgió, a través de un proceso de selección de varias centurias, de los renuevos jugosos más dulces de la especimen silvestre conocida por Saccharum robustum. Aunque no es posible fijar con exactitud el período de origen de la caña de azúcar, algunos peritos lo sitúa entre los años 8 000 y 15 000 a.C. Un material comestible tan útil como la caña de azúcar estaba expuesto, lógicamente, a mucha migración, y hacia el año 6 000 a.C. se había arraigado ya en la mayor parte de Melanesia e Indonesia y también en la India y China. Se llega a citar las aseveraciones de los escribas de Alejandro Magno, los que en el año 327 a.C. anotaron que en el subcontinente indio "... los naturales del país chupaban unas cañas que producían miel sin la intervención de las abejas”. El código Manú, escrito más de 1 000 años a.C., habla de una caña dulce en su Ley número 341 del Libro 8 y dice: El Duija que viaja y cuyas provisiones son muy mezquinas, si coge dos o tres cañas de azúcar o dos pequeñas raíces en el campo del vecino, no debe pagar tributo alguno”. Otras migraciones hacia las islas orientales de la Polinesia, como Hawai, no ocurrieron hasta el siglo VI a.C.

El eminente científico soviético I. Vavilov desarrolló su teoría, hoy mundialmente aceptada, sobre los centros de origen y dispersión de las especies. En la misma, Vavilov afirma, que el centro principal de origen y dispersión de una especie cualquiera es aquel lugar donde se encuentra el mayor número de especies e individuos aumentando espontáneamente. Además de este centro principal, pueden existir los llamados centros secundarios, que deben ser tomados también en consideración. Tomando como base sólida los descubrimientos de Vavilov, se ha procedido a determinar no sólo el lugar de origen de la caña de azúcar, sino además su Evolución como especie.

No se conoce con precisión la zona en que se origina la caña doméstica, de carácter industrial (Saccharum officinarum L., 2n = 80); pero hay una creciente opinión científica en el sentido de que su cuna fue una isla del Pacífico, quizás Nueva Guinea, a partir de una larga evolución de especies silvestres de Saccharum spontaneum. Este S. spontaneum, de 2n entre 40 y 128 es originario de la India.

Además del centro de origen y diversificación primario anteriormente citado, es probable que otros centros secundarios se desarrollaran a los largo de las rutas de Migración que se crearon como consecuencia de los conflictos locales y las relaciones comerciales, lo que provocó que valiosos Clones de S. Officinarum se dispersaran por toda la Polinesia y el sudeste de Asia. Estos centros secundarios de diversificación permitieron las hibridaciones naturales entre el S. Officinarun y el S. Spontaneum probablemente en el norte de la India, lo que dio como resultado la aparición de la especie más tarde conocida por Saccharum sinense que fue ampliamente cultivada hasta épocas bastante recientes, tanto en el norte de la India como en China.

Las menciones más antiguas relacionadas con la caña datan del año 1 000 a.C., aproximadamente, en la India. Se usaba entonces una bebida fermentada a base de guarapo independientemente del hecho de que en todos los tiempos la caña se ha aprovechado como fruto natural. De la India pasó a Persia (Irán) y a Mesopotamia; también pasó, cuando la expansión del Budismo, a China, donde se han hallado variedades de caña nativa. Este testimonio parece indicar que en el Irán, particularmente en Gondev-Shapur (o Jondisapur) se combinaron los elementos de la Cultura helenística (greco-asiática), resultante de las expediciones de Alejandro Magno siglos atrás, y de la Cultura árabe, que en ese siglo comienza a expansionarse por el Asia. Y de esta conjugación surgió la industria de la cristalización del azúcar.

Lo cierto es que los árabes al dominar las tierras que bordean el Mediterráneo van introduciendo la industria azucarera en Egipto, Marruecos, en el sur de España y en Sicilia, de tal modo que en el siglo X ya existe la industria azucarera en todas esas zonas. De los árabes, durante las Cruzadas y durante la existencia de los reinos europeos en Tierra Santa (Palestina), aprenden los europeos a usar el azúcar y la caña y también lo aprenden en Sicilia cuando expulsan de allí a los árabes.

Durante los siglos XIV y XV Europa demanda cantidades crecientes de azúcar, porque no solamente sirve como alimento común sino también como vehículo conservante (fabricación de conservas), que compite con la sal, también usada como conservante, y la sustituye. Por eso, cuando el comercio empieza a desplazarse hacia el Atlántico, uno de los primeros resultados visibles es la creación de la industria azucarera en las Islas Madera, Cabo Verde y Canarias, donde Colón se vincula a ella. Y cuando se descubre América la caña llega en el segundo viaje de Colón (1494), es sembrada en La Española (Santo Domingo),en las proximidades del actual norteño poblado de La Isabela y pocos años más tarde –hacia 1520– ya se exporta azúcar. Comienza así la etapa atlántica de la industria azucarera, caracterizada por el cultivo en plantaciones, con fuerza de trabajo esclava y vigorosos rasgos de tipo capitalista desde el punto de vista mercantil y financiero. Europa que se está desenvolviendo por el camino de la industria capitalista encuentra en las Antillas y Brasil su fuente abastecedora de azúcar.

Un documento de 1523 parece indicar que, además de plantaciones de caña, hay en Cuba cierto aprovechamiento industrial de ella; pero nada puede afirmarse de modo tajante y como hay un documento de 1526 que habla de los Ingenios que se hacen “de nuevo”, o sea, por primera vez, es preciso ver en todo ello el reflejo de un súbito interés por la industria azucarera entre los vecinos, a quienes ya preocupaba la escasez de Indios, el bajo rendimiento de las minas y la necesidad de esclavos africanos. En verdad hasta la década de 1540-1550 no se plantea la posibilidad de que hubiera un trapiche en Santiago de Cuba, pues se solicitan esclavos africanos para atenderlos, pero los documentos posteriores no revelan nada más al respecto. Cierto es que hacia 1551 se habla de los “azúcares que hay en la tierra” mas, igualmente, en testimonios posteriores no vuelve a mencionarse. Fernando Ortiz afirma que la caña se aprovechaba entonces con un aparato muy rudimentario que perduró hasta hoy en zonas agrícolas de Cuba: la Cunyaya, y esto explicaría que las referencias no traten de trapiches ni de ingenios, sino de azúcar simplemente que quizás fuera sólo una concreción de miel, como raspadura. Lo que significaba que la industria durante muchos años tuvo una existencia precaria como explotación de tipo rudimentario para el abastecimiento interno y la exportación ocasional de miel. Desde luego, la caña se usaría también como fruto natural para chupar o mascar. En verdad, se sabe que hubo cañaverales primitivos desde los primeros tiempos.

Morfología de la planta

Raíz

La raíz es fasciculada, fibrosa o de base múltiple la que, por atrofia de la principal, esta constituida por un manojo de raicillas del mismo o parecido grosor.

Presenta dos tipos de sistemas radiculares: El primero conocido como |adventicio, se forma a partir del anillo radicular de la estaca o esqueje plantado y tiene como función absorber agua del medio para facilitar la hidrólisis de los glúcidos contenidos en el entrenudo, que servirán para nutrir el nuevo vástago hasta tanto este establezca relaciones con el medio en el cual se desarrollara.

El otro tipo de raíz de la caña de azúcar, el permanente, es un sistema nodal y fasciculado, que puede presentar varias caracterizaciones:

  • De sostén
  • De absorción
  • De madeja o cordón

De entre éstas, la última no se encuentra siempre en todas las variedades nobles. En Cuba sólo ha sido encontrada en la B 4362.

El desarrollo radicular en la caña de azúcar sigue el patrón general de las monocotiledóneas. Los pelos radiculares se originan en la cutícula unicapa y son protuberancias celulares de corta vida.

Desarrolla raíces adventicias en los nudos inferiores del tallo las que al penetrar en la tierra realizan la función de las raíces normales.

Tallo

La caña de azúcar desarrolla dos tipos de tallos:

  • el subterráneo, denominado rizoma, tallo hipogeo o falso tallo, que es del tipo definido o determinado.
  • el tallo aéreo, que es el que se aprovecha para la extracción del azúcar

El tallo de la caña se desarrolla a partir de las yemas de otro tallo que haya sido colocado en condiciones favorables, mediante la propagación asexual o vegetativa usual. Esta se realiza por medio de los trozos de tallo (estacas, esquejes o propágulos) que contienen una o más yemas cada uno. Estas yemas pueden desarrollarse y dar paso a la formación de un tallo, que se denomina tallo primario; éste, a su vez continuando el proceso iniciado en él, movilizará las yemas de su porción basal, lo que provocará la formación de otros tallos, los llamados tallos secundarios. Este proceso se repetirá de forma interrumpida hasta que las condiciones del medio lo impidan. El factor que mayor incidencia tiene en ese proceso es la luz solar.

El rizoma (del gr. rizwma, raigambre) produce raíces y por su condición mecánica de sostén a la planta, por su falta de hojas y de clorofila; por su vida hipogea, etc., podría confundirse con la raíz, de la cual difiere por sus catafilos o yemas, por no tener caliptra y, principalmente, por su estructura, que es caulinar y no radical. Durante el período del año desfavorable a la planta, el rizoma defiende a la planta contra los rigores del ambiente. En el tallo aéreo encontramos tres zonas bien diferenciadas:

  • La base
  • El tallo propiamente dicho
  • Zona apical, cogollo, cohollo, cogollo o macolla

Los entrenudos o canutos de tallos desarrollados a partir de las yemas, son muy cortos en la base y una vez fuera de la tierra (vida epigea) aumentan de longitud de manera paulatina hasta alcanzar un máximo aproximadamente hacia la parte media, y comienzan de forma gradual a decrecer hasta el ápice, donde se tornan de nuevo muy cortos, por lo que, de modo esquemático, el tallo de la caña puede definirse como un huso. La disposición de los canutos (o cañutos, como los llamaba Álvaro Reynoso) a lo largo del tallo, es generalmente en línea recta, aunque existen variedades que puedan presenta una disposición irregular, en forma de zigzag.

El tallo, propiamente dicho, de la caña se encuentra formado por canutos o cañutos. Estos, a su vez, se componen de los nudos y el entrenudo. El entrenudo es la porción del tallo limitada por dos nudos, lo que convierte a cada canuto en una unidad, cuya longitud está limitada por factores internos y externos. La tendencia de los canutos a adquirir una longitud determinada está íntimamente asociada al gran periodo de crecimiento, y éste, a su vez, se encuentra definido tanto por las características de la variedad como por los factores del ambiente en el cual dicha variedad se desarrolle. Esto puede comprobarse prácticamente al observar los tallos de una plantación comercial: cuando los mismos han sufrido período intensos de sequía, su longitud es mínima, lo que da la impresión de que han aumentado en número cuando en realidad han restringido su alargamiento. El mismo fenómeno puede ocurrir cuando las hojas activas de un tallo son afectadas hasta el punto de limitar el suministro de sustancias asimilables al canuto, tal y como sucede al ser atacada una variedad por el pokkah boeng. El tallo aéreo alcanza entre 3 y 6 m de altura y entre 2 y 5 cm de diámetro. El diámetro de los entrenudos presenta una tendencia determinada. Estos son más gruesos a partir del nivel del suelo y van disminuyendo en grosor a medida que se asciende en altura hasta alcanzar un valor constante, para comenzar, a partir de la parte media del tallo, con un decrecimiento gradual hasta el ápice. Este comportamiento se corresponde con el manifestado por la longitud de los canutos, que ya ha sido descrita. Tal característica es de gran importancia práctica, ya que un mayor grosor en la sección basal indicara una mayor resistencia al acamado. El largo del entrenudo es tanto una característica de la variedad como el resultado de su medio y ambiente.

El diámetro de los entrenudos presenta una tendencia determinada. Estos son más gruesos a partir del nivel del suelo y van disminuyendo en grosor a medida que se asciende en altura hasta alcanzar un valor constante, para comenzar, a partir de la parte media del tallo, con un decrecimiento gradual hasta el ápice.

En el canuto o cañuto pueden diferenciarse diversas secciones o partes, tales como:

  • Anillo de crecimiento
  • Banda de raíces
  • Cicatriz de la hoja
  • Anillo de cera
  • Rayas de súber o estrías de marfil
  • Canal de la yema
  • Yemas u ojo

El anillo de crecimiento es una zona de división entre el nudo y el entrenudo.

La banda de raíces es una franja que se encuentra inmediatamente encima del nudo y está formada por 1, 2 o 3 anillos de pequeñas manchas conocidos como primordios de raíz. Bajo buenas condiciones las bandas radiculares dan paso a un gran número de raíces que suministran humedad y nutrientes a los brotes jóvenes hasta que estos desarrollan su propio sistema radicular.

La cicatriz de la hoja es el punto de unión de la vaina nomofila al tallo aéreo y se encuentra por debajo de la yema lateral.

El anillo de cera es una zona blanquecina situada inmediatamente debajo de cada nudo, donde se acumulan grandes depósitos de lípidos céreos en concentraciones relativamente altas. Sin embargo, aun cuando la mayor cantidad de cera se encuentra en este banda, no podemos dejar de añadir que todo el tallo aéreo de la caña está cubierto de una capa delgada de cera y aunque la caña de azúcar ha sido cultivada durante siglos, esta prominente capa blanquecina que cubre los tallos, aparentemente no fue reconocida como cera sino hasta 1840 cuando Avequin, un boticario de New Orleáns, recogió y examinó el producto al que dio el nombre de "cerosina" derivado del latín cera. El examen microscópico de los depósitos de cera en los tallos de la caña revela el hecho de que la cera se encuentra en forma de pequeñísimas varillas de material casi "cristalino", colocadas perpendicularmente a la superficie de la cutícula. Estas varillitas están formadas por listones de 2 000 – 3 000 Å de ancho, 200 – 500 Å de espesor y de 0,1 mm de largo, pegados unos con otros por sus filos de tal manera que integran columnas en forma de T o de otras figuras similares. A estas pequeñas varillas se le nombran vírgulas (del lat. vírgula - vara pequeña, palito o bastoncito). Al fenómeno a favor del cual las células epidérmicas de los tallos, las hojas, etc. de las plantas terrestres quedan revestidos de una capa tenue de cera, se le nombra cerificación (de lat.cerificatio, derivado de cerificare) La cera se deposita en forma de pequeños gránulos o escamitas en la cutícula; en otros casos como en la caña de azúcar, forma diminutas vírgulas perpendiculares a la superficie cuticular. Esta capa de cera acrecienta la impermeabilidad de la cutícula, y es causa de la pruína (lat. pruina; escarcha) o flor; que les da aspecto glauco (blanquecino).

En algunas variedades de caña se presenta una ranura bien definida directamente encima de la yema lateral, es el llamado canal de la yema.

La yema u ojo es un conjunto de catafilos mucho más sencillos que los nomofilos. Son de consistencia coriácea, carecen de clorofila. De cada yema brotará el tallo primario. También es conocida con el nombre de pérula y está cubierta, a modo de protección, de una bracteola cubierta de pelos que sirve, para algunos taxónomos, en la clasificación de las variedades de caña de azúcar

Las variedades de caña de azúcar presentan en sus tallos una gran diversidad de colores y combinaciones de estos. El color de un tallo depende en gran medida de las condiciones en las cuales se desarrolla, ya que el color propio puede ser modificado por el ambiente, en el que la luz solar tiene un inapreciable lugar. La altitud y el clima, en general, son factores que pueden hacer cambiar el color de una variedad.

La gama de colores que presentan los tallos de la caña se debe a dos pigmentos básicos y a sus combinaciones y mezclas: el color rojo y sus diversos matices se deben al pigmento antocianina, contenido en las células epidérmicas del tallo, mientras que el color verde es provocado por la clorofila, contenida en los tejidos más profundos de aquel. De ambos pigmentos, el que mayor variación presenta en su contenido es la antocianina. La combinación de los dos y la proporción en que ambos se encuentran, dan como resultado la amplia gama de tintes que caracterizan a la caña de azúcar

Los entrenudos del tallo de la caña de azúcar presentan diferentes forman, y entre ellas las más sobresalientes y conocidas son:

  • Cilíndrico
  • Tumescente
  • Abobinado
  • Conoidal
  • Obconoidal
  • Curvado

En la zona final del tallo hay una yema apical que a simple vista no puede observarse, ya que se encuentra protegida por la macolla o cogollo de la caña. Esta sección del tallo es blanda y se encuentra formada por canutos en proceso de alargamiento o en una fase aún más primaria, la conocida como estado de diferenciación; por eso, esta parte del tallo, tiene una consistencia tierna, están ocultos por la vaina de hojas que los envuelve y se hallan muy apiñados.

Hoja

Las hojas de la caña de azúcar brotan de los nudos del tallo en forma alterna, formando dos hileras opuestas en un mismo plano. Se tienen noticias de variedades con las hojas situadas en espiral o entrecruzadas.

A medida que las hojas envejecen, se van separando del eje del tallo y toman la posición inclinada que las caracteriza, lo que está íntimamente ligado a la variedad, y la posición definitiva de las mismas representa en la actualidad un objetivo de estudio de los Fisiólogos, ya que de ella depende el grado de aprovechamiento de la energía solar.

El resultado es que ellas están sostenidas en dos hileras y se desarrollan en forma de Abanico

El ancho y largo de la hoja son caracteres dependientes de las especies originales. Así, el Saccharum officinarum tiene hojas largas y anchas; el S. Robustum las tiene anchas y de mediano largo; el S. barberi presenta hojas cortas y estrechas; el S. sinense las muestra largas y estrechas; y por último el S. Spontaneum posee hojas muy estrechas.

La hoja consta de dos partes fundamentales:

  • la lámina o limbo
  • la vaina

La vaina de la hoja es generalmente de un color verde claro, pero la lámina varía desde un verde amarillento hasta un verde muy oscuro, dependiendo tanto de la variedad como del estado de nutrición de la planta. En los tallos muy jóvenes y hacia el ápice, las vainas se superponen, lo que garantiza una protección a las yemas jóvenes allí ubicadas, así como al meristemo apical.

La vaina de la hoja es de forma tubular y cónica hacia el cuello. En ella pueden apreciarse dos caras: una interior generalmente blanquecina y lisa, y otra exterior de color verde, que con frecuencia presenta abundantes pilosidades o vellos que en algunas variedades hacen desagradable su manipulación y es generalmente de un color verde claro. Estos fueron primeramente descritos y clasificado por Jeswiet (1916) y después se complementó la información sobre los mismos. Este sistema de pelos o vellosidades fue propuesto como un método para la clasificación de variedades. Por otra parte especialistas cubanos han puesto en duda el sistema, ya que según su opinión el desarrollo de los grupos de pelos depende fuertemente de las condiciones del ambiente, y dicho método sólo es de utilidad al personal de alto adiestramiento técnico.

La unión de la vaina con la lámina de la hoja se denomina cuello o Dewlap. Esta unión varía en las diferentes variedades, así como también en una misma variedad, en la medida en que ésta madure. Las formas de los dewlaps en hojas ya maduras constituye una característica varietal, clasificadas en tres tipos principales: rectangular o cuadrada, Deltoidea o triangular y Ligular. Aparte de los tres citados, existen infinidad de tipos intermedios.

Además de las partes mencionadas de la vaina, en la misma pueden observarse dos tipos de apéndices membranosos: la Lígula y las Aurículas.

La lígula (del latín ligula, derivado de lingua, que significa lengua) no es más que un apéndice membranoso que sirve de separación entre la vaina y la lámina. Las condiciones ambientales ejercen poca influencia en la morfología de la misma, por lo que es de gran utilidad para las claves de identificación.

Las aurículas (del latín aurícula, que significa oreja, repliegue) como su nombre indica, son unos apéndices de formas que recuerdan a las orejas, ubicados en el margen de la vaina y en su extremo superior. Las aurículas pueden presentarse de las siguientes formas:

  • Ambas aurículas presentes, bien desarrolladas, y la interior es mayor que la exterior.
  • Presencia sólo de la aurícula interior.
  • Ambas aurículas con poco desarrollo, o pueden faltar.
  • Ausencia total de ambas aurículas.

Con relación a las formas de las aurículas se han descrito las siguientes:

  • Transicional.
  • Deltoidea.
  • Unciforme.
  • Dentoidea.
  • Calcariforme.
  • Lanceolada.
  • Falcada (encorvada).

De entre éstas, la formación deltoidea es la más comúnmente encontrada; la lanceolada es bastante corriente; mientras que la Falcada, la Calcariforme y la Unciforme son observadas con menor frecuencia.

La lámina o Limbo (del latín limbus, que significa cinta, franja, ribete.) de la hoja de caña puede alcanzar una longitud de hasta 2 m. y su ancho varía entre 3 y 7 cm. Estas dimensiones cambian en cada variedad, de modo que se manifiestan los caracteres predominantes de las especies originales. Su color varía desde un verde amarillento hasta un verde muy oscuro, dependiendo tanto de la variedad como del estado de nutrición de la planta. Los bordes limbares son generalmente endentados.

La lámina termina en un extremo puntiagudo. La nervadura central, como su nombre indica, corre a lo largo y por la parte media de la lámina, y sirve para el acarreo de agua y sustancias nutritivas de la planta, al mismo tiempo que cumple la función mecánica de proveer soporte a la hoja. Paralelamente a la nervadura central, corren diversos haces vasculares.

Flor y su inflorescencia

Forma espiguillas florales pequeñas agrupadas en Panículas o Panojas y rodeadas por largas fibras sedosas. En Cuba se le nombra Güín.

Fruto

El fruto es en Cariopsis con semillas tan pequeñas que durante mucho tiempo se creyó que no las producía.

Constituyentes de la caña.

El tronco de la caña de azúcar está compuesto por una parte sólida llamada fibra y una parte líquida, el jugo, que contiene agua y sacarosa. En ambas partes también se encuentran otras sustancias en cantidades muy pequeñas. Las proporciones de los componentes varían de acuerdo con la variedad (familia) de la caña, edad, madurez, clima, suelo, método de cultivo, abonos, lluvias, riegos, etc. Sin embargo, unos valores de referencia general pueden ser:

agua 73 - 76 %
sacarosa 8 - 15 %
fibra 11 - 16 %

La sacarosa del jugo es cristalizada en el proceso como azúcar y la fibra constituye el bagazo una vez molida la caña.

Otros constituyentes de la caña presentes en el jugo

glucosa 0,2 - 0,6 %
fructosa 0,2 - 0,6 %
sales 0,3 - 0,8 %
ácidos orgánicos 0,1 - 0,8 %
otros 0,3 - 0,8 %

Las hojas de la caña nacen en los entrenudos del tronco. A medida que crece la caña las hojas más bajas se secan, caen y son reemplazadas por las que aparecen en los entrenudos superiores. También nacen en los entrenudos las yemas que bajo ciertas condiciones pueden llegar a dar lugar al nacimiento de otra planta.

Fotosíntesis.

El desarrollo de la caña de azúcar depende en gran medida de la luz solar, razón por la cual su cultivo se realiza en las zonas tropicales que poseen un brillo solar alto y prolongado.

La clorofila existente en las células de las hojas de la caña absorbe la energía de la luz solar (1), la cual sirve como combustible en la reacción entre el dióxido de carbono que las hojas toman del aire (2) y el agua que junto con varios minerales las raíces sacan de la tierra (3), para formar sacarosa (4) que se almacena en el tallo y constituye la reserva alimenticia de la planta, a partir de la cual fabrican otros azúcares, almidones y fibra (5).

dióxido de carbono + agua = sacarosa + oxígeno.

12CO2 + 11H2O = C12H22O11 + 12O2

La caña de azúcar se encuentra dentro del grupo más eficiente de convertidores de la energía solar que existen.

Especies

La caña de azúcar fue clasificada por Linneo en 1753 como Saccharum officinarum, y posteriormente sufrió numerosos intentos de sistematización por diversos autores. En el transcurso del tiempo y en la misma medida en que se producían los adelantos científicos, nuevos intentos en la sistematización de la caña se produjeron, entre ellos los estudios de Jeswiet, en los que trato de simplificar esta sistematización.

Antes de continuar debemos hacer la diferencia entre los términos de razas o subespecies y variedades. Una variedad se considera a los miembros de una especie que hayan adquiridos caracteres transmisibles por reproducción asexual o vegetativa y se tiene como raza o subespecie, si los caracteres adquiridos se transmiten por herencia, de los padres a los hijos, a través de las semillas.

En la actualidad se acepta como clasificación taxonómica de la caña de azúcar el siguiente esquema:

Reino: Plantae

Subreino: Cormobionta

División: Magnoliophytina

Clase: Liliatae

Orden: Poale

Familia: Poaceae (Gramineae)

Tribu: Andropogonoidea

Género: Saccharum

Especie:

  • Saccharum officinarum L.
  • Saccharum robustum Jesw.
  • Saccharum spontaneum L.
  • Saccharum barberi Jesw.
  • Saccharum sinense Jesw.

La Saccharum officinarum del género Saccharumes también conocida como Caña Noble, a causa de su riqueza en sacarosa y de su relativamente bajo contenido de fibra. En sus células somáticas existen 80 cromosomas.

Clima

La temperatura, la humedad y la luminosidad, son los principales factores del clima que controlan el desarrollo de la Caña. La Caña de Azúcar es una planta tropical que se desarrolla mejor en lugares calientes y soleados. Cuando prevalecen temperaturas altas la caña de azúcar alcanza un gran crecimiento vegetativo y bajo estas condiciones la fotosíntesis se desplaza, hacia la producción de carbohidratos de alto peso molecular, como la celulosa y otras materias que constituyen el follaje y el soporte fibroso del tallo. Es indispensable también proporcionar una adecuada cantidad de agua a la caña durante su desarrollo, para que permita la absorción, transporte y asimilación de los nutrientes. La Caña de Azúcar se cultiva con éxito en la mayoría de suelos, estos deben contener materia orgánica y presentar buen drenaje tanto externo como interno y que su PH oscile entre 5.5 a 7.8 para su óptimo desarrollo. Se reportan buenos resultados de rendimiento y de azúcar en suelo de textura franco limoso y franco arenoso.


Siembra

Se reproduce por trozos de tallo, se recomienda que la siembra se realice de Este a Oeste para lograr una mayor captación de luz solar. El material de siembra debe ser de preferencia de cultivos sanos y vigorosos, con una edad de seis a nueve meses, se recomienda utilizar la parte media del tallo, se deben utilizar preferentemente esquejes con 3 yemas. El tapado de la semilla se puede realizar de tres formas: manualmente utilizando azadón, con tracción animal ó mecánicamente. La profundidad de siembra oscila entre 20 a 25 cm, con una distancia entre surco de 1.30 a 1.50 m. La semilla debe de quedar cubierta con 5 cm de suelo, el espesor de la tierra que se aplica para tapar la semilla no sólo influencia la germinación y el establecimiento de la población, sino también el desarrollo temprano de las plantas.


Cosecha

La faena de la recolección se lleva a cabo entre los once y los dieciséis meses de la plantación, es decir, cuando los tallos dejan de desarrollarse, las hojas se marchitan y caen y la corteza de la capa se vuelve quebradiza. Se quema la plantación para eliminar las malezas que impiden el corte de la Caña. Aunque se han ensayado con cierto éxito varias máquinas de cortar caña, la mayor parte de la zafra o recolección sigue haciéndose a mano. El instrumento usado para cortarla suele ser un machete grande de acero con hoja de unos 50 cm de longitud y 13 cm de anchura, un pequeño gancho en la parte posterior y empuñadura de madera. La Caña se abate cerca del suelo y se corta por el extremo superior, cerca del último nudo maduro, ya cortadas se apilan a lo largo del campo, de donde se recogen a mano o a máquina para su transporte al Ingenio, que es un molino en el cual se trituran los tallos y se les extrae el azúcar. El azúcar se consigue triturando los tallos y maceran con poderosos rodillos estriados de hierro y se someten, simultáneamente, a la acción del agua para diluir el jugo ya que contiene alrededor del 90% de sacarosa existente en la Caña. El jugo se trata con cal y se calienta para que se precipiten las impurezas; se concentra luego por evaporación y se hierve para que cristalice. Posteriormente se dejan enfriar los cristales y se refina la melaza: se disuelve en agua caliente y se hace pasar a través de columnas de carbón gracias a lo cual los cristales se decoloran.


Usos

La Caña de Azúcar se utiliza preferentemente para la producción de Azúcar, adicionalmente se puede utilizar como fuente de materias primas para una amplia gama de derivados, algunos de los cuales constituyen alternativas de sustitución de otros productos con impacto ecológico adverso (cemento, papel obtenido a partir de pulpa de madera, etc). Los residuales y subproductos de esta industria, especialmente los mostos de las destilerías contienen una gran cantidad de nutrientes orgánicos e inorgánicos que permiten su reciclaje en forma de abono, alimento animal, etc. En este sentido es importante señalar el empleo de la cachaza como fertilizante, las mieles finales y los jugos del proceso de producción de azúcar pueden emplearse para la producción de alcohol, lo que permite disponer de un combustible líquido de forma renovable y la incorporación de los derivados tradicionales (tableros aglomerados, papel y cartón, cultivos alternativos para alimento animal y mieles finales). Una pequeña parte la producción de Caña de Azúcar tiene fines de producción de piloncillo, el cual se obtiene de la concentración y evaporación libre del jugo de la caña, también es conocido como panela. El piloncillo tiene varios usos, como materia prima en la industria de la repostería, pastelería, y como endulzante en diversos alimentos y también se usa para la elaboración de alcohol y otros licores. Otra cantidad de caña aún más pequeña se utiliza como fruta de estación, aunque se vende todo el año, se concentra en la temporada navideña para las piñatas y el tradicional ponche.

Ver también

Referencias

Fuentes

Enlaces externos