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Jardín Botánico Nacional de Cuba

Jardín Botánico Nacional de Cuba
Información sobre la plantilla
Institución con sede en Bandera de Cuba Cuba
LogoJBN-Cuba.jpg
Institución dedicada a la exposición de la diversidad vegetal tropical, con un notable desempeño de acciones de educación ambiental.
Siglas o Acrónimo:JBN
Fundación:1984
Tipo de unidad:Medio Ambiental
Director/a :Dra. Ángela T. Leiva Sánchez
País:Bandera de Cuba Cuba
Dirección:25 km por el sur, de la Ciudad de La Habana, Cuba
Sitio web
http://www.uh.cu/centros/jbn/
Jardín Botánico Nacional de Cuba. Institución dedicada a la exposición de la diversidad vegetal tropical, con un notable desempeño de acciones de educación ambiental. Incluye además entre sus objetivos esenciales la recreación de los visitantes. El centro fue inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el 4 de enero de 1989, conjuntamente con Expocuba. Tiene una extensión de unas 600 hectáreas y en el están expuestas unas 4 000 especies vegetales.

Historia

Fundación

Cuba es un país de riquísima flora y muy variada vegetación. Sin embargo, esta riqueza no fue proporcional al número de botánicos nacionales antes del Triunfo de la Revolución. Científicos norteamericanos y europeos fueron los que en el siglo XIX y primera mitad del siglo XX estudiaron nuestra flora. Algunos pocos cubanos, entre los que se destacaron Julián Acuña Galé y Juan Tomás Roig y Mesa, no quedaron a la zaga de los foráneos, dando gloria a su país.

Historia similar tuvieron los jardines botánicos: en 1959 existía el Jardín Botánico de Carlos III de España, fundado en 1817 en los terrenos que hoy ocupa el Capitolio Nacional, trasladado abruptamente para la Quinta de los Molinos en 1864, cuando la Metrópoli española decidió vender los terrenos que este ocupaba para una estación de ferrocarriles. Desde entonces estuvo vinculado a instituciones de enseñanza media y superior. En las afueras de la ciudad de Cienfuegos se estableció a principios del siglo XX el Jardín Botánico Atkins, importante colección de plantas económicas tropicales, manejado por la Universidad de Harvard, Estados Unidos, el cual daba servicios fundamentalmente a estudiantes, profesores y científicos norteamericanos.

El 20 de octubre de 1966 llega a Cuba como Profesor Invitado de la Universidad de la Habana el joven botánico alemán Dr. Johannes Bisse, quien rápidamente se convirtió en profundo conocedor de la flora cubana. Conoció al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, y de esa fructífera amistad surgió la idea, en 1967, de crear un jardín botánico de proyección nacional. Es así que el día 6 de enero de 1968, en el discurso de la inauguración del pueblo de Valle Grande en el entonces Cordón de La Habana y publicado en el diario “El Mundo” del 7 de enero del mismo año, Fidel por primera vez anuncia la creación del Jardín Botánico Nacional:

"...Habrá además, el área del Jardín Botánico, que dispondrá también de unas 500 hectáreas. Ese Jardín Botánico estará a cargo de la Universidad de la Habana, de la Escuela de Botánica...” y continúa diciendo: “...Existe el propósito de desarrollar los jardines botánicos en todas las capitales de provincia, de manera que sirvan de sitios de estudios y de recreación, porque un jardín botánico bien hecho no solamente es extraordinariamente útil en el sentido económico, es también muy útil como base de estudios y un lugar de recreación
Fidel Castro Ruz

Era rector de la Universidad de La Habana en aquel momento el Dr. José M. Miyar Barruecos. La entonces Escuela de Ciencias Biológicas y las de Arquitectura y de Ingeniería Civil en la CUJAE, bajo la orientación científica del Prof. Dr. Johannes Bisse, comenzaron a trabajar en el Proyecto del Jardín Botánico Nacional, que quedó ubicado a unos 25 km al sur de la Capital con una superficie de 600 ha.

Eran días de trabajo febril: se construyeron viveros provisionales, se realizaron expediciones a las provincias orientales para colectar plantas y semillas, se iniciaba la limpieza de los terrenos para que ya en 1969 se desarrollara la primera gran siembra de posturas de árboles (unos 22 000 ejemplares de especies forestales cubanas en el Bosque Semicaducifolio), después de contar ya, en ese momento, con un proyecto de zonificación botánica.

Los primeros equipos (tractores y buldócers) fueron entregados por el Comandante en Jefe, quien en compañía del Rector Miyar Barruecos, visitaba muy frecuentemente el Jardín, dejando tras cada visita un entusiasmo renovado. La querida compañera Celia Sánchez Manduley fue una de las inspiradoras de la creación del Jardín Botánico Nacional por su amor a la naturaleza y su deseo de que las obras de la Revolución fueran para el disfrute de todo el pueblo. Contó también con el entusiasmo y el apoyo de los compañeros Prof. Dra. María Elena Ibarra Martín, y Dr. Julio Baisre Álvarez.

Desarrollo

Entre 1969 y 1972 se construyó la red vial a cargo de la Brigada No. 8 del DAP. Por medios propios se construyeron las naves de los viveros definitivos y el Laboratorio de Fisiología Vegetal así como se prepararon y adaptaron casas para laboratorios, herbario y biblioteca provisionales. También en esta etapa se recogieron más de 40 000 m³ de fragmentos de roca caliza, gracias a la participación de estudiantes y trabajadores de la Universidad de La Habana y del Instituto Tecnológico Revolución, además de la asignación de nuevo equipamiento por parte del Comandante en Jefe (camiones de volteo y retroexcavadora). Ello sirvió para la construcción de la zona de Maniguas Costeras, que intenta recrear estos ecosistemas.

El 11 de enero de 1978 se produjo otra de las acostumbradas visitas de Fidel al Jardín. Se asigna personal para una brigada de moteadores, así como equipamiento (camiones y grúa), ante la preocupación de Fidel de cómo acelerar el desarrollo de las áreas con plantas de mayor porte, con el objetivo de transplantar palmas cubanas y otros arbustos de todo el país que irían a nutrir fundamentalmente las zonas de Maniguas Costeras, Palmetum y Vegetación sobre Serpentinas, teniendo especial importancia en la conformación de esta última, el apoyo brindado por el Cro. Osmany Cienfuegos Gorriarán, en la transportación de 14 000 m³ de roca serpentinítica. El total de plantas moteadas fue 20 637 significando un cambio notable para las zonas antes mencionadas.

El apoyo de la máxima dirección del país también se materializó en viajes de colecta de plantas a Panamá, México, Nicaragua, Guyana y Jamaica entre los años 1978 y 1980 lo que permitió un salto cualitativo en las colecciones de plantas vivas del Jardín.

A principios de la década de los 80, se desarrolló una incipiente actividad constructiva, acelerándose el ritmo constructivo en 1983 por la inminente puesta en marcha del centro. Se construyeron los Pabellones de Exhibición provisionales y dos cafeterías. Tras un extraordinario esfuerzo, tiene lugar el 24 de marzo de 1984, la apertura del Jardín Botánico Nacional al gran público.

En 1985 recibimos una nueva visita del Comandante en Jefe Fidel en compañía del eminente oceanólogo francés Jacques-Yves Cousteau. En esa oportunidad, el Comandante se dirigió al Dr. Miyar Barruecos orientándole asumir la ejecución de los Pabellones definitivos con la Empresa de Construcciones Varias del Consejo de Estado (EMPROVA).

Arquitectos, botánicos e ingenieros se dieron a la tarea de proyectar la obra más grande y compleja del Jardín. Esta obra, con un área de 4 170 m² exponiendo unas 1 400 especies y variedades de plantas, fue inaugurada el 8 de marzo de 1987, por el entonces Primer Secretario del PCC en la Ciudad de La Habana Jorge Lezcano Pérez y el Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular Cro. Pedro Chávez González.

En julio de 1987, el Embajador del Japón en Cuba sugirió, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, al Ministerio de Educación Superior, la idea de construir un Jardín Japonés como obsequio de su gobierno por el 30 Aniversario de la Revolución Cubana. La Embajada nipona gestionó el financiamiento, así como la contratación de un afamado arquitecto paisajista japonés, el Sr. Yoshikuni Araki, de Osaka. Después de las necesarias consultas y aprobada la idea por las instancias del gobierno, se inicia la obra en la segunda quincena enero de 1989. Nueve meses después de iniciada la obra, es 26 de octubre es felizmente inaugurada por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz quien poco tiempo después en 1990 asistió al acto de entrega de un donativo de equipos, plantas y otros útiles por parte de entidades japonesas para su uso en la nueva instalación.

Hasta 1990 se estuvieron construyendo varias de las obras de la infraestructura del Jardín: dos cafeterías, el restaurante “El Ranchón” y los edificios Socio-Administrativo y de Mantenimiento. Se iniciaron las obras del Centro Científico-Docente, que no se terminaron, pues en lo adelante, a consecuencia del Periodo especial, se detuvo su desarrollo constructivo.

Ubicación

Entrada de la Dirección del Jardín Botánico Nacional de Cuba

Se encuentra a unos 25 km por el sur, de la Ciudad de La Habana en Cuba. Se llega por la carretera El Rocío km 3 1/2, Calabazar-Ciudad de La Habana. Latitud: 22 59' N. Longitud: 82 20' O. Temperatura media anual: 24,2 ºC. Temperatura media máxima: 32,6 ºC .Temperatura media mínima: 11,9 ºC. Promedio anual de lluvia: 1615 mm.  Altura: 100 msnm. Naturaleza del suelo: Ferralíticos rojos, arcillosos, de profundidad variable.

Funciones y estructura

Es una institución dedicada a la exposición de la diversidad vegetal tropical, con un notable desempeño de acciones de educación ambiental. Incluye además entre sus objetivos esenciales la recreación de los visitantes. Adjunta a la Universidad de La Habana, tiene en sus objetivos, el promover el conocimiento en la población en general, de los aspectos relacionados con las plantas, haciendo hincapié en la Flora autóctona. Este jardín, es un punto de referencia, en cuanto a cultura alimentaria y comida ecológica en Cuba.

Desde su apertura al público el Jardín ha recibido más de tres millones de visitantes nacionales y extranjeros.

Los profesionales de Educación Ambiental mantienen un amplio programa educativo con la comunidad dirigido a grupos específicos, con objetivos particulares para cada grupo; niños, jóvenes, adultos, aficionados a la Botánica, minusválidos y turistas. Los recorridos por las diversas zonas y colecciones al aire libre o bajo techo que exhiben las diferentes especies de plantas, cuentan con la guía de los instructores de nivel universitario que invitan a los visitantes a ampliar y renovar los conocimientos referentes a la Flora cubana y del mundo tropical. Una de las actividades más importantes en la educación ambiental es el Eco-Restorán El Bambú ubicado en el hermoso entorno del Jardín Japonés, que ha desplegado una intensa labor de promoción de nuevos hábitos alimentarios a partir de los vegetales, de los que cerca de 300 especies y variedades han sido utilizadas.

La enseñanza de nivel superior de pre y postgrado, así como la investigación científica es desempeñada por su claustro de profesores, investigadores y técnicos. Las principales líneas de investigación son la Sistemática de Plantas Vasculares, la Micología y la Conservación de Especies Vegetales Amenazadas.

Exposiciones

Su área expositiva abarca unos 2353 m², y consta de una parte techada con 3 pabellones, y otra exterior en la que hay un estanque para plantas acuáticas y colecciones de plantas ornamentales. Los pabellones tienen 9 metros de altura y en ellos se exponen plantas de aproximadamente 600 especies pertenecientes a 250 géneros de 90 familias.

El pabellón casa de cristal está dedicado a representar las plantas de zonas áridas tropicales y subtropicales. El pabellón de alta humedad y 50 % de iluminación alberga plantas que habitan los bosques húmedos tropicales.

El pabellón alta humedad y 25 % de iluminación exhibe plantas de los bosques tropicales húmedos de montaña, y algunas plantas de interés económico como las de cacao, café, pimienta negra, vainilla .

[]Palma corcho]] (Microcycas calocoma), considerada un fósil viviente. En el exterior aparece una colección de plantas ornamentales acuáticas y terrestres, con una sección dedicada a plantas con troncos paquicaules (troncos engrosados para almacenar agua).

El Jardín Botánico Nacional comprende las siguientes zonas y colecciones: Zonas:

Fitogeográfica cubana

  1. Monte Semicaducifolio
  2. Monte Seco
  3. Mogotes
  4. Sabanas de Júcaros y Palmas
  5. Pinar
  6. Cuabal
  7. Manigua costera

Fitogeográfica mundial

  1. Australia
  2. Oceanía
  3. Asia
  4. Africa
  5. América del Sur
  6. América Central
  7. Antillas
  8. México

Sistemática

  1. Bosque Arcaico
  2. Palmetum
  3. Ornamental
  4. Plantas Cultivadas

La zona Fitogeográfica cubana

El criterio que prima en la concepción de la zona Fitogeográfica cubana es el de “construir” el aspecto o forma de determinadas comunidades vegetales sobre la base de disponer espacialmente los árboles y arbustos representativos de las mismas, haciendo modificaciones al suelo en algunos casos (Maniguas Costras y Cuabal). Las siguientes formaciones vegetales integran la zona Fitogeográfica cubana:

  1. Monte Semicaducifolio: bosque que predominaba en las zonas llanas y colinas de todo el país, y que sufrió la tala indiscriminada de casi toda su extensión. Lo caracterizan árboles de maderas valiosas, así como la Palma real.
  2. Monte Seco: bosque que predomina en zonas costeras con algún desarrollo del suelo, caracterizado por árboles de madera dura y cactáceas arbóreas y arbustivas.
  3. Mogotes: complejo de vegetación que se asienta en elevaciones cársicas. Los más conocidos y ricos en su flora son los mogotes de la Sierra de los Órganos en Pinar del Río, con altos farallones casi verticales, y “diente de perro” en sus cimas, donde viven especies muy especializadas que exhiben un alto endemismo. En la base se asienta por lo general un bosque semicaducifolio.
  4. Sabana de Júcaros y Palmas: extensiones en las que el suelo se inunda en época lluviosa, con árboles y palmas diseminadas, entre los que predominan el júcaro, la palma cana y las palmas del género Copernicia.
  5. Pinar: único tipo de bosque de coníferas en el país, en el cual predominan los pinos Pinus caribaea y P. tropicales en Pinar del Río e Isla de la Juventud, Pinus cubensis en las montañas del Macizo Nipe Sagua Baracoa en el nordeste del oriente cubano, y Pinus occidentalis (P. maestrensis) en algunas localidades de la Sierra Maestra, sobre suelos muy especializados. El sotobosque de estos pinares es por lo general muy rico en especies endémicas.
  6. Cuabal: matorral que se presenta en suelos poco evolucionados derivados de roca serpentinítica, y que se encuentran formando un eje casi central en la isla de Cuba. Presenta un alto endemismo en su flora.
  7. Manigua Costera: matorral presente en las costas altas, con escaso desarrollo del suelo y presencia de cactáceas y plantas muy xerófilas.

La Zona Fitogeográfica Mundial, a modo de un gigantesco arboretum, reúne colecciones de árboles y arbustos de latitudes tropicales, con un criterio de distribución geográfico (por entidades continentales). Se cultivan plantas de Australia, Oceanía, Asia (India, península de Indochina, Filipinas, archipiélago Malayo, Sur de China, Sur del Japón), África (incluyendo Madagascar, y otras islas continentales), América del Sur, América Central, México y Antillas (incluye Bahamas). En esta zona se enclava el Jardín Japonés.

Jardín Japonés

El Jardín Japonés: El Jardín Japonés fue proyectado por el ya fallecido arquitecto paisajista japonés, Sr. Yoshikuni Araki, de Osaka. Se inscribe dentro del tipo «Kaiyu-Shiki-teien», que literalmente significa «Jardín de los Paseos». El jardín cuenta con cinco hectáreas y está organizado en torno a un lago artificial de 300 metros de largo y 750 metros de perímetro, con forma ovalada. De gran atractivo resultan la cascada y la presencia de dos pabellones de meditación y un pabellón de madera de planta hexagonal, este último colocado sobre pilotes dentro del lago, denominado «Ukimi-dou», que significa «Pabellón sobre las Aguas».

La vegetación deviene elemento exuberante de esta obra, donde se exponen plantas de la zona asiática en general, así como otras que por sus cualidades de forma, textura o floración satisfacen las exigencias del diseño.

A un lado del camino, un tazón natural de piedra o «tsukubai» en el que cae el agua mediante una caña de bambú, invita al visitante a lavar sus manos. Más adelante, también a orillas del camino, se encuentra una linterna de piedra, de gran significación cultural japonesa. A la derecha de la gran cascada, una torre de piedra compuesta por 13 piezas horizontales dispuestas una encima de otra, es una réplica de las tradicionales pagodas budistas.

El Jardín Japonés se inauguró por el Cmte. en Jefe Fidel Castro el 26 de octubre de 1989, y fue donado por la Asociación Conmemorativa para la Exposición Mundial de Japón como símbolo de amistad, en ocasión del 30 Aniversario de la Revolución Cubana. Contó con la idea inicial y el apoyo de la Embajada de Japón en Cuba, con la cooperación del Jardín Botánico Nacional y de otras instituciones cubanas y japonesas.

La Zona Sistemática se concibió como un gigantesco árbol genealógico compuesto por una red de caminos peatonales a lo largo de los cuales se distribuyen las familias de plantas. El Bosque Arcaico reúne especies primitivas, representantes actuales de floras remotas, específicamente del Mesozoico (hace 135 millones de años), entre las cuales las coníferas, ciadáceas y primeras plantas con flores, recrean el ambiente propuesto.

El Palmetum es una colección mundial de palmas, como elementos destacados en la flora tropical, que se ubica al centro del Jardín Botánico.

La Zona Ornamental circunda las principales edificaciones (Chalet, Pabellones, Acceso principal) y reúne una colección de árboles, arbustos y herbáceas con valores ornamentales destacados.

La Zona de Plantas Cultivadas es una colección de plantas que el hombre ha utilizado en su devenir histórico. Están representados los frutales y las plantas de ciclo corto (hortalizas, granos, tubérculos) que son aprovechados en el propio Jardín Botánico.

  • Pabellones de Exhibición: Conjunto de tres pabellones de estructura metálica, uno techado con cristales y dos con malla de sombreo, en los que se exponen en arreglos estéticos basados en la ecología, las plantas que habitan en los lugares áridos del mundo ordenados geográficamente, y las plantas de los bosques húmedos tropicales. Un lago artificial situado en el conjunto alberga a la colección de Plantas Acuáticas , que como indica su nombre, reúne a las especies que habitan en los cuerpos de agua dulce.
  • Viveros de colecciones científicas bajo techo: En esta área, conformada por seis umbráculos y dos naves de cristal, se mantiene la colección base de especies con requerimientos de sobra/humedad y pleno sol, atendidos por jardineros especializados y bajo la custodia científica de los botánicos.

En el mismo, se reproducen y cultivan numerosas colecciones de plantas de las familias Araceae, Agavaceae, Begoniaceae, Bromeliaceae, Buxaceae, Cactaceae, Eupborbiaceae, Liliaceae, Gesneriaceae, Piperaceae, Pteridophyta (helechos y plantas afines).

  • Colección Etnobotánica: La Etnobotánica es la ciencia que estudia las estrechas relaciones de la humanidad con las plantas, de las cuales se sirve como alimento, medicina, vestido, cobija y otros servicios. Está muy relacionada con las costumbres y cultura de los pueblos originarios de cada país. El Doctor Juan Tomás Roig y Mesa (1878-1972) fue un eminente botánico cubano que dedicó gran parte de su vida al estudio de las plantas útiles al hombre. Escribió valiosas obras, entre las cuales se destacan el “Diccionario Botánico de Nombres Vulgares Cubanos” y "Plantas Medicinales, Aromáticas y Venenosas de Cuba”, ambas obras con varias ediciones y reimpresiones, que constituyen obras de obligada consulta a los numerosos especialistas que hoy estudian las plantas cubanas. A su memoria va dedicada esta interesante colección.
  • Rincón Ekman: Cerca de la entrada de los Pabellones de Exposición, se encuentra el Rincón Ekman, dedicado a la memoria de Erik Leonerd Ekman (1883-1931) notable científico sueco que conoció profundamente la flora de Cuba, colectó y descubrió numerosas especies nuevas para la Ciencia y escaló las más altas montañas entre ellas la cordillera del Turquino. En ese Rincón se siembran plantas de especies dedicadas a Ekman, o bien colectadas y descritas por él para la Ciencia.
  • Bosque Martiano: Este bosque forma parte del bosque semicaducifolio cubano en los alrededores del edificio socio-administrativo, y próximo al busto de José Martí, Apóstol de la independencia de Cuba. Para seleccionar las especies a sembrar en esta zona se revisó el Diario de Campaña de José Martí de Playitas a Dos Ríos, escrito en el tiempo que medió entre el 11 de abril de 1895, fecha de su arribo a Playitas de Cajobabo, y el 16 de mayo del mismo año. En este Diario, Martí solamente mencionó las especies que más llamaron su atención, independientemente de que en el bosque existieran otros árboles. En la zona seleccionada en el Jardín Botánico Nacional, existían árboles adultos del bosque cubano, unos mencionados en el Diario y otros no, por lo que se decidió dejarlos y comenzar la siembra de las especies mencionadas con las cuales no se contaba. Desde el año 1996 se están plantando las especies arbóreas o arbustivas correspondientes a la lista de plantas mencionadas por Martí. Todas las plantas están identificadas con una etiqueta, en la cual se da a conocer el nombre científico, nombre común y familia, y en los casos de las especies a las que Martí se refirió de forma directa, tienen además un cartel con el comentario.

Colección Científica

La colección científica del Jardín Botánico Nacional se alberga en unos umbráculos e invernaderos próximos a los edificios administrativos. Esta colección mantiene ejemplares de la Flora cubana y Mundial y son la base para el enriquecimiento de las zonas expositivas y las áreas fitogeográficas del centro.

Herbario (el segundo del país) con más de 200.000 ejemplares de la flora cubana (de ellos más de 800 son tipos). El Herbario "Prof. Dr. Johannes Bisse" (HAJB) es una dependencia del Jardín Botánico Nacional. Su fundación data de 1902. Cuenta con unos 200 000 especimenes distribuidos en diversos grupos de plantas. Cubre el área nacional con algunas colecciones exóticas de provenientes de: México, Guyana Francesa, Ecuador, España, Alemania, Puerto Rico, República Dominicana, Brasil, Venezuela, Islas Vírgenes y Florida (EU).

Su objetivo fundamental es conservar la colección que sirve de base a los estudios que se llevan a cabo para la redacción de la obra "Flora de la República de Cuba" y para el conocimiento de la Biodiversidad.

El herbario del antiguo Jardín Botánico de La Habana, ubicado en la Quinta de los Molinos, fue el núcleo del cual se partió para el desarrollo acelerado de la colecta botánica en el país. De sus colecciones se nutrió nuestra institución al incorporársele los importantes materiales colectados en Cuba por destacados botánicos como Antonio Ponce de León, N.L. Britton, E.L. Ekman, J.T. Roig, Hno León, Felipe García Cañizares, etc. que junto a las colecciones del Museo "Charles T. Ramdsen", dubletas del Herbario "Charles F. Baker" de la Estación Experimental Agronómica y colectas de Manuel López Figueiras constituyen el herbario histórico, de 14 030 ejemplares.

A partir de 1966 fue lidereado por el Prof. Dr. Johannes Bisse (1935-1984), botánico alemán que residió en Cuba en calidad de profesor invitado de la Universidad de La Habana, quién durante 18 años entregó todas sus fuerzas al desarrollo del Jardín Botánico Nacional y de sus cuadros científicos. A su quehacer científico se debe también el desarrollo del Herbario (HAJB) que hoy lleva su nombre.

El trabajo cuidadoso del personal técnico en el montaje y preservación de estos materiales, es la base para el mantenimiento óptimo de las colecciones aquí depositadas. Recientemente se ha incorporado una parte importante de la colección especializada de gramíneas cubanas del Dr. Luís Catasus. Las expediciones botánicas constituyen un elemento fundamental en el conocimiento de la biodiversidad, base de la conservación y requisito indispensable para el incremento de las colecciones vivas y herborizadas.

Las primeras colectas fueron realizadas por Bisse en 1966 y a través de numerosas expediciones en todo el territorio nacional y se ha enriquecido todos estos años hasta llegar a los 100 000 especímenes que hoy la forman.

  • Colección Micológic: el trabajo de campo es indispensable para el conocimiento de la diversidad micológica, el estudio de la micobiota, el incremento de la colección y la integración de resultados en aspectos sobre conservación. La colección micológica comenzó a desarrollarse en 1968 bajo la orientación y participación directa del Dr. Hans Kreisel, profesor alemán de la Universidad de Greifswald (Alemania) y la colaboración de estudiantes de la Escuela de Ciencias Biológicas de la Universidad de La Habana.

Las primeras recolectas fueron realizadas por el Dr. Kreisel en 1968 y continuadas por los especialistas en todos estos años, hasta llegar a los 11 295 especímenes que hoy forman la colección.

En los últimos 10 años, se han realizado estudios de campo en 4 áreas naturales: Reserva Ecológica Alturas de Banao (Sancti Spíritus), Área Protegida de Recursos Manejados Mil Cumbres (Pinar del Río), Parque Nacional Viñales (Pinar del Río) y Reserva MAB Ciénaga de Zapata (Matanzas).

Biblioteca especializada

La Biblioteca especializada del Jardín Botánico Nacional de Cuba surge entre 1969-1970 fundamentalmente a partir de la colección de libros y folletos que se encontraban depositados en el antiguo Jardín Botánico de la Universidad de La Habana en la Quinta de los Molinos, proveniente de la biblioteca personal del Dr. Felipe García Cañizares (1872-1953) quien fuera profesor de la Facultad de Ciencias en dicha Universidad.

En la actualidad la Biblioteca del JBN atesora el segundo fondo bibliográfico en volumen e importancia para la Botánica en Cuba que cuenta con una colección de más de 400 tesis de Diploma, Maestría y Doctorado; 4 009 títulos de libros (4 464 ejemplares) y 1 130 títulos de publicaciones periódicas (22 983 ejemplares) el cual se incrementa mediante el canje de publicaciones y donaciones.

Fuente

  • Dra. Ángela T. Leiva Sáchez
  • Dra. Rosa Rankin Rodríguez Directora de Investigaciones del Jardín Botánico Nacional.
  • Lic. Banessa Falcón Hidalgo Profesora del Jardín Botánico Nacional.
  • Portal del Jardin Botánico Nacional