Saltar a: navegación, buscar

Pedro Celestino Aguilera

Pedro Celestino Aguilera González
Información sobre la plantilla
Error al crear miniatura: Falta archivo
NombrePedro Celestino Aguilera González
Nacimiento29 de noviembre de 1925
Palma Soriano, Bandera de Cuba
Fallecimiento25 de julio de 1999
Bandera de Cuba Cuba
Otros nombresPedro Celestino Aguilera González

Pedro Celestino Aguilera González. Fue un combatiente activo de la Revolución Cubana, asaltante al Cuartel Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo.


Síntesis biográfica

Nació el 29 de noviembre de 1925, en la ciudad de Palma Soriano, antigua provincia de Oriente. Su padre, Pedro Segundo Aguilera Garcés, cirujano dentista, se graduó en 1922. En las tragedias de la época, en busca de su hijo Aguilerita, estuvo preso en dos ocasiones en la 5ta estación de la policía, en la ciudad de La Habana. Su madre, Asunción González, se dedicaba a las tareas de la casa, además de ser maestra. Acostumbraba a llamar a su hijo por "Tito".

Aguilerita, en su lucha revolucionaria, estuvo acompañado por la hermana Hermelina (Nenina), que participó en la lucha clandestina contra la tiranía batistiana. Una tía, Amada Aguilera, también maestra como su hermana, participó en la lucha revolucionaria desde el Asalto al Cuartel Moncada.

Cursó la enseñanza primaria en la escuela de la tía Amada Aguilera y posteriormente en la Academia de los hermanos D'Roux, incorporada al Instituto de Segunda Enseñanza de Santiago de Cuba; se graduó de bachiller en ciencias a los 16 años. En 1943 ingresó en la Universidad de La Habana, en la Facultad de Odontología, donde se graduó en 1949; ya en esa época la carrera duraba 5 años, pero perdió un año por la protesta de los estudiantes contra las situaciones imperantes en la facultad.


Participó en las manifestaciones estudiantiles contra los gobiernos existentes. En ellas conoció a Fidel Castro Ruz, que también era alumno de la Universidad.

Se casó con Irma Gutiérrez Pérez, con la que tuvo un hijo, Pedro Rafael, oficial de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.


Después de graduado se trasladó para su pueblo, Palma Soriano, donde trabajó como dentista en la consulta de su padre y en las minas de Charco Redondo.

Trayectoria revolucionaria

Al producirse el Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952, en la provincia de Oriente, cuando aún no se había aceptado el zarpazo, Aguilera se encontraba entre los jóvenes de procedencia ortodoxa, que estuvieron hasta altas horas de la noche esperando la entrega de armas para combatir la situación creada por Batista.

A finales de 1952, un grupo de jóvenes de Palma Soriano comenzaron a conspirar, entre ellos: Oscar Alberto Ortega Lora (mártir del Moncada), Parmenio García, Aldo Soler, Pachy Oliva, Humberto García, Alí Mora Yero, Teudolio Mitchel y posteriormente se incorporó Carlos Chain; Pedro Aguilera actuó como jefe o coordinador del grupo; ellos lograron agrupar una cantidad apreciable de jóvenes de la propia ciudad de Palma, de Contramaestre y un número apreciable de obreros de las minas de Charco Redondo.

Las actividades consistían en tirar proclamas por el pueblo; posteriormente, al tener organizado el movimiento en las minas de Charco Redondo, empezaron a extraer dinamitas y fulminantes, y comenzaron a estallar las primeras bombas en Palma Soriano, luego en Contramaestre y en Santa Rita de Bayamo.

Con el objetivo de conocer las actuaciones de la policía de Palma Soriano, Aguilera González incrementó sus relaciones con el capitán Boveda, que como todos los jefes de la policía de los pueblos pequeños, tendía a aumentar sus relaciones con la burguesía. Así, le fue fácil coincidir con él en los momentos en que tenían programadas las explosiones de bombas; al tener localizado al capitán de la policía, se enteraba rápidamente de los movimientos que ordenaba, ya que al hacer explosión la primera bomba, acudía a la estación de policía y en presencia de Aguilera daba las órdenes; hubo ocasiones en que lo acompañó al recorrido del jefe de la policía y hacía acto de presencia donde había explotado la bomba. Así, en esta organización le fue fácil continuar las actividades y nunca hubo un detenido de su grupo.

El Movimiento

En enero de 1953, Parmenio García le contó a Aguilera que en su viaje a La Habana había conocido a un joven llamado Fidel Castro, que estaba aglutinando la parte más combativa de la juventud ortodoxa, con fines insurreccionales. Estableció contactos con Parmenio y Omar Alberto Ortega, y partieron para La Habana, donde se entrevistarían con Fidel; éste los envió con el mártir revolucionario y segundo jefe del movimiento, Abel Santamaría, con el que después de analizar la lucha desarrollada, sus propósitos, y explicarse el contenido del movimiento nacional, que se estaba desarrollando orientado por Fidel, Aguilera con los demás deciden incorporar su movimiento al de Fidel y Abel Santamaría, y en una entrevista final con Fidel Castro, éste le da instrucciones concretas del trabajo a realizar, entre ellas las de:


El Viernes Santo (3 de abril del año 1953) Fidel los visitó en Palma Soriano y se trasladaron a las minas de Charco Redondo; allí habló con un grupo de obreros y si no se llegan a tomar medidas, aquello se hubiera convertido en un acto masivo, ya que al interesarse Fidel por las condiciones de vida y régimen de explotación a que estaban sometidos los obreros, estos se iban aglutinando a su alrededor.

Fidel durmió esa noche en Palma Soriano y dio instrucciones de enviar a Teodulio Mitchel, con el objetivo de entrenar en La Habana a los compañeros que ya estaban haciendo prácticas de tiro en campo abierto. En el mes de julio, Aguilera se encontraba en Varadero; allí recibió la visita de Fidel, quien le indicó regresar a Palma Soriano y partir cuando él lo ordenara, solo con Alberto Ortega.

Asalto al Cuartel Carlos Manuel de Céspedes

El 22 de julio, Renato Guitart (mártir de la Revolución) le llevó la orden a Aguilera de partir hacia La Habana, donde se entrevistaría con Fidel el día 24, en el llamado "Café Raúl", en Marianao; allí recibió la orden de guiar un auto con 5 compañeros, hasta un punto cercano al Cuartel de Bayamo. El 25 se alojó en el Hotel Casino, lugar seleccionado para el acuartelamiento; de ahí partió, a la hora indicada, para la acción.

Aguilera participó, como jefe de grupo, en el asalto al Cuartel "Carlos Manuel de Céspedes", de Bayamo, el 26 de julio de 1953. El asalto fracasó y ese mismo día se trasladó, junto con Agustín Díaz Cartaya, para la ciudad de Santiago de Cuba, a donde llegó a las dos de la tarde; unas horas después, salió para La Habana; a los pocos días regresó a Palma Soriano, donde fue detenido y conducido al SIM (Servicio de Inteligencia Militar) del Cuartel Moncada; allí estuvo esperando a que lo asesinaran, como habían hecho con tantos otros.

Las patrullas militares hicieron varios intentos de llevarlos al patio para asesinarlos; gracias a la actitud de un sargento que obstinadamente le repetía a la policía: "si hay orden de fusilamiento, sí; si no, no", pudo salvarse del crimen; en horas de la noche fue llevado al calabozo del Cuartel Moncada, donde conoció al mártir de la Revolución, Gustavo Ameijeiras Delgado.

Después fue remitido a la prisión de Boniato, donde se encontraba el resto de los asaltantes del Moncada; allí permaneció hasta el día del juicio. Previamente había recibido instrucciones de Fidel, de que se declarara inocente, ya que al ser capturado no le ocuparon armas, ni estaba en las lomas; así como unirse al grupo de Acción Liberadora y tratar de establecer contactos con el compañero Léster Rodríguez.

Reorganización del Movimiento 26 de Julio

Al salir de la prisión de Boniato, Pedro Aguilera se dirigió a Palma Soriano, donde fue objeto de intento de asesinato el mismo día que salió en libertad, por un guardia rural de apellido Gallo, que actuó siguiendo orientaciones del entonces coronel Chaviano.

Al salir de la cárcel de Guanajay, las combatientes del Moncada: Melba Hernández y Haydée Santamaría. Junto con José Valmaña Mujica, Haydée Santamaría y Melba Hernández participó en la recogida de fondos para el Movimiento 26 de Julio y en la impresión clandestina de La historia me absolverá[1].

Aguilera trabajó arduamente en la organización, captación y engrandecimiento del movimiento revolucionario, que luego sería el Movimiento 26 de Julio. En esa etapa organizó un atentado al dictador Batista, que fracasó por no asistir este a la inauguración del Pabellón de la Escuela de Enfermeras, a la que asistió su esposa en su lugar. Participó en la lucha por la amnistía de los presos políticos y en la confección y distribución de la Historia me Absolverá, que le tocó personalmente a Aguilera su distribución en la provincia de Pinar del Río.

Al salir Fidel de la prisión, Aguilera participó en la reunión donde se encontraban, entre otros, Fidel Castro, Armando Hart, Ñico López, Faustino Pérez, Jesús Montané, Luis Bonito, Pedro Miret, José Suárez Blanco, Melba Hernández y Haydée Santamaría; en esa reunión se acordó dar el nombre oficial de "Movimiento 26 de Julio"; además, se aprobó el himno del movimiento y su bandera. Según el propio Aguilera, en esos días se creó la Dirección Nacional, y él fue designado responsable de finanzas en La Habana y coordinador.

Al partir Fidel para México, Aguilera tomó parte en la organización del movimiento revolucionario por barrios, en la provincia de La Habana, después de la salida de Faustino Pérez para México, también ocupó el cargo de finanzas a nivel nacional. Junto con Eduardo Otero, participó en la búsqueda de pasaportes y organización de la salida para México de muchos de los combatientes que vinieron en el yate Granma.

Lucha insurreccional

Después del 2 de diciembre de 1956, continuó con su activa lucha clandestina, razón por la cual estuvo preso en varias ocasiones: 3 veces en el Servicio de Inteligencia Militar, con el célebre asesino, teniente Julio Laurent; 4 veces en el Buró de Investigaciones; 3 veces en el Castillo del Príncipe, lo que hizo un total de año y medio en prisión. En la Quinta Estación de Policía estuvo preso una vez con Esteban Ventura, donde fue golpeado y torturado; a consecuencia de los golpes se fracturó varias costillas, una de las muñecas y un dedo, por lo que tuvo que ser hospitalizado durante 15 días, en el Hospital de la Policía.

Al salir de la prisión del Príncipe, Ventura empezó a buscarlo nuevamente, registrando las casas de los familiares; ante la imposibilidad de enviarlo para la Sierra Maestra, salió para Toronto, Canadá, país al que se podía viajar sin visa; solo se sacaba el pasaje de ida y vuelta. Allí se encontró con el doctor Baudilio Castellanos, abogado defensor de los combatientes del Moncada, con el cual organizó el Movimiento 26 de Julio en esa ciudad, donde debía empezar a adquirir armas para pasarlas por New York. Debido a esas actividades y a la coincidencia de la llegada de su esposa a Canadá, fue expulsado legalmente de ese país. Aguilera indica que el hecho que motivó la expulsión fue que había sido entrevistado por el TELI, periódico canadiense, el cual publicó: "Revolucionario cubano va al TELI, plan de guerra de Fidel Castro", lo que provocó protestas cubanas por parte del cónsul cubano en Montreal.

Después se trasladó a México, donde trabajó con Gustavo Arcos, Aldana, Alfredo Guevara y el general Enio Leyva. Estuvo en ese país hasta el 28 de enero de 1959, debido a que tenía varios compañeros presos y un avión con un cargamento considerable de armas, logrando al fin la liberación de los compañeros y de las armas ocupadas. También, por petición de Fidel Castro, le tocó la responsabilidad de enviar representativos de la prensa mexicana y organizar el control de los aviones de Cubana de Aviación, para el traslado de los exiliados hacia Cuba.

Revolución en el poder

A la llegada de México, el Comandante Fidel Castro lo designó para atender a los hijos, madres y familiares de los compañeros caídos; más tarde fue designado director del Departamento de Asistencia a las Víctimas de la Guerra, que radicaba en el antiguo Ministerio de Defensa, en la Jefatura del comandante Juan Almeida Bosque, donde le fue otorgado el grado de primer teniente. El combatiente Pedro Aguilera ocupó diferentes responsabilidades en el Ministerio del Interior (desde 1959 hasta 1976), llegando a alcanzar el grado de coronel.

En diciembre de 1976 pasó a trabajar en Cubatur, como subdirector de esa empresa. En 1980 fue nombrado director de la Clínica Estomatológica Juan Manuel Márquez, cargo que ocupó hasta 1986, en que pasó a retiro.

Muerte

Falleció el 25 de julio de 1999

Referencias

  1. Mencia, Mario. La Prisión Fecunda. Editora Política. La Habana. Cuba. 1980

Fuentes

  • Libro Contribución a la historia de la estomatología cubana. Dentistas en las luchas revolucionarias. Cap 11.