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Friedrich Schelling

Friedrich Schelling
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Filósofo alemán, tercero por el tiempo en la pléyade de los idealistas alemanes clásicos.
NombreFriedrich Wilhelm Joseph von Schelling
Nacimiento27 de enero de 1775
Wurtemberg, Bandera de Alemania Alemania
Fallecimiento 20 de agosto de 1854
Bad Ragaz, Bandera de Suiza Suiza
NacionalidadBandera de Alemania
OcupaciónFilósofo idealista
CónyugeCaroline Schlegel, Paulina Gotter
Obras destacadasSämtliche Werke, Schellings Werke, Historisch-Kritische Ausgabe
Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling. (1775-1854) Filósofo alemán, tercero por el tiempo en la pléyade de los idealistas alemanes clásicos. Profesor en Jena, en Erlangen y en Berlín; miembro de la Academia de Ciencias de Munich. Uno de los máximos exponentes del idealismo y de la tendencia romántica en la Filosofía alemana, su gran precocidad se hace evidente en el hecho de que a los ocho años dominaba las lenguas clásicas, y que antes de los veinte había desarrollado ya un sistema filosófico propio.

Datos biográficos

Inicios y formación

Hijo de un pastor protestante, profesión arraigada en su familia. Su padre gozaba de cierto renombre, ya que había realizado ciertos escritos sobre Teología, y además, por su gran cultura y profundos conocimientos de las lenguas semíticas.

Para 1777, en el monasterio de Bebenhausen, se convierte en predicador y pastor del Seminario Superior. En este lugar es donde inicia Schelling sus primeros estudios, los cursa brillantemente, con una anticipación de dos años con respecto de sus demás compañeros. A los ocho años comienza a aprender letras clásicas. En 1785 se cambia a la escuela de Nürtingen, para estudiar, sobre todo, latín. Pero pronto tiene que abandonar esta escuela porque no tiene un nivel adecuado para él, teniendo así que regresar al seminario de Bebenhausen y tomar las clases con alumnos mayores que él. “Su precoz madurez intelectual causa admiración a sus profesores, entre los que se encuentra Reuchlin, que le enseña griego”.

Seminario de Tubinga

En otoño de 1790 ingresa, con sólo dieciséis años de edad, en el famoso seminario de Tubinga, donde tiene por condiscípulos a Friedrich Hölderlin y Hegel, mayores que él. Se dedica primeramente a la Teología, a la Exégesis y a las lenguas antiguas. Más tarde tiene lugar su súbita pasión por la Filosofía. El seminario tenía una política de carácter conservador y feudal, y con un ambiente influido por una tradición teosófica-Mística que tenía sus bases en el Renacimiento. Aunque este instituto intentaba mantener un control de los estudios y las tendencias e ideas políticas de sus alumnos, estos leían, a escondidas, autores que no estaban permitidos, como era el caso de Kant, Lessing, Rousseau, Schiller y Herder; gracias a estas lecturas los estudiantes se preocuparon de realizar una crítica a los conocimientos tradicionalmente aceptados.

Primeros trabajos

En el año de 1792 se graduó con una tesis sobre el origen del mal humano, en donde trata de encontrar una explicación histórica del mal, explicando que la humanidad, en el origen, vivió en una época feliz, y que gracias a una caída se dará origen, como consecuencia, la infelicidad. Además, en este escrito ya se encuentran algunas ideas del futuro movimiento romántico: "En este escrito, en el que se mezcla lo poético y lo romántico, se anuncia ya su proximidad al pensamiento de la escuela romántica.”

En 1793 realiza un segundo trabajo, ahora sobre el estudio de los mitos, buscando su esencia y su función dentro de las culturas primitivas. Define el mito como una forma muy particular de filosofar que lleva a cabo el hombre que no ha evolucionado lo suficiente, para después llegar a la abstracción y a la conceptualización.

A partir de 1795 fue preceptor en Leipzig, donde se relacionó con el círculo romántico de los hermanos Schlegel. Este contacto determinó su alejamiento de la Filosofía de la conciencia de Fichte, así como la elaboración de una Filosofía de la naturaleza que reivindicaba su principio activo y vital, frente a la noción de Fichte, que veía en ella una mera resistencia pasiva frente al sujeto. En 1796 conoció a Goethe, quien logró para él una cátedra en la Universidad de Jena, donde compartió la fama con Fichte. Por esa época contrajo matrimonio con Caroline Schlegel, quien le inspiró una profunda pasión.

El intento de conectar su Filosofía de la naturaleza con la de Fichte, que partía del "Yo", lo llevó a elaborar también un idealismo trascendental, en que la relación entre naturaleza y sujeto se producía a través de la intuición intelectual, que participa a un tiempo de la inmediatez de la intuición sensible y de la comprensión (mediación) del intelecto; Fichte no aceptó, sin embargo, sus tesis.

Pensamiento filosófico

Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling.

Su pensamiento pasó por numerosas etapas distintas –tanto gracias a su precocidad como a su longevidad– que la mayoría de críticos han clasificado en cinco. Estudió Filosofía y Teología en el Seminario de Tubinga, donde coincidió con Hegel y Friedrich Hölderlin; como ellos, recibió la influencia de la filosofía kantiana y del pensamiento de Fichte, entonces en boga, como también las ideas de la Revolución Francesa, y se fue apartando de la Teología para encaminarse hacia la Filosofía.

Según Schelling, la Filosofía ha de responder a dos cuestiones: de qué manera el desarrollo de la naturaleza inconscientemente espiritual llega al nacimiento de la conciencia, y por el contrario, de qué modo esta, que de por sí, únicamente es sujeto, se convierte en objeto. A la primera cuestión, responde la "Filosofía de la naturaleza"; a la segunda, la teoría del "idealismo trascendental".

Shelling veía la diferencia de su sistema respecto al sistema de Fichte en el hecho de que a la ascensión fichteana del sujeto contraponía -en la Filosofía de la naturaleza- la investigación, para lo cual lo primario es lo objetivo. Por objeto Schelling no entendía la conciencia de un individuo como tal, sino la contemplación directa del objeto por el entendimiento o "intuición intelectual". A diferencia de Fitche, Shelling hizo extensiva la "intuición intelectual" a todos los grados de la reflexión de la conciencia acerca de su propia actividad. Desarrollando esta idea, Schelling se unió al ala reaccionaria de la escuela romántica, para la cual la intuición estaba al alcance de un reducido número de elegidos.

Una vez que ha comprendido su propia espontaneidad, la conciencia llega a conocerse a sí misma simultáneamente como subordinada a la necesidad y como libre. A través de las acciones libres de los individuos como tales, actúa y se manifiesta con carácter de necesidad un proceso, sujeto a ley, en el cual se combinan en una unidad el espíritu y la naturaleza, el sujeto y el objeto, la libertad y la necesidad. Ahora bien, según Schelling, no es el conocimiento lo que abre dicho proceso, sino tan sólo la fe, y la garantía del proceso histórico y moral radica sólo en Dios.

Concepción schellinguiana

La concepción schellinguiana, pensada como dialéctica de la necesidad y de la libertad en la historia, se desarrolló sobre una base idealista y mística, quedando reducida, en realidad, al fatalismo y a la negación plena de toda previsión en la historia.

De la “Filosofía de la naturaleza” y del sistema del “idealismo trascendental”, Shelling pasó a la “Filosofía de la identidad”, nueva forma de idealismo objetivo. El problema que se convierte en capital en la filosofía de Schelling, trata de la identidad de objeto y sujeto; se declara que la ley suprema es la ley de la identidad de la razón una consigo misma. En lo absoluto ocurre el proceso de autoconocimiento de la identidad –el paso de lo singular a lo múltiple-.

Doctrina schellinguiana de la libertad

La doctrina schellinguiana de la libertad recibió un ulterior desarrollo en la obra “Investigación filosófica sobre la esencia de la libertad humana y sobre los objetos correspondientes” (1809). Coincidiendo con Fichte, Schelling concebía la libertad como necesidad comprendida, en el fenómeno de la libertad no veía la hazaña del individuo aislado, sino una conquista de la sociedad. Mas, en contradicción con este punto de vista, el problema de la libertad, en Schelling, se adultera: se vincula al problema del mal en el mundo; como raíz última de la libertad, se proclama un principio puramente personal cuya fuente se sitúa en el mundo del más allá, “accesible al entendimiento”.

Filosofía de la mitología y de la revelación

Alrededor del año 1815, pasa Schelling a una nueva –y última- fase de su desarrollo: a la mística “Filosofía de la mitología y de la revelación”. La teoría de dicho período se distingue por la extremada acentuación de los elementos místicos. Shelling estigmatiza, entonces, toda filosofía basada en la razón, contraponiéndole la “filosofía de la revelación”, que busca la verdad más allá de los límites del entendimiento –en la “experiencia religiosa”. La propaganda pública que de la “filosofía de la revelación” desarrolló Schelling, resultó un fracaso.

En brillantes panfletos, el joven Engels hizo ver a sus contemporáneos el contenido reaccionario de la “Filosofía de la mitología y de la revelación de Schelling”.

Regreso a Munich

Tras un breve período como docente en la Universidad de Erlangen (1820-1827), en 1841 regresó a Munich en calidad de profesor de la universidad creada por Luis de Baviera, con la intención de exponer las teorías que había desarrollado en los años precedentes, sin publicarlas, para renovar profundamente la Filosofía. Sin embargo, su doctrina no cuajó, dado el auge del hegelianismo; poco después, abandonó definitivamente la enseñanza. Su pensamiento sólo fue recuperado, años más tarde, por Heidegger y otros pensadores existencialistas.

Fuentes