Historia del municipio San Luis (Provincia de Pinar del Río)


Historia del municipio San Luis (Provincia de Pinar del Río)
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Cronología
Comunidad aborigen
Etapa colonial
Guerra de los Diez Años
Período interguerras
Guerra Necesaria
Primera intervención militar norteamericana
República neocolonial
Última etapa de lucha por la soberanía nacional
Triunfo de la Revolución Cubana

Historia del municipio San Luis (Provincia de Pinar del Río). La historia del municipio pinareño San Luis, tiene sus antecedentes con los asentamientos aborígenes y se extiende hasta la revolución en el poder. A la llegada de los colonizadores españoles en el siglo XVI, comenzó un proceso de desaparición de sus primitivos habitantes. En el marco de la Guerra de los Diez Años, en San Luis accionaban conspiradores contra el colonialismo español, conllevando a reiteradas visitas de tropas españolas a este territorio.

En la Guerra Necesaria, desde el paso de la Invasión a Occidente por este municipio, el 10 de enero de 1896, hasta el final de la contienda, más de ochenta sanluiseños estuvieron presentes, alcanzando de ellos relevantes grados militares en el campo de batalla como el Teniente Coronel Conrado Padrón Rodríguez, los comandantes Gustavo Padrón Rodríguez y Julián Cruz, los capitanes Juan Miguel Núñez y Mariano Hernández, entre otros.

Durante la etapa neocolonial (1902–1958) San Luis, al igual que todo el país, vivió un período de crisis económica fuerte. A lo largo de estos años la mayoría de las familias se veían obligadas a que sus hijos trabajaran, aunque fueran de corta edad, para que contribuyeran al sustento y supervivencia de los suyos. Durante los años 1957 y 1958 las acciones de sabotajes fueron prácticamente diarias, especialmente en objetivos económicos vinculados a la producción tabacalera.

Con el triunfo revolucionario se logró la soberanía nacional, el derecho de los cubanos a dirigir su destino, terminó con la explotación del hombre por el hombre, el latifundio, la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos, la discriminación de razas y sexos, el analfabetismo, desempleo, el olvido a la salud, al bienestar social, entre otros males que agobiaban a los cubanos.

Etapa precolombina o prehispánica

Como resultado de los estudios realizados por especialistas de la Academia de Ciencias de Cuba en Pinar del Río se han identificado dos sitios aborígenes en el municipio San Luis, uno en la finca El Mulo, en el barrio de Tirado, próximo a los ríos Guamá y río Feo y el otro en la finca Los Córdobas, muy cerca al arroyo de Juan de Rojas en la zona del Retiro, estos no fueron densamente poblados, influyendo las características físico geográficas del territorio las que no fueron las más ventajosas para propiciar grandes y duraderos asentamiento teniendo en cuenta el modo de vida de los pre-agro-alfareros (recolectores-cazadores–pescadores), a pesar que los dos lugares han sido sitios de cultivos a través de la historia, el primero de cultivos varios y el segundo se encuentra en el centro de una vega de tabaco, aún se encuentran evidencias en los sitios y sus alrededores.

Ambos, en aquel entonces eran zonas de bosques muy tupidos, con abundante agua dulce, de ríos, lagunas y aproximadamente a 10 kilómetros del litoral costero sanluiseño. Lo anterior le permitió tener una alimentación balanceada, si se tiene en cuenta sus actividades económicas principales, su economía de apropiación y su nivel de desarrollo.

En la actualidad se encuentra el legado dejado por estos pobladores en muchos de los vocablos que se utilizan cada día (bohío, barbacoa, guainacabo, cayambi, guanito, otras) y en alimentos que se conocían aquí antes que la llegada del colonizador como: jutías, cangrejos, jicoteas, ostión, peces, aves y frutas.

En la actualidad el Museo Municipal de San Luis exhibe en su exposición permanente muestras arqueológicas relacionadas con este periodo histórico.

Etapa colonial (1492–1898)

Para la segunda mitad del siglo XVI ya se registraban repartos de terrenos en el occidente cubano autorizados por el Cabildo de la Habana. Entre 1576 y 1724 fueron mercedadas las primeras tierras en San Luis.

El primer hato fue fundado en 1576 por Ambrosio Hernández, lo nombró San Pedro de la Llanadas; en el 1577 se funda el hato la Cruces Abajo por Gaspar de Rojas y 1578 el hato de Río Feo, por Francisco de Rojas, el 14 de diciembre de 1641 por la devoción que tuvo Juan de Evia por San Luis Beltrán, funda el corral San Luis, de ahí el nombre de este pueblo y por último en 1724 María del Rosario Sotolongo fundó el corral Tirado en 1724.

Desde la llegada del colonizador español y hasta la década del 20 del XIX, la ganadería constituyó la principal actividad económica, desde ese entonces y hasta hoy en día la producción de tabaco pasó a ocupar ese lugar.

Al igual que en otros territorios de Vueltabajo el siglo XVIII fue definitorio para la producción de tabaco, en esa fecha aparecen las primeras vegas de San Luis en las márgenes de los ríos Feo, Seco y San Sebastián, estas se fueron consolidando y en el 1831, vegas como las del Corojo eran famosas en Cuba y para el año 1854 ya eran famosas junto a otras en el mundo.

Muy importante en la historia de este pueblo ocurrió el 16 de enero de 1831 cuando la señora Juana Romero y Maqueira donó una caballería de tierra de su hacienda San Luis, para fomentar el auge y posterior desarrollo de lo que es hoy el pueblo de San Luis, donde se construía a sus expensas una ermita de mampostería y tejas, bautizada bajo la advocación de San Joaquín.

Para 1838 San Luis de los Pinos, como se llamó en ese momento, era un caserío que contaba con tres casas de mampostería y tejas, cuatro de embarrado y guano y ocho chozas. En año 1854 era una aldeílla que contaba con 33 casas, 29 en la calle Real y cuatro en la llamada Recreo, de ellas 24 eran de embarrado y tejas.

En 1845 la iglesia parroquia de San Joaquín fue declarada auxiliar y doce años después (1857) de ingreso, el primer párroco oficial que ejerció fue el presbítero Don Antonio Cassú, desde ese momento los sanluiseños tuvieron todos los servicios de los santos sacramentos sin necesidad de viajar a San Juan y Martínez.

Hasta el 19 de marzo de 1846 que es bautizado el primer cementerio municipal, construido a 126 varas de la esquina este del atrio del templo, los enteramientos se realizaban en el interior de atrio o en el cementerio de San Juan y Martínez.

La instrucción pública prácticamente no existía, en el año 1862 existían en San Luis dos institutos de enseñanzas, uno público llamado San Fernando y uno privado llamado Santísima Trinidad. Entre 1862 y 1873, fueron matriculados en las escuelas de San Luis un total de 187 alumnos, siendo las familias en número muy reducido las que pudieron encargarse de la instrucción elemental, saber escribir el nombre y algo de números, la gran mayoría necesitaba aprender ellas primero.

Guerra de los Diez Años (1868–1878)

A principio de 1869 eran conocidos los movimientos conspirativos que existan en varias localidades de Vueltabajo como los de San Luis, San Cristóbal, Guanajay, Candelaria, Guane, San Juan y Martínez y en Pinar del Río.

En San Luis accionaban conspiradores contra el colonialismo español como José, Felipe Padrón y otros miembros de su familia como Tomas, José María y Pedro Padrón, además Ricardo e Ignacio Rodríguez, Miguel y Alejandro Gómez, Manuel Iglesias y Sixto Cruz, conllevando a reiteradas visitas de tropas españolas a este territorio.

En la zona de Lagunilla, el 27 de noviembre de 1869, fueron muertos a machetazos dos voluntarios de caballería de San Luis, el hecho produjo sensación y provocó la ira de los voluntarios que guarnecían esa zona, los que llevaron a prisión a diez campesinos y que posteriormente fueron condenados a fusilamiento el 14 de ese diciembre de propio año, o sea, cinco campesinos por cada voluntario.

A fines de 1869, fueron detenidos y remitidos a la cárcel de La Habana varios sanluiseños entre ellos, José Felipe Padrón Hernández quien cumplió ocho meses de prisión a que fue condenado, conociendo a José Martí y a otros conspiradores vueltabajeros en este lugar.

Período interguerras (1878-1895)

Situación política y socio–económica

En estos años, la producción de tabaco siguió consolidándose como renglón económico fundamental, aumentando las tierras dedicadas a dicha producción, creciendo el número de vegas, vegueros y de otros pobladores que se dedicaron a otros negocio necesarios en un pueblo que prosperaba rápidamente por la laboriosidad y sentido de pertenencia de los pobladores de los cuatros barrios que lo conformaban.

Hasta el 23 de agosto de 1878, en que es declarado como municipio por el gobernador de Pinar del Río, San Luis fue un cuartón que pertenecía al partido de San Juan y Martínez y a la jurisdicción de Pinar del Río, ese día también convoca a elecciones para la conformación de ayuntamiento.

Ese día, en hora de la tarde se conoció de la aprobación de Distrito Municipal que había sido solicitada el día 18 de julio en carta enviada por los propietarios, comerciantes y profesionales del pueblo San Luis y su feligresía.

La feligresía de San Luis en el partido de San Juan y Martínez, jurisdicción de Pinar del Río fue creada por Real Orden el 29 de junio de 1856 y establecida el 9 de febrero de 1857, según consta en el archivo de la iglesia parroquial de San Joaquín.

Fueron diversos los argumentos enumerados por los sanluiseños en la solicitud realizada, por ejemplo: Los ingresos naturales que eran necesario como municipio sin llegar a poner carga onerosas a los contribuyentes alcanzaban a cubrir las obligaciones del mismo, otro sería la fama alcanzada por la producción de tabaco y sus productores valorada de eses entonces como las mejores de Cuba y el mundo, junto a San Juan y Martínez, también la proximidad a los embarcaderos de la Coloma y Guanito y al surgidero de Punta de Carta, contar con el ingenio La Constancia, la proximidad a la capital provincial y muy importante la solvencia económica de sus pobladores que habían convertido a su pueblo en uno de los más bello de Vueltabajo.

En ese entonces: El pueblo de San Luis contaba de 60 casas, la mayor parte de mampostería y tejas, la calle real era atravesada por dos hileras de laureles. Poseía una iglesia de mampostería y teja, un cementerio, nueve tiendas mixtas en el casco de la población y 10 más en los vegueríos, contaba con un establecimiento de farmacia, platería, carpintería, talabartería, herrería, tabaquería, dulcería y panadería. Además una casa cuartel de la guardia civil con un destacamento de caballería y una casa correo.

El 1 de enero de 1879, respondiendo a la solicitud hecha el 18 de julio de 1878 dirigida a la Tenencia de Gobierno de la jurisdicción de Pinar del Río mencionada anteriormente, fue creado el Ayuntamiento del municipio San Luis, el primer alcalde interino fue el Concejal Don Magín Guash. El 28 de enero de 1879, fue nombrado alcalde en propiedad Don Dámaso Trecha.

Constó en la primera división política administrativa con 407 kilómetros cuadrados aproximadamente con 8 054 habitantes y siete alcaldías de barrios: (San Luis, Tarabico y Corojo), (Barbacoa y Tranca), (Río Seco), (Tirado), (Barrigona), (Llanadas) y (Palizadas).

La educación continúa en un abandono total al igual que la salud. El 31 de julio de 1880 el doctor Juan de Montagut es aprobado como primer médico municipal, otros que fueron nombrados posteriormente: León Cuervo Cuevas y Herminio Cuervo Cuevas.

Guerra Necesaria (1895–1898)

La avanzada de la Invasión a Occidente hizo su entrada a San Luis en la mañana del día 10 de enero de 1896, se cuenta que los habitantes los recibieron con gran concurrencia y agrado, mostrando su apoyo a la causa por la que se luchaba.

El día 8 de enero de 1896 hace su entrada a la provincia de Pinar del Río, Antonio Maceo, al frente de la columna invasora, el día 17 en los alrededores de la capital pinareña se produce el sangriento Combate de las Taironas, al día siguiente se encaminan a San Luis, en busca de un lugar seguro para dejar los heridos del combate del día anterior, llegando en el atardecer al lugar conocido como Palmar Amarillo, en el barrio de Tirado, aquí acampa y va pernoctar, al amanecer del día siguiente se produce en ese mismo lugar un combate con la columna española bajo las órdenes del general Agustín Luke, donde los cubanos tuvieron dieciocho bajas, seis muertes y doce heridos, fue el hecho de armas más importantes ocurrido en la lucha contra el colonialismo español en esta localidad.

Durante la política de la Reconcentración de Weyler, San Luis, al igual que los municipios de Pinar del Río, Consolación, San Juan y Martínez y Guane, fueron los más fortificados en sus vegueríos para proteger las importantes producciones que estos se cosechaban, principalmente la tabacalera, así como la preservación del ganado que pastoreaba en estos territorios. En San Luis, las zonas más fortificadas son las del Corojo, Barbacoa, Tirado, Barrigona y Tarábico, además de existir fuertes militares en Palizada, Cayambi, en el propio San Luis, donde la iglesia de San Joaquín fue utilizada como cuartel y su torre para colocar un aerógrafo.

Entre enero de 1896 y julio de 1898, combatieron en territorio sanluiseño las siguientes fuerzas cubanas: La Columna Invasora, Brigada Occidental, la Segunda División del 6o Cuerpo, Regimientos Varona y Piloto, nombrados después Pedro Díaz y José Mayía Rodríguez respectivamente.

El 23 de agosto de 1898, renuncia el capitán de la Guardia Civil Baldomero Navarrete Ríos, a su cargo de Alcalde Corregidor del Ayuntamiento de San Luis, siendo designado para el mismo José Cordonera y Stolt, quien es sustituido en 1899 por el general oriental del Ejército Libertador Juan Lorente de la Rosa que se había asentado aquí al finalizar la guerra, quien ocupo este cargo el resto del tiempo que duro la primera intervención norteamericana.

Desde el paso de la Invasión hasta el final de la contienda más de ochenta sanluiseños fueron miembros del Ejército Libertador, alcanzando algunos de ellos altos grados militares como el teniente coronel Conrado Padrón Rodríguez, los comandantes Gustavo Padrón Rodríguez y Julián Cruz, los capitanes Juan Miguel Núñez y Mariano Hernández, entre oros.

Primera intervención militar norteamericana

Del 1 de diciembre de 1899 al 20 de mayo de 1902, San Luis al igual que el resto del país sufre las consecuencias de la Primera Intervención Norteamericana. En estos últimos años del siglo XIX, los monopolios y trust norteamericanos, conocidos estos como el segundo ejército de ocupación, penetran en la economía del municipio de San Luis, realizando diversas transacciones comerciales favorables a sus intereses, apropiándose de tierra dedicadas fundamentalmente a la producción tabacalera en las zona de Guainacabo, Barbacoa, Buenavista, donde los representantes de la Cuban Land and Leaf Tabaco comenzaron a ocupar mediante diferentes formas vegas importantes de tabaco de estos lugares.

República neocolonial

El 20 de mayo de 1902, en San Luis, al igual que en el resto de la Isla nace la República Neocolonial, el primer alcalde electo y que tomó posesión ese día fue Juan Lorente de la Rosa.

Entre en 1902 y 1952, los gobernantes municipales no diferenciaron de los del resto del país; guiados por un funcionario ejecutivo llamado alcalde y varios concejales. En estos años predominó el atraso económico, el desempleo, la insalubridad, el analfabetismo, el abandono a la salud pública, el mal trato a los negros y las mujeres, entre otros males que lejos de darle solución se fueron acrecentando durante todo el periodo neocolonial.

En este periodo, la agricultura continúa siendo la base de la economía y el cultivo del tabaco la actividad económica principal, destacándose las zonas del Corojo, Barbacoas, Buenavista y San Luis. Su producción se ve beneficiada con la llegada del capital extranjero en sus distintas fases de desarrollo, motivado por la introducción y puesta en práctica de nuevas técnicas para su cultivo, cura y beneficio, sus resultados fueron de tal magnitud que San Luis fue considerado como la capital de la Isla del tabaco. Durante toda la primera mitad del siglo XX, no hubo como tal desarrollo industrial, solamente florecieron algunos cínchales destinados a la producción de tabaco, sus características y rango no permiten llamarlos industrias, solamente existieron dos tabaquerías con más de veinte tabacalero El Baño y Tabacos Arteaga.

San Luis al igual que muchos pueblos del occidente se vio implicado en la Guerrita de Agosto de 1906, el día 22 de ese año el coronel del Ejército Libertador Faustino Pino Guerra, quien mandaba las tropas alzadas en Vuelta Abajo, salía de un lugar próximo al litoral costero sanluiseño conocido con el nombre de Manajú para atacar y dar candela al poblado cabecera, el teniente coronel del Ejército Libertador Conrado Padrón Rodríguez, alcalde en funciones, defiende este con escasas fuerzas. El doctor Herminio Cuervo Cuevas logró como mediador de ambas partes que se diera un Consejo de Amigos Responsables, evitando un enfrentamiento directo entre las tropas dirigidas por estos dos hombres, compañeros, amigos y luchadores probados, que habían conspirado primero y luchado después contra el colonialismo español desde comienzo de la década del 90 del siglo XIX hasta el final de la guerra.

En los primeros años de la República no se dieron hechos significativos dentro del movimiento obrero, encontrándose este en un período de formación. En la década del 30 se comienzan a registrar manifestaciones obreras con la organización de los sindicatos como la Huelga de Pastor de la Morena, en el año 1939 es fundado el Partido Unión Revolucionaria.

La situación educacional no podía ser más desfavorable, una población mayoritariamente campesina analfabeta o semi-analfabeta sin posibilidades de elevar su nivel cultural, no pasaba de ser una ilusión poder asistir a la escuela. A lo largo de estos años la mayoría de las familias se veían obligadas a que sus hijos trabajaran, aunque fueran de corta edad, para que contribuyeran al sustento y supervivencia de los suyos.

Las manifestaciones culturales se producen mayoritariamente empíricamente y de forma aislada. No existía ninguna institución estatal que se encargara de promover el desarrollo cultural de los pobladores, las actividades se desarrollaban en diferentes salas donde el acceso era muy limitado. Se destacaron las Sociedades de Recreo Guillermo Moncada y la Aurora, la primera era para negros y la otra de blancos.

Fueron varios los que se destacaron y dieron aportes al desarrollo cultural de la localidad y el país entre ellos el músico Virgilio González Solar, el artista de la plástica Atilano Armentero Ramos y el escritor Eduardo Zamacois.

Durante la etapa colonial nacieron y se desarrollaron tradiciones culturales que se consolidaron en la República, las que han perdurado a través de la historia como las canturías campesinas, los poetas, decimitas, cantos boyeros, trovadores, el baile del tambor Yucca, artes manuales, las verbenas sanluiseñas que nacen en la década del 20 del siglo XX y perduraron hasta los primeros años del 60, la elección de estrellas y luceros, las comparsas, entre otras

Desarrollar el deporte nunca fue prioridad de los gobernantes municipales, solamente hubo cierta atención al béisbol, auspiciado por los sectores poderos y muchos campesinos y obreros que formaron equipos en diferentes barrios. Varios de ellos jugaron como semi-profesionales y profesionales, ejemplo: Pedro Ramos que jugó en las Grandes Ligas de Estados Unidos y Remberto Concepción que jugó en las Ligas Menores.

La figura que más se destaco fue el baloncestista Mario (Risita) Quintero Padrón, que en su haber aparece haber participado en seis olimpiada, dos como jugador (Londres en 1948, Helsinki en 1952) y cuatro como árbitro (México 68, Múnich 72, Montreal 76 y Moscú 80).

Última etapa de lucha por la soberanía nacional (1952–1958)

En 1953 la población de San Luis ascendía a 23 519 habitantes, en un área de 407 kilómetros cuadrados; entre los censos de 1943 y 1953 se produjo un crecimiento de la población del 22.3% con una densidad de 57.8 habitantes por kilómetros cuadrados.

Continúa destacándose como un territorio eminentemente agrícola, el 13.4% de las fincas son operadas por propietarios; el 2.4% por administradores; el 10.1% por arrendatarios; el 3.1% por subarrendatarios; el 62.8% por partidarios; el 5.3% por otro tipo de tenencia y solo el 0.1% de las fincas se encontraban ociosas.

En 1953 existían: 4 369 viviendas, de las cuales el 25.9% pertenecía al área urbana y el 74.1% a la rural, se evaluaron de buenas el 33.4%, regular el 36.3% y malo el 30.2%, utilizaban la electricidad el 28.1%, el 2,9% contaban con agua de acueducto y el 53,2% utilizaba agua de río, arroyo, pozo o manantial. Solamente ejercían la medicina siete médicos, uno por cada 3,359 habitantes y tres estomatólogos. La esperanza de vida no rebasaba los 57 años y la mortalidad infantil era superior al 47.1% por cada mil nacidos vivos, y el índice de analfabetismo de la población de 10 años y más era de un 27.2%, en la zona urbana era de 18.4% y en la rural del 29.4%.

En medio de esta desfavorable situación, en el año 1952, José Suarez Blanco visita la localidad para guiar el proceso de formación de una nueva organización revolucionaria, nombrada Movimiento, integrada mayoritariamente por los jóvenes de procedencia ortodoxia. En junio de 1955 retornó, creó y organizó la célula inicial del Movimiento 26 de Julio, siendo designado coordinador de la misma, José María Baigorría, Adam Mora Morales (Jefe bélico), Ernesto Cristino Rodríguez (Finanzas), esta dirección y el resto de los miembros se dedicaron posteriormente a crear y organizar otras células en el municipio. Estas células eran compartimentadas, secretas, conociéndose entre sí, solo los miembros de las mismas, en algunos lugares sobrepasaron la cantidad de 15.

Guerra de Liberación Nacional

Durante los años 1957 y 1958 las acciones de sabotajes fueron prácticamente diarias, especialmente en objetivos económicos vinculados a la producción tabacalera. En el mes de abril de1958 se forma la Guerrilla Sub-urbana de San Luis, dirigida por Pedro García Veloz (Buldoza), está el 10 de diciembre de 1958 se ve obligada a marchar a la zona de Pica Pica, formando junto a la de San Juan Martínez la Columna No. 4 del Frente Guerrillero de Pinar del Río.

En la medida que crecía las acciones armadas, los sabotajes, la propaganda de los revolucionarios, la tiranía aumentaba la represión tratando de frenar con sangre la efervescencia revolucionaria y combativa del pueblo.

Al igual que en el resto del país, los esbirros y sanguinarios de la dictadura torturaron a personas inocentes y miembros del Movimiento 26 de Julio como por ejemplo: Felipe Moreno, Eugenia González Gómez, José Valentín Fundora Peña, (Tito) entre otros, fueron asesinados: Santiago Rodríguez Rodríguez, Leopoldo Troche, Roberto Méndez Alfonso, Pablo Briche Chirino (Cuco Barceló), Juan Hernández y Giraldo Valdés, todos Mártires de la Revolución Cubana.

Triunfo de la Revolución Cubana

Como consecuencia de la ofensiva revolucionaria, el tirano Fulgencio Batista huye en la madrugada del 1 de enero de 1959, triunfando la Revolución Cubana, lográndose la verdadera soberanía nacional, el derecho de todos a dirigir su destino, terminó con la explotación del hombre por el hombre, el latifundio, la intervención de Estados Unidos en los asuntos internos, la discriminación de razas y sexos, el analfabetismo, desempleo, el olvido a la salud, al bienestar social, entre otros males que agobiaban a los cubanos.

En 1959 la juventud sanluiseña se va organizando y conforma la Asociación de Jóvenes Rebeldes que daría paso el día 4 de abril de 1961 a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Desde su creación, se ha distinguido por dirigir y organizar a la juventud en el cumplimiento de las tareas designada por el Partido Comunista de Cuba (PCC).

A mediados de 1961 se da el proceso de creación de las Organizaciones Revolucionarias Integradas (ORI), siendo elegido como secretario Francisco Martínez Pozo. Un año después se organiza y constituye el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), su primer secretario fue Raciel Valdés Sierra, fue un proceso de suma importancia en la formación del Partido Comunista de Cuba en el 1965.

Desde el mismo momento que triunfa la Revolución los sanluiseños al igual que el resto de los cubanos han enfrentado las agresiones de los gobernantes estadunidenses, estando presente en todas las acciones realizadas en defensa de la obra y las conquistas de la misma, son innumerables los ejemplos que se pueden enumerar, dentro de ellos: su apoyo incondicional a la Primera y Segunda Ley de Reforma Agraria, la Campaña de Alfabetización, al desarrollo de campañas de vacunación, durante la agresión imperialista por Playa Girón; en abril de 1961, en los días de la Crisis de Octubre, en la lucha contra bandidos, la zafra de los Diez Millones, la creación de las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), entre otros.

En este periodo la agricultura continúa como actividad económica principal, y la producción de tabaco como su renglón principal, también se producen granos, hortalizas, viandas, frutas, la ganadería porcina y vacuna, también se desarrolla la piscícola, estas producciones no solo son de empresas estatales, sino también productores privados.

Como resultado del proceso revolucionario se van a producir grandes transformaciones sociales.

El sistema educacional se fortaleció, se construyeron nuevas escuelas, tanto en el pueblo como en la zona rural, se incrementa el número de maestros, se inauguran círculos infantiles, fue el tercer municipio de Pinar del Río en declararse libre de analfabetismo el día 6 de diciembre de 1961. Actualmente están presentes todas las enseñanzas y cuenta con 26 escuelas primarias, 4 centros mixtos (1 secundaria básica–preuniversitario, 2 primarias–secundaria básica, 1 secundaria básica urbana y uno de Educación politécnica. 1 pre-universitario, 1 enseñanza–técnica–profesional, 1 escuela especial,1 de idiomas, 1 S.O.C–F.O.C, 4 círculos infantiles. Además de la Cede Universitaria Municipal, donde se estudia la licenciatura en Educación Primaria y Preescolar y se impartirse curos de superación y posgrado.

La salud pública, al igual que en toda Cuba fue uno de los problemas a resolver después del 1 de enero de 1959, en ese momento solo ejercían la profesión en este pueblo siete médicos, la gran mayoría emigraron de Cuba después del 1 de enero de 1959, no obstante se realizaron diagnóstico de salud en los barrios insalubres, cuartearías, y zonas más intricadas, se llevó a cabo la Campaña de Vacunación Anti Polio, entre otras, fueron estos los primeros pasos de la Revolución en el área de la salud pública en el municipio de San Luis.

En la actualidad son atendidas 24 especialidades, prestan servicios 33 consultorios del médico de la familia, 1 policlínico, 1 clínica estomatológica, 1 hogar materno, 1 casa de abuelo, 1 sala de cuidados intensivo de urgencia médica, 1 sala de hospitalización y la Unidad de Higiene y Epidemiologia. Además existen 2 grupos básicos de especialistas que atienden los 33 consultorios, al triunfar la Revolución la edad promedio de los sanluiseños era de 57 años, hoy en día es de 76 años.

En cuanto al terreno artístico, cultural y recreativo los resultados alcanzados han favorecido a los sanluiseños, cuentan con una casa de cultura, un museo, dos salas de video, un cine, una librería, biblioteca pública, promotores culturales en todos los consejos populares, así como miembros de la brigada de instructores de arte José Martí, lo que le permite atender aficionados de todas las manifestaciones en todo el territorio. Además realizan sus acciones culturales dos miembros de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), miembros de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC) y de la Sociedad Cultural José Martí, estos dos últimos tienen como órgano relación la Dirección Municipal de Cultura, esto ha permitido disfrutar satisfacciones que eran desconocidos por sus pobladores. Siendo esta una de las conquistas que con mayor amor y fuerza defienden los sanluiseños.

En medio de este mundo unipolar los sanluiseños inician la década del 90 del siglo pasado enfrentando el Período Especial en tiempo de paz declarado por el gobierno cubano.

Durante todo este período, los sanluiseños enfrentaron todas las limitaciones y consecuencias, entre ellas la falta de energía eléctrica, con apagones en ocasiones hasta de 18 horas, la falta de combustible y sus derivados, de recursos materiales de todo tipo, alimenticios, de aseo personal, transportes, esta situación exigió trabajar con mayor inteligencia, integridad y responsabilidad para poder enfrentar y dar cumplimiento a las medidas y programas elaborados para dar respuesta ante tales circunstancias.

El 5 de diciembre de 1999, inicia de forma oficial la Batalla de Ideas, para reclamar la devolución del niño Elián González Brotón, secuestrado en Miami. Al igual que el resto de los cubanos apoyaron el Juramento de Baraguá.

Fueron muchos los programas que se llevaron a vías de hecho como parte de este proceso, dentro de ellos la ampliación y restauración del seminternado Santiago Rodríguez y el policlínico Epifanio Rojas Gil, todas las escuelas de las diferentes enseñanzas fueron beneficiadas con el programa audio visual, se inicio el proceso de universalización en el 2002. El de mayor impacto en la población fue el de la Revolución Energética.

A partir del año 2005, se inicia un proceso de recuperación de la economía del territorio en todas las esferas, se continúa dando una prioridad a las actividades vinculadas a la defensa, al nuevo programa energético, aumenta el salario mínimo de los trabajadores, la pensión mínima de los jubilados creció casi tres veces, entre otros aváncense.

En la educación se continúa avanzando de forma progresiva en las diferentes enseñanzas y educaciones, la cultura y el deporte se consolidan con el trabajo de los instructores de arte de la brigada José Martí y los licenciados en Cultura Física y Recreación, accionando de forma conjunta en todos los Consejos Populares de la localidad. También la mortalidad infantil, la fetal, la materna y la escolar los que se han mantenido con índice del primer mundo.

Fuentes

  • Registro de la Propiedad San Luis. Tomo 9 Folio 190 finca 398.
  • Archivo Provincial Estatal de Pinar del Río. Fondo: 107. Gobierno Civil Provincial Legajo: 96 Exp: 618
  • IDEM. Legajo: 96 Exp: 617, 618, 619, 632 y 640.
  • Cesar García del Pino. Carlos García Comandante General de Vuelta Abajo. Ed Ciencia Sociales. La Habana 1990. p 59.
  • Osvaldo Escoba.: Ensayo Histórico de San Luis de Occidente. Florida; 1979. p p. 81.
  • Censo de Población, Vivienda y Electoral de 1953. R. Fernández y Cia, San. C. Hospital # 619. Ed. Neptuno. La Habana. p 63.
  • Idem p 206.
  • Idem p 21.
  • Historia de San Luis de Vueltabajo. Autores: Pilar Fernández Serradet, Pablo Joaquín Padrón Ruiz y María Isabel Cabrera Valdés. (Inédito)