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Jean-Michel Folon

Jean-Michel Folon
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NombreJean-Michel Folon
Nacimiento1 de marzo de 1934
Bruselas, Bandera de Bélgica Bélgica
Fallecimiento20 de octubre de 2005
Bandera de Mónaco Mónaco
Causa de la muerteLeucemia
NacionalidadBelga
OcupaciónPintor y dibujante humorístico

Jean-Michel Folon, (Bruselas, 1 de marzo 1934, Mónaco 20 de octubre de 2005). Pintor y dibujante humorístico belga. Ha inventado un mundo lleno de rascacielos y de robots. Se ha dedicado también a los carteles, a las pinturas murales y a las películas de animación.

Sus comienzos

Comenzó a estudiar arquitectura, abandonando la carrera en favor del dibujo, que le permitía estudios más expresivos. Sus dibujos han aparecido en numerosas revistas, incluyendo: Time, Fortune, The New Yorker y L'Express. En 1969 tuvo lugar su primera exposicion en solitario en Estados Unidos, seguida de exposiciones en Tokyo, Venecia, Milán, Londres, Sao Paulo, Ginebra, Bruselas, y París.

Folon ha ilustrado obras de Kafka, Lewis Carroll, y Ray Bradbury. En 1973 creó una serie de acuarelas titulada La Mort d'un Arbre (La muerte de un árbol), para la cuál Max Ernst creó una litografía como prefacio. Folon ha realizado una escultura de 176 pies para una estación de metro de Bruselas y una pintura de 160 pies para la estación de Waterloo en Londres. Sin embargo, donde Folon se encuentra mas cómodo es realizando obras gráficas de grabado y puntaseca.

En los años 70, Folon -que expuso sus acuarelas en grandes galerías de Bélgica, Francia, Estados Unidos, Japón o Italia, entre otros países- fue el encargado del diseño de la identidad visual de los programas del canal de televisión francés France 2.

El artista belga Jean-Michel Folon, que se hizo muy popular por sus ilustraciones de algunos grandes literatos y por sus trabajos para la televisión francesa, falleció en Mónaco el 20 de octubre a los 70 años. Folon padecía leucemia.

Su obra

Jean-Michel Folon quería un mundo pacificado y bello. Él lo pintaba así, una y otra vez, a despecho de que la realidad se empeñase en desmentirle. La fama le llegó de manera inesperada, gracias a unos dibujos -acuarelas- enviados al azar a unas revistas americanas, concretamente The New Yorker, Esquire y Horizon. Gustaron mucho y pronto se encontró imaginando hasta cuatro cubiertas para Time.

Las imágenes que proponía Folon estaban hechas con pocos trazos, con colores degradados y vivos. Transmitían serenidad y melancolía. De la cabeza de sus personajes, a menudo altamente simbólicos, podían salir los colores del arco iris. O una lluvia de estrellas. Jamás pensamientos pesimistas.

Su estética fue adoptada en Estados Unidos por los hippies, de love and peace, y regresó a Europa para convertirse en material con el que la televisión pública francesa se despedía de sus telespectadores para desearles felices sueños. Folon o, mejor dicho, su universo visual, se convirtió en una referencia, en una versión contemporánea de un mundo poblado por ángeles humanos. El propio Folon tenía algo de angélico.

Folon creó una obra famosa de televisión que se proyectó en Francia durante casi 30 años. Fue realizada para el programa de televisión Italiques (ORTF), de Marc Gilbert, que se transmitió desde 1971 hasta 1974. La música fue compuesta por Ennio Morricone.

Folon ilustró textos de Kafka, Borges o Bradbury antes de hacer lo mismo con los de Jacques Prévert en 1979. En 1988, Amnistía Internacional le encargó otra ilustración que tuvo un gran éxito: la de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. También intervino como escenógrafo teatral y operístico, recreando visualmente el universo sonoro de Stravinski, imaginando colores crepusculares para la Venecia de Goldoni o interiores de fiesta para el París de La Bohème.

Amigo personal y gran admirador de Balthus, Folon fue víctima de su facilidad. Reputado en tanto que ilustrador, nunca obtuvo idéntico reconocimiento como pintor. Y eso a pesar de haber expuesto en lugares prestigiosos y del aplauso de sus pares. Folon parecía demasiado amable, demasiado bello, demasiado fácil. Probablemente, el hecho de haber privilegiado la acuarela en detrimento del óleo o del acrílico también jugó en su contra.

Desde el año 2000, en un espacio vecino a su Bruselas natal, se expone en una fundación que lleva su nombre un conjunto significativo de su obra. Es una posibilidad de valorarla y comprenderla globalmente, más allá de la timidez educada y comunicativa de sus colores transparentes.-

Exposiciones dedicadas a Folon

Varios museos le dedicaron exposiciones, entre ellos

Pinturas de Jean-Michel Folon

Fuentes