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Revista La Habana Elegante

Revista La Habana Elegante
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Revista Cubana esencialmente literaria.
Director(ar):Actualmente Enrique Hernández Miyares
Fecha de Fundación4 de agosto de 1883
PaísBandera de Cuba Cuba
Paises de distribuciónCaribe y América Latina
IdiomaEspañol
Sitio web
La Habana Elegante
Revista La Habana Elegante . Importante revista cubana, esencialmente literaria, de finales del Siglo XIX. Aunque inició con aliento romántico, sobre todo resulta descollante como canal expresivo de la Estética modernista. En la actualidad, la publicación ha resurgido como revista electrónica.

Inicios

La Habana Elegante surgió como revista habanera en 1883. En su primera época, se presentó –desde el primer ejemplar del 4 de agosto con el subtítulo de “Periódico bisemanal de noticias interesantes a las señoras y señoritas”, aunque tuvo el formato de revista. Casimiro Del Monte aparece como director y Ricardo Diago, Ignacio Sarachaga, Juan M. Ferrer, Carlos Ayala y Enrique Hernández Miyares se encontraron entre sus colaboradores.

En 1884 cambió el subtítulo por el de “Periódico bisemanal de noticias interesantes al bello sexo”. Ignacio Sarachaga, Ferrer y Pedro Giralt afloraron como redactores y luego se les unió Hernández Miyares. A partir del 10 de agosto, cambió la periodicidad y nuevamente el subtítulo: “Semanario dedicado al bello sexo”. En el número del 21 de septiembre se consignó a Ignacio Sarachaga como director-propietario y Manuel de la Cruz y Fernández surgió entre los redactores.

Representación oficial

A partir de 1885 tuvo un formato más pequeño. Desde abril de ese año hasta mediados de 1889 representó oficialmente al Círculo Habanero y luego al Habana Yacht Club, con variaciones en el subtítulo: “Semanario de literatura, bellas artes y modas. Dedicado al bello sexo”, “Semanario ilustrado, literario y artístico. Crónica de salones” y “Semanario artístico y literario”.

Desde el 4 de octubre de 1885, Manuel de la Cruz y Fernández apareció como director literario, y poco después se le encuentra nuevamente entre los redactores, al igual que Julián del Casal, Ramón Meza y Aniceto Valdivia. A partir del 1 de enero de 1888, y hasta su desaparición definitiva, dirigió la revista Enrique Hernández Miyares, por renuncia de Ignacio Sarachaga, aunque mantuvieron su nombre durante un tiempo para cumplir con la ley de imprenta. El 16 de agosto de 1891 se despidió de los lectores y anunció su refundición con La América, bajo el nombre de La Habana Literaria, donde sobrevive su orientación esencial.

Evolución

Primera época

Obviamente, no es posible caracterizar La Habana Elegante como una Revista literaria en sus inicios. Dedicó gran espacio a los anuncios comerciales, las noticias de una trascendencia restringida y textos diversos para el entretenimiento. Mayormente, las colaboraciones fueron anónimas.

Afrontó dificultades, sobre todo económicas, para mantenerse. Paulatinamente fue ampliando el espacio de noticias (deportivas, sociales, culturales) del ámbito nacional y también, aunque en menor medida, del internacional, así como el dedicado a la Crítica y la Creación literaria, todavía bajo la égida romántica. Firmados por autores extranjeros, en su mayoría, publicó en cada número un capítulo sucesivo de folletines.

Segunda época

La segunda época se inició el 8 de enero de 1893: retomó su nombre original, continuó con la numeración en que cesó la primera, la dirigió nuevamente Hernández Miyares y se declaró como “la misma de ayer”. En el número del 5 de noviembre se consignó en el cuerpo de redactores a Manuel de la Cruz y Fernández, A. Valdivia, Enrique Fontanills y Alfredo Pérez Castillo; como redactor-secretario, a Ignacio Sarachaga y redactor-administrador a Aurelio Miranda.

Los hermanos Federico y Carlos Pío Uhrbach están entre redactores en 1895. En esta segunda época fue, sobre todo, una revista literaria, difusora de la Estética modernista, si bien con un amplio espectro temático (modas, deportes, ciencias, etcétera, pero marginando la política), a través de secciones fijas: “Mesa revuelta”, “Variedades” (comentarios de acontecimientos de índole diversa), “Cuentos blancos” (en especial costumbristas), “Sección literaria” y “Biblioteca de La Habana Elegante” (textos literarios publicados en la revista), “Medallones cubanos” (Biografías de personalidades notables), “Notas bibliográficas” y “Notas literarias” (ambas de textos críticos). Editó como libro la recopilación de Cuentos de La Habana Elegante; asimismo, de forma independiente publicó La Habana Elegante. Edición de teatros, con noticia de funciones y críticas, durante la temporada de 1887. Un Almanaque de La Habana Elegante sale al final de algunos años.

Tercera época

En la tercera época –casi una centuria después resurge como Publicación electrónica, con la declaración de que se trata de la realización de un sueño largamente acariciado: devolverle a la Habana un pedazo de sí misma, y también, devolvérnoslo a nosotros mismos, a los habaneros y cubanos, en cualquier lugar del mundo, donde quiera que cada uno de nosotros esté inventando o re-escribiendo la ciudad”.

Se explicita asimismo la tentativa de llenar un vacío temporal y documental (con ejemplares perdidos de la revista), de fundar a la par de rendir homenaje a La Habana, a la Poesía cubana y a Julián del Casal. Se abren las puertas a toda colaboración para con esa Revista académica y de creación artística y literaria, cuyo consejo editorial tiene como propósito afianzar el prestigio de que ya goza, a partir de criterios de selección rigurosa, basada en la calidad, originalidad, creatividad y aportes de los trabajos que se publiquen.

Equipo de trabajo

La nómina de colaboradores cubanos es nutrida: Rafael M. de Mendive, Antonio y Francisco Sellén, Enrique Jose Varona, Rafael Fernández de Castro, Mercedes Matamoros, Bernardo Costales, Emilio Bobadilla (Fray Candil), Augusto de Armas, Justo J. de Cárdenas, Nieves Xenes, José de Armas y Cárdenas, Ricardo del Monte, Domingo Figarola Caneda, Esteban Borrero Echevarría, Ramón Ignacio Arnao, Cirilo Villaverde, Manuel Sanguily Garrite, Francisco Puig de la Puente (Julio Rosas), Antonio Zambrana, Aurelio Mitjans, Bonifacio Byrne, Federico Villoch, Lola Rodríguez de Tió, Luis Alejandro Baralt, Nicolás Heredia, Rafael Montoro, Juana Borrero Pierra , Leopoldo Turla, Felipe López de Briñas, Raimundo Cabrera y otros.

De José Martí, se incluyeron “A una novia cubana” 1894, una carta al director de la publicación, y – póstumamente– algunos poemas de Versos sencillos

Colaboradores extranjeros

Entre los colaboradores extranjeros se encontraron Leconte de Lisle, Sully Prudhomme, Manuel Zeno Gandía, Rubén Darío, Juan de Dios Peza, Luis G. Urbina, Manuel Gutiérrez Nájera, Ricardo Palma, Jorge Isaacs, José Santos Chocano, José Juan Tablada y J. M. Vargas Vila, entre otros.

Desaparición

Según la Revista Bibliográfica Cubana, 1939 La Habana Elegante dejó de publicarse el 4 de junio de 1896.

Resurgimiento

Se declara que si bien “La Habana Elegante resurge inicialmente como revista de literatura y cultura cubana, a partir del número correspondiente a septiembre de 2009 su perfil se extenderá a no solamente Cuba, sino también al Caribe y América Latina, los estudios trasatlánticos, así como a problemas de estética en general. La revista mantendrá asimismo un espacio dedicado al fin-de-siècle hispanoameric.

Fuente