José Martí

Revisión del 15:44 18 feb 2010 de Enrique oni (discusión | contribuciones) (Organizador y líder de la Revolución(1880-1895) )

Plantilla:Personaje histórico

Para otros usos de este término, véase Martí (desambiguación).


En su corta pero intensa vida encontramos a un hombre de elevados principios, vocación latinoamericana e internacionalista; intachable conducta personal, tanto pública como privada y con cualidades humanas que en ocasiones parecen insuperables. Un cubano de proyección universal que rebasó las fronteras de su tiempo para convertirse en el más grande pensador político hispanoamericano del siglo XIX.

El valor y la vigencia de su doctrina lo convierten en una imprescindible fuente de conocimientos y de consulta para todas las generaciones de cubanos y el contenido, estilo y belleza singular de sus poemas, epistolario, artículos periodísticos, de todos sus escritos y discursos lo sitúan como un intelectual de vasta cultura, comprometido e identificado plenamente con la causa revolucionaria de los pueblos.

Martí adolescente. (1853–1874)

José Julián Martí y Pérez, nació el 28 de enero de 1853, en la calle Paula No. 41, hoy Leonor Pérez 314 y su bautizo no se realizó, 15 días más tarde, el 12 de febrero, en la Iglesia del Santo Ángel Custodio de La Habana.

Casa natal de José Martí

Primogénito de Mariano de los Santos Martí y Navarro (31 de octubre de 18152 de febrero de 1887), sargento primero de la cuarta batería de la primera brigada del Regimiento de Artillería, destacado en la Fortaleza de San Carlos (La Cabaña) y Leonor Antonia de la Concepción Micaela Pérez y Cabrera (17 de diciembre de 182819 de junio de 1907), naturales de Valencia y Santa Cruz de Tenerife, Islas Canarias, forma parte de una humilde familia a la que luego se integran siete hermanas; Leonor Petrona (La Chata) (29 de julio de 18549 de julio de 1900), Mariana Matilde Salustiana (Ana) (8 de junio de 18565 de enero de 1875), María del Carmen (La Valenciana) (2 de diciembre de 185714 de junio de 1900), María del Pilar Eduarda (Pilar) (13 de enero de 185911 de noviembre de 1865) Rita Amelia (Amelia) (10 de enero de 186216 de noviembre de 1944), Antonia Bruna (Antonia) (6 de octubre de 18649 de febrero de 1900) y Dolores Eustaquia (Lolita) (2 de noviembre de 186529 de septiembre de 1870).

Inicia sus estudios en una escuelita de barrio. A los 7 años es alumno del colegio “San Anacleto” de Rafael Sixto Casado y Alayeto, allí conoce a quien será para siempre su hermano del alma, Fermín Valdés Domínguez y Quintanó.

En 1862 viaja con su padre al partido territorial de Hanábana, jurisdicción de Colón o Nueva Bermeja, en la actual provincia de Matanzas, donde su padre ha sido nombrado Capitán Juez Pedáneo. En este lugar conoce los horrores de la esclavitud:

El rayo surca, sangriento,
El lóbrego nubarrón:
Echa el barco ciento a ciento,
Los negros por el portón.

El viento, fiero, quebraba
Los almácigos copudos:
Andaba la hilera, andaba,
De los esclavos desnudos

El temporal sacudía
Los barracones henchidos:
Una madre con su cría
Pasaba, dando alaridos.

Rojo, como en el desierto,
Salió el sol al horizonte:
Y alumbró a un esclavo muerto,
Colgado a un seibo del monte.

Un niño lo vio: tembló
De pasión por los que gimen:
Y, al pie del muerto juró
Lavar con su vida el crimen!

(Poesía Completa. Tomo 1 página 267)

Regresa a la capital y en marzo de 1865, ingresa en la Escuela de Instrucción Primaria Superior de Varones (Prado 88), lugar donde José Martí, Adolecencia:además reside su maestro Rafael María de Mendive, quien dejará en él, huellas imborrables, por la fuerza de su ejemplo como patriota, poeta y maestro.

En 1866, con sólo 13 años de edad, Mendive, entonces director de la Escuela de Instrucción Primaria Superior Municipal de Varones de La Habana, solicita a su homólogo del Instituto de Segunda Enseñanza (Obispo No. 8), sea admitido José Martí previo examen de ingreso por sus brillantes resultados escolares y su intachable conducta, resultando aprobado el 17 de septiembre del propio año. A la sensibilidad humana de José Julián, no escapa la delicada situación que presenta el país y que ve reflejada en su ciudad. En su nuevo hogar, en la calle Refugio No. 11, con sólo 14 años de edad, recuerda una premonición que le hizo su padre:
“Porque a mí no me extrañaría defendiendo mañana las libertades de tu tierra”(O.C.22: 250)

En el mes de marzo de 1867, la familia decide nuevamente cambiar de residencia. En la calle Peñalver No. 53. Mientras cursa su segundo año de bachillerato, recibe diferentes premios y reconocimientos por sus resultados académicos. el 15 de septiembre, matricula en la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de La Habana (Dragones No. 62, en la actualidad 308, entre Rayo y San Nicolás), hoy San Alejandro, la cual se ve obligado a abandonar al mes siguiente. Meses antes de iniciarse la lucha independentista el 10 de octubre de 1868, la familia Martí-Pérez había decidido mudarse para Marianao, hasta que a fines de noviembre nuevamente se trasladan para la calle San José entre Gervasio y Escobar, pero el joven José Julián se mantiene residiendo en la misma casa de su maestro, lo que le facilitaría poder asistir diariamente a clases, compartiendo con su familia los domingos.

La guerra continúa tomando fuerza, al alzamiento de La Demajagua, le suceden Las Clavellinas en Camagüey y los independentistas de Las Villas. La casa de Mendive le permite conocer el desarrollo de los acontecimientos y comienza a manifestar su total apoyo a la contienda a través de su pluma. Así aparece su soneto ¡10 de Octubre!

El 19 de enero de 1869, apenas trascurridos 90 días del alzamiento de La Demajagua, aprovechando la coyuntura creada por la llamada “Libertad de Prensa” decretada por el entonces Capitán General en la Isla, Domingo Dulce, edita junto a su amigo Fermín Valdés Domínguez, un pequeño periódico, de reducida tirada, El Diablo Cojuelo, reconocida como una de sus primeras manifestaciones en prosa contra el régimen colonial y a favor de la independencia. Cuatro días más tarde, en el primer y único número de su periódico, La Patria Libre, aparece Abdala

“¡Nubia venció! Muero feliz: la muerte poco me importa, pues logré salvarla.....
¡Oh, que dulce es morir cuando se muere luchando audaz por defender la patria
!”

El joven Martí

En octubre de 1869, un nuevo cambio de domicilio familiar permite ubicar a la familia Martí-Pérez en la calle San Rafael No. 55. El día cuatro de este mismo mes, una escuadra de Voluntarios pasan frente a la casa de Fermín Valdés Domínguez, en Industria 122, (esquina a San Miguel) y consideran que los jóvenes allí presentes (entre ellos no se encontraban Martí ni Fermín) se han burlado de ellos. En la noche se produce un registro en dicha casa ocupándose una carta firmada por Martí Y Fermín en la que tildan de apostata a su condiscípulo Carlos de Castro y de Castro por alistarse al Cuerpo de Voluntarios y pelear contra su patria. Por esta causa son detenidos esa noche: Fermín y Eusebio Valdés Domínguez y más tarde Manuel Sellén, Atanasio Fortier y Santiago Balbín por faltas contra el Cuerpo de Voluntarios del Batallón de Ligeros y el día 21 del propio mes, José Martí, a quien califican como “un enemigo declarado de España”.Todos resultan acusados de infidencia. Días después son liberados Fortier, Sellén, Balbín.

Durante el Consejo de Guerra al que son sometidos cinco meses más tarde (4/3/1870), Martí sostiene con ejemplar valentía su responsabilidad única como autor de la mencionada carta la cual Fermín defendía como suya, argumentando que la letra de ambos era muy parecida. Por decisión unánime del tribunal es condenado el joven José Julián a seis años de presidio y trabajo forzado; Fermín Valdés Domínguez a seis meses de arresto mayor en la fortaleza de La Cabaña; su hermano Eusebio y Atanasio Fortier al destierro y sobreseída la causa de Sellén y Balbín. Exactamente un mes después, el 4 de abril de 1870, consta en la documentación oficial de la Cárcel de La Habana, es trasladado al Presidio Departamental para cumplir la condena impuesta. En su obra "El Presidio Político en Cuba"

“Era el 5 de abril de 1870. Meses hacía que había yo cumplido diecisiete años. Mi patria me había arrancado de los brazos de mi madre, y señalado un lugar en su banquete. Yo besé sus manos y las mojé con el llanto de mi orgullo, y ella partió, y me dejó abandonado a mí mismo. Volvió el 5 severa, rodeó con una cadena mi pie, me vistió con ropa extraña, cortó mis cabellos, y me alargó en la mano un corazón. Yo toqué mi pecho y lo hallé lleno; toqué mi cerebro y lo hallé firme; abrí mis ojos y los sentí soberbios, y rechacé altivo aquella vida que me daban y que  rebosaba en mí. Mi patria me estrechó en sus brazos, y me besó e  la frente, y partió de nuevo, señalándome con la una mano el espacio y con la otra las canteras”

Ya en el Presidio Departamental le asignan el número 113, de la Primera Brigada de Blancos y a trabajar en las canteras del , conocidas por las Canteras de San Lázaro. En parte del área que ocupaban estas canteras se encuentran hoy el Museo Fragua Martiana y su Rincón Martiano. Sus padres afligidos por la suerte de su querido hijo, inician una incesante lucha para lograr su excarcelación. En el mes de agosto, luego de más de ciento veinte días de sometimiento al más despiadado tratamiento por los carceleros y los brigadas de las canteras, sus padres logran que su hijo sea enviado a la cigarrería del penal y luego, encontrándose enfermo, lo trasladen a la fortaleza de La Cabaña para ser “…relegado a la Isla de Pinos” (hoy Isla de la Juventud) al serle conmutada la pena por el Capitán General, el 5 de septiembre gracias a las gestiones de sus padres que no encuentran otro consuelo para aliviar el sufrimiento de su hijo junto al de toda la familia y a las de José María Sardá y Girondella, catalán que tenía por entonces arrendadas las canteras.

El 13 de octubre de 1870 arriba a la pequeña isla José Martí en calidad de deportado y sujeto a domicilio forzoso. Sardá toma bajo su protección al joven presidiario y lo lleva para su finca “El Abra”, cerca de Nueva Gerona, donde por primera vez Martí ejercerá como maestro, de las hijas de José María. En esos tiempos ya hay cerca de doscientos ochenta individuos que cumplían condena en la Isla de Pinos, pues desde 1806 esta tierra era utilizada también con estos fines. El 12 de diciembre, en respuesta a una nueva petición de Leonor Pérez al Capitán General, se le concede permiso para regresar a La Habana con el objetivo de marchar deportado a España. El 18 del último mes del año 1870, sale de Gerona hacia La Habana y el 21 le es expedido su pasaporte para el viaje El 15 de enero de 1871

“De aquí a 2 horas embarco desterrado para España. Mucho he sufrido, pero tengo la convicción de que he sabido sufrir. Y si he tenido fuerzas para tanto y si me siento con fuerzas para ser verdaderamente hombre, sólo a Vd. lo debo y de Vd. y sólo de Vd. es cuanto de bueno y cariñoso tengo”.

Se inicia su dolorosa vida en el destierro con la denuncia en el propio barco donde viaja, de las torturas, atropellos y crímenes a los eran sometidos sus compañeros de infortunio, señalando como uno de los más connotados responsables al Comandante del Presidio, teniente coronel Mariano Gil Palacios, quien forma parte de los pasajeros de esta embarcación. Ya en la capital española continúan sus acciones revolucionarias en favor de la independencia. Su estancia en Madrid le permite conocer las raíces del sistema colonial y el desprecio de sus gobernantes al naciente pueblo cubano que se inmolaba en la manigua redentora. Solicita matrícula en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid como alumno de enseñanza libre. Sin embargo, un año más tarde, por el estado de salud en que se encuentra por las terribles condiciones a las que fue sometido en presidio, tiene que abandonar sus proyectos.

A mediados del año 1871, sale a la luz pública en Madrid, “Castillo”y “El Presidio Político en Cuba”, dos contundentes denuncias de las condiciones infrahumanas a las que eran sometidos los cubanos condenados por las autoridades coloniales.

En esta última publicación, editada en España en 1871, nos revela a un joven de 18 años de edad que ya despunta como un brillante escritor comprometido con la independencia de su pueblo del coloniaje español. Un año más tarde circula en la capital española, “¡27 de Noviembre!”,

“... Nosotros amamos más cada día a nuestros hermanos que murieron, nosotros no deseamos paz a sus restos, por que ellos viven en las agitaciones excelsas de la gloria, nosotros vertemos hoy una lágrima más a su recuerdo, y nos inspiramos para llorarlos en su energía y en su valor, ¡lloren con nosotros todos los que sientan! ¡Sufran con nosotros todos los que amen! ¡Póstrense de hinojos en la tierra, tiemblen de remordimiento, giman de pavor todos lo que en aquel tremendo día ayudaron a matar!”

El 11 de febrero de 1873 ante la abdicación del rey, el Senado y el Congreso se constituyen en Asamblea Nacionaly se proclama la República Española. Cuatro días más tarde, termina de escribir “La Republica Española ante la Revolución Cubana”el que hace llegar a los miembros del nuevo gobierno. De manera explicita y con singular valentía señala en este documento el derecho inalienable de Cuba a su independencia por ley de su voluntad irrevocable y necesidad histórica.

La firmeza de sus criterios, sin embargo, le permiten diferenciar y esclarecer que la oposición y la lucha no es contra el español ni su pueblo, sino contra el sistema colonial imperante en Cuba.

Enfermo desde mediados de 1872 y después de haber sido operado dos veces de sarcocele, producido por la cadena de presidiario, se ve obligado a aceptar la desinteresada y oportuna ayuda de su querido amigo, Fermín Valdés Domínguez, quien decide llevarlo a Zaragoza para que recupere su salud y pueda culminar sus estudios.

Solicita su traslado para la Universidad de Zaragoza el 17 de mayo de 1873 con derecho a examen, aprobando once días más tarde las primeras asignaturas.

El 25 y 27 de junio de 1874, realiza con éxito sus exámenes de bachiller en Artes en el Instituto de Zaragoza. El título acreditativo se le niega por no abonar el dinero correspondiente a los derechos que se cobran por este documento. Días más tarde, el 30 de junio, se gradúa de Licenciado en Derecho Civil y Canónico.

El 31 de agosto del mismo año, matricula en la Facultad de Filosofía y Letras, examinando todas las asignaturas entre finales de septiembre y octubre. El 24 de octubre de este año, alcanza el grado de Licenciado en Filosofía y Letras. Durante toda esta primera etapa como adolescente, no desmaya un sólo instante en su lucha a favor de la patria.

Luego de concluir sus estudios a fines de 1874 viaja a Madrid y de ésta, a París desde donde a finales del mes de diciembre realiza la travesía Le Havre - Southampton - Liverpool, y el 2 de enero de 1875 a bordo del vapor Céltic, en tercera clase, emprende viaje de regreso al continente amado. Su destino final:México, donde le esperan sus seres queridos que no ve desde el mes de enero de 1871.

Visión continental. América(1875-1880)

La corta pero intensa etapa comprendida entre estos años constituye, sin lugar adudas, un período decisivo en la formación integral del pensamiento latinoamericanista de José Martí.

El 8 de febrero de 1875, arriba a Veracruz, México, a bordo del vapor City of Mérida y dos días más tarde, emprende viaje por vía férrea hacia la capital de este país, “... que siempre tuvo corazones de oro, y brazos sin espinas, donde se ampara sin miedo el extranjero”. Fue allí donde se produjo el reencuentro con su familia, luego de un destierro que ya sobrepasaba los cuatro años.

Una dolorosa noticia le espera al joven José Julián; su hermana Ana había fallecido el 5 de enero, mientras transcurría la travesía del trasatlántico Céltic, en que había embarcado desde Liverpool, rumbo a América.

¡Oh, rayos de la luz, que aquella perla
De divino dolor, al cielo abriste!-
¡Oh, destello del sol, que en ti tuviste
con su postrer adiós, mejor destello!

Decidme cómo ha muerto;
Decid cómo logró morir sin verme;-
Y –puesto que es verdad que lejos duerme-
¡decidme cómo estoy aquí despierto-

(Del poema de Martí: Mis padres duermen. Publicado en la Revista Universalde México el 7 de marzo de 1875)

Es México la tierra que le posibilitará conocer desde muy temprano, la tragedia de nuestros aborígenes y despertar en él, un sincero amor y consideración por los indígenas del continente a los que considera con suficiente inteligencia y capacidad a juzgar por el desarrollo alcanzado en sus civilizaciones anteriores y sin los cuales no se podrá concebir el verdadero e integral progreso de la gran familia latinoamericana.

Hasta el 2 de enero de 1877 que radica en México, pública interesantes artículos y traducciones en la Revista Universal utilizando los seudónimos de Orestes y Anáhuac, donde expresa opiniones sobre el acontecer político y las dificultades por las que atraviesa el país, sobre temas relacionados con el arte y la literatura y muy en especial, en defensa de las luchas por la libertad de nuestras tierras de América.

El 19 de diciembre de 1875 el teatro Principal, estrena con gran aceptación, su proverbio, “Amor con amor se paga”. Participa en la fundación de la Sociedad Alarcón, junto a destacados intelectuales mexicanos y la Sociedad Hidalgo le acoge como uno de sus miembros, instituciones en las que se agrupan reconocidos escritores, poetas, críticos y periodistas.

Colabora con el periódico El Socialista, órgano del Gran Circulo Obrero de México, organización de carácter liberal y reformista. El 4 de junio de 1876 la sociedad Esperanza de Empleados del Distrito Federal, lo designa delegado al Congreso Obrero recientemente inaugurado en la capital.

La tierra azteca reserva para el joven Martí encuentros inolvidables. Apenas llegado, Juan de Dios Peza le presenta a Rosario de la Peña y Llerena, una mujer que por su personalidad y belleza cautiva a poetas y escritores que han convertido el hogar de la joven en un espacio de obligada concurrencia. A sus encantos no escapa José Julián:

ROSARIO
En ti pensaba yo, y en tus cabellos
Que el mundo de la sombra envidiaría,
Y puse un punto de mi vida en ellos
Y quise yo soñar que tú eras mía. (...)

A fines de 1875 otra joven toca a las puertas de un corazón en busca de amor: Carmen Zayas-Bazán e Hidalgo; una hermosa camagüeyana que se convertirá años más tarde, en su esposa y en madre de su hijo José Francisco.

El juego ciencia encuentra en él a un participante apasionado. El 24 de octubre de 1876 la revista especializada de ajedrez, La Estrategia Mexicana, difunde y comenta la partida que ha perdido con el el niño Andrés Leudovico Viesca, quien con apenas siete años mantiene en vilo a los amantes de este deporte.

Ante la caída del gobierno legítimo de México y la presencia del General Porfirio Díaz que ya ha penetrado con sus tropas en la capital, Martí denuncia en El Federalista este asalto armado al poder constituido y se ve obligado a abandonar tan querida tierra.

Ahora, bajo el seudónimo de Julián Pérez conformado por sus segundos nombre y apellido y con el riesgo exponerse a la más elevada pena por violar su estatus de desterrado político, sale de Veracruz con destino a La Habana a la que arriba el 6 de enero de 1877 con el propósito de gestionar condiciones mínimas de subsistencia para su familia. Luego de una corta estancia en el país, retorna a México el 24 de febrero, para dirigirse a Guatemala a la que llega en los primeros días del mes de abril, con cartas de recomendación que le ha proporcionado José Mariano Domínguez, padre de su amigo Fermín.

A los pocos días de su llegada a la tierra del quetzal, el patriota cubano José María Izaguirre, lo acoge como un miembro más del claustro de la Escuela Normal a cargo de los cursos de literatura y ejercicios de composición.

En el mes de mayo de 1877 es nombrado catedrático de Literatura Francesa, Inglesa, Italiana y Alemana y de Historia de la Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional e imparte más tarde, de manera gratuita, clases de composición en la Academia de Niñas de Centroamérica.

Entre sus alumnas se encuentra la señorita María García Granados, hija del general Miguel García Granados, a la que dedicaría dieciséis años más tarde, uno de sus más bellos poemas de amor que sería mundialmente conocido como: La niña de Guatemala.

Una intensa vida política e intelectual desarrolla Martí. Por su creciente prestigio como hombre de letras el gobierno guatemalteco le solicita un análisis de uno de los más importantes documentos de carácter jurídico, lo que da lugar a la publicación de su artículo: Los Códigos Nuevos, en el que sostiene con valentía las diferencias de criterios con el documento original y con posterioridad, también a través de una solicitud, el drama indio Patria y Libertad, en el que denuncia la situación reinante en nuestros países y su decisión inquebrantable de luchar por la independencia.

La desconocida y delicada situación que aprecia en nuestra América despierta en él la necesidad de que el mundo conozca de su historia, sus tradiciones y costumbres y así nace la revista Guatemala que publica en febrero de 1878 el periódico El Siglo XIX, de México.

Con el propósito de contraer nupcias con la señorita Carmen Zayas-Bazán e Hidalgo, hija del abogado cubano Francisco Zayas Bazán y de la señora Isabel Hidalgo, viaja a México y el 20 de diciembre de 1877 contrae matrimonio. Días más tarde emprende una azarosa luna de miel con rumbo a Guatemala.

En abril de 1878 es admitida su renuncia a las clases de la Escuela Normal, presentada como protesta por la injusta deposición de su director José María Izaguirre.

El 10 de mayo de 1878, el redoble de las campanas anuncian una novedad que estremece a toda Guatemala y cala profundamente el corazón José Martí: la joven María García Granados ha muerto y su desaparición física ha sumido al pueblo en un doloroso duelo.

Poco después, otra infortunada e inesperada noticia conmueve al joven Martí quien no encuentra causa que justifique la información y el contenido de lo pactado en el Zanjón. Su intuición patriótica le impide aceptar que los cubanos se hayan cansado de luchar por la independencia y ante la disyuntiva de tener que abandonar Guatemala por la situación interna que le han creado a su alrededor; trasladarse a otro país junto a Carmen para recomenzar su vida y los sucesos que han dado al traste con la independencia de su patria, decide marchar a Cuba para comprobar personalmente el alcance de lo ocurrido.

El seis de julio le escribe a su amigo Manuel Mercado

“... ¿He de decir a Vd. cuánto propósito soberbio, cuánto potente arranque hierve en mi alma? ¿ que llevo mi infeliz pueblo en mi cabeza, y que me parece que de un soplo mío dependerá en un día su libertad? (...) No a ser mártir pueril; -a trabajar para los míos, y a fortificarme para la lucha voy a Cuba. –Me ganará el más impaciente, no el más ardiente. –Y me ganará en tiempo: no en fuerza y arrojo”

Entre fines de julio y agosto se dirige a Honduras para abordar el vapor Nuevo Barcelona que lo llevará a su querida y entrañable patria.

Ya en suelo cubano, continúa siendo víctima del poder colonial quien le impide ejercer como abogado por no tener el título que lo acredita como licenciado en Derecho Civil y Canónico, a pesar de que ante las autoridades competentes ha presentado la certificación de estudios cursados en la metrópoli. Los bufetes de Nicolás Azcárate (San Ignacio No. 55) y más tarde el de Miguel F. Viondi, (Empedrado No. 2, esquina a Mercaderes) lo acogen como pasante y le permiten realizar trabajos relacionados con la especialidad. En este último encuentra el espacio adecuado para realizar sus labores conspirativas junto a Juan Gualberto Gómez.

José Martí con su hijo

El 22 de noviembre de 1878 nace su hijo José Francisco al que cariñosamente llamaría Pepe, a quien en 1881 le dedicara su primer libro de versos: Ismaelillo. La Sección de Literatura del Liceo de Guanabacoa lo elige secretario el 15 de enero de 1879 donde desarrolla una incesante labor política al igual que en el Liceo Artístico y Literario de Regla donde es admitido quince días más tarde.

Entre las múltiples actividades políticas y culturales en las que participa se destacan los discursos pronunciados en el banquete que ofrece a sus amigos Manuel Márquez Sterling en los altos del café El Louvre en rechazo a las posiciones autonomistas; el homenaje al poeta Alfredo Torroella y al violinista Rafael Díaz Albertini

“Quiero no recordar lo que he oído y no concebí nunca se dijera delante de mí, representante del Gobierno español: voy a pensar que Martí es un loco... pero un loco peligroso”.

El 17 de septiembre es detenido en su casa (Amistad No. 42 entre Neptuno y Concordia). Se le acusa de conspirar con Juan Gualberto Gómez y otros luchadores independentistas; el gobierno español intenta presionarlo a declarar a favor de España

¡Martí no es de raza vendible!Se produce entonces su segunda deportación de Cuba. En el Periódico Patria, publica el 21 de mayo de 1892, un póstumo homenaje al abogado Francisco Agramonte y al rememorar aquellos días recuerda: “La Habana llenó la cárcel del cubano previsor, le enseñó toda su alma valiente, le ofreció su bolsa rica, que el preso no quiso aceptar, rompió las copas en silencio al decirle al preso adiós”

“...y al desembarcar un preso habanero, en aquella época de paz, en la cárcel de Santander, ¡halló lleno un cuarto de la cárcel de cubanos llagados, heridos, tísicos, febriles, miserables, incultos a quienes en Cuba acababan de prender, y mandaban a pie a Ceuta, en los meses mismos del ajuste del Zanjón!” (O.C. 5:366)

Al día siguiente el Ministro de Ultramar cursa órdenes para que el joven cubano sea enviado a la prisión ubicada en la colonia africana de Ceuta, lo que no logra materializarse al concedérsele libertad bajo fianza y luego anularse dicha disposición por el propio gobierno. Luego de burlar la vigilancia española logra escapar a Francia desde donde viajará a los Estados Unidos.

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Caída en combate

Es domingo 19 de mayo de 1895. Gómez se dirige hacia el campamento de Vuelta Grande, donde ya conoce que le espera su subordinado y apreciado amigo, el general Bartolomé Masó, junto al Delegado del Partido Revolucionario Cubano.

Al mediodía el campamento rebosa de alegría y optimismo luego de escuchar las emotivas palabras que los tres queridos jefes han pronunciado ante la tropa.

Poco después, la columna que dirige el Coronel español José Ximénez de Sandoval, compuesta por más de 600 efectivos, logra interceptar al campesino Carlos Chacón, quien proveniente del territorio mambí, había sido enviado en busca de artículos y comestibles para los hombres del Ejército Libertador. El soldado se acobarda y traiciona a los revolucionarios cubanos, e informa al jefe español de la presencia de Gómez, Martí y Masó. La columna continúa su avance hacia Las Bijas, en los potreros de Boca de Dos Ríos, donde el enemigo hace un alto para descansar desplegando estratégicamente a los hombres para defenderse ante un posible ataque mambí.

En el campamento una patrulla avisa de la presencia en los alrededores de una fuerte tropa enemiga. A la orden de Gómez, Masó al mando de trescientos jinetes sigue a la tropa del General. Martí marcha junto a los dos experimentados guerreros.

Al aproximarse al lugar, Gómez ordena enérgicamente a Martí que se quede atrás para salvaguardarlo del fuego enemigo. La vanguardia española es sorprendida por el primer ataque de Gómez y resulta abatida, situación esta que alerta al resto de la columna que responde con fuerza al nuevo ataque mambí, obligando a Gómez a tocar retirada.

Martí ya separado del grueso de las tropas, le ordena al joven Ángel de la Guardia marchar al frente y realizan un movimiento que los acerca a una sección de la columna española que oculta en la maleza espera a las tropas mambisas. Al percatarse de la presencia de dos únicos combatientes en el lugar, abren fuego. El bisoño teniente es derribado al ser impactado su caballo, mientras José Martí cae mortalmente herido.

El enemigo rápidamente se percata que ha ocasionado una importante baja a las tropas insurrectas a juzgar por las ropas que viste, (saco oscuro y pantalón claro, sombrero negro de fieltro tipo castor, calzado de borceguíes negros, al cuello el cordón de su revólver de cabo de nácar) sus documentos y la cantidad de dinero que lleva consigo. Se apoderan del cadáver y a pesar del esfuerzo que ponen las fuerzas de la tropa de Gómez, les resulta imposible rescatarlo.

Identificado el cadáver es atado a un caballo y conducido a Remanganaguas. Ximénez de Sandoval informa a su jefe inmediato en Santiago de Cuba el resultado de las acciones y con desprecio al cadáver del héroe caído, lo hace enterrar sin ataúd y semidesnudo, en una fosa abierta en la tierra. Con parte del dinero sustraído de sus bolsillos la soldadesca compra tabaco y aguardiente para celebrar la hazaña.

Ante tan terrible pérdida Gómez envía a su ayudante, el alférez Ramón Garriga a entrevistarse con el jefe enemigo del que desconoce su nombre y grado militar y al que envía una carta personal para que le responda si Martí se encuentra prisionero, herido o de estar muerto, el lugar donde se encuentran sus restos. El valeroso mensajero es detenido pero logra escapar a una muerte segura. Aquella solicitud jamás fue contestada.

“... Ha sido muerto el titulado presidente de la República Cubana, don José Martí, cuyo cadáver ha sido recogido e identificado, a pesar del empeño que en retirarlo mostraba el enemigo...”

El mando español no quiere correr riesgos de confirmar una falsa noticia y de inmediato ordena al médico militar Pablo A. de Valencia se dirija a Remanganaguas para exhumar el cadáver, identificarlo y prepararlo para su traslado a Santiago de Cuba. El 23 de mayo se realiza la exhumación y colocado sus restos en un tosco ataúd. Tres disparos han alcanzado su cuerpo. Uno de ellos ha penetrado por el cuello con orificio de entrada debajo de la barba, del maxilar inferior, lado derecho, con salida por encima del maxilar superior, lado izquierdo cuyo labio se hallaba destrozado; el disparo que resulta mortal le penetra por la parte anterior del pecho, al nivel del puño del esternón, el cual resulta fracturado y un tercero en el tercio inferior del muslo derecho y hacia su parte inferior, según aparece en la Autopsia que le realiza el Dr. Pablo Valencia días más tarde.

Al conocer las tropas mambisas del plan español, preparan diferentes emboscadas en el camino para intentar nuevamente recuperar el cadáver del Delegado, sin alcanzar resultado alguno.

El 27 de mayo en horas de la mañana se procede al entierro de José Martí en el nicho 134 de la galería sur del Cementerio de Santa Ifigenia, cuyas palabras póstumas son pronunciadas por el Coronel Sandoval.

El 24 de febrero de 1907 sus restos son extraídos en ceremonia solemne y ahora depositados en una urna de metal en el propio nicho 134 ahora convertido en un pequeño panteón que sería conocido por el Templete, lugar donde reposarán hasta septiembre de 1947 que son llevados al Retablo de los Héroes hasta que en junio de 1951 son inhumados para ser depositados sus restos de manera definitiva en el nuevo mausoleo construido en el mismo lugar en este mismo cementerio.

Su caída en combate, frente al colonialismo español, de cara al sol, representó una irreparable pérdida para el desarrollo de la guerra pero su doctrina se convirtió para siempre en una fuente inagotable del pensamiento revolucionario de cubanos y latinoamericanos.

Fuente

Tomado de la obra:
“ La Habana, la ciudad de José Martí”, Carlos Manuel Marchante Castellanos, Profesor de la Universidad de La Habana y Director del Museo “Fragua Martiana”