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Tenerife

Tenerife
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Santa Cruz de Tenerife de España
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Bandera de Tenerife
Bandera

Escudo de Tenerife
Escudo

TENERIFE.jpg
EntidadSanta Cruz de Tenerife
 • PaísBandera de España España
Superficie 
 • Total2034,38 km²
Población 
 • Total899 833 hab.
 • Densidad442,31 hab/km²
Sitio web oficial

Tenerife. Es una isla del Océano Atlántico, perteneciente a la Comunidad Autónoma de Canarias (España). Junto a La Palma (Islas Canarias), La Gomera y El Hierro conforma la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Con una superficie de 2.034,38 km² y una población de 899.833 habitantes, es la isla más extensa del Archipiélago Canario y la más poblada de España.

Capital de la isla

La ciudad de Santa Cruz de Tenerife es la capital de la isla y de la provincia homónima, así como su municipio más poblado con 222.417 habitantes. Conjuntamente con Las Palmas de Gran Canaria es, además, capital de la Comunidad Autónoma de Canarias. Entre 1833 y 1927 Santa Cruz de Tenerife fue oficialmente la única capital del Archipiélago Canario, hasta que en 1927 un decreto ordenó que la capitalidad de Canarias fuera compartida, que es como permanece en la actualidad.

El segundo municipio por número de habitantes de la isla y tercero de Canarias con 150.661 habitantes es San Cristóbal de La Laguna, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad (la única ciudad canaria que posee tal distinción). El área metropolitana de Santa Cruz de Tenerife tiene una población de más de 400.000 habitantes.

La isla posee otro lugar catalogado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad y también, de acuerdo con algunas fuentes el segundo Parque Nacional más visitado del mundo: el Parque Nacional del Teide, donde se encuentra la máxima elevación de España y tercer volcán más grande del mundo desde su base, el Teide. La isla es conocida internacionalmente por el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife considerado el segundo más importante del mundo y declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Además la isla posee una variada arquitectura, destacando entre ella la colonial y la contemporánea uno de cuyos exponentes es el moderno edificio del Auditorio de Tenerife, situado en Santa Cruz de Tenerife.

Toponimia

Son diversos los nombres que las distintas culturas han atribuido a Tenerife a lo largo de la historia. Así por ejemplo, para los Guanches, la isla recibía el nombre de Achined, Achinet o Chenet, aunque en función de la bibliografía que se consulte, la nómina puede adquirir diferentes variaciones ortográficas. Los romanos se referían a ella como Nivaria (del latín nix, nivis, nieve), en clara referencia a las nieves posadas sobre el volcán conocido como el Teide.

En esa misma dirección apuntan algunos mapas de los siglos XIV y XV, que de manos de Bontier y Le Terrier se refieren a la isla como Isla del Infierno a razón de los procesos eruptivos de los que el volcán era protagonista. Finalmente, el propio Teide es el responsable del nombre actual de la isla, ya que fue dado por los Benahoaritas (aborígenes de La Palma) según las palabras Tene (montaña) e ife (blanca). Posteriormente, la castellanización del nombre provocó que se añadiera una "r" para unir ambas palabras obteniendo como resultado Tenerife.

Descripción física

Tenerife es una isla en gran parte muy abrupta, de relieve formado por sucesivas erupciones volcánicas a lo largo de la historia, la más reciente de las cuales fue la del Chinyero en 1909.

Situación y extensión

Teide.jpg
La isla está situada entre los paralelos 28º y 29º N y los meridianos 16º y 17º O, ligeramente al norte del Trópico de Cáncer, ocupando una posición central entre Gran Canaria, La Gomera y La Palma. Se encuentra a algo más de 300 km del continente africano, y a unos 1.000 km de la Península Ibérica.

De forma triangular, Tenerife es la mayor isla del archipiélago canario, con una superficie de 2.034,38 kilómetros cuadrados y la que más longitud de costas tiene con 342 km. Además, es la isla más alta de España: en su centro se alza el Pico del Teide, que con sus 3.718 msnm representa a su vez el punto más elevado de toda España.

Tiene hasta 200 pequeños islotes o roques a su alrededor, entre los que destacan los de Anaga, Garachico, Fasnia que suman un total de 213.835 m2 más.

Origen y formación

Tenerife es una isla de origen volcánico, cuya formación comenzó a gestarse en el fondo oceánico hace unos 20-50 millones de años. Según una de las teorías más aceptadas actualmente por la comunidad científica (Teoría de los bloques levantados), el ascenso de magma procedente del manto terrestre se produce en periodos de actividad tectónica a partir de fallas o fracturas que existen en el fondo oceánico.

Estas siguen los ejes estructurales de la isla, y se conformaron durante la orogenia Alpina de la Era Terciaria por el movimiento de la placa Africana. Estas erupciones de tipo fisural submarino originan las denominadas lavas almohadilladas, que se producen por el rápido enfriamiento que experimenta el magma al establecer contacto con el agua, obteniendo así una forma muy característica.

Estos materiales se fueron acumulando y construyendo el edificio insular bajo el mar. A medida que este se aproximaba a la superficie, los gases, debido a la disminución de la presión circundante, se iban liberando del magma y los episodios vulcanológicos pasaban de ser tranquilos a tener un carácter marcadamente explosivo, formando materiales fragmentarios.

Tras largo tiempo de acumulación de materiales, el nacimiento de la isla se produjo a finales del Mioceno (Era Terciaria). Hace siete millones de años emergieron las zonas de Teno, Anaga y Macizo de Adeje, en la que se denomina Serie Basáltica Antigua o Serie I. Se constituyeron de este modo tres islas cronológica y estratigráficamente distintas en los extremos oeste, este y sur de la actual Tenerife.

Hace aproximadamente 3 millones de años comienza un segundo ciclo volcánico (Formaciones Postmiocenas o Series Recientes II, III y IV), mucho más intenso, que incorpora elementos en la zona central de la isla, la cual también emerge y unifica en uno sólo a los tres edificios anteriormente descritos. La estructura conformada en ese momento recibe el nombre de Edificio pre-Cañadas, sobre cuyos restos se erigiría más tarde el Edificio Cañadas I. Este ultimó experimentó diversos colapsos y emitió una gran variedad de materiales explosivos que dieron lugar a las llamadas Bandas del sur (sur-sureste actual).

Posteriormente, sobre las ruinas de este complejo surgiría el Edificio Cañadas II, ya por encima de los 2.500 metros, también con intensos procesos explosivos. Hace alrededor de 1 m a. se inició la construcción de la Cordillera Dorsal, con un vulcanismo de tipo fisural, a partir de los restos de los edificios ya parcialmente desmantelados de la Serie I. La Cordillera Dorsal es la de mayor desarrollo altitudinal y longitudinal del Archipiélago Canario, con 1.600 metros de altura y 25 km de longitud. En este mismo espacio cronológico (hace 800.000 años) tienen lugar dos deslizamientos gravitacionales que motivaron la aparición de los valles de La Orotava y Güímar.

Finalmente, ya en tiempos más próximos (200.000 años), comienzan las erupciones que levantarían el Edificio Pico Viejo-Teide en el centro de la isla, sobre la Caldera de Las Cañadas.

Flora y fauna

La isla de Tenerife disfruta de una notable diversidad ecológica pese a su reducida superficie, lo que es consecuencia de unas condiciones ambientales especiales, ya que la accidentada orografía reinante modifica localmente las condiciones climáticas generales, originando una gran variedad de microclimas. Esta vasta existencia de microclimas y, por lo tanto, de hábitat naturales, se hace manifiesta en la vegetación insular, constituida por una flora rica y variada (1400 especies de plantas superiores), entre las que destacan numerosos endemismos canarios (200) y exclusivamente tinerfeños (140).

Al concentrar este patrimonio vegetal de unas 140 especies exclusivas, la isla de Tenerife muestra la mayor relación de endemismos florísticos de la denominada Macaronesia. Además, la diferente composición química de los diversos materiales volcánicos que han construido el edificio insular, siempre bajo la acción combinada de los factores climáticos, da lugar a una gran diversidad de suelos. La conjunción de estos agentes determina la presencia de múltiples hábitats que albergan numerosas comunidades de plantas y animales que constituyen los singulares ecosistemas de Tenerife.

El estudio de la flora y la fauna tinerfeña puede realizarse de un modo más ordenado si es clasificada según los diferentes pisos ecológicos en los que se divide el terreno de la isla. Dicha división atiende especialmente a la orientación norte o sur de las vertientes de la isla y, por supuesto, a la altitud:

  • Cardonal - Tabaibal: 0 – 700 m: este estrato se caracteriza por una fuerte insolación y escasez de precipitaciones. En él destacan como especies vegetales las Tabaibas, los Cardones y Cardoncillos, Bejeques,...En cuanto a la fauna, son pobres las especies animales vertebradas en este ecosistema; si acaso, algunas Aves o Reptiles. En cambio, los insectos se encuentran muy bien representados.
  • Fayal-Brezal: 1.000 – 1.500 m: se trata también de un bosque, pero en este caso más seco y pobre en especies. Destacan florísticamente las Fayas, Brezos, Acebitos,...También abundan diferentes especies de setas que pueden ser tanto comestibles como muy venenosas.
  • Pinar: 800 - 2.000 m: bosque de pinos en formación abierta que se caracteriza por un aumento de la insolación y por una menor uniformidad en las temperaturas diurnas-nocturnas y estacionales. Sobresale por encima de cualquier otra especie el Pino canario. La fauna es poco diversa, pero existen dos aves endémicas de singular belleza como el Pinzón azul y el Pico picapinos.
  • Alta montaña: por encima de 2.000 m: posee un clima seco, una insolación muy alta y temperaturas extremas. A pesar de estas exigentes condiciones, crecen endemismos vegetales de gran importancia científica y belleza como tajinastes, retamas, codesos, violeta del Teide y especies animales principalmente invertebradas como escarabajos, chinches, y mariposas.

Aún faltaría hablar de la extensa fauna marina de entre la que destacan meros, abades, salemas, samas, pargos, etc. Gran interés tienen también la Tortuga boba y las colonias permanentes de ballenas y Delfines que habitan el litoral sur de la isla. Tenerife posee un inventario faunístico que asciende a 56 especies de aves, 13 de Mamíferos terrestres, 5 de reptiles, varios miles de Invertebrados, 2 de Anfibios y 400 de peces además de algunas especies de tortugas marinas y Cetáceos.

Antes de la llegada de los aborígenes, Canarias, y en especial Tenerife, estaba habitada por animales endémicos prehistóricos, la mayoría extintos. Entre estas especies se encontraban los Lagartos gigantes (Lacerta Goliat y Lacerta maxima) o la rata gigante (Canariomys bravoi).

Clima

A Tenerife se la conoce internacionalmente como la "Isla de la Eterna Primavera". La atribución de esta denominación climática se produce en gran medida gracias a los Vientos alisios, cuya humedad, principalmente, se condensa en las zonas de medianías del norte y nordeste insular, constituyendo amplios mares de nubes que se disponen preferentemente entre los 600 y 1.800 metros de altura. Otro factor que influye en la suavidad del clima de las Islas con respecto al que por latitud correspondería (Desierto del Sahara), es la corriente marina fría de Canarias, que enfría la temperatura de las aguas que bañan las costas y playas isleñas con respecto a la ambiental.

A grandes rasgos, el clima de Tenerife es moderado, templado y muy suave en cualquier estación del año. No hay períodos de frío pero tampoco los hay de calor asfixiante. Las temperaturas medias son de 18°C en invierno y 25 °C en verano, aunque estos sean valores relativos y generales. Evidentemente se producen importantes contrastes, como el que se produce durante los meses de invierno, en los cuales es posible disfrutar del sol en zonas de costa y, sin embargo, 3.000 metros por encima poder contemplar la blanca estampa nevada del Teide, lugar en el que nieva todos los años.

El norte y el sur de Tenerife poseen igualmente diferentes características climáticas. En Barlovento se registra un 73% de las precipitaciones totales además, la humedad relativa del aire es superior y la insolación inferior. Los máximos pluviométricos se registran en barlovento a una altitud media entre 1.000-1.200 m, casi exclusivamente en los montes de La Orotava. Pero quizás sea más significativo que todo el norte de la isla carezca de un espacio en el que la pluviosidad media sea inferior a los 250 mm anuales. En cambio, en la vertiente sur de la isla los valores pluviales son significativamente menores. Los únicos reductos sureños que se salvan de esta situación son Masca y Güímar, probablemente debido a sus características físicas que posibilitan una mayor presencia del alisio.

Agua

El suelo volcánico de Tenerife, generalmente de carácter poroso y permeable es motivo para que una considerable fracción del agua procedente de la lluvia, unida a aquella producto de condensaciones en zonas boscosas y a la proveniente del deshielo de las cumbres más elevadas de la isla, se infiltre en el subsuelo. La construcción de embalses y presas como principales métodos de obtención de agua está desaconsejada debido a las mencionadas condiciones geológicas, que no permiten el almacenamiento del preciado líquido en superficie, así como a la irregularidad de las precipitaciones.

De este modo, la mayor parte del agua (90%) procede de pozos y principalmente de galerías, importantes sistemas que sirven para extraer el recurso hídrico del acuífero. Tenerife dispone en la actualidad de más de un millar de galerías perforadas.

Suelos

La compleja formación y evolución geológica de Tenerife, en conjunción con las distintas características orográficas y bioclimáticas ofrecen como resultado una amplia gama de suelos atendiendo principalmente a su mayor o menor grado de evolución. En este sentido, se comportan como menos desarrollados, los suelos de las zonas expuestas al sur; sin embargo, las zonas al norte, afectadas por los vientos alisios, que aportan una gran humedad, muestran mayores niveles de evolución. Al ahondar en este capítulo resulta importante establecer una clasificación de los mismos en función de su capacidad de uso agrícola o no, así como sus limitaciones y los riesgos que implica.

  • Suelos de capacidad de uso elevada: estos terrenos resultan aptos casi para cualquier actividad, entre ellas la explotación agrícola moderadamente intensiva. Se trata especialmente de tierras transportadas desde otras partes de la Isla. Son generalmente zonas llanas, pero constituidas por elementos demasiado recientes, en los que la erosión aún no ha podido generar suelo sobre la roca.
  • Suelos de capacidad de uso mediana: son terrenos capaces de resistir usos poco intensivos ya que presentan un riesgo elevado de erosión. Se disponen sobre materiales volcánicos más recientes.
  • Suelos con baja capacidad de uso: estos terrenos se caracterizan por situarse en zonas de elevada pendiente. No son, de este modo, los más convenientes para cultivarse. Asimismo, entrañan notables riesgos, los posibles usos que conlleven movimientos de tierra.
  • Suelos con muy baja capacidad de uso: al emplazarse sobre coladas recientes, estos terrenos no son aconsejables casi para ninguna actividad.

Historia

La población prehispánica: los guanches

Los guanches debieron llegar a Tenerife en un período comprendido desde antes del siglo V a.C. hasta el comienzo de la Era Cristiana. Durante casi dos mil años, poblaron la isla y trataron de adaptarse a sus particularidades medioambientales hasta que en 1496 fueron sometidos por las tropas españolas.

Respecto al nivel tecnológico, los guanches pueden ser encuadrados entre los pueblos de la Edad de piedra, si bien esta terminología es rechazada debido a la ambigüedad que presenta. La cultura guanche se caracteriza por un desarrollo cultural avanzado, que posiblemente está en relación con los rasgos culturales bereberes importados desde el norte de África y un desarrollo tecnológico pobre, determinado por la escasez de materias primas, sobre todo de minerales que permitan la extracción de metales.

Su actividad principal era el pastoreo, pero también se dedicaban a la agricultura, la recolección, la pesca, marisqueo de orilla o la artesanía. En cuanto a las creencias, la religión guanche era Politeísta aunque el culto astral estaba generalizado. Junto a él había una religiosidad animista que sacralizaba ciertos lugares, fundamentalmente roques y montañas. Entre los principales dioses guanches se podrían destacar; Achamán (dios del cielo y supremo creador), Chaxiraxi (diosa madre identificada más tarde con la Virgen de Candelaria), Magec (dios del sol) y Guayota (el demonio) entre otros muchos dioses y espíritus ancestrales. Especialmente singular era el culto a los muertos, practicándose la momificación de cadáveres.

La sociedad guanche estaba dividida en estratos definidos por la riqueza, en cabezas de ganado especialmente, diferenciándose por un lado la nobleza y por otro el pueblo. La isla se dividía en territorios cuyo rey era el Mencey (nombre dado al monarca de los guanches de Tenerife, que regía un menceyato o territorio). Unos cien años antes de la conquista, existía un mencey llamado Tinerfe el Grande, hijo del Mencey Sunta. Tinerfe tenía su corte en Adeje desde donde gobernaba toda la isla. A su muerte, sus nueve hijos se rebelaron y se repartieron la isla en nueve menceyatos y dos achimenceyatos independientes (llamados capitanías por los conquistadores).

A pesar del tiempo transcurrido desde la conquista del archipiélago aún hoy se mantienen muchos topónimos que nos recuerdan la lengua de los guanches. Son muchos los lugares que, aunque con importantes variaciones, conservan su denominación prehispánica.

Lugares de interés arqueológico

La isla cuenta además con varias zonas arqueológicas de esta época anterior a la conquista. Por lo general, este patrimonio lo representan cuevas rupestres que si bien están repartidas por toda la geografía insular, la mayoría se encuentran en la vertiente meridional. Entre ellas se podría citar la Zona Arqueológica Los Cambados y la Zona Arqueológica de El Barranco del Rey ambas en el municipio de Arona.

También podríamos destacar la Cueva de Achbinico (primer santuario cristiano de Canarias, de época guanche-castellana) y lugar este donde han aparecido diversos utensilios arqueológicos de época guanche muy anteriores a la conquista. Otro lugar de gran interés arqueológico es el Macizo de Anaga, esta zona de la isla es uno de los lugares más ricos en hallazgos arqueológicos de Canarias. Se han hallado gran cantidad de momias guanches en este lugar así como cuevas con algunos restos de animales momificados, y piedras con inscripciones como la llamada "Piedra de Anaga".

Al otro lado de la isla en el municipio de El Tanque se encontró otra piedra con inscripciones la "Piedra Zanata" que parece haber estado relacionada con el mundo mágico-religioso de los guanches. Además en la isla se encuentran las controvertidas Pirámides de Güímar, de las cuales hay muchas hipótesis sobre su construcción, aunque aún no se ha dado una definición oficial sobre su origen.

Conquista

En diciembre de 1493, Alonso Fernández de Lugo obtuvo de los Reyes Católicos la confirmación de sus derechos de conquista sobre la isla de Tenerife. En abril de 1494, y procedente de Gran Canaria, desembarcó el conquistador en la costa de la actual Santa Cruz de Tenerife con una tropa de peninsulares y canarios formada por unos dos mil hombres de a pie y 200 a caballo. Tras levantar un fortín se dispuso a adentrarse hacia el interior de la isla.

Los menceyes de la isla de Tenerife tomaron distintas posturas en el momento de la conquista. Se constituyeron así el bando de paz y el bando de guerra, integrado el primero por los menceyatos de Anaga, Güímar, Abona y Adeje, y el segundo por Tegueste, Tacoronte, Taoro, Icoden y Daute. El bando opositor se enfrentó tenazmente a los castellanos de modo que la conquista tinerfeña se prolongó durante dos años.

Las tropas castellanas sufrieron una derrota a manos de los guanches en la Primera Batalla de Acentejo en 1494. Sin embargo, los guanches, superados por la tecnología y por las nuevas enfermedades a las cuales no eran inmunes, cayeron frente a las tropas de la Corona de Castilla en la Batalla de Aguere y en la Segunda Batalla de Acentejo culminando la conquista en septiembre de 1496.

Como en el resto de las Islas, muchos de los aborígenes fueron esclavizados, especialmente los pertenecientes al bando de guerra, mientras que buena parte de la población indígena sucumbió a enfermedades importadas como la gripe y, probablemente, la Viruela, enfermedades infecciosas para las que aquella Sociedad neolítica, debido a su aislamiento, no había desarrollado su sistema inmune. Tras la conquista, y especialmente durante el siglo posterior a ella, se fue produciendo una repoblación y colonización paulatina de la isla con la llegada de inmigrantes provenientes de diversos territorios pertenecientes al incipiente Imperio Español (Portugal, Flandes, Italia, Alemania).

Los bosques de Tenerife se vieron gradualmente afectados por el crecimiento poblacional y por la consecuente necesidad obtener terrenos despejados que permitieran la explotación agrícola para consumo propio y para la exportación. Así fue el caso de la introducción del cultivo de la Caña de azúcar a principios del siglo XVI mientras que, en siglos sucesivos, la economía de la isla se centró en el aprovechamiento de otros cultivos tales como la Vid y la Cochinilla para fabricar tintes, así como el Plátano.

Emigración a América

Tenerife, del mismo modo que otras islas, ha guardado una estrecha relación con América. Desde los inicios del proceso de colonización del nuevo mundo, fueron varias las expediciones que antes de surcar el Atlántico hicieron escala en la isla y sumaron a los pasajes numerosos tinerfeños que formaron parte integrante de las expediciones de conquista o que simplemente partieron en busca de mejores garantías de futuro rumbo al continente americano. A su vez, independientemente del tránsito humano fue importante el intercambio de especies animales y vegetales que se estableció entre las dos tierras.

Tras un siglo y medio de relativo crecimiento alrededor del año 1670 el complicado comercio exterior del sector vitivinícola propicia la emigración de muchas familias especialmente hacia Venezuela y Cuba. Además por esas fechas surge el interés por parte de la Corona de poblar aquellas zonas vacías de América a fin de evitar su ocupación por otras potencias como había ocurrido en el caso de los ingleses con Jamaica o los franceses con las Guayanas o el oeste de La Española, de manera que también importantes remesas de canarios y entre ellos tinerfeños parten hacia el nuevo destino colombino. La creciente agricultura cacaotera en Venezuela y tabaquera en Cuba, de finales del siglo XVII y principios del XVIII, contribuyó a la despoblación casi íntegra de localidades como Buenavista del Norte, Vilaflor o El Sauzal.

Testigo de la historia emigrante de la isla es la fundación en las afueras de Santo Domingo del poblado de San Carlos de Tenerife en 1684. Entre 1720 y 1730 fueron trasladadas por la Corona 176 familias canarias, entre ellas numerosas tinerfeñas a la isla caribeña de Puerto Rico. En 1726, en torno a 25 familias isleñas emigraron a América para terminar fundando la ciudad de Montevideo. Cuatro años más tarde, en 1730, partió otro grupo que, al año siguiente, fundaría la ciudad de San Antonio de Texas, (Estados Unidos). Luego, entre 1777 y 1783, el puerto de Santa Cruz de Tenerife despide a los fundadores de San Bernardo, en el estado de Luisiana, y también a algunas remesas con rumbo a Florida.

Desafortunadamente, debido a los problemas económicos derivados de la escasez de materias primas y de la lejanía con respecto a Europa, la emigración al continente americano, eminentemente a Cuba y Venezuela, continuó en los siglos XIX y principios del XX. Desde hace décadas, con las nuevas políticas de protección de la economía canaria y con el auge de la industria turística la dinámica migratoria se ha invertido, y hoy es Tenerife la que atiende el retorno de estos isleños, sus descendientes y otros inmigrantes perdurando así el influjo que germinó cinco siglos atrás.

Historia reciente

Otros visitantes menos hostiles llegarían a la isla en siglos sucesivos. En 1799 el naturalista Alexander Von Humboldt ascendió el pico del Teide y comentó la belleza de la isla. Numerosos turistas comenzaron a visitar Tenerife a partir de la década de 1890, especialmente las ciudades norteñas de Puerto de la Cruz y Santa Cruz de Tenerife.

En marzo de 1936, el general Francisco Franco fue destinado a Tenerife por el gobierno republicano, temeroso de su influencia militar y política, con el fin de alejarlo de los centros de poder.

La colisión entre dos aviones ocurrida el 27 de marzo de 1977 en el aeropuerto de Tenerife Norte, al norte de la isla, sigue siendo el accidente con mayor número de muertos de la historia de la aviación. Los aviones implicados en la tragedia tenían como destino Gran Canaria, pero habían sido desviados a Tenerife debido a la explosión de una bomba (supuestamente colocada por el grupo terrorista separatista MPAIAC) en el aeropuerto grancanario.

Gentilicio

El gentilicio formal es "tinerfeño/a", aunque también de manera coloquial se utiliza la denominación "Chicharrero/a". Sin embargo, este último se reserva en la propia isla para los habitantes de la capital, Santa Cruz.

El gentilicio "chicharrero" procede de un término despectivo empleado por los habitantes de la cercana ciudad de La Laguna, entonces capital de la isla, para los habitantes del entonces pobre y pequeño puerto de pescadores. Justamente por dicha pobreza, los habitantes de Santa Cruz debían conformarse con comer Chicharros, un pescado pequeño y barato de relativa baja calidad; de donde procede el término. Con el tiempo y el crecimiento de Santa Cruz, hasta conseguir el traslado de la capitalidad desde La Laguna, bajo el reinado de Fernando VII (siglo XIX), sus ciudadanos tomaron el insulto a honra y asumieron como propio el gentilicio.

Símbolos de la isla

La bandera de Tenerife fue adoptada originariamente en 1845 a modo de distintivo o bandera de matrícula de la que en aquel entonces se denominaba provincia marítima de Canarias con base en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. En la actualidad, esta enseña representa a toda la isla de Tenerife. Fue aprobada a instancia del Cabildo Insular por Orden del Gobierno de Canarias el 9 de mayo de 1989 y publicada el 22 de mayo de 1989 en el Boletín Oficial de Canarias.

El Escudo heráldico de Tenerife fue otorgado mediante diploma real el 23 de marzo de 1510, concedido por el Rey Don Fernando V "El Católico", fue expedido en Madrid a nombre de su hija Doña Juana I, Reina de Castilla. El escudo se describe en campo de oro, con un San Miguel (pues la isla fue conquistada el día de San Miguel) armado superando a una montaña de su color natural de la que brotan llamas, y que representa al pico del Teide.

Bajo esta montaña la isla de sinople sobre ondas azul y plata. A la derecha se observa un castillo de gules, y a la izquierda un león rampante de gules. El escudo que usa el Cabildo Insular se diferencia del que usa el Ayuntamiento de La Laguna en el lema que aparece en la bordura y en el añadido de unas ramas de Palma. Según una ley del Gobierno de Canarias los símbolos naturales de la isla son el Pinzón azul y el Drago.

Órgano de gobierno

El órgano de gobierno de la isla de Tenerife es el Cabildo Insular de Tenerife con sede en la Plaza de España de la capital tinerfeña. La organización política de Canarias se caracteriza porque no posee órgano político provincial sino que cada isla posee un cabildo insular propio. En Tenerife, su presidente en la actualidad es Ricardo Melchior Navarro (Coalición Canaria). Desde que se constituyó en marzo de 1913 dispone de una amplia serie de competencias propias, hoy recogidas en el Estatuto de Autonomía de Canarias y reguladas por la Ley 14/1990, de 26 de julio, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas de Canarias. El Cabildo se compone de los siguientes órganos:

  • Presidencia
  • Pleno
  • Consejo de Gobierno
  • Comisiones Informativas
  • Junta de Portavoces

División territorial

La isla de Tenerife está dividida en 31 municipios. De todos ellos, sólo tres no tienen costa: Tegueste, El Tanque y Vilaflor. La Orotava es el municipio de mayor altitud de España al albergar el pico del Teide, mientras que Vilaflor o Chasna tiene la capital municipal más alta de toda Canarias al estar a 1.400 metros de altitud.

El municipio más extenso con 207,31 km² es el de La Orotava, que abarca gran parte del Parque nacional del Teide. El municipio más pequeño de la isla y del archipiélago es Puerto de la Cruz, con una superficie inferior a los 9 km².

Demografía

La isla de Tenerife, es la isla más poblada del Archipiélago Canario y de toda España, albergaba a fecha de 1 de enero de 2009 y según fuentes del INE un total de 899.833 habitantes censados, las otras grandes islas españolas que siguen a Tenerife en población son Mallorca con 862.397 habitantes y Gran Canaria con 838.397 habitantes.

Alrededor de un 25% de la población total de la isla de Tenerife (224.958 habitantes) lo están en su municipio capital, Santa Cruz de Tenerife, y cerca del 50% (449.916 personas) en su área metropolitana. Tenerife es además la isla más urbanizada y cosmopolita de Canarias. A diferencia de otras islas de Canarias, Tenerife tiene la población muy repartida por diferentes ciudades y municipios. Se espera que en 2016 la población de Tenerife llegue ya al millón de habitantes.

Economía

El presupuesto del Cabildo de Tenerife para 2008 ascendió a 906 millones de Euros. A pesar de que la economía tinerfeña está altamente especializada en el sector servicios, que integra un 78,08% de su capacidad de producción total, la importancia del resto de sectores es clave para un desarrollo armónico de su tejido productivo. En este sentido, el sector primario, que solamente representa el 1,98% del producto total, aglutina actividades de especial sensibilidad y para el desarrollo sostenible del territorio insular.

El sector energético que contribuye con un 2,85% ejerce un papel primordial en la implantación de energías renovables. El sector industrial que participa en un 5,80% se configura como una actividad de interés creciente para la isla, a la vista de las nuevas posibilidades que generan los avances tecnológicos. Finalmente, el sector de la construcción con un 11,29% del producto total tiene un carácter estratégico prioritario, por cuanto es un sector con relativa estabilidad que permite múltiples posibilidades de desarrollo. La isla es sede de la Caja General de Ahorros de Canarias (CajaCanarias), que con más de 1.600 empleados directos y una red de más de dos centenares de oficinas en todas las islas es la primera entidad financiera del Archipiélago Canario.

Turismo

Como se indicaba en el párrafo anterior, la economía de Tenerife, al igual que la de otras islas de Canarias, se basa fundamentalmente en el turismo (60% del PIB). Ya en el siglo XIX y gran parte del XX destacaba la afluencia de turismo extranjero -sobre todo del inglés- debido a los intereses agrarios que poseía en esta isla. Tenerife atrae gran cantidad de turismo nacional e internacional, los turistas llegan a la isla en busca de sus playas, su variada oferta cultural y su animada vida nocturna. Más tarde con las guerras mundiales este sector se resiente, pero entrada la segunda mitad del pasado siglo comienza a evolucionar de un modo muy notable.

En un principio destaca el Puerto de la Cruz por su bondadoso clima y por todos los atractivos que el Valle norteño de La Orotava concentraba, pero persiguiendo captar el turismo de sol y playa, alrededor de 1980 surge el boom turístico del sur de Tenerife, donde destacan ciudades como Arona o Adeje, en torno a núcleos turísticos como Los Cristianos, Playa de Las Américas y Costa Adeje, que hoy albergan más del 65% de las plazas hoteleras de toda la isla. Tenerife recibe cada año más de 5 millones de turistas, siendo de este modo, de entre todo el archipiélago canario, la isla preferida a este respecto. Gran importancia turística tiene también el Parque Nacional del Teide pues es de hecho el segundo parque nacional más visitado del mundo.

Agricultura y pesca

A pesar de la intensa participación del turismo en el PIB tinerfeño, y en consecuencia el sector servicios, el sector primario, la industria y el comercio son responsables del 40% restante. En concreto el sector primario ha perdido su tradicional importancia en la renta insular en beneficio de la industria y los servicios.

La contribución del sector agrario en el PIB no llega al 10%, si bien su aportación a la isla es vital por cuanto genera beneficios difícilmente mensurables, que se relacionan con el sostenimiento de la estampa rural y el mantenimiento de valores culturales del tinerfeño. El sector agrario se desarrolla en la vertiente septentrional, lugar en el que los cultivos se distribuyen con base en la altitud: en la zona costera se cultivan principalmente tomates y plátanos, productos ambos de elevada rentabilidad dado que se exportan a la Península y al resto de Europa; en la zona intermedia proliferan los cultivos de secano, sobre todo papa, tabaco y maíz; en la zona meridional tiene relevancia el cultivo de la cebolla.

Particularmente, el cultivo del plátano figura en primer lugar en cuanto a producción se refiere, siendo Tenerife la isla que más plátanos manufactura en Canarias. La producción anual de la isla se ha consolidado en torno a unas 150.000 toneladas en estos últimos años. Detrás del plátano destacan los cultivos de tomate, vide, papa y flores. La pesca supone también gran parte de la economía tinerfeña (Canarias es la segunda región pesquera de España).

Comercio e industria

El comercio posee un destacado peso en la economía tinerfeña, pues representa casi el 20% del PIB, cuyo mayor baluarte lo supone el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. Ya finalmente, y a pesar de los diversos polígonos industriales que existen en el territorio insular, la actividad industrial de mayor importancia es la Refinería de petróleos de Santa Cruz de Tenerife, la cual suministra productos petrolíferos no sólo al archipiélago canario sino también al mercado peninsular, africano y americano.

La refinería de Santa Cruz de Tenerife es la industria más grande de Canarias. Históricamente, esta refinería ha garantizado el suministro energético del Archipiélago, ha contribuido de manera importante a la actividad de los puertos canarios, como punto idóneo de repostaje para el tráfico marítimo del Atlántico.

Educación

El nacimiento de la Educación se debe en la isla a las órdenes religiosas. En el año 1530, Tenerife accede a la cultura de la mano de la cátedra de filosofía que, poseen los dominicos en el Convento de La Concepción de La Laguna. A pesar de ello, hasta bien avanzado el siglo XVIII no comienzan a funcionar las pocas escuelas que por aquel entonces existían.

En este sentido, hay que recalcar el trabajo desempeñado por la Real Sociedad Económica de Amigos del País, que creó diversas escuelas en San Cristóbal de La Laguna. Fue en 1846 cuando se instaura el primer instituto de enseñanza secundaria con el fin de suplir el cierre de la Universidad de San Fernando. Anexa a este edificio se fundó en 1850 la primera Escuela Normal Elemental del archipiélago que pasaría a denominarse Escuela Normal Superior de Magisterio en 1866. Así se mantiene esta situación ya que a pesar de que el dictador Miguel Primo de Rivera crease algunos centros, el punto de inflexión lo supone la política educativa que desarrolló la Segunda República, de modo que en apenas cuatro años (1929-1933) casi se dobla el número de escuelas existentes.

Posteriormente, el inicio de la Guerra Civil y la ulterior dictadura de Francisco Franco constituyeron un considerable retroceso. La educación en manos de órdenes religiosas tuvo cierta importancia en el devenir de los tinerfeños hasta que en 1970 la Ley General de Educación resta peso a estas instituciones religiosas en favor de los centros públicos. Estos últimos, y ya en menor grado los primeros, comienzan a multiplicarse desde entonces y son impulsados con la instauración de la democracia. Tenerife cuenta con 301 centros de educación infantil, 297 colegios de primaria, 140 de secundaria y 86 institutos de bachiller. Además, en la isla existen hasta 5 centros de estudios universitarios o de postgrado: Universidad de La Laguna, Universidad Nacional de Educación a Distancia, Universidad Internacional Menéndez Pelayo, Universidad Alfonso X el Sabio y Universidad de Vic (Escuela Universitaria de Turismo de Santa Cruz de Tenerife).

Comunicaciones

Tenerife posee comunicaciones por tierra, mar y aire. La isla posee dos grandes autopistas; la Autopista del Sur y la Autopista del Norte, dos aeropuertos internacionales; el Aeropuerto de Tenerife Sur y el Aeropuerto de Tenerife Norte y dos grandes puertos; El de Santa Cruz de Tenerife y el de Los Cristianos. Lo que la convierten en la isla canaria que más pasajeros registra, tanto por mar como por aire, con más de cinco millones de pasajeros anualmente.

Sanidad

Los principales centros sanitarios de la Isla son el Hospital Universitario de Canarias y el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. Ambos son hospitales de tercer nivel, es decir, de atención especializada y de referencia en algunas especialidades para toda Canarias e incluso España. Están incorporados a la red docente de la Universidad de La Laguna. Ambos complejos hospitalarios son gestionados por el Servicio Canario de Salud.

Además, se están construyendo dos nuevos hospitales periféricos en las zonas norte y sur de la isla, concretamente en los municipios de Icod de los Vinos y Arona respectivamente. Estos centros contarán, de acuerdo a su clasificación como hospitales de segundo nivel, con servicios de hospitalización, diagnóstico avanzado, urgencias, cirugía mayor ambulatoria, rehabilitación, etc. Los hospitales de tercer nivel y los futuros de segundo nivel junto con los 39 centros de atención primaria y los múltiples centros de atención especializada completan las infraestructuras sanitarias de Tenerife.

Religión

Al igual que ocurre en el resto de España, la sociedad tinerfeña se declara mayoritariamente católica. No obstante, las crecientes corrientes migratorias (turismo, inmigración, etc.) están incrementando el número de fieles de otras religiones que se dan cita en la isla. Son numerosas las advocaciones que existen, sin embargo, aquí tiene lugar cada año la peregrinación más importante del archipiélago, debido a la celebración de la festividad de La Virgen de Candelaria (Patrona de Canarias), además patrona específica de la isla, quien representa la unión de las culturas guanche y española. Los guanches tomaron como propia la imagen que los misioneros de Lanzarote y Fuerteventura dejaron en una playa próxima a la actual Villa Mariana de Candelaria. A partir de ahí, la historia y la leyenda de esta imagen, se entrelazan y dan paso al culto y peregrinación que mantienen los habitantes de las islas y de Tenerife en particular. Por otro lado, hay que nombrar también a la Virgen de Los Remedios, patrona de la Diócesis Nivariense, Diócesis de Tenerife o Diócesis de San Cristóbal de La Laguna. Otra imagen venerada en la isla y en Canarias es el Santísimo Cristo de La Laguna.

Es importante señalar también a Pedro de San José Betancur (Hermano Pedro), primer santo canario, nacido en el municipio de Vilaflor. Su principal santuario es una cueva situada en el municipio de Granadilla de Abona, al sur de la isla. Otros beatos naturales de la isla son José de Anchieta y la monja católica Sor María de Jesús cuyo cuerpo permanece incorrupto.

Véase también

Fuente