Literatura rusa (Siglo XIX-XX)

Literatura rusa (Siglo XIX-XX)
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Concepto:Con el término literatura rusa se alude no solo a la literatura de Rusia, sino también a la literatura escrita en ruso por miembros de otras naciones. La literatura rusa se caracteriza por su marcada profundidad con figuras claves para la literatura. Empezó, como todas, siendo una literatura oral sin cultivo escrito hasta la introducción del cristianismo en 989 y, con él, de un alfabeto adecuado para acogerla.

Literatura rusa (Siglo XIX-XX). Literatura de la gran rama rusa de los pueblos eslavos del Este, escrita en lengua rusa. La literatura rusa pertenece a la corriente principal de las letras europeas, a pesar de que su procedencia y sus poderosas tradiciones la diferencian de las del resto del continente. En distintos momentos ha adoptado formas y temas procedentes de focos culturales exteriores a los límites del territorio ruso, pero estos periodos de dependencia cultural terminaron cuando los escritores rusos comenzaron a reelaborar, siguiendo sus propios impulsos e intereses, los materiales procedentes de otros países. En otras ocasiones, por razones políticas y militares, Rusia quedó fuera, a iniciativa propia o de otros, de los movimientos culturales que estaban teniendo lugar en Europa. A estos periodos siguieron otros de gran esfuerzo por integrarse en el cuerpo principal de la literatura europea.

Edad de Plata. Siglos XIX y XX

La Edad de Plata comenzó en la última década del siglo XIX y concluyó en los años veinte. El marbete "Edad de Plata" marca en realidad un nuevo rumbo en la literatura rusa.

Tras el Positivismo y el Realismo rayando en el Naturalismo de los escritores revolucionarios de los ochenta, los poetas y escritores de esta denominación vivieron en la era de Art nouveau o Modernismo y Simbolismo. Pero en Rusia esas líneas culturales europeas se transformaron y amoldaron en formas e ideas absolutamente nuevas. Los poetas y escritores de la Edad de Plata rechazaban el compromiso social del artista y proclamaban que tenía una función mesiánica o de Mesías, era una figura titánica que debía encontrar las raíces profundas de la religión y de la estética: había sido señalado para prever el Mundo Nuevo y el Hombre Nuevo, era un demiurgo libre. Durante la Edad de Plata la cultura rusa llegó al apogeo del refinamiento. Este tiempo destacó como un Renacimiento espiritual sin precedentes en Rusia.

Las corrientes literarias más conocidas de este período son el Simbolismo (representado por el Simbolismo místico tradicional y el Simbolismo joven - es decir, obras de:

  • Innokienti Ánnienski,
  • Vladímir Soloviov (18531900),
  • Vasili Rózanov (1856–1919),
  • Dmitri Serguéievich Merezhkovski (18661941)
  • Sinaida Hippius, Konstantín Balmont (18671942),
  • Valeri Briúsov (18731924),
  • Fiódor Sologub (18631927),
  • Andréi Beli (18801934)
  • Aleksandr Blok (18801921),
  • Viacheslav Ivánov y poetas análogos por su espíritu a simbolistas.

También se encuentran poetas de la corriente llamada “nuevos campesinos” , tales como:

  • Nikolái Kliúyev, Sergéi Klychkov (1889-1937), Piotr Oreshin (1887-1938),
  • Aleksándr Shiriayevets] (1887-1924).

Ellos combinaban riqueza de imágenes populares y religiosas características de la cosmovisión del campesino ruso con una búsqueda temeraria de innovación y cambios revolucionarios. Hay numerosos poetas que no pueden ser atribuidos a alguna corriente literaria distinta, por ejemplo Vladislav Jodasevich, o Marina Tsvetáyeva.

Los simbolistas rusos empleaban los ideas de Arthur Schopenhauer, Friedrich Wilhelm Nietzsche y Oswald Spengler, manifestaban interés por el misticismo y el ocultismo, por las disputas religiosas y por las sectas populares de Rusia. Las ideas de poetas, escritores y filósofos del tiempo variaban de la aceptación del Übermensch de Nietzsche a la profesión del anima mundi, del individualsmo extremo al espíritu colectivo. Lo que todos ellos compartieron una búsqueda intensiva de formas artísticas nuevas y de una lengua poética renovada. Los simbolistas ponían énfasis en el aspecto verbal de los símbolos arquetípicos, buscando a la armonía nueva. Los futuristas abogaban por una innovación radical de la lengua, probando el simbolismo de los sonidos y recurriendo a experimentos audaces con la lengua.

Los Acmeísmo, propugnaban la claridad de las imágenes poéticas, anunciando que un equilibrio entre el sentido y el sonido debía ser alcanzado. Diferentes grupos artísticos surgían con numerosos manifiestos literarios. El manifiesto más conocido y escandaloso del tiempo era Bofetada al gusto del público por los futuristas (1912).

En la prosa, los escritores rusos del periodo (Andréi Beli, Leonid Andréyev, Fiódor Sologub, Alekséi Remizov) usaban la técnica del flujo de conciencia, ilógica sucesión de episodios de gramática desarticulada e imaginería entrelazada en bruto, imitando nuevos modos de la organización de los textos semejante a las reglas del montaje cinematográfico.

Los escritores realistas Antón Chéjov, Iván Bunin, Aleksandr Kuprin, Iván Shmeliov, Borís Zaitsev, Alekséi Nikoláyevich Tolstói, Mijaíl Osorgin, Máximo Gorki también buscaban modos nuevos de expresión y formas literarias nuevas. Según Vikenti Veresáyev, un teórico literario del tiempo, su objetivo era no la representación de la vida cotidiana y costumbres, sino la comprensión de la esencia de la vida a través de representación de la vida cotidiana, encontrar una filosofía nueva de vida. Como resultado, la prosa llegó a se más lírica, y los escritores empleaban la síntesis de prosa, música y filosofía (simbolistas), prosa y acción social (futuristas).

Tradicionalmente los filósofos del Siglo de Plata son Nikolái Berdiáyev, Sergéi Bulgákov, Borís Vysheslavtsev, Semión Frank, Nikolai Lossky, Fiódor Stepun, Piotr Struve, Vladímir Ilin, Lev Karsavin, Pável Florenski, Lev Shestov, Sergéi Trubetskói y Yevgeni Trubetskói, Vladímir Ern, Alekséi Lósev, Gustavo Shpet, Dmitri Serguéievich Merezhkovski y Vasili Rózanov. Las obras de Helena Blavatsky eran leídas y conocidas en la Rusia del período.

El Siglo de Plata se terminó con la llegada de la era nueva – con la formación del primer estado soviético que proclamó ideales nuevos.

La época soviética

Tras octubre de 1917 con el triunfo de la Revolución de Octubre parte de los escritores de la Edad de Plata abandonó el país, la mayoría para siempre. Estos escritores dieron comienzo a la literatura rusa del exilio; optaron por quedarse en Rusia para compartir el destino del país y sus compatriotas, llegaron al apogeo de su libertad Creación.

Al mismo tiempo, el primer período de la nueva época soviética se caracterizó por la gran proliferación de diversas corrientes estéticas, voces poéticas y experimentos literarios. En este tiempo coexistieron numerosos grupos literarios que discutieron, rivalizaron y cambiaron sus miembros, generalmente, en un corto tiempo. Dentro también de las Vanguardias históricas, surgió el Imaginismo ruso, fundado por Vadim Shershenevich (1893-1942), que reivindicaba la primacía de la imagen o metáfora sobre el símbolo y el retorno a la poesía tradicional; fue cultivado por Borís Pasternak (cuya poesía destaca por encima de su prosa), Sergéi Yesenin, Rurik Ivnev (1891-1981) y Anatoli Mariengof).

Los imaginistas probaban nuevas metáforas inesperadas, creyendo que la sorpresa de las imágenes era el objetivo final del arte metafórico. Los talentos de Yesenin y Borís Pasternak llegaron a su cumbre. La corriente poética prerrevolucionaria del acmeísmo continuó todavía. Durante esta época Anna Ajmátova escribió sus poemas, aunque sus publicaciones fueron escasas y más tarde cesaron.

Siguió el Futurismo y el Kubofuturismo (“Guiléia”) (Vladimir Mayakovski, Velimir Jlébnikov, Borís Pasternak, Víktor Shklovski, Alekséi Kruchiónij (1886-1968)) florecieron hasta cierto tiempo. Aparecieron nuevos grupos como OBERIU (Nikolái Zabolotski, Daniíl Jarms) y los dadaístas “nichevoki”. Por primera vez en la historia de humanidad los escritores pudieron tomar parte en la creación de un mundo completamente nuevo, y ellos aprovecharon la oportunidad. Por ejemplo, Velimir Jlébnikov creó la poesía zaum o poesía transmental (magia, encantamiento a la manera de los hechiceros asiáticos). Se destaca la figura titánica del poeta y dramaturgo Vladímir Mayakovski, quien puso su talento al servicio de la Revolución.

Marina Tsvetáyeva en mucho continuó la tradición de Ajmátova y sus poemas fueron la última manifestación de la Edad de Plata. La poesía de genios como Mayakovski, Yesenin, Ajmátova, Pasternak, Tsvetáyeva rebasa los límites de grupos o corrientes literarias.

Vladimir Mayakovski en 1915

Fuera de estos grupos existieron también los famosos "hermanos Serapión” (Vsévolod Ivánov, Mijaíl Slonimski (1897-1972), Mijaíl Zoschenko, Veniamín Kaverin, Konstantín Fedin, Nikolái Tijonov), “Pereval” (encabezado por el crítico literario Aleksandr Voronski y incluyendo poeta Eduard Bagritski, escritores Mijaíl Prishvin y Andréi Platónov y muchos otros), y asociaciones de escritores proletarios pro-communistas - Proletkult, RAPP (por ejemplo, Dmitri Furmanov, Aleksandr Fadéyev y muchos otros), LEF (Ósip Brik, Nikolái Aseiev, Alekséi Kruchiónij, por algún tiempo Borís Pasternak y algunos otros).

Esos grupos difieren de los anteriores en lo siguiente:

  • Los hermanos Serapión y “Pereval” abogaban por unos valores humanos en el arte universales y comunes a todas las naciones, mientras que otros grupos como RAPP y LEF defendían la existencia de un criterio de clase social en literatura.
  • Miembros de Proletkult, RAPP y LEF pensaban que literatura y arte tuvieron un carácter clasista, y, consiguientemente, las obras de arte creadas por artistas no proletarios debían ser abandonadas y olvidadas, porque eran ajenas a la

nueva sociedad y la "gente nueva".

  • El Constructivismo (1923-1930): (Iliá Selvinski (1899-1968); Vladímir Lugovskói

(1901-1957)) cantaron la transición del Estado capitalista al socialista y el triunfo del proletariado y fue la primera estética lírica propia de la proletkult o "cultura proletaria"; esta pretendía crear un arte esencialmente proletario y que exaltara el trabajo colectivo; los poetas cantan a la Revolución, a las máquinas y a los obreros. Los miembros de “Pereval”, al contrario, proclamaron que la función principal de arte era el conocimiento del mundo, el mérito principal de una obra literaria no es el contenido clasista, sino la calidad artística; proclamaban la continuidad del arte desde los tiempos antiguos hasta la época presente.

Desde 1925 se enfrentan dos grupos literarios: los poputchiki o escritores que asistieron y acompañaron la revolución, y los agrupados en la Asociación panrusa conocida por la abreviatura de RAPP, sostenida por el Estado. Estos últimos luchan contra el grupo de los "hermanos Serapión", contra los constructivistas y contra las diversas escuelas de vanguardia, reclamando una literatura menos formalista y más vulgar yasequible a las masas en fondo y forma. Algo así como las escuelas del sándalo y la berza en la literatura del Socialrealismo del año 1955 en España. En 1932, los escritores se incorporan a la Unión de Escritores Soviéticos.

Las corrientes literarias principales del período fueron el Nuevo realismo (la diferencia de Nuevo realismo y el Realismo clásico del siglo XIX consiste en que esos realistas despreciaron la vida privada sosegada, un hombre es parte integrante de la vida social, hombre cambiando el mundo activamente. Los principales representantes de la corriente son Máximo Gorki, Mijaíl Shólojov, Alekséi Nikoláyevich Tolstói, [[Konstantín Fedin]]), normativismo (utopía social, lo social es superior a lo personal, un hombre ideal en circunstancias ideales, la realidad debe ser desdeñada y destruida para el porvenir hermoso. El representante principal de la corriente es Aleksandr Fadéyev), modernismo o postrealismo (buscando al sentido de la vida humana en el horror existencial del mundo, esa oposición del hombre y caos siendo trágica, pero revelando la esencia del hombre y su precio) (Yevgeni Zamiatin, Yuri Olesha, Borís Pilniak, Andréi Platónov). Ellos continuaron las tradiciones del modernismo de la Edad de Plata y afirmaron el derecho del hombre a la vida privada).

En 1932 el término nuevo "realismo socialista" apareció, fusionando los ideas del realismo nuevo y normativismo. No obstante, entre escritores prosistas más destacados de este tiempo (los 20-30) pueden nombrar los siguientes escritores destacados quienes son de interés para la humanidad

El escritor y publicista Iliá Erenburg, prosistas Máximo Gorki, Borís Pilniak, Mark Agéyev, Mijaíl Bulgákov, Olga Forsh, Alekséi Nikoláyevich Tolstói, Konstantín Fedin, Andréi Platónov, Borís Lavreniov, Yuri Olesha, Valentín Katáiev, Veniamín Kaverin, Pável Bazhov, Borís Shergín, Gleb Alekséyev, satiristas y humoristas Mijaíl Zoshchenko, Ilf y Petrov, escritores que en esencia describieron los actos del Ejército Rojo en la]] Guerra Civil Rusa Isaak Bábel, Dmitri Furmanov, Aleksandr Fadéyev, Nikolái Ostrovski, Aleksandr Serafímovich, escritores de la ciencia-ficción y ficción social Aleksandr Beliáyev,Yevgeni Zamiatin, Vladímir Obruchev, Aleksandr Chayánov, el trágico y romántico Aleksandr Grin.

Aparecieron escritores quienes describieron la vida rústica y la naturaleza de Rusia, por ejemplo Mijaíl Prishvin, Yevgeni Charushin. Algunos escritores se pusieron a la literatura infantil y juvenil – y ahora las obras de Kornéi Chukovski, Arkadi Gaidar, Lev Kassil, Andréi Nekrasov, Los tres gordinflones de Yuri Olesha y Blanquece la vela solitaria de Valentín Katáiev, poemas de Samuil Marshak, Sergéi Mijalkov son entre los libros infantiles más predilectos. La novela histórica fue desarrollada por Vasili Yan.

Alekséi Nóvikov-Priboi, Sergéi Sergéyev-Tsenski, Anatoli Stepanov, Yuri Tynianov, Viacheslav Shishkov, María Marich. Esos escritores exploraban las relaciones entre la historia y la persona, analizando el papel de persona en la historia. Los más conocidos dramaturgos del período son Nikolái Pogodin, Vsévolod Vishnevski.

1941-1953

En 1941 comenzó la Gran Guerra Patria. Aparecieron nuevos talentos, como por ejemplo Alekséi Surkóv, Konstantín Símonov, Emmanuil Kazakevich, Iósif Utkin, Boris Polevoy y Vera Panova, que escribieron sobre la tragedía de la guerra y sobre las hazañas y esfuerzos de los soldados soviéticos en su lucha a muerte contra el fascismo; Vera Inber y Olga Bergolts, que sobrevivieron al Sitio de Leningrado y describieron los 900 días heroicos y trágicos; Pável Antokolski, Aleksandr Tvardovski, Mijaíl Isakovski, Andréi Platónov, Borís Pasternak, Mijaíl Shólojov, Anna Ajmátova e Iliá Erenburg emprendieron la defensa de Rusia, contra la inhumanidad de fascismo.

Muchos escritores perecieron en los frentes de la guerra o murieron de hambre y frío. Durante la época, la mayor parte de los escritores emigrados abrazaron temporalmente la causa de Rusia dadas las difíciles circunstancias que atravesaba el país. En este período volvió a la literatura rusa el hombre corriente como personaje literario: héroes modestos y de carácter contradictorio.

Las mejores obras del período son “Vasili Tiorkin”, de Aleksandr Tvardovski; El Don apacible de Mijaíl Shólojov; El hijo del regimiento, de Valentín Katáyev; La Guardia Joven, de Aleksandr Fadéyev; Invasión y El coche de oro, de Leonid Leonov; La estrella de Emmanuil Kazakevich; el poma Meridiano de Pulkovo, de Vera Inber; El relato de un verdadero hombre, de Borís Polevói; el drama “La gente rusa” y los libros de poemas “Contigo y sin ti” y Guerra, de Konstantín Símonov; el poema Hijo, de Pável Antokolski, voy, de Margarita Aliger; la pieza de teatro Dragón de Yevgeni Shvarts; y la novela histórica Rusia joven, de Yuri Guerman.

1953-1968

El período comienza con el fallecimiento de Iósif Stalin y se termina con el fin de la Primavera de Praga. Este período se caracteriza por la renuncia gradual del "realismo socialista" como un método de literatura, el proceso literario diverso y saturado, y el retorno a los valores humanos perpétuos.

La novela Doctor Zhivago de Borís Pasternak se publicó durante este período y los poetas prohibidos de La Edad de Plata Rusa y de los años veinte, incluyendo Yesenin, Zamiatin y Nabokov, recobraron gradualmente a sus lectores.

Nuevas corrientes y grupos

La poesía de los estadios, con representantes como: Yevgeni Yevtushenko, Andréi Voznesenski, Robert Rozhdestvenski y Bella Ajmadulina, buscan la vida y la poesía que llaman de conciencia, delicadeza, firmeza del alma, energía, y la verdad de la vida. Su poesía fue social, dirigida principalmente a los jóvenes de los años sesenta, que anhelaban cambios profundos.

Los «poetas con guitarra» (como Bulat Okudzhava), que cantaban la «romanza ciudades», proclamaban humanitarismo, delicadeza, atención a la vida cotidiana con su comedias y tragedias privadas, y los "bardos con mochilas" (Yuri Kukin, Yevgeni Kliachkin, Aleksandr Gorodnitski, Yuri Vizbor entre otros) instaron a la vida independiente, a llevar a la práctica valores románticos como la fuga de las ciudades confortables a la vida en el seno de la naturaleza, donde un hombre es más libre que en la ciudad y prueba su fuerza y capacidad de permanecer vivo y determina sus recursos interiores.

Esas corrientes también abogaban por valores románticos como la amistad, el socorro mutuo, la responsibilidad personal e individual de cada hombre viviendo para el mal del mundo, abogaban por el carácter ardiente, maximalismo moral, renunciando a todo compromiso moral, tanto en la vida social como en la privada.

Los poetas bajos representados, en primer lugar, por Nikolái Rubtsov con su interés por la vida en la aldea, las raíces morales e históricas de la nación, la tradición, la naturaleza y la filosofía popular.

La neovanguardia o neofuturismo (Vladimir Kazakov, Victor Sosnora, Gennadi Aigi entre otros) y el Lianozovo grupo (neo-OBERIU) (Oleg Grigoriev, Ígor Jolin, Vsévolod Nekrasov) quienes trazaron los caminos hacia el conceptualismo.

La prosa, nuevos rumbos

Algunas novelas épicas notables fueron escritas a finales del realismo socialista – “Los vivos y los muertos” (Zhivye i Miortvye), la trilogía de Konstantín Símonov (durante los años sesenta se publicaron las primeras dos partes), “El destino de un hombre” (Sudbá cheloveka) de Mijaíl Shólojov, “Vida y destino” (Zhizn y sudbá) de Vasili Grossman.

Surgió una nueva tendencia hacia la representación de la Gran Guerra Patria – la supuesta:

  • "prosa lírica del frente" o "prosa de soldados". Los principales representantes de esta tendencia son Yuri Bóndarev, Grigori Baklanov, Víktor Astáfiev. Plantearon la cuestión del

precio de una sola vida humana durante la guerra entre los montones de víctimas y pérdidas, se dirigieron a los valores humanos y estudiaron los entresijos del decaimiento moral de un hombre por las condiciones inhumanas de la guerra.

  • Prosa de la aldea – “Hermanos y hermanas” (Bratia y siostry) de Fiódor Abrámov, las primeros

colecciones de cuentos de Vasili Shukshin y las primeras novelas de Piotr Proskurin.

  • Neosentimentalismo o realismo clásico (su máximo exponente es Yuri Kazakov) que tenía como

fin la representación minuciosa de los movimientos del alma, psicología intensa.

  • Movismo (mauvism) de Valentín Katáyev.
  • Postrealismo – “Un día en la vida de Iván Denísovich”, “El primer círculo”, “El pabellón del

cáncer” de Aleksandr Solzhenitsyn o los primeros libros de Varlam Shalámov.

Aleksándr Solzhenítsyn

Realismo fantástico, cuyos representantes son Andréi Siniavski (Abrám Terts) y Yuli Daniel (Nikolái Arzhák).

Se destacana otros escritore pertenecientes a otras culturas nacionales, pero que también escribían en ruso como son el gran escritor en ruso y en kirguís Chingiz Aitmátov y el bielorruso Vasil Bykau. Sus obras se convirtieron en parte orgánica de la literatura rusa.

La ciencia-ficción rusa alcanza un nuevo nivel en los años sesenta con las novelas casi propgandísticas de Iván Yefrémov y los primeros libros de Arkadi y Borís Strugatski.

En la literatura propagandística, destacan los libros de Valentín Katáyev de los años sesenta y “Fortaleza de Brest” (Bréstskaia krepost) de Sergéi Smirnov.

En cuanto a la literatura infantil y juvenil está representada por las obras de Ágnia Bartó,

Vitali Gúbarev, Nikolái Nósov, Lev Davydychev, Borís Zajoder, Anatoli Rybakóv, Valeri

Medvédev o Yevgeni Veltistov.

En dramaturgia, sus mayores exponentes del período son Aleksandr Vampilov, Yevgeni Shvarts, Víktor Rozov, Alekséi Arbuzov.

La literatura de los años 70

Poesía

Neoacmeísmo, cuyos principales representantes son Arseni Tarkovski, Semión Lipkin, y Bella Ajmadulina, quien continúa la tradición filosófica, compleja y refinada de la Edad de Plata. Estos autores proclamaron vínculos personales universales con todo en el mundo, probaban imágenes de la cultura y su papel en la formación y ‘mantenimiento’ una personalidad humana.

Los poetas con ‘guitarras’– Vladímir Vysotski, Aleksandr Gálich. Estos poetas utilizaron a menudo lo grotesco como medio para criticar la vida contemporánea, aunque a veces su poesía está marcada por un lirismo trágico sin precedentes, así como por el psicologismo y la identificación total con los héroes de sus versos (soldados de la Gran Guerra Patria, artistas, gamberros (Vysotski)). Estos poetas fueron la conciencia del país durante los años setenta. Galich emigró del país y Vysotski falleció prematuramente.

La corriente de los `poetas bajos’ fue continuada, en primer lugar, por Yuri Kuznetsov, quien en su obra exploró la tragedia del medio rural tradicional ruso, su vida y sus valores, y su destrucción gradual. Su poesía está marcada por un lirismo melancólico y por la búsqueda de Dios en la vida cotidiana.

Neovanguardía – neofuturismo (Vladímir Kazakov, Víctor Sosnora, Gennadi Aigi) y Lianózovo grupo (neo-OBERIU) (Oleg Grigóriev, Ígor Jolin, Vsévolod Nekrásov), que abrieron un camino hacia el conceptualismo, continuando su búsqueda creativa.

Primeros versos de poetas de rock ruso (principios de los años 80) – ‘jóvenes enfadados’, que luchaban por su derecho a ser diferentes, tener sus opiniones, su estética y su estilo que eran distintos del punto de vista oficial.

Puede mencionarse asimismo a Ígor Guberman, un distinguido poeta, que también utilizó la sátira en su poesía.

La corriente poética denominada neorromanticismo, practicada por cantautores y poetas como Bulat Okudzhava, Yuri Vízbor, Yevgueni Bachurin, Aleksandr Dolski, Yunna Mórits, etc. Su poesía era una poesía ‘baja’, intelectual, a veces triste y irónica, inteligente, muy lírica. En su mayor parte se manifestó en forma de canciones, que son conocidas y valoradas hasta ahora. Yevgeni Yevtushenko y Andréi Voznesenski continuaron escribiendo, pero su poesía tuvo menor resonancia que en la década de 1960.

En prosa, se destaca la evolución o desintegración gradual del realismo socialista y el retorno al realismo crítico. Surge una nueva corriente en prosa, la llamada ‘epopeya popular’ Anatoli Ivanóv con su “La llamada perpetua”, Piotr Proskurin, Fiódor Abrámov). Estas obras estudiaban las vidas de algunas generaciones de familias rusas, en el fondo familias campesinas y sus destinos en la Rusia ‘encabritada’ por la Revolución y martirizada en la Gran Guerra Patria y en la vida cotidiana moderna. Esos escritores examinaban el nervio moral y los valores espirituales que permitieron a la gente sobrevivir y vencer en la guerra, pero ellos no idealizan la gente. Esos escritores fueron los primeros en ver que la vida saciada lleva sus propios peligros – ‘insuficiencia cardíaca’, búsqueda de provecho, olvido de valores eternos, sordera moral. Afin a la corriente es la ‘prosa de la aldea’ cuyos principales representantes son Vasili Belov, Valentín Rasputin, Víktor Astáfiev, Vasili Shukshin, con sus héroes intensamente buscando ‘algo más’, el sentido de la vida, la justificación de su existencia.

La Prosa de guerra está representada por las obras de Borís Vasíliev, Vitali Zakrutkin, Víktor Astáfiev, Yuri Bóndarev y Viacheslav Kondratiev. Los escritores intentaban descubrir qué hizo que la gente continuase siendo humana en medio de la carnicería sangrienta de la guerra, rindiendo homenaje a las gentes sencillas que no se permitieron convertirse en inhumanas.

Puede mencionarse asimismo el desarrollo subsiguiente del movismo (mauvism) representado por las más avanzadas y más maduras obras de Valentín Katáyev. Mauvism es una mezcla interesante con partes cuasi-documentales, visiones, ensueños con el movimiento libre a través del tiempo en todas las direcciones.

En la prosa de la época como corriente literaria concreta, pueden destacarse escritores notables como Vladímir Voinóvich, Fazil Iskander y Vasili Aksiónov, quienes prefirieron el género satírico para sus estudios del absurdo de los mitos totalitarios, el avanzado Yuri Trifonov y Gavriíl Troepolski quien en su Bim blanco, oreja negra revelaba y estudiaba la sordera moral y la depreciación de valores en la vida cotidiana, Vladímir Tendriakov y Yuri Dombrovski con su crítica al régimen con métodos casi realistas pero usando parábolas, el postrealismo místico de Vladímir Orlov y Anatoli Kim. El tema de "Archipiélago Gulag" está estudiado más profundamentete por Aleksandr Solzhenitsyn y Varlam Shalámov. La prosa histórica del período está representada por las novelas de Valentín Pikul, Dmitri Balashov, Alekséi Yugov quienes estudiaron el progreso histórico de Rusia.

Apareció una nueva corriente literaria en prosa, la supuesta prosa pedagógica. Son novelas y cuentos que examinan la psicología de los adolescentes, cómo se hacen mayores y los problemas de su socialización y de su contacto personal y trato con los adultos.

Esas obras también plantean una cuestión de la responsabilidad de los adultos para el fiasco y la falta de valores espirituales de los adolescents. Esta corriente es representada por las obras de Albert Lijanov, Simon Soloveichik, Borís Vasíliev, and Vladímir Zheleznikov.

Se puede decir que el período estimuló el postmodernismo ruso literario, y los escritores postmodernistas más notables del periodo son Venedikt Yeroféyev, Sasha Sokolov y Andréi Bitov.

Es el tiempo de florecimiento de ciencia ficción social y filosófica, con obras maduras de Arkadi y Borís Strugatski, Olga Lariónova, Kir Bulychóv, Sever Gansovski, y la ciencia ficción espacial de Sergéi Snegov. Esas obras se elevan sobre la lectura de pasatiempo, analizando la naturaleza humana extemporánea, planteando cuestiones filosóficas y examinando diferentes modelos sociales.

La literatura infantil y juvenil, está representeada en esta etapa por las obras de Vladislav Krapivin, Kir Bulychóv y Eduard Uspenski, el autor de Cheburashka. Los mejores dramaturgos de la época fueron Aleksandr Vampilov, Grigori Gorin, Aleksandr Gelman, Edvard Radzinski, Georgi Polonski, Aleksandr Volodin y Mijal Shatrov.

La literatura en ruso del período creada por escritores pertenecientes a otras culturas nacionales está representada por las obras maduras del kirguís Chingiz Aitmátov y de escritores bielorrusos - Vasil Bykau, lo mismo que por la nueva prosa documental de Ales Adamovich y la prosa de guerra confesional y de multitud de voces de Svetlana Aleksiévich.

Sus obras no solo se convirtieron en un tesoro de la literatura en ruso sino que influyeron fuertemente sobre la literatura rusa.

Literatura rusa fuera de sus fronteras

Tras la Revolución de Octubre en 1917 luna parte de los escritores de la Edad de Plata abandonó el país. Estos escritores dieron comienzo a la literatura rusa en el exilio.

Algunos emigrados se establecieron principalmente en Berlin, París y Praga, convirtiendo a esas ciudades en importantes centros de cultura y literatura rusa durante la emigración. Algunas revistas literarias y editoriales publicaron las obras de escritores emigrados rusos y eso estimuló discusiones intelectuales así como la vida cultural.

Escritores y poetas se agruparon alrededor de las revistas dando lugar a grupos literarios.

Actualmente la literatura rusa vuelve a estar unida, lo que implica que aunque la literatura rusa es diversa, gracias a la gran proliferación de diversas corrientes estéticas, voces poéticas y experimentos literarios, puntos de vista y enfoques creativos.

Literatura de la época postsoviética

En la segunda mitad de los ochenta, autores emigrados regresaron a Rusia. Se puede decir que las dos corrientes de la literatura rusa confluyeron, transformándose en una nueva corriente, la literatura se dedicó principalmente a revelar y estudiar los males y patologías de la sociedad rusa, rayando en el naturalismo fisiológico, con un pesimismo extremo, y dividiendo todas las manifestaciones de la vida en sus partes integrantes.

Apareció una corriente neo-naturalista en prosa representada, por ejemplo, por Anatoli Azolski y Sergéi Kaledin, la literatura se hizo más diversa en esta etapa.

En poesía, las corrientes más importantes son:

  • Conceptualismo (Dmitri Prigov, Lev Rubinstein, Timur Kibirov). El principio fundamental

de conceptualismo son los ‘juegos’ con objetos y clichés verbales del socialismo y la al absurdo.

  • Neobarroco, cuyos representantes mejores son Yelena Shvarts, Iván Zhdánov y Alekséi Párshchikov.
  • Mitkí, un nuevo grupo literario, formado por Vladímir Shinkariov, Mijaíl Sapego, Olga y

Aleksandr Florenski, Dmitri Shagin, Borís Grebenshchikov, quienes cultivan un sentimentalismo ingenuo, de simplicidad y tontería deliberadas. La mayor parte de los poetas del rock y cantautores principales de los noventa estuvieron más o menos vinculados con el grupo. Los 'Mitkí' escribieron prosa y poesía, pintaron y cultivaron un estilo de vida especial.

  • Poetas y cantautores de rock ruso: los más conocidos son Aleksandr Bashlachov, Borís Grebenshchikov, Yuri Shevchuk, Víktor Tsoi, Yanka Diágileva.

En los últimos tiempos la comunidad de Internet se desarrolló rápidamente en Rusia, y apareció un fenómeno nuevo, la literatura interactiva (‘Seteratura’).

La prosa post-modernista predomina durante el periodo. La corriente está representadaprincipalmente por las novelas de Tatiana Tolstaya, Valeria Narbikova, Víktor Pelevin, Viacheslav Pietsuj, Víktor Yeroféyev, Dmitri Lípskerov, Pável Krusanov, Vladímir Orlov, Nikolai Dezhnev, Anatóli Korolióv, Anatoli Kim, Vladímir Voinóvich, Vasili Aksiónov y Dmitri Bykov. El puesto de Borís Akunin entre post-modernistas puede ser disputado, pero al mismo tiempo los críticos literarios están de acuerdo con que su prosa es de alta calidad y solamente se enmascara como obra policíaca. Los post-modernistas rusos en su poética reflejan la crisis de ‘fin de siècle’ en literatura. La crisis se manifestó en la pérdida de confianza en muchas cosas: cultura, lengua, utopía; al mismo tiempo los post-modernistas sienten cierta nostalgia por la fe perdida.

La manera realista sufrió cambios radicales, como puede comprobarse en las últimas novelas de Víktor Astáfiev, Anatoli Rybakov (Deti Arbata – Los hijos de Arbat) y Georgi Vladímov.

El post-realismo está representado por las obras de Liudmila Ulitskaya, Dina Rúbina, Olga Slavnikova, Sergéi Dovlátov, Vladimir Makanin, Ludmila Petrushevskaia, Fridrich Gorenshtein, Aleksei Slapovski, Galina Scherbakova, Efraim Sevela, Aleksandr Kabakóv.

Los más dudosos y escandalosos escritores serios del tiempo son Yuz Aleshkovski, Yuri Mamleiev, Vladimir Sorokin, cuyas obras abundan en líquidos del cuerpo de todo género, atrocidades y un lenguaje obsceno.

La novela histórica está desarrollada principalmente por Dmitri Balashov y Borís Vasíliev, quienes dirigen su mirada a las épocas primeras de la historia rusa, examinando vuelos y caídas del país.

La ciencia ficción filosófica y social florece también, representada por las obras de Arkadi y Borís Strugatski, Aleksandr Gromov, Oleg Divov, Henry Lion Oldie, Yelena Jaietskaia, Viacheslav Rybakov, Vladimir Mijailov, Yevgeni Lukin, Sviatoslav Loginov, Eduard Gevorkian, Borís Shtern, Sergei Siniakin, Jolm van Zaichik, Vladimir Jlumov, Dmitri Bykov, ndrei Stoliaróv, Aleksandr Yetoev, Leonid Kaganov. Es literatura de alta calidad, que no debe ser discriminada por culpa de género, por que es a menudo difícil decir donde juegos post-modernistas o post-realistas se terminan y donde literatura ‘de amplio consumo’ comienza. Un escritor de ciencia-ficción muy popular es Sergéi Lukiánenko. Se puede mencionar asimismo las novelas-parábolas maravillosas de escritores ucranianos como: Marina y Sergei Dyachenko, quienes escriben en ruso las más de las veces. El género de la literatura fantástica (fantasy) apareció en Rusia también, en el sub-género llamado ‘literatura fantástica eslava’ Maria Semionova es la autora principal.

En cuanto a la literatura infantil y juvenil, esa literatura es representada, ante todo, por los libros de “Consejos perniciosos” muy populares de Grigori Oster.

La dramaturgía del tiempo es representado por el teatro post-modernista de Venedikt Yerofeiev, Nina Sadur, neonaturalismo de Nikolai Koliada evolucionando en la dirección de neosentimentalismo, piezas de teatro post-realistas de Ludmila Petrushevskaia.

Véase también

Fuentes