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Guillermo II

Para otros usos de este término, véase Guillermo II (desambiguación).
Guillermo II de Alemania
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Emperador de Alemania
Guillermo II 01.jpeg
Reinado 1888 - 1918
Nombre real Friedrich Wilhelm Viktor Albrecht von Hohenzollern
Nacimiento 27 de enero de 1859
Berlín, Bandera de Alemania Alemania
Cónyuge/s Augusta Victoria de Holstein-Sonderburg-Augustenburg
Padre Príncipe Federico de Prusia
Madre Princesa Victoria de Inglaterra
Guillermo II de Alemania (1859-1941) Tercer emperador de Alemania (1888-1918) y noveno rey de Prusia, nacido en Berlín, hijo del príncipe Federico de Prusia y la princesa Victoria de Inglaterra, y fallecido en Doorn. Exaltado al trono en 1888 por la muerte de su padre, Federico III, hizo gala de una energía exuberante en el manejo de los asuntos de gobierno, tanto interiores como exteriores, y en la dirección de la Armada y el Ejército.

Deseando gobernar personalmente, hizo dimitir (1890) a Bismarck la cancillería, que fue en adelante instrumento dócil de sus deseos imperiales. Ardiente defensor de la teoría del derecho divino de los reyes y autócrata furibundo por tradición y temperamento, estremeció a Europa con sus discursos que revelaban una exaltada noción de su superioridad imperial y pregonaban su decisión de mantener las altas tradiciones monárquicas de los Hohenzollern.

Síntesis biográfica

Primeros años

Guillermo nació el 27 de enero de 1859 en Berlín. Era hijo de Federico III de Alemania y de su esposa Victoria. Su madre era tía de la emperatriz de Rusia Alexandra Fyodorovna Romanov, esposa del zar Nicolás II, y hermana de Eduardo VII del Reino Unido. Nació con una deformidad del brazo, debido a dificultades en el parto. Esta de formación, una hipotrofia relativamente leve la ocultaría celosamente bajo uniformes militares y poses estudiadas de antemano.

Conflictos con Bismarck

Los primeros conflictos entre Guillermo II y su canciller pronto envenenaron la relación entre los dos hombres. Bismarck creía que Guillermo era un hombre ligero, que podía ser dominado, y mostraba respeto por las ambiciones de éste en la década de 1880. Luego de un intento de Bismarck de introducir una ley anti-socialista de largo alcance a principios de la década de 1890, la separación final entre el monarca y el hombre de estado ocurrió pronto. Guillermo no estaba dispuesto a iniciar su reinado con una masacre al por mayor de trabajadores industriales, y despidió a Bismarck en 1890.

Guillermo designó a Leo von Caprivi para tomar el lugar de Bismarck, que posteriormente fue sustituido por el Príncipe Chlodwig zu Hohenlohe-Schillingsfürst en 1894. Al designar a Caprivi y luego a Hohenlohe, Guillermo se embarcaba en lo que se conoce como "el nuevo curso", por medio del cual esperaba ejercer una decisiva influencia en el gobierno del imperio. Los historiadores debaten acerca del grado de éxito que tuvo Guillermo al implementar el "gobierno personal" en su época.

Política exterior

Luego del despido de Bismarck, Guillermo y su nuevo canciller se dieron cuenta de la existencia del "Tratado de Reaseguro" con el Imperio Ruso, el cual era secreto y había sido concluido por Bismarck en 1887.

La negativa de Guillermo de renovar este acuerdo (que garantizaba la neutralidad de Rusia en caso de un ataque por Francia) fue vista por muchos historiadores como la peor ofensa cometida por Guillermo en términos de política exterior.

Cuando la guerra estalló en 1914, Guillermo creyó sinceramente que era víctima de una conspiración diplomática fraguada por su tío Eduardo VII del Reino Unido, en la cual Gran Bretaña había buscado activamente "rodear" a Alemania a través de la conclusión de la Entente Cordiale con Francia en 1904 y un acuerdo similar con Rusia en 1907 Similarmente, él creía que su relación personal con su primo el zar Nicolás II de Rusia era suficiente para evitar la guerra entre los dos países. Durante una reunión privada en Björkö en 1905, Guillermo concluyó un acuerdo con su primo. El káiser ascendió dicho acuerdo a un tratado de alianza, sin antes consultarlo con Bülow. Una situación similar confrontó el zar Nicolás durante su regreso a San Petersburgo, y el tratado era, como resultado, inválido. En algunos casos, los errores diplomáticos de Guillermo II eran parte de una política de más alcance emanada de la élite gobernante alemana. Una de tales acciones detonó la Primera Crisis de Marruecos en 1906, cuando Guillermo fue persuadido (muy en contra de sus deseos) a realizar una espectacular visita a Marruecos.

Asimismo, mantuvo buenas relaciones con Rusia y apoyó las pretensiones de esta potencia en Extremo Oriente, pero no actuó del mismo modo en el conflicto de la península de los Balcanes, donde secundó las acciones del Imperio Austro-Húngaro. Creía firmemente que el poder de la Triple Alianza (acordada en 1882 por su país junto al Imperio Austro-Húngaro e Italia) disuadiría a cualquier potencia de entablar una nueva guerra.

Guillermo era un amigo cercano del archiduque Francisco Fernando y estuvo profundamente conmocionado por su asesinato en Sarajevo el 28 de junio de 1914. Quería permanecer en Berlín hasta que la crisis fuera resuelta, pero su corte lo persuadió a ir a su crucero anual por el Mar del Norte el 6 de julio de 1914. Probablemente se sabía que su presencia sería útil para aquellos elementos en el gobierno que deseaban sacar provecho de esta crisis para aumentar el prestigio de Alemania, incluso con el riesgo de una guerra general, algo a lo que Guillermo era extremadamente aprehensivo.

La Gran Guerra

Artículo Principal: Primera Guerra Mundial

A medida que avanzaba el conflicto, Guillermo II fue perdiendo poder. Era consciente de sus limitaciones como militar, y delegó las decisiones bélicas en manos de los generales alemanes Paul von Hindenburg y Erich Ludendorff. Hizo caso omiso de las resoluciones de paz elaboradas por el Reichstag (cámara baja del Parlamento alemán) en 1917 y exigió que la guerra continuara. El fracaso de la ofensiva alemana de 1918 aumentó la intranquilidad del Ejército y de la población; el 10 de noviembre, un día antes de que se firmara el armisticio, el Emperador abandonó el país y se refugió en los Países Bajos, cuando ya se había instaurado en Alemania la que habría de llamarse República de Weimar.

Varios representantes de los estados aliados solicitaron en vano, durante las conversaciones de paz celebradas en Versalles, que Guillermo II fuera extraditado y juzgado como criminal de guerra.

Abdicación y huida

Guillermo se encontraba en el cuartel general del Ejército Imperial en Spa (Bélgica) a finales de 1918. El "motín de Wilhelmshaven", surgido en la Kaiserliche Marine (marina imperial alemana) lo conmocionó profundamente. Luego del estallido de la Revolución Alemana, Guillermo no podía decidirse acerca de si abdicar o no. Hasta ese punto, confiaba que incluso si era obligado a abandonar el trono alemán, aún tendría el control sobre el reino de Prusia, manteniendo su título. La irrealidad de esto fue revelada cuando, con el fin de preservar alguna forma de gobierno en tiempos de anarquía, la abdicación de Guillermo como Emperador de Alemania y como rey de Prusia fue anunciada por el Canciller, el príncipe Max von Baden.

Al día siguiente de su abdicación Guillermo II cruzó la frontera alemana en tren para su exilio en los Países Bajos, que se había mantenido neutral durante la guerra. Tras la conclusión del Tratado de Versalles en 1919, el artículo 227 del mismo estipulaba la persecución legal contra Guillermo "por haber cometido una ofensa suprema en contra de la moralidad internacional y la santidad de los tratados", pero la Reina Guillermina se rehusó a extraditarlo, a pesar de las apelaciones por parte de los Aliados. El emperador se asentó en Amerongen, y luego se le otorgó un pequeño castillo en la municipalidad de Doorn, el cual fue su hogar por el resto de su vida.

Exilio

Su vida en el exilio provocó en el ex-Kaiser tiempo para escibir varias memorias suyas, donde relata su participación en la Gran Guerra y defendía su conducta a lo largo de su reinado, especialmente en materia de política exterior. Durante los 20 años restantes de su vida, el envejecido emperador regularmente entretenía a sus huéspedes y se mantenía informado de los acontecimientos. Gran parte de su vida en el exilio pasó cortando madera (un pasatiempo que descubrió desde que llegó a los Países Bajos).

Sus lazos con la Alemania Nazi eran administrados por Hermann Goering que en más de una ocasion visito Doorn, Guillermo aun tenia la creencia de quela llegada al poder del partido Nazi alentaria al pueblo aleman a rescatar la antigua monarquia.

Su segunda esposa, Hermine, pidió activamente al gobierno nazi beneficios para su esposo, pero el desprecio de Adolf Hitler por el hombre que había contribuido a la peor derrota de Alemania, y su propio deseo de poder, evitaron la restauración de Guillermo en la monarquía. Guillermo aunque desconfiaba de Hitler, lo admiraba por el apoyo que tenia en el pueblo aleman, puebra de ello son los telegramas que mando a la caida de París en 1940, pero su actitud cambio cuando el ejercito Nazi invadio los Países Bajos.

Muerte

Mausoleo de Guillermo II en Doorn.

Ya retirado de la vida publica Guillermo murio de embolia pulmonar en Doorn (Países Bajos) el 4 de junio de 1941.

Guillermo II fue sepultado en un mausoleo en las tierras de Huis Doorn, que desde entonces se han convertido en un lugar de peregrinaje de los monárquicos alemanes.

Se respetaron los deseos de Guillermo, de que sus restos nunca fueran devueltos a Alemania hasta que se restaurase la monarquía, y las autoridades nazis de ocupación permitieron que se realizara un pequeño funeral militar. Pero no se respetó la petición de Guillermo, de que la esvástica y otros símbolos nazis no se desplegaran en sus funerales.

Personalidad

Era Guillermo II un personaje con una personalidad compleja, brutal para algunos, manipulador excesivo para otros, en suma una personalidad megalomana tildada de agobiante, poco tolerante y avasallante. No por ello menos inteligente y vivaz, y con el tiempo adquirió astucia política y militar.

Guillermo fue educado en Kassel en el instituto Friedrichsgymnasium y en la Universidad de Bonn. Guillermo poseía una mente muy ágil, que era frecuentemente subyugada por su temperamento cascarrabias. Tenía cierto interés por la ciencia y la tecnología del periodo, pero gustaba de hacer notar a la gente que él era un hombre del mundo, perteneciente a un orden distinto de la raza humana, designada a la monarquía. Guillermo era acusado de megalomanía, en 1894, por el pacifista alemán Ludwig Quidde.

Matrimonio

El 27 de febrero de 1881, Guillermo II, entonces Príncipe de Prusia, se casó con la princesa Augusta Victoria de Holstein-Sonderburg-Augustenburg (1858-1921), con la que tuvo siete hijos.

Referencias

  • Bíografia Consultada
  • Thomas Weiberg: … wie immer Deine Dona. Verlobung und Hochzeit des letzten deutschen Kaiserpaares. Isensee-Verlag, Oldenburg 2007, ISBN 978-3-89995-406-7.
  • Wilhelm II (WWI Biographical Dictionary).