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Vedas

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Vedas
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Nombre original:Veda
Autor(es):anónimo
Categoría:Texto antiguo
Idioma:sánscrito
Origen:no definido
Lugar:Pakistán e India


Los Vedas (literalmente ‘conocimiento’, en idioma sánscrito) son los cuatro textos más antiguos de la literatura india, base de la religión védica (que fue previa a la religión hinduista). El más antiguo de los cuatro, el Rig-veda, fue compuesto oralmente en sánscrito a mediados del II milenio a. n. e.). Los otros tres son en gran parte copias del Rig-veda original.

Los textos védicos se desarrollaron dentro de lo que actualmente se denomina la cultura védica, basada en las cuatro castas (cuatro clases sociales) y los cuatro ásramas (etapas de vida religiosa: estudiante, casado, ermitaño y vagabundo religioso).

El 95 % del texto del Sama-veda, el 50 % del texto del Iáyur-veda y el 30 % del Atharva-veda provienen textualmente del Rig-veda, el más antiguo y principal de los cuatro Vedas.

Nombre sánscrito y etimología

  • veda, en el sistema AITS (alfabeto internacional para la transliteración del sánscrito).[1]
  • वेद, en escritura devanagari del sánscrito.[1]
  • Pronunciación:
  • Etimología: la palabra sánscrita veda proviene de un más antiguo término indoeuropeo ueid, que significa ‘ver’. Esta palabra produjo el latín video (‘ver’) y el griego eidos o feidos (‘aspecto’) y oida o foida (‘saber’).[1]

Ejemplos de palabras con la raíz indoeuropea weid:[2]

Ejemplos de utilización y conjugaciones de vid y ved:

  • ved[3]
    • vid, ‘conocer, comprender, percibir, aprender, conocer, tener conciencia de, tener una noción correcta de, saber cómo’;
    • viddhi yathā, ‘saber eso’;
    • vidyāt, ‘uno debe saber’, ‘debe entenderse’;
    • ya evam veda, ‘quién sabe esto’, ‘quién tiene este conocimiento’);
  • vid, conocer, considerar o considerar como, tomar por, declarar ser, llamar
    • taṃ sthaviraṃ viduḥ, ‘ellos consideran o llaman él envejecido’;
    • rājarṣir iti māṃ viduḥ, ‘me consideran un rājarṣi’

según los Upanishads, las Leyes de Manu, el Majabhárata (texto epicorreligioso del siglo III a. n. e.).

    • percibir, observar, observar, recordar; según el Rig-veda, el Atharva-veda y los textos bráhmana.
    • experimentar, sentir; según el Rig-veda.
    • desear saber, pregunta acerca de; el Shatapatha-bráhmana, el
  • sentir, experimentar[3]
    • vivedayiṣu
    • vividiṣati o vivitsati, desear saber o aprender, indagar sobre
    • vevidyate, vevetti

Autores

Cada rich (himno) del Rig-veda provee el nombre del rishi (poeta religioso) que lo compuso. Probablemente no se trata de autores individuales sino de clanes (descendientes de un rishi reconocido).

rishi o clan richas porcentaje[4] mandala preponderante
Anguiras 3619 37 % mandala 6, especialmente
Kanua 1315 13 % mandala 8, especialmente
Vásishtha 1276 13 % mandala 7
Vishua Mitra 983 10 % mandala 3
Atri 885 9 % mandala 5
Bhrigu 473 5 %
Kashiapa 415 4 % mandala 9, especialmente
Gritsamada 401 4 % mandala 2
Agastia 316 3 %
Bháratas 170 2 %
total 9853 100 %

Contexto

Los hinduistas de la actualidad creen que los poetas que escribieron los Vedas eran videntes estaban inspirados por los dioses. Los hinduistas desconocen por completo los cuatro textos védicos porque no contienen doctrinas filosóficas ni religiosas. Son himnos bastante belicistas dedicados a alabar a distintos dioses.

Aproximadamente un milenio después de la composición del Rig-veda, comenzó una corriente filosófica de sabios que a lo largo de varios siglos compusieron más de cien Upanishad, con las doctrinas hinduistas que se conocen en la actualidad.

Todos los textos sagrados de la India pueden dividirse en dos categorías:

  • śruti (‘escuchado’ directamente de los dioses), los cuatro Vedas y los 108 principales Upanishads.
  • smṛiti (‘recordado’, la tradición religioso-filosófica creada por los seres humanos): el Majabhárata, el Ramaiana y los 18 Puranas.

El patrimonio védico abarca una multitud de escritos e interpretaciones repartidas en cuatro Vedas actualmente llamados «libros de conocimiento», aunque originalmente no eran libros sino que fueron transmitidos oralmente: Rig-veda, Sama-veda, Iáyur-veda y Atharva-veda.

Constituyen un amplio corpus de poesía sánscrita, mitos y encantaciones rituales compuestas y desarrolladas por los arios hace más de 3500 años.

Considerados por los hinduistas como la fuente primera de conocimiento y el fundamento sagrado ―aunque desconocido― de su religión, los Vedas encarnan una de las tradiciones culturales más antiguas del mundo, declarada Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad en el 2003.

No poseen diálogos filosóficos (lo cual es el contenido de los Upanishad). No es una tradición cultural viva, ya que la religión védica ―basada en el Rig-veda― desapareció después de la composición de los Upanishad, que contenían nuevas doctrinas ―acerca del karma (la supuesta ley de acción y reacción), la reencarnación (que obliga a las almas a volver a nacer para obtener los resultados de sus actividades en vidas pasadas) y una compleja teología (que en el Rig-veda se basaba solo en grandes batallas protagonizadas por los dioses)― y nuevos mitos acerca de las actividades y pasatiempos de nuevos dioses.

Tras la desaparición de la religión védica, los principales dioses védicos (los guerreros Indra, Mitra y Varuna) fueron remplazados por los dioses hinduistas (los esotéricos Brahmá), Visnú, Shiva y las diosas Durga, Kali y Laksmi).

Idioma sánscrito védico

Fue compuesta en un sánscrito muy antiguo (el sánscrito védico). Varias escuelas de memorización se mantuvieron recitando diariamente un libro (mandala) del Rig-veda. No fue puesta por escrito inmediatamente (ya que los indios no inventaron la escritura sino hasta el siglo IV a. n. e.). Incluso en esa época, en un anexo del Rig-veda, se incluyó una cláusula que indicaba los castigos que recibiría en el infierno quien pusiera por escrito aunque fuese un verso del Veda. Finalmente hacia el siglo IV a. n. e., se empezó a escribir primera versión por escrito se logró en algún alfabeto intermedio entre el de Achoca y la criptografía del valle del indo y, en ese caso, se ignora en qué material se han escrito estos primeros textos.

Los Vedas están escritos en un tipo de sánscrito muy primitivo y rudimentario, el sánscrito védico. En cambio los siguientes textos indios fueron compuestos en sánscrito clásico.

Un adulto indio promedio que hablara hindi o bengalí podría comprender algunas palabras de un texto escrito en sánscrito clásico (que es el origen del hindi o el bengalí), pero no comprendería prácticamente ninguna palabra de un texto en sánscrito védico. Esto equivaldría a una persona culta hispanohablante, que podría comprender más o menos un texto escrito en latín (que es el origen del idioma castellano), pero no comprendería prácticamente ninguna palabra de un texto en griego. El sánscrito clásico equivaldría al latín y el sánscrito védico al griego.

Como falla, tanto el sánscrito védico como el sánscrito clásico no poseen todos los signos que permitan pronunciarlos correctamente.

Tradicionalmente, los Vedas se solían cantar durante los ritos sagrados, y se recitaban cotidianamente en las comunidades religiosas védicas. El valor de esta tradición no radica tanto en el contenido de su literatura oral como en las técnicas ingeniosas empleadas por los brahmanes para preservar los textos intactos en el transcurso de los milenios. Para conseguir que el sonido de cada palabra permaneciera inalterable, los recitadores repetían los textos desde la niñez.

El Rig-veda

Es una antología de himnos sagrados, la más antigua de todas. La arqueología y la lingüística combinadas establecen que data entre el 1500 y el 1200 a. n. e.

El Rig-veda, frecuentemente abreviado con las siglas RV, es una colección que consta alrededor de 1119 himnos o chandas arreglados en 10 libros. Se le utilizó en gran medida para celebrar los cultos domésticos, y los himnos se cantaban a horas determinadas. En gran medida se trata de cantos a Agni e Indra, Ushas y los Ashvins, gemelos del aura y el crepúsculo.

El Rig-veda menciona 25 ríos. Como solamente tres ríos son de la India, se deduce que los pueblos arios, en su trayecto hacia la India, habitaron parte de los territorios de los actuales Afganistán, Pakistán y Panyab, al cual llamaron la tierra sagrada o Baratavarsa.

El Rig-veda se realizó para el uso de la aristocracia y, aunque deja entrever una franca actitud mítica y filosófica con respecto a los fenómenos de la naturaleza, en él predomina el pensamiento mágico y aparecen en ocasiones algunos acertijos rituales. El ritual que acompaña estos textos védicos ya es de gran medida incomprensible.

Con respecto a los dioses, se trasluce una franca actitud utilitaria de «do ut des» (‘doy y das’, en latín: te doy para que me des). Es decir que el cantor de los vedas no ve a su dios o dioses. Los himnos védicos son las primeras manifestaciones literarias que han quedado de la antigua India, la literatura de ese pueblo no puede separarse de la religión.

En estos textos se reconoce el concepto del pecado como una violación del orden moral, pero a pesar de ello, el cielo parece ser accesible y no se requieren de grandes calificaciones morales para ingresar en él. Entre los conceptos borrosos y oscuros que abundan en los textos védicos, aparece un inframundo tenebroso, pero sórdido, que los arios creían que estaba situado debajo del suelo.

Himno a Agni

Canto a Agni, el dios y pontífice, el magnífico dios, digno del sacrificio.
Que Agni, digno de ser cantado por los rishis antiguos y modernos, reúna aquí a los dioses.
Que Agni, el hombre, obtenga una fortuna sin cesar creciente, una riqueza gloriosa y conservada por numerosa progenie.
Agni, la ofrenda pura que tú acoges se eleva hasta los dioses.
Agni, puesto que tú llevas el nombre de Angiras, el bien que hagas a tu servidor se convertirá en tu beneficio y te quedará reconocido.
Agni, todos los días, por la tarde y por la mañana, venimos hacia ti, ofreciéndote el homenaje de nuestra súplica.
Ven a nosotros, Agni con la bondad que un padre para su hijo; sé nuestro amigo y nuestro bienhechor.

El Sama-veda

El Sama-veda, o ‘conocimiento de las melodías’.

El 95 % del texto del Sama-veda proviene textualmente del Rig-veda.

El Sama-veda es el libro de las melodías, su parte más antigua parece ser el Candoga, donde se dice la música y el cántico proviene del dios creador del Universo y unifican a la creación toda. En él figuran los arreglos musicales de los himnos del Rig-veda y de otras fuentes.

Algunas melodías poseen tanta fuerza mágica, que dominan al mundo, pero tiene que ser la actividad mental la que haga eficaz la cantilena mágica.

Estas melodías se dividían en cinco partes, que se distribuían para que las cantara tres sacerdotes o brahmanes, las cuales eran: obertura, estrofa, antistrofa y final.

El Iáyur-veda

El 50 % del texto del Iáyur-veda proviene textual del Rig-veda.

El libro está dedicado a las plegarias y fórmulas sacrificiales utilizadas por los sacerdotes.

Con el Yayur Veda y Sama Veda, se entra a un mundo de textos rituales en el cual los conceptos de ofrenda y sacrificio lo dominan todo. Se establecen textos para todos los tipos de ritos propiciatorios, oficiales, domésticos, ritos lunares, o ritos para celebrarse durante la tarde o la mañana, referentes unos a la religión esotérica sacerdotal y otros a la popular, e inclusive se vislumbra algún sacrificio humano, como acontecía con el requisito de asesinar a un hombre cuando se fundaba un altar y se quería que este fuera perdurable.

Es conocido como Libro de las formulas rituales, pueden distinguirse dos tipos de samhitas o cantos. Unos corresponden al Yayur blanco y otros al Yarur negro. Están escritos unas veces en verso y otras en prosas.

El Atharva Veda

Solo el 30 % del Atharva-veda provienen textualmente del Rig-veda.

Este libro se llama así por los atharvan o sacerdotes especiales que oficiaban los sacrificios. Gran parte de la obra está escrita en prosa y representó la decadencia religiosa y el auge de la superstición. Sin embargo existen fragmentos verdaderamente impresionantes por la belleza y misticismo. El Atharva-veda se consagra a las encantaciones y las fórmulas mágicas (para enfermar a los vecinos malvados, para envenenar las aguas de un pozo, para hacer morir instantáneamente a los enemigos en una guerra).

Cronología

Cronológicamente se ha considerado que la literatura védica se escribió en cuatro períodos:

  1. el de los himnos.(chandas o samhitas), que comprende del siglo XII al X a. C.
  2. el de las mantras (oraciones con frecuencia versificadas), que va desde siglo X al VIII a. C.
  3. el de los Brahmanes (sentencias), que abarca del siglo VIII al VI a. C.
  4. el período de los Sutras (tratados), que iría del siglo VI al II a. C.

Fuentes

  • E. Rohde, Teresa (1990): La India literaria (págs. 15-29). Ciudad de México: Porrúa, 1990.
  • Unesco: «La tradición del canto védico» (pág. 46), en: obras maestras del patrimonio oral e inmaterial de la humanidad. México: Ediciones Unesco.