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Rosa Pastora Leclere

Rosa Pastora Leclere Gutiérrez
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NombreRosa Pastora Leclere Gutiérrez
Nacimiento30 de marzo de 1888.
Cárdenas, Matanzas, Bandera de Cuba Cuba
Fallecimiento2 de agosto de 1966
La Habana, Bandera de Cuba Cuba
NacionalidadCubana
CiudadaníaCubana
OcupaciónMaestra
Rosa Pastora Leclere Gutiérrez. Primera maestra internacionalista cubana que en el año 1904 se inscribe en la Escuela Normal de verano de Cárdenas, donde inicia una etapa de su vida que culmina no sólo con la educación de hijos de obreros y campesinos en las aulas cubanas, sino también con su participación como maestra internacionalista en la guerra civil española.

Síntesis biográfica

Nace en Cárdenas, provincia de Matanzas el 30 de marzo de 1888. Aprende sus primeras letras en su propia ciudad natal y desde muy pequeña no desperdicia la ocasión para aprender.

Sus padres siempre le inculcaron el cariño a su pueblo y a su patria y un gran respeto por la bandera, así como el amor a sus semejantes, la honradez, el compañerismo y el amor al trabajo creador.

En septiembre de 1903, tras un comentario realizado en su hogar acerca de la necesidad de un maestro en la colonia “Favorito” , del hoy central Esteban Hernández , municipio de Martí, se brinda para realizar allí su labor. Imparte sus conocimientos a los hijos de los campesinos y en su tiempo libre, enseña a los cañeros analfabetos de la colonia.

Por su hermosa labor es trasladada al año siguiente para un aula de primera categoría en el poblado de Itabo, cerca también de Martí. Comprendiendo la noble misión que realizaba se inscribe, con sólo 16 años, como alumna en Julio de 1904 en la escuela normal de verano de Cárdenas.

En el año 1912, decide presentarse a oposiciones y obtiene una plaza de maestra en la capital de la república. En los años siguientes labora como maestra primaria en escuelas de los barrios de Regla, El Calvario y Mantilla.

Inicio de sus luchas

En el período que media entre los años 1923 y 1930, Rosa Pastora se vincula en la lucha a los líderes estudiantiles revolucionarios Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, Pablo de la Torriente Brau, Juan Marinello y otros hombres y mujeres que ya luchaban contra la reacción interna, contra el imperialismo y por las transformaciones necesarias del sistema político imperante en el país.

La relación directa con los militantes del Partido Comunista, del Directorio Estudiantil, con los de la Liga antimperialista, con los miembros de izquierda del frente femenino y de otras fuerzas existentes en la Isla, hacen que se fortalezca en ella su posición ideológica y que crezcan sus virtudes y energía como miembro de la masa proletaria cubana.

En los años 1923 y 1925, participa en el primer y segundo Congreso Nacional de Mujeres, en los que mostró su interés fundamental en los derechos de la mujer y el niño.

También en esta época de su vida publica trabajos de alto valor político educativo, en las revistas de la época Futuro Social, Alma Máter y Ayuda.

Como parte de su labor revolucionaria, recibe en el verano de 1927 la visita de Don Pedro Albizu Campos, revolucionario de alto valor del pueblo de Puerto Rico.

En 1930, al crearse la Unión Laborista de Mujeres, se une a este grupo junto a mujeres de la talla de Rosario Guillaume “Charito” y Dulce María Borrero.

Durante la campaña contra la tiranía de Gerardo Machado participó en asambleas, mítines y actos de calle, hombro con hombro con trabajadores y estudiantes, con maestros e intelectuales revolucionarios y ya en el año 1932 milita en la primera cédula comunista de maestros.

También Rosa Pastora, como maestra de escuela pública que es, conduce los grupos pioneriles, una vez creada la Liga de los Pioneros orientada por el Comité Central del Partido.

Las actividades institucionales y políticas que desarrolla Rosa Pastora, así como sus manifestaciiones públicas y trabajos propagandísticos a favor de la causa revolucionaria, hacen que los esbirros de la dictadura machadista comiencen a vigilarla.

El día 1ro de febrero de 1932, los esbirros de la judicial llegaron a la casa de la Víbora que funcionaba además como centro de actividades del movimiento revolucionario, la allanaron y practicaron un registro, durante el mismo encontraron un libro del autor Waldo Frank, con un mensaje a la juventud cubana universitaria, escrito el 11 de diciembre de 1930, un número del boletin del Directorio Estudiantil así como un manifiesto “al pueblo” de la Unión Laborista de Mujeres.

Rosita como nombraban a Rosa Pastora fue detenida y enviada a la cárcel de mujeres de Guanabacoa, posteriormente se le hace un proceso judicial.

El juicio

En el edificio de la Jefatura de la Policía Nacional, en la oficina de la comandancia militar, sombrío y pequeño despacho, es interrogada y además de responder a las preguntas de rigor expresa con decisión sus criterios ante la pregunta realizada por el oficial de la policía relacionada con los “papeles” encontrados en el registro.

Una vez escuchadas las respuestas la joven maestra es condenada a quince días de arresto.

Sus días en las prisiones

Es trasladada a la cárcel de mujeres de Guanabacoa,posteriormente fue trasladada a la cárcel de Nueva Gerona, Isla de Pinos donde fue seleccionada presidenta del colectivo de presas políticas.

El modo de vida desarrollado por el grupo de mujeres revolucionarias se distinguió por su firmeza y serenidad, desafiando en todo momento a las autoridades de la cárcel, estas mujeres se encontraban en la más siniestra prisión de la tiranía machadista.

El 22 de abril de 1932 se inicia la puesta en libertad de las presas políticas, que culmina días después.

Rosa Pastora, presidenta del colectivo, tras salir de la cárcel se refugia por sólo unos días en Corral Falso de Macurijes, hoy Pedro Betancourt, municipio de la provincia de Matanzas.

Tras su breve estancia allí, regresó a la capital del país para proseguir la lucha contra la dictadura machadista.

Labor en el movimiento magisterial de 1932 a 1935

En septiembre de 1932, se inicia el curso escolar y con él comienza a gestarse un movimiento en el seno del magisterio público, liderean el mismo el “Club Pedagógico” y la primera célula del Partido Comunista, que desde hacía poco operaba clandestinamente en el sector magisterial en la organización del trabajo revolucionario y la lucha política contra la tiranía de Machado.

Se crea el Comité de Huelga que tuvo el mérito histórico de ser el primer frente único del magisterio constituido por miembros de todos los partidos oposicionistas, incluyendo el comunista.

En Diciembre del propio año se organiza por los maestros una huelga, la misma sólo fue apoyada por 77 maestros de La Habana, Marianao, Guanabacoa y Regla, entre ellos estaba presente Rosa Pastora. A pesar de ser inspirada por un grupo reducido de maestros se mostró el ejemplo y firmeza revolucionaria de los líderes de la misma.

Ya en Septiembre de 1933 se crea el Frente Unico de los Maestros que adoptó el nombre de Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza, Rosa Pastora con otros compañeros de avanzada constituyeron el alma del sindicato.

Otro hecho destacable en la vida de Rosa Pastora (Rosita), lo fue sin duda su asistencia en Agosto de 1934 al Primer Congreso de Trabajadores de la Enseñanza, celebrado en Santiago de Cuba.

En los primeros meses de 1935 continúa la lucha ideológica desarrollada por los maestros con una gran fuerza.

Tras la huelga iniciada el día 1 de marzo, el día 7, fueron desalojados los maestros del local de la Escuela Normal.

En el mes de Abril, Rosa Pastora recibe el sobre con su cesantía.

Entre los años 1936 y 1937 Rosa Pastora desarrolla su labor educativa y política en México y participa en la III Conferencia Interamericana de Educación, la que rebasó los límites de la convocatoria y se afianzó en la necesidad de cambiar todo el sistema educativo, de cambiar los métodos pedagógicos contenidos en libros o elaborados en los gabinetes por otros fundados en la acción y en el trabajo.

Labor como maestra durante la Guerra Civil Española

Durante el desarrollo de la Guerra Civil Española del 36 al 39, y específicamente en el curso de los días centrales del año 1938, los revolucionarios cubanos, conjuntamente con los republicanos españoles, guiados por el Partido Comunista, fundaron en nuestra Patria la “Asociación de auxilio al niño del pueblo español” que emprendería una labor altamente humanitaria, libre de todo partidismo, sería ésta una filial de la organizada en España, idéntica a las que ya funcionaban en otros países como Francia, México, Inglaterra, Checoslovaquia y los Estados Unidos.

Rosa Pastora es elegida como vice presidenta del Comité directivo, como secretario fue designado el Dr. Eduardo Chibás.

En reunión memorable celebrada en la sede de la Asociación, en reunión del Comité Ejecutivo, presidida por el Ingeniero Ramiro Valdés Daussá, se discute sobre qué militante de la Asociación debía marchar a España a dirigir la casa_escuela “Pueblo de Cuba”, para niños españoles huérfanos extraviados, víctimas de la guerra, que ha de sostener la asociación cubana.

Fue elegida por unanimidad Rosa Pastora. La buena maestra salió hacia España. Dirige allí la colonia “Pueblo de Cuba”, que radicó en un palacio de la burguesía en la playa de Sitges, cerca de la ciudad de Barcelona. Allí hizo flotar la bandera de la esttrella solitaria.

Su obra fue extraordinariamente bella.

Allí se tenían implantados los más modernos métodos de enseñanza. Los niños desarrollaban sus propias iniciativas, se construyeron por los propios soldados de la república, en plena guerra en el año 1937 edificios escolares de alto valor en pesetas.

Rosa Pastora en España se dedicó a la gran causa del pueblo español, no sólo salvaguardando el gran tesoro que representaban los niños, sino administrando de una manera muy pulcra los materiales que recibía de Cuba.

En un informe sobre la labor realizada desde sus inicios por la dirección de la “Asociación de Auxilio al Niño del Pueblo Español”, que se publicó en un folleto titulado “Calendario 1939”, editado por el “Comité Nacional de Mujeres Antifascistas de España”, se relaciona de manera detallada la entrega entre el 5 de junio de 1937 y el 27 de enero de 1939, de una valiosa suma de dinero, ropas, juguetes, víveres y medicinas, así como de una camioneta para el servicio de todas las residencias escolares establecidas en la propia Playa de Sitges, donde se encontraba la colonia que dirigía Rosa Pastora.

Durante el desarrollo de su trabajo en la casa_escuela recibe por correo la credencial que la designa como delegada de Cuba a la Conferencia Internacional de Mujeres que se celebraría en Marsella, Francia, del 13 al 15 de mayo de 1938; participa y aborda en ella los problemas económicos, políticos y sociales de la Patria.

De regreso viaja a Bélgica y Holanda y de Bruselas regresa a París.

En diciembre de 1938 la colonia deja de existir, traslada por orden expresa a los colonos de la “Casa Pueblo de Cuba”, hacia la República francesa y a algunos niños a Bruselas, Bélgica.

Rosa Pastora decide viajar a París para hacer peticiones de traslado de los niños hacia Cuba, petición que después de una tesonera lucha logra obtener una respuesta, no obstante al regresar a Marsella confirma que las organizaciones que acogieron a los niños españoles refugiados decidieron no enviarlos a Cuba, sino a México y a la Unión Soviética, así como algunos devueltos a España..

Rosa, que había sufrido visitando en su recorrido los campos de concentración establecidos para el hacinamiento de las tropas de la República Española que se refugiaron allí, estaba sumamente preocupada por la decisión.

Retorno a la patria

En enero de 1939 retorna Rosa Pastora de Francia a Cuba, tras breve estancia en Nueva York. A mediados del propio año emprende el camino de México, para hacerse cargo de la cátedra en el “Instituto Mann”, una escuela funcional_educativa, que estaba situada enb el centro de la capital federal, recibe esta plaza de manos de la Secretaria del General Lázaro Cárdenas, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Rosa Pastora regresó a cuba esta vez a fines de 1942.

A su regreso de México, Rosa Pastora se integra de nuevo a la lucha e ingresa en la Federación de Maestros de Cuba.

Con el fin de unificar la lucha en un solo frente, y por orientación del Partido se crea el Comité de Unificación Magisterial.

Posteriormente se prepara y celebra en Ceiba del Agua, a finales del año 1945 un Congreso Nacional de Maestros, en el que surge el Colegio de Maestros de Cuba y Rosa Pastora, a pesar de su edad se lanza con un grupo numeroso de maestros a recorrer las provincias para ayudar a crear las filiales del "Colegio".

Había obtenido en 1944, por decretodel gobierno de Ramón Grau San Martín, la reposición a su cargo, o sea, un nuevo nombramiento como maestra, después de la cesantía a que había sido sometida nueve años atrás. continuó su labor magisterial.

Recibe su jubilación en el año 1955, no obstante no cesa su labor educativa.

Su lucha revolucionaria tampoco cesa, es ahora contra la dictadura de Fulgencio Batista. Todos los días recibe en su casa de la Víbora a visitantes revolucionarios, entre ellos a César Escalante, Lázaro Peña, los padres de Camilo Cienfuegos, compañeros del Movimiento 26 de Julio y a los maestros comunistas.

Al triunfo de la Revolución

Con el triunfo de la revolución el 1ro. de enero de 1959, su entusiasmo crece, en una visita que le hace el Comandante Camilo Cienfuegos, recuerdan su labor en la “Colonia de Sitges” y además del proyecto que él tenía de que Rosa Pastora organizara el complejo escolar de Ciudad Libertad.

Pidió a Camilo que la dejara pensar.

Cuando ya en 1960 el Comandante en Jefe planteó la grandiiosa tarea de la alfabetización, Rosa Pastora se enrola en ella, realiza una meritoria tarea técnica y pudo saborear el triunfo de la campaña en 1961.

Su fallecimiento

El 2 de agosto de 1966, en La Habana, tras varios meses de cruel enfermedad, dejó de existir esta gloria del magisterio cubano, ejemplo para las nuevas generaciones de maestros.

Fuentes

  • Expósito Rodríguez, Baldomero.Rosa Pastora Leclere. Maestra internacionalista. La Habana. 1980.