Tercer Frente (municipio)

Plantilla:TerritorioMunicipio Tercer Frente Oriental Dr. Mario Muñoz Monrroy,constituido el 6 de marzo de 1958 por el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, se encuentra ubicado en el macizo montañoso de la Sierra Maestra ,  al oeste de la provincia Santiago de Cuba, limita al Sur con el municipio Guamá,  norte con el municipio Contramaestre, este con el municipio Palma Soriano y  oeste con la provincia Granma.Posee una extensión territorial de 366.24km ² con 30546 habitantes, para una densidad poblacional de 83.4 habitantes por km ².

Historia

Comunidades aborígenes

Hace más de 500 años, cuando el destino de Cuba no había sido avizorado aún por los conquistadores europeos, el archipiélago era ocupado por pueblos muy antiguos que vivían en estadios de desarrollo histórico muy primitivo.
Compartían este habitad natural con múltiples especies que se convertían por sus riquezas en alimentos; además de un perfecto emplazamiento con condiciones excepcionales donde podía sentar morada por atrasada que fuera cualquier comunidad.
Pero estos hombres no son originarios de esta tierra, ni si quiera del continente americano, sino que llegaron a este último, provenientes del actual territorio de Asia. Ellos atravesaron el estrecho de Bering en diferentes épocas, estableciéndose en la América del norte; en territorio de la actual Canadá y los Estados Unidos, y se distribuyeron posteriormente por América Central y Sur – América, donde se desarrollaron grandes civilizaciones como los Mayas, Aztecas e Incas, por solo mencionar las de mayor esplendor.
Las arribadas a Cuba se desarrollaron en diferentes momentos históricos que van desde los 10 000 antes del presente, hasta la época de la conquista europea – primeras décadas del siglo XVI.

Estos movimientos migratorios favorecieron los establecimientos en la Isla grande del Caribe, de disímiles comunicaciones aborígenes con características muy definidas, reportándose grupos protoarcaicos, siboneyes y agricultores.
En el municipio Tercer Frente, no se han encontrado hallazgos arqueológicos, provocado por las insuficientes investigaciones realizadas. Es de suponer que de realizarse exploraciones en los cursos de los ríos Mogote y Contramaestre, se pueden encontrar importantes descubrimientos de los asentamientos de primitivas comunidades en zonas premontañosas y montañosas del municipio.
Esta suposición se sustenta en los abundantes yacimientos arqueológicos encontrados en el municipio Contramaestre y en su río homónimo, así como en su afluente Mogote, hoy en su mayoría sumergido en la presa Carlos Manuel de Céspedes. Sin embargo las características geográfica que presenta el territorio al norte del río guanaba, y que tiene hoy como centro poblacional fundamental a la Tabla, integrado dentro de la formación geológica conocida como Carso de Baire, presenta condiciones poco favorables para el encentamiento de estos primitivos pobladores.

Se destacan grandes mogotes con paredes casi verticales que se convierte en barreras naturales que dificultan el acceso, aún en la actualidad así como en la presencia de corriente fluviales de pequeño caudal, con saltos que imposibilitan la navegación incluso para pequeñas canoas aborígenes.
Todas las exploraciones realizadas en los poblados de La Tabla, La Pimienta, La Puya, Aguas Blanca, Los Lazos y el Cacaito confirmaron la ausencia de restos arqueológicos en esta zona del municipio. Por el contrario descendiendo por las alturas cárcicas, hasta el río Cautillo, límite entre las provincia de Santiago de Cuba y Granma, en las ribera izquierda del río, en territorio del municipio Guisa en la misma zona de Los Lazos, se colectaron piezas de silex labradas por artesanos aborígenes. Por lo escaso del material colectado fue imposible lograr una filiación precisa de este grupo sitio al que se le debe realizar una excavación arqueológica controlada por la conservación en que se encuentra a pocos metros de allí, en la misma orilla del río, en un imponente mogote casi circular, con una circunferencia de unos 100 m de diámetro y 1130 de altura, campesinos del lugar encontraron en una pequeña cueva a unos 11 metros de altura, un enterramiento, que por las descripciones que brindaron debió haber sido un hombre con una vida y creencia muy primitivas. Todos los entrevistados coinciden en destacar que llamaba la atención lo pequeño de la circunferencia del cráneo y que no era de un niño, característica que distinguen a los grupos apropiadores caribeños.
Unido al material colectado, donde no se encontraron restos de cerámica permite suponer que se trata de un grupo apropiador. Descendiendo por las lomas del Cacaito, se arribó a la zona del Cepillo, y sobre el mismo límite territorial, se localizaron los restos de una nueva comunidad, pertenecientes en este caso al municipio Jiguaní. Presenta características similares a la descrita en los Lazos, pero con una diferencia importante de que en ella se colectó un fragmento de vasija de cerámica aborigen muy primitiva. A unos cien metros de allí se localizó otro asentamiento con rasgos similares pero no se encontró cerámica, y a 300 metros más al oeste de esto se localizó otro.
Resulta necesario destacar la presencia de estas comunidades en la zona limítrofe del municipio, para poder comprender que en realidad ellos siguieron el rumbo de río Cautillo aguas arriba. Suponemos que si estos hombres utilizaron el río Cautillo para buscar nuevas tierras para su asentamiento, también lo hicieron por los ríos Contramaestre y Mogote, ambos de mayor caudal por lo que es muy lógico que grupos ceramistas tempranos y agricultores, similares encontrado en Contramaestre, siguieran el cauce del río arriba hasta los territorio del Tercer Frente sin embargo, es poco probable que los más primitivos grupos humanos que poblaron Cuba, protarcaicos, siboneyes tempranos y medios se asentaran en el municipio.

Período colonial

Durante el periodo colonial la isla de cuba se dividía en dos grandes departamentos: el oriente y el occidente. En este último radicaba la ciudad de La Habana, capital de la colonia. El departamento oriental tenía por capital a la ciudad de Santiago de Cuba. Los departamentos se dividían en jurisdicciones y estas a su vez en partidos. Esta estructura política administrativa se mantuvo hasta el año 1878 cuando la corona española aplico una nueva división consistente en seis provincias, cada una de las cuales se dividía en municipios y estos en barios.
El territorio del actual municipio de III Frente no constituyó ni una jurisdicción, ni un partido, municipio o bario de aquellas, sino que el área territorial de municipio actual siempre estuvo compartido entre barias de aquellas estructuras coloniales, fenómenos que hoy dificulta extraordinariamente la búsqueda y localización de estadísticas y datos útiles para escribir su historia.
A lo que se añade que durante casi toda la etapa colonial su importancia económica y demográfica fue escasa, lo que conduce a que en documentación de la época apenas aparezca informaciones de utilidad.
Por tradición oral y toponimia, se conoce que los primeros habitantes de estos territorios fueron negros esclavos, y quizás también aborígenes que aprovecharon lo intrincado y poco accesible de la geografía montañosa para continuar los llamados palenques de negro cimarrones, escapados de las dotaciones y haciendas y cafetales. Es de suponer que estos asentamientos de hombres y mujeres que escapaban a las atrocidades de sus amigos, estuvieran presente desde la época de las grandes sublevaciones aborígenes de la década de 1540 en la que participaron algunos de los primeros esclavos introducidos en la isla. El desarrollo de la esclavitud, incremento con seguridad la presencia de asentamiento de cimarrones o palenques, como lo parece demostrar el que esta hoy existan un lugar llamado palenque en esta serranía.
Respecto al poblamiento de esto territorios lo primero que se conoce de cierto es que al iniciar la guerra de los 10 años, especialmente después del incendio de la ciudad Bayamo, a estas lomas de la Sierra Maestra vinieron a establecerse un número relativamente grande de familiares de patriotas, que así trataban de evitar la represión española. Entre ella se conoce la familia de Beatón y Góngora, establecían en San Lorenzo. De este poblamento forzado por las condiciones que imponen la guerra, de las características de la vida de estas familias, su economía, y otros detalles, resulta particularmente importante el diario de campaña de Carlos Manuel de Céspedes.

Durante 18731874 Carlos Manuel de Céspedes, luego de su deposición como presidente de la república de Cuba en Armas, hizo campamento en diferentes áreas del territorio, y dejó constancia de estos por menores.

Hay referencia a lugares como: Comecará, Los Ranchitos, Arrollón, La Somanta, Bijagual, Cambute, Brazo Escondido, Matías, Mogote, Los Lajiales y otros los que en algunos casos data de ante de la guerra y por tanto, hace suponer un doblamiento anterior a este conflicto. El diario abunda en las difíciles condiciones de miserias en que vivían los habitantes de esta zona.
Según refiere el diario los pobladores obtenían sus sustentos trabajando en una tierra de escaza fertilidad, lo que impedía una producción abundante, y que muchas veces no era suficiente para sustentar las mismas necesidades de las familias. Céspedes consigna con frecuencia la cerámicas de víveres desatacando con admiración como cuando se conseguía algo, se compartía fraternalmente entre todos, especialmente los más necesarios.
La economía de la región era de autoconsumo, no había comercio con otras zonas, y no parece que existiera propiedad de la tierra o su parcelación, en esta producción económica de autoconsumo no aparece un renglón predominante como lo será, con el correr de los años, el café.
Las viviendas en estos territorios, organizado desde un punto de vista civil en las conocidas prefecturas mambisas eran pobres bohíos, hechos unos de yaguas, penca de guanos y piso de tierra, y otro, de tabla de palma, cobijas de guano y piso de de lajas o maderas. En general se erigían cerca de los cursos de agua, pero siempre en posiciones elevadas para evitar las crecidas.
En las condiciones de guerra, y de una población que no era oriunda del lugar, las manifestaciones culturales y la cultura eran necesariamente escasas.

De aquí que Céspedes se dedicara en su forzosa inactividad a enseñar a escribir y leer a algunas personas y así lo consigna en su diario cuando escribe: “Estoy enseñando a leer a varias personas”.

Las manifestaciones culturales en esta población y territorio se reducían casi exclusivamente a los cantos y bailes de los negros que allí vivían y que se producían casi a diario:
Durante el desarrollo de la guerra de los Diez Años, en el territorio del actual municipio operaron fuerzas mambisas al mando de jefes como Calixto García, Manuel Gálvez, Alfonso Goulet, Bartolomé Masó, Flor Crombet,Antonio Maceo, Jesús Rabí, y otros .
Estas serranías eran lugares bastante seguros en los que las fuerzas del Ejército Libertador buscaban refugio para el descanso o para escapar a la persecución de las fuerzas españolas.

Período neocolonial (1898 – 1952)

En 1898, al finalizar el dominio colonial español, existían ya vario asentamientos poblacionales identificados por su nombre y una actividad económica – social propias. Estos asentamientos crecieron con nuevas familias, y surgieron otros como la Anita y Cruce de Los Baños.
Varios testimonios de nativos de esas zonas plantean que sus padres llegaron e esos lugares al concluir la guerra de 1895 en busca de tierra para cultivar, pues por las secuelas de la guerra y la política del gobierno español, muchas familias quedaron completamente arruinadas, y otros perdieron sus propiedades o sus propias familias.
Durante las dos primeras décadas del siglo XX las personas que se trasladaban hacia esta parte montañosas lo hacían con el fin de tumbar montes, siendo difícil la tarea de construir fincas en el firme de la montaña.

En la tres primeras décadas del siglo XX no aumentan las tierras cultivadas, sino que apareció una nueva forma de arrendamiento de la propiedad individual partiendo de la compra – venta de tierra, surgiendo propietarios de una gran finca o de varias pequeñas utilizadas para el cultivo de café y cacao, le aplicaron una técnica de regulación de sombras, para lo cual sembraban árboles como los algarrobos, búcaros, caobas y otras, acompañados con naranjas, sapotes, mangos, etc., para evitar la erección de los suelos.

Tenían áreas para potreros destinados al desarrollo de la ganadería vacuna y equina, fundamentalmente de mulos por su función en el trasporte de mercancías por las lomas. Todo se trasportaba en mulos, el café para los secaderos y almacenes, iban hasta Contramaestre. Luego las áreas de mulo regresaban cargadas de otras mercancías, principalmente para abastecer las pequeñas tiendas que fueron instaladas en las zonas por los dueños de fincas.
No obstante el territorio que es hoy el municipio Tercer Frente recibió la mayor inyección de pobladores a partir de la década de 1930, motivadas por el éxodo de la zonas urbanas cercanas que en buscan de una reactivación en sus economías se trasladaban a estas zonas montañosas para explorar nuevas fincas.

“Estos arrendatarios fomentaron fincas en lugares donde existían intensos bosques aún vírgenes y muchos veterano de la guerra se convirtieron en arrendatarios”
La población del actual municipio pertenecía a una parte de lo barrios de Cambute (Cobre), Bijagual,Los Negros y Rihito Matías (Jiguaní) y Guaninao (Palma Soriano). Para 1907 no existían aun como barrio los poblados de Cambute, los Negros y Rihito, mientras Bijagual y Guaninao contaban con una población de 1122 y 1060 habitantes respectivamente. Entre los años 1919 y 1931 la población en estos barrios aumentó considerablemente.
La década de 1930 significó para el territorio un notable auge económico, y aunque su renglón fundamental era el café y el cacao, de allí también salía frutas, viandas y ganados.
Los núcleos poblacionales del territorio tenían una pequeña tienda, algunas de ellas del mismo dueño de la finca. No había almacenes distribuidos en el territorio, éstos estaban en Maffo, Jiguaní, Palma Soriano, etc.

Es notable en esta década el auge cafetalero: todas las fincas tenían parte de su tierras dedicadas a este renglón, cuando no eran inmediatamente cafetaleras, contaban con la fuerza de trabajo ( negros haitianos ) y con la características geográficas de la zona propicia para ese cultivo. El desarrollo de la producción cafetalera propició la consolidación de un pequeño sector de latifundios y el crecimiento del número de obreros agrícolas.
Existían también numerosos arrendatarios que efectuaban el pago de su renta en dinero y los aparceros que entregaban su renta en especie, o sea, una parte de su cosecha que podía ser desde el 30 hasta el 60% de las mismas. Estos eran la principal fuerza laboral de la zona.
A pesar de la importancia que tenía la agricultura del café y el cacao y de las buenas cosechas, hay excesivas miserias en los campos por el poco valor de la producción y el abandono oficial hacia nuestros campos.
Durante el gobierno de Machado se prioriza la construcción de la carretera central en un plan de obra pública que tuvo repercusión económica – social, especialmente la culminación del tramo de la carretera central entre Santiago de Cuba y Bayamo, cobrando importancia Contramaestre como punto de comercialización de café y maíz, comenzándose a invertir capital en esta rama, lo que trajo consigo la formación de una burguesía comercial y la centralización de la tierras en manos de pocos que controlaban ese comercio, de ahí la relación con esa zona cafetalera, a pesar del mal estado del caminos.
De acuerdo con el censo agrícola de 1946 se evidencia en el barrio Bijagual una mayor concentración de en un numero de fincas, o sea, grandes extensiones de tierra en pocas manos.
Los datos demuestran que el barrio Cambute con 35,5% el que decía la mayor parte de su tierra a los cultivos, siguiéndole Bijagual con un 34,5%.

Sin embargo de estos cincos barrios se destaca Cambute en áreas cultivadas pero Bijagual y Los Negros con un 43,3 y 36,0% respectivamente sobresalen en áreas dedicados a pastos, siguiéndole Cambute con un 34,7%. Mientras Rihito y Guaninao tienen un por ciento elevado de otras áreas (36,7 y47, 7%), que junto al por ciento nada despreciable que ofrece en estos indicador los otros barios (Cambute 20,9%; Bijagual 13,0% y Los Negros 23,6%) hacen que este ocupe el segundó lugar en orden en cuanto al uso de la tierra, promediando lasa dedicadas a pastos, y siguiéndole en tercer lugar las áreas cultivadas. Es significativo el hecho de que las tierras dedicadas a otros usos, en lo que se incluyen edificaciones, caminos y tierras improductivas están situada en segundo orden, por encima de las cultivadas, pues no existen en estos barios tantas edificaciones ni caminos, por lo que se deduce que se trata de tierras improductivas.
Hay un proceso interesante que se inicia en la década de 1920 y se mantuvo con sus altas y bajas en todos estos años, referido a la denuncia de minas de manganeso en los barrios Cambute, Bijagual y Rihito.
También existían las aguas termales de El Cedrón que eran explotada por su propietaria, la doctora Teresa Gonzáles, a quien había que pagar por el uso de ellas.
En el territorio no existen centro de producción que requieran el empleo de mano de obra calificada, por lo que el numero de obreros eran mínimo, en su mayoría trabajadores agrícolas, que en tiempo de zafra emigraban hacías zonas cañera en busca de empleo.

En al década de 1950 se termino la construcción del Centro Experimental de Café y Cacao en Cruce de los Baños.
En Fílé se levantaron importantes fincas, además de tres tiendas cuyo propietario eran José y Cachi y Feliciano Uña y una farmacia propiedad de Argerico Tamayo. La finca de los Fonseca reflejaban las peculiaridades de las viviendas de las familias acomodadas entres los años 1930 y 1940 en a la zona: casa de madera y techo de zinc de dos plantas, a la cual llegaban el agua por gravedad. Un testimonio dice: “había un manantial, mi esposo construyó un estaque cerca de esa frente de agua y desde ese estanque salía una tubería conductora hasta la casa, el agua llegaba con gran fuerza”

Guerra de liberación

La primera acción combativa desarrollada por los grupos guerrillero tuvo lugar el 15 de febrero 1958 al rechazar una fuerza enemiga dirigida por el capitán Goderich Pietro por el Lucero. Para hacerle frente, Ramon Benítez se situó con una escuadra en la Babosa y Fernando Yáñez en el sendero que une El Guineo a La Babosa. En estas emboscado cayeron las tropas de la tiranía sufriendo barias bajas y retirándose hacia Maffo. Este combate resulto la primera victoria obtenida por los rebeldes en alianza a pesar de lamentarse la perdida de los combatientes Humberto Beatón Nelson y Mariano Silva.
Además de los grupos que ya hemos mencionado durante el primer semestre de 1958 se formo por orientación de la dirección provincial del Movimiento 26 de Julio (M26/7) y bajo el mando de Luis Clergue, jefe de las milicia de las provincia oriental, la llamada “zona rebelde”, agrupado a combatientes clandestinos principalmente de palma soriano, contramaestre, Baire y Jiguaní, los cuales escasamente armados ubicaron campamentos en la loma de La Torcasa, Arrollo Rico y Matías.
También en los primeros días del mes de marzo de 1958 el ejercito de la tiranía ordeno el traslado del puerto de las operaciones de Bayamo para Cruce de los Baños, en el local radicaba la estación experimental de café y cacao.

Por tal motivo algunos grupos de los escopeteros de la zonas como los del teniente Echevarria, Regino Proeza, el núcleo de La Mandarina y Antonio Rodríguez (en Matías) con el apoyo del M26/7 en el poblado decidieron quemar dicha estación.

Entre los miembro del M26/7 que tomaron parte en la acción estaba Rey Cabrera. El combustible empleado fue suministrado en crece por Eliades García (miembro del M26/7).
Tras el sabotaje, el comandante Quevedo se traslado hasta el poblado con el ejercito se hicieron registro pero no llevo a nadie prisionero.
El 10 de marzo de 1958 significó lo que representaba ese día para el pueblo cubano, los jóvenes Rafael Collada y Reineris Cabreras Guevara colocaron un crespos negro en una palma real que se hallaba situada frente al establecimiento comercial del estado en Cruce de los Baños. Por esta acción, el sargento Cruz tomó prisionero a Reineris, quien se mantuvo en esa condición hasta la tarde del día siguiente en que lo sueltan por mediación del comerciante Sardinas..
El 26 de julio de ese mismo año a las 12 de las noche en Crece de los Baños, jóvenes del M26/7 izaron una bandera en lo alto de una montaña muy visible desde el poblado, ellos fueron Reineris Cabrera y Rolando Valdez.
La bandera de inmenso tamaño, había sido confeccionada por Esperanza Cabrera en Maffo.

Al amanecer, tropas procedentes de Maffo, informadas ya del hecho se dirigen a Cruce de los Baños tomando prisioneros algunos de sus pobladores, lo que posteriormente fueron puestos en libertad. Otras de las acciones realizadas por el M26/7 fue el sabotaje a un tractor de obras públicas que se encontraba trabajando en el camino de Cruce de Los Baños, frente a la casa de José de Dios, obstaculizándose así todas las actividades del gobierno. La acción fue llevada a cabo por Ulises Rosales.

Creación del Tercer Frente Oriental “Mario Muñoz Monroy

Para fines de Febrero de 1958 el Ejército rebelde se veía fortalecido en los planos militares y organizativo en el Teatro de Operaciones que hasta la fecha dominaba. Se había establecido la comandancia general en La Planta con existencias de la columna 1 y 4 dirigidas por Fidel Castro Ruz y Ernesto Che Guevara respectivamente.
Había sido posible la creación de hospitales, escuelas, algunos talleres y la Emisora de Radio Rebelde iniciaba ya sus trasmisiones sucedieron desde el ataque a la Plata hasta el segundo combate en Pino del Agua, una victoria rebelde tras otra.
Fue precisamente el éxito de este último combate lo que posibilitó llevar había de hecho la estrategia revolucionaria convencida por Fidel de extender la guerra a todas las provincia Orientales, al ocuparse una cantidad considerablemente de armamento y parque.
La tiranía había concentrado sus fuerzas en oriente y reorganiza sus zonas de operaciones en la Sierra Maestra, fortificándose en los pequeños poblados montañosos, sin atreverse ya a internarse en la Sierra si no eran grandes columnas pertrechadas con todas sus técnicas.
El 27 de febrero de 1958 en la comandancia de Che en Pata de la Mesa fueron asignados al grado de comandante los capitanes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque ordenándosele la formación de las columnas No.6 “Frank País” y No. 3 “Santiago de Cuba” con la misión de abrir el Segundo y Tercer Frente respectivamente.
El Tercer Frente abarcaría el territorio de la Sierra Maestra situado al este del poblado de María Tomaza, extendiéndose lo más posible en esa dirección. Su misión principal era extender la guerra a la cercanía de Santiago de Cuba y sobre la carretera central, como vía más importante de acceso a esa ciudad.
La columna No. 3 quedó estructurada por una comandancia y dos pelotones con dos escuadras cada uno. El Capitán Calixto García Martínez estaría al frente del pelotón de vanguardia y el Capitán Guillermo García Frías, el de la retaguardia. Israel Pardo era el guía principal en la marcha hacia la nueva zona.
El 1 de marzo de 1958 parte ambas columnas desde Pata de la Mesa. El día 5, acampados en Las Cuevitas, Raúl y Almeida tienen un contacto, previamente, con Enrique López, quien le informa de la situación en la zona y de las fuerzas que operan en la región, la que apoyarían la misión primera de ambas columnas: el crece por la carretera central de la columna 6 y la ejecución de las acciones de distracción para la dicha columna pueda llegar a su objetivo sin interferencia del ejercito batistiano.

El día 6 la columna continúa su trayectoria subiendo de los Negritos por el alto del Jobo, continuando hasta el alto de la maestra hasta llegar a Puerto Arturo.
Al respecto ha expresado el comandante Almeida: “Con el arribó a Puerto Arturo, ya en el nuevo campo de operaciones, quedó constituido el tercer Frente, porque desde ese día todo el territorio se abarca ese extensa zona quedaba bajo la jurisdicción de la tropa rebelde que bajaba del alto de la Sierra Maestra según la misión y orden dada por el comandante en jefe Fidel Castro.” El día 7, Almeida se despide de Raúl en Puerto Arturo y parte a cumplir su primera misión ya fundado el tercer Frente: el ataque a la refinería Texaco, ejecutando el día 13 de marzo, y sobre la cual; Vilma Espín refirió: “La acción de la refinería no pudo ejecutarse como estaba planeada, al ser sorprendido los guerrilleros y solo se realizó un intercambio de disparos entre los defensores y lo que pretendían entrar; pero la gente no daba importancia a este hecho, sino que se destacaba era que por primera ves los rebeldes aparecían prácticamente en la ciudad de Santiago de Cuba.” Este hecho, en la misma media que estimuló a los combatientes de Santiago de Cuba, al sentir el apoyo más cercano del Ejercito Rebelde, que actuaba ya a solo 7 Km. de la ciudad, atemorizó a los guardias de la tiranía. Una vez cumplida la primera misión del frente, el comandante Almeida trazó las puntas a seguir: reconocimiento del terreno para lograr incorporación de los grupos de alzados a la columna, una mejor ubicación de las fuerzas en el territorio y buscar las diversas vías de Obtención de suministros, así como establecer vínculos con el M26/7 de los pueblos y ciudades enclavados en el área. Tras la acción de referencia el jefe del Frente ordenó el traslado de las tropas hacia la Anita y desde allí ordenó la ubicación de las fuerzas y las misiones a cumplir.

Con los fines, propuestos Almeida inicio un recorrido por Charco Redondo, Matías, Cruce de los Baños, Futetón y Arrollo Rico. En Matías se entrevisto con Luis Clergé, pero no llegaron a ningún acuerdo determinando el jefe de la milicia actuar de forma independiente. No obstante Almeida, valorando la situación y en correspondencia con la línea de la comandancia en general, decidió trazar un plan de acción de apoyo a la huelga revolucionaria que hiciera sentir la presencia del ejército rebelde en zona de operaciones de Tercer Frente, mediante la interrupción del tránsito en las carreteras, sabotaje ya ataque a algunos objetivos militares como fueron: el cuartel de Dos Palmas (5 de abril) y la acción de El Cobre; (10 de abril).
La principal acción que llevaría a cavo las milicias del M26/7 en el territorio tendría lugar el 5 de abril cuando de las milicias radicaban en Matías decidí atacar el Cuartel de Baire, apoyado por grupos guerrilleros como el de Ernesto Rosales, quien cumplió la misión asignada a pesar de no estar de acuerdo con la forma que fue concebida la acción. Los milicianos fueron interceptados por un convoy de la tiranía antes de llegar al poblado, lo que lo obligo a replegarse, regresando parte de ello al campamento de Matías.
Tras el fracaso de la huelga de abril, Almeida continúa el proceso ya iniciado de organización de las fuerzas rebelde de todas las zonas del tercer frente, subordinado a sus órdenes a aquellos miembros de las milicias que se mantendrían en las montañas.
En estos momentos ubicó a los capitanes Calixto García en San Lorenzo y Guillermo García en Loma del Gato. El primero tenía la misión de impedir el paso del enemigo por estas zonas, y recepcionar y darle curso a todos los mensajes enviado por el comandante del frente. Mientras, La Anita queda en estos momentos como centro de operaciones del Tercer Frente por los conocimientos que ya tienen del lugar los combatientes .
Once días después del frustrado ataque al Baire, 16 de abril, fuerza del ejército batistiano bajó al mando del capitán Eugenio Menéndez Martín atacan sorpresivamente el campamento de las milicias en Matías, cayendo 13 milicianos en un combate desigual por la superioridad numérica y militar de las fuerzas enemigas, que fueron apoyadas por la aviación.
Al tener conocimiento Almeida de lo acontecido en Matías y de las discrepancias existentes entre los jefes de los grupos alzado en estas zona, ordena marcha hacia los Tres Pechos donde se reunirían en la finca de Eradeíno (Yayo) Ramos con el resto del personal para analizar la situación y tomar las medidas necesarias. Al respecto, el jefe del frente ha escrito:
“Meditando sobre lo ocurrido, apreció una situación grave con los responsables, que debemos enfrentar cuanto antes. Los jefes de las milicias en las zonas incumplieron la orden que les di de reagruparse y subir más para la precordillera, para así evitar que fueran sorprendido por los guardias; entre esos jefes está Nico (…) construimos el juicio despojando del mando a los jefes y sancionándolos a que salieran del frente.…”.
En esta reunión (20 de abril) se reestructuraron las fuerzas bajo la jefatura única del frente se destituyó a Antonio Rodríguez (Ñico) y la tropa ubicada en Tres Pecho quedó al mando de Manuel Marrero, combatiente experimentado en la lucha y miembro de la columna 3.
En la etapa de creación y organización inicial del frente las principales vías de suministración las constituyeron los aportes realizados por campesinos, propietarios de fincas y comerciantes de la zona, así como los combatientes del M26/7 en los diferentes pueblos y ciudades. En la zona se destacaron los hermanos Fajardo, dueño de finca en San Lorenzo, Mundito García en Cruce de los Baños, Roger Rosales en el Jobo, Emilio Guerra en Filé, Celestino Escardón en la Filadelfia, y Juan Milán y Bolívar Pantoja en la sucursal de Sardinas en Matías. .
Los revolucionarios Eliades García, Remedio Gonzáles, Miguel Sarmiento, Teobaldo Macias, Osmar García y Ulises Rosales prestarán una valiosa colaboración con el suministro de medicinas, ropas, víveres, combustibles, etc., para el Ejercito Rebelde.
El campamento de la Anita se fue convirtiendo en un centro de recepción y distribución de los suministros para las tropas rebeldes.

En esos momentos no se recaudaron fondos por conceptos de impuestos a los propietarios de las zonas.
Con la ubicación de combatientes del Ejercito Rebelde que fungían como maestros en diferentes puntos del territorio como Las Anitas y San Lorenzo, se dieron pasos iniciales en la educación revolucionaria. Los servicios de salud también comenzaron a organizarse, formándose hospitales de campañas según las exigencias de las acciones combativas.

En el propio mes de Marzo, el comandante Almeida ordenó trasladar a Los Lajiales el hospitalito de La Anita, por ser este nuevo lugar de difícil acceso, ofreciéndoles mejor seguridad a los heridos.

Establecimiento del poder revolucionario. Principales transformaciones. (1959 – 1961)

Existían aproximadamente 7 despulpadoras: en Las Bocas, Rihito, Jengibre, El Gato, La Lata, La Jibarera, Los Lajiales y otros donde se fomentaron grandes y medianas fincas de café. La producción osciló entre 1500 - 2000 latas por caballería, alcanzándose un millón de latas de café, gracias a las condiciones favorables y las atenciones culturales.
En ese proceso de producción participó el arrendatario, el semiproletario, obreros, aparceros, así como braceros haitianos que trabajan generalmente durante la recolección, por la comida y un vale.
Otros renglón de importancia fue el Cacao, al que se le destino gran parte de las tierras en producción por las ganancias que generaba. En menor escala se desarrollaron otras actividades económicas como la ganadería, la siembra y recolección de frutos menores, viandas, caña de azúcar y la exportación forestal.
Hubo bodegas privadas en todos los barrios con un comercio muy escaso debido ala precaria situación del campesino que compraba generalmente tejidos, casados y alimentos, ya que la economía en la mayor parte de la familia era de autoconsumo.
En el aspecto social el panorama de la región era igual complejo. Por una parte estuvo el grupo de más poder: terratenientes; el campesino comerciante, que poseía mayor cantidad de tierra, pero vendía parte de sus productos; el obrero agrícola, que trabajaba por un pequeño salario; el campesino pobre, era el más numeroso, que con sus pequeños pedazos de tierra buscaba el sustento familiar. Además componía este entorno aparceros, arrendatarios y haitianos que generalmente trabajaron por un vale para adquirir lo imprescindible para subsistir.
En el estado de la vivienda estuvo en correspondencia con la posición económica. Unas fueron construidas con maderas variadas, zinc, piso de mosaico o de tablas, bastante amplias y cómodas que pertenecían a terratenientes y algunos comerciantes que gozaban de una bonanza económica. De otra forma estuvieron concluidas la de campesinos y otros pobladores más pobres, piso de tierra, techo de guano y paredes de yaguas con tabla de palmas.
Está también el bohío más pobre, destartalado, arrumbado del negro haitiano o jamaicano, que siembra, limpia, recoge café y otros cultivos y en tiempos de zafra de caña emigra al llano ala limpia y corte por la comida y un vale por valor que nunca le pagan. No falta en el rincón este rancho de casuela de barro o hierro que en su interior guarda caracoles, un imán y un garabato anudado con cintas rojas.
En estos bateyes se practicaban diferentes religiones y/o creencias como los adventistas del séptimo día, pentecostales, espiritistas, santeros y otros ritos de origen africano.
Se infiere en que aunque es territorios montañosos y apartados de los núcleos poblacionales más cercanos tuvo una estructura social que no distó mucho de la existente en otros territorios con similares características.
El transporte era bastante escaso, para la población existían tres rutas fundamentales de Jeep que daban viajes diarios desde San Lorenzo hasta Contramaestre, de Filé y Cruce de los Baños a Maffo, y de Matías hasta Baire. Además se utilizaba que en tiempo de cosecha de café también aliviaba la población, el resto que no utilizaba estos transportes por cualquier motivo lo hacía a caballos o caminando kilómetros diarios de ida y regreso en ocasiones hasta para realizar las compras.
En gran parte del territorio no se conocía la corriente eléctrica, solo llegó hasta el barrio de Bijagual.

Era característico el astro cultural de la población: aproximadamente el 41% era analfabeta, existía de 6 a 8 escuelas primarias muy distantes a las que no podían asistir todos los niños debido a la precaria situación económica de muchas familias. El bachillerato y carreras universitarias solo las estudiaban los hijos de grandes propietarios que poseían otras residencia en las ciudades y podían costearlos estudios.
La atención médica era bastante limitada existían dos farmacias para toda la población en la que además sus dueños recetaban. Los partos se realizaban en las casas y eran asistidos por una comadrona y en ocasiones se buscaba un médico que era trasladado en caballo por la lejanía y lo intransitable de los caminos. La mortalidad infantil se estimaba de unos 80 por cada mil nacidos vivos.
Las formas de diversión más generalizadas eran los guateques campesinos formados por una guitarra, una tumbadora, maracas y un cantante que hacían divertir al público, otras se hacían en casas particulares donde asistían amigos, familiares, con motivo de celebraciones familiares o religiosas. Las corridas de caballos, al igual que las vallas de gallos eran otro elemento de diversión de la población.
A esto hay que unirles las costumbres y tradiciones que caracterizaban al territorio y específicamente a la población más ignorante fueron los prejuicios sobre la entrada de una mariposa en las casas, si eran blanca era visita familiar, si era negra, novedad en la familia. El canto de un gallo sin que los demás les respondieran era una señal de aviso de malas noticias o la fuga de una muchacha con el novio, si una gallina cantaba como gallo había que matarla pues significaba novedad en la familia.
En cuanto a la situación política por ser región montañosa fragmentada en barrios no existió una estructura política y estable. Existieron tres subalcaldías: en Bijagual, en Filé que se extendía hasta los ranchitos y en Matías.
Existieron representantes de cada uno de los Partidos Políticos tradicionales, siendo el Partido Auténtico el de mayor arraigo que como representante a Orestes Beatón; el Partido Republicano que más tarde se anexó al Partido Auténtico y tuvo entre sus miembros a Rafael Cruz (Fello); el Partido Liberal le sucedió en números; el partido ortodoxo, representado por José Antonio Prieto; el Partido Socialista Popular donde figuraron Reinaldo Ruiz Marzán y Manuel Salgado, los que tenían un núcleo de comunistas en Filé cuya forma de comunicarse era sonar un guamo para reunirse
Reorganización del Ejército Rebelde en la zona al triunfar la revolución no se heredó un poblado con límites territoriales definidos sino un territorio construido por grandes barrios que pertenecieron a diferentes términos municipales y en su mayoría zonas rurales excepto Bijagual, que tuvo más desarrollos urbano, contaba con varias construcciones de tipo colonial, plazas, subalcaldía y luz eléctrica.
Una vez que huyó Fulgencio Batista, gran parte de las fuerzas del Tercer Frente se dirigieron a la capital del país quedando un pequeño grupo de rebeldes en la capitanía de Calixto García Martínez en Matías que luego se trasladó hasta Maffo donde radicó la jefatura del Ejército Rebelde más cercano, quedó además la auditoria en la Comandancia de La Lata que atendió actividades que continuaron desarrollándose específicamente en el pequeño hospital.
Otros rebeldes al terminar la guerra regresaron a sus hogares a cultivar la tierra al lado de sus familiares, continuando su labor revolucionaria colaborando con la ejecución de las medidas que se aplicaron al calor del triunfo, así como la creación de las organizaciones que comenzaron a surgir.
Retirado el Ejercito Rebelde se reorganizaron los miembros del M26/7 Quedando constituido un comité del M26/7 en Bijagual estructurado de la siguiente forma: coordinador: Henry Sarmiento, secretario de finanzas: Edilberto Matamoros, propaganda: José Robert, Sección Campesina: Manuel Salgado, Sección Obrera: Reynerio Cabrera, Sección Femenina: Catalina Fernández, Adoctrinamiento: Westermundo García. Esta organización tuvo como objetivo divulgar los principios de la Revolución en el territorio.

Primeros pasos en el cumplimiento del programa de la revolución

Por las características del territorio eminentemente rural tuvo gran resonancia la nacionalización de la tierra con la aplicación de la Primera Ley de Reforma Agraria firmada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Rúz el 17 de mayo de 1959 en La Plata, lugar donde radicó la Comandancia Central del Ejército Rebelde en La Sierra Maestra.

En Tercer Frente tuvo como antecedente la Ley No.3 del 10 de octubre de 1958, que en su por cuanto definía la posesión de la tierra por quienes la trabajaban fueran arrendatarios, subarrendatarios, aparceros, colonos, subcolonos y precaristas que ocupaban lotes de cinco o más caballerías de tierra particulares que era lo general.
La Ley del 17 de mayo 1959 que limitó a 30 caballerías (402 héctareas) como máximo para la propiedad individual y hasta 100 caballerías en los de casos de áreas sembradas de caña y arroz cuyo rendimiento fue la de un 50% superior a la de los promedios nacionales en ambos cultivos, fue aplicada desde los primeros momentos en Tercer Frente: quedando intervenidas las fincas San Lorenzo propiedad de los hermanos Fajardo, El Laurel que perteneció a Chichi Rosales, La Jibarera propiedad de Rafael Collada, en Alto de Blasa la Finca La Dalia perteneciente a los hermanos Abascal, La Leonor propiedad de Rafael Cruz Rodríguez y La Babosa de Ramón Carné de origen haitiano y otras. Estas fincas contaban con más de 30 caballerías y fueron destinadas a la producción de café, cacao, frutos menores, viandas y algunos ganados.
Gran parte de las tierras nacionalizadas pasaron a mano de los campesinos que recibieron sus títulos de propiedad, y otra parte quedo como propiedad del Estado con las que se crearon las empresas estatales llamadas Granjas del Pueblo, medida que constituyó a eliminar el desempleo y el subempleo en la región ya que otros se convirtieron en obreros agrícolas: “fueron beneficiados aproximadamente 4000 campesinos teniendo en cuenta que muchos habían comprado la tierra y solo legalizaron su propiedad, en la zona de La Tabla fueron beneficiados 1200 aproximadamente”
Conjuntamente con dicha Ley surgió el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) en 1959 que se ocupó primero de la intervención de fincas, la creación de Granjas Estatales y llegó a convertirse en el territorio en el representante del Gobierno Revolucionario, pues atendió la creación de escuelas, a campaña de alfabetización, la construcción de tiendas del pueblo, la campaña de vacunación, así como la construcción de caminos y carreteras.

Primeras transformaciones sociales realizadas por la revolución


Además en lo social se tomaron medidas encaminadas a terminar con los vicios como la bolita y las vallas de gallos y la práctica de la prostitución por algunas mujeres que venían fundamentalmente en la época de cosecha.

Salud


Además del hospital de la comandancia que continuo funcionando en La Lata se construyeron nuevas farmacias, en Filé su responsable fue Evangelista Gamboa; en Cruce de los Baños que fue nacionalizada y su encargo fue Miguel Sarmiento. En Matías continúo funcionando el hospital del ejército rebelde cuyos servicios se ampliaron, que contaba con 4 camas y una silla para estomatología, convirtiéndose en un puesto médico. En 1960 se construyó el hospital Estaban Caballero en Matías que inicialmente contó con servicio de Medicina General Integral, Pediatría, Ginecología, Estomatología, dotado de 21 camas, 13 cunas y 4 médicos distribuidos según las especialidades que se mencionaron.

Educación


Una tarea de peso fue trabajar para eliminar el analfabetismo existente donde aproximadamente el 41% de la población no sabía leer ni escribir. El INRA y los Comisionados rápidamente abrieron aulas en casi todos los barrios.
El año 1960, la doctora Dolores Ferrer Diégues inspectora del Departamento municipal de Jiguaní, convocó a los maestros del territorio a ocupar las plazas vacantes en varias escuelas como: la No. 52 en Las Bocas; la No 56 en Buena Vista, la No 17 en La Jibarera, la No 44 en La Soledad, además se abrió un aula en Minas de Cambute. En ese año de construyó una escuela en La Babosa apadrinada por los trabajadores de la C.M.Q. Televisión que todavía era entidad privada.

En Molina a petición del soldado Rodrigo Rivas se construyó una escuela ya que existían más de 100 niños analfabetos.
Se crearon brigadas de maestros voluntarios de montaña que recibieron instrucciones en los campamentos ubicados en Minas de Frías y La Plata. En 1960 comenzaron a llegar al territorio maestro como Ángel Barbán, Miguel Castillo, Miguel Pérez que impartieron clases en escuelas rurales.
Surgieron las unidades zonales, 2 en Cruce de los Baños, 2 en Matías, 1 en La Tabla y una en El Laurel, funcionando como inspectores o Jefes de Brigada Idelfonso Kuang Pérez, Honorario Alfonso, y Martha Oliva. Dicha estructura estuvo atendida por el regional Sierra Maestra Norte con sede en Guisa.

La campaña de alfabetización

Muchos jóvenes de este territorio con preparación dirigiendo la campaña y otros se convirtieron en alfabetizadores como Waldemar Domínguez, María Arias, Ángel González y Caridad Feria.
Cuando se inicio la campaña de alfabetización el 41% de la población del territorio era analfabeta, los alfabetizadores contaron con un tiempo de 6 meses para enseñar a leer y escribir a los campesinos, paro duró aproximadamente 7 meses, comenzó en mayo y termino en diciembre del año 1961.
Los campesinos no solo aprendieron a leer y escribir, también recibieron la influencia de la cultura y las costumbres de estos jóvenes que fueron fundamentalmente de ciudades. Los campesinos por las montañas realizaron labores agrícolas y por las tardes y las noches enseñaban con la ayuda de lámparas chinas para las zonas que no tenían corriente eléctrica.
Al retirarse los brigadistas fueron enviados los maestros de seguimiento para enseñar otras materias, impartían clases de lunes a sábado y los domingo recibían superación en Jiguaní. En la zona de Manaquita el maestro designado fue Waldemar Domínguez, en Peña Prieta, Ángel González y Caridad Feria. La campaña de alfabetización se convirtió en el embrión de la enseñanza obrero campesino y fue la base para el plan de becas masivos que hubo en la zona.

Cultura

Al no existir instituciones culturales continuaron en esos años las formas típicas de diversiones: los guateques campesinos en que se destacaron grupos musicales como los Hermanos Ortiz en la Yaguita y Pucho Valdés en Cruce de los Baños. Se introdujo el cine móvil que se trasladó en mulos.

Deporte

Las primeras manifestaciones deportivas del territorio fueron los topes de béisbol, ya que después del triunfo revolucionario se rescataron las instalaciones rústicas existentes y fueron utilizados por todo el pueblo, se jugó hasta en los lugares más apartados: San Lorenzo, Los Ranchitos, La Maestra, Filé, La Tabla, etc.
Desde antes de 1959 ya en el poblado de Filé, existía un terreno rústico donde se jugaba pelota, en 1958 ya en el poblado de Filé existía un terreno rústico donde se jugaba pelota, en 1958 se realizó un juego entre los jóvenes de ese lugar y las tropas Rebeldes encabezadas por Almeida y Guillermo García, al terminar Guillermo le prometió que cuando triunfara la Revolución le obsequiaría todas las piezas para que formaran un equipo de béisbol completo, así fue 7 meses más tarde llevó un camión con todos los implementos, así se dotó al equipo de Filé que fue el primero en estar uniformado.


Tercer Frente en la actualidad

El municipio presenta un relieve montañoso por extenderse su territorio totalmente en la vertiente septentrional de la Sierra Maestra y en su firme seccionado por numerosas cuencas de corrientes fluviales que generalmente lo recorren de sur a norte, entre las que se encuentran los ríos Contramaestre, el Mogote, La Babosa yFilé.
Las alturas predominantes se encuentran en la zona de San Lorenzo de Céspedes con rangos de 600 a 700 metros sobre el nivel del mar.
Sus principales asentamientos humanos son: Matía, La Tabla, Arroyo Rico, Comecará, Paso de la Mina, Minas de Cambute y San Lorenzo de Céspedes.
La población al cierre de diciembre del año 2008 asciende a 29 857 habitantes, de ellos son varones 15 841 – el 53.0% - y hembras 14 046.
En la parte urbana habita el 35.4% de la población total del municipio – 10 564 y el resto en la parte rural – 19 323.
En el municipio se concentra el 2,9 % de la población total de la provincia y tiene una densidad poblacional de 81,6 hab. / km2 .
El índice de masculinidad es de 112,8 hombres por cada 100 mujeres.
Su actividad económica fundamental es la agropecuaria que representa casi el 74,5 % de la producción total del municipio y el 6,5 % de la producción agropecuaria de la provincia, destacándose la agricultura no cañera y las ramas pecuarias y forestal; siendo su entidad económica más importante la Empresa Municipal Agropecuaria.
En el municipio existe además, la Planta Beneficiadora de Café, la de Cacao y la Estación Experimental de Café. En su territorio se produce café, cacao, viandas, hortalizas y cítricos; además se explota la ganadería vacuna.

Para los servicios educacionales dispone de 81 escuelas primarias; seis de educación media general; una técnica y profesional y una escuela especial. Los niveles de enseñanza cuentan con el equipamiento para desarrollar el programa audiovisual y los elementos computacionales.
El municipio cuenta con 1 hospital; 2 policlínico; 50 consultorios del médico de la familia. Laboran 127 médicos, de ellos 50 son médicos de la familia y 24 estomatólogos. Cuenta con un banco de sangre, un centro de higiene y epidemiología, seis clínicas estomatológicas y 12 sillones estomatológicos.
En su territorio existe además un cine; una biblioteca; un museo; una casa de cultura; una sala de video; una sala de exposición y 18 salas de televisión. Se encuentran funcionando 40 círculos de abuelos con una matricula de 606.
El desarrollo perspectivo del municipio se orienta al fortalecimiento de la producción agropecuaria, priorizando los cultivos del café.

Fuentes