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Laguna de la Leche

Laguna de la Leche
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PaísBandera de Cuba Cuba
Ciudad (es)Ciego de Ávila
LocalizaciónNorte de Morón
Superficie67,2
Altitud1
ProfundidadMedia: 89
TipoLaguna de agua dulce

Laguna de la Leche. Es la mayor reserva de agua dulce de Cuba, situada al norte de la ciudad de Morón, y recibió el nombre de Laguna Grande o Laguna de la Leche, debido al tamaño y blancura de las aguas. Clasificada como una albufera, o laguna que se comunica con el mar, tiene un volumen de casi 100 millones de metros cúbicos y 66,5 km2 de superficie.

Características

Embalse de alrededor de 100 millones de metros cúbicos de agua dulce, debido al contenido de yeso y caliza de los fondos, constituye una vista formidable. Denominada como Laguna de la Leche o Laguna Grande de Morón, la historia está estrechamente relacionada con la vecina ciudad de Morón.

El nombre de laguna dado a este accidente es improcedente puesto que laguna, geográficamente hablando, es una porción de agua rodeada de tierra por todos los lados y ésta tiene tres entradas, correspondiendo una salida a cada una de ellas; luego en lugar de laguna, debe llamársele albúfera. De cualquier manera, la longitud diametral es de ocho millas, teniendo un promedio de profundidad de nueve pies.

Las olas y mareas que en ella se forman, son más impetuosas que las del mar con quien se comunica, por virtud de la reducción del círculo donde se agitan.

Tiene dos salidas al norte y una al sur. Las salidas del norte son una a la derecha y otra a la izquierda de la salida opuesta del sur, las que se comunican con el mar por una serie de cayos, esteros y lagunas, los que vienen a ser como eslabones que forman la cadena que une a esta laguna albúfera, con el mar que se comunica por la parte norte. La salida de la derecha, de sur a norte, encuentra el mar por el punto conocido por la Ciénaga, a unas quince millas de distancia; y la salida de la izquierda por el lugar denominado Pase Maranje, separada por una distancia de trece millas.

Cuentan los cronistas de antaño que fue punto intermedio en la comunicación fluvial entre el Embarcadero de Morón y el mar.

Reseña histórica

La salida de la Laguna de norte a sur, parte por una entrada llamada Boca de Júcaro, a unos esteros de prolongadas líneas quebradas, a las que los marineros que por ellas navegan, les llaman tornos.

Laguna de la Leche
Estos esteros después de prolongarse en dirección de norte a sur unas seis millas, terminan en un lugar llamado Embarcadero, que dista de esta cabecera 2,250 metros, cuya distancia se salvaba antes de la Guerra de Independencia de 1868 por un ferrocarril tortuga, el que atravesaba en toda su longitud la calle San Fernando (nombrada posteriormente Narciso López), hasta el paradero al sur de la población por el que conducían los comerciantes de esta plaza sus mercancías de Caibarién.

A este ferrocarril le llamaban Tortuga porque las locomotoras tenían que ir muy despacio para no arrojar chispas por sus chimeneas, de lo contrario podían quemar las casas de guano que había a ambos lados de la vía.

La Laguna de la Leche fue la segunda vía de comunicación que tuvo Morón por la parte norte. Los medios de transportes que allí se emplearon fueron embarcaciones de velas de poco calado, botes, canoas y pequeñas lanchas, ya que la profundidad de los esteros y canales no pasaba de los cuatro pies.

Por mediación de esa vía llegaron a Morón las primeras mercancías de Caibarién y La Habana. Se recibían en el Embarcadero y de ahí en carretas se transportaban hasta el poblado. Utilizando esa misma vía, los españoles conducían sus convoyes hacia la zona de la Trocha, en las guerras de 1868 y 1895.

En el año 1848, varios vecinos de la localidad de Morón comenzaron a hacer una zanja de la Laguna de la Leche a Morón, con el objetivo de que las embarcaciones pudieran llegar hasta el mismo centro del pueblo, pero esta idea quedó trunca, quedando solo un pequeño canal.

En el periódico panamericano La Epoca, en el año 1914, se publicó un artículo acerca de un proyecto que se estudiaba, basado en la idea de abrir un canal que atravesara la Isla de Cuba de Júcaro a Morón, con el fin de unir el Océano Atlántico con el Mar de las Antillas. Este proyecto no llegó siquiera a su fase inicial.

Hechos trascendentes

Esta laguna también está ligada a la historia política de Cuba, pues los cubanos en armas en las Guerras de 1868 y de 1895, merodearon por estas aguas en distintas ocasiones.

  • El fuerte del Embarcadero fue atacado e incendiado la noche del domingo 28 de mayo de 1876, por el segundo contingente de Oriente, al mando del coronel José Medina y del comandante José Barbosa; y por el regimiento Castillo, al mando del coronel José Gómez Cardoso y del comandante Nicolás Hernández Moreno. Este fuerte tenía 27 aspilleras y su guarnición estaba integrada por un teniente, un sargento, dos cabos y dieciseis soldados. En el ataque los soldados españoles tuvieron un saldo de dieciocho muertos incluyendo al jefe. Sólo lograron salvarse dos: el centinela, el cual se tiró al agua y se internó en los bosques aledaños al canal y uno que pudo huir en dirección al pueblo. Las fuerzas cubanas tuvieron una sola baja.
  • El 12 de septiembre de 1895, fueron asaltadas y quemadas dos embarcaciones a la salida de la Laguna de la Leche, en Boca de Júcaro.
  • La noche del 26 de diciembre de 1896, casi por su centro, cruzó Máximo Gómez la Trocha por Cayo Anguila, a dos kilómetros al norte de Morón, en medio de un infernal tiroteo y sin haber sufrido ni una baja. Transportaba un inmenso convoy de infantería, caballos y pertrechos de guerra e impedimenta, rumbo a Las Villas. La caballería de Gómez, los toques de corneta y los gritos de los mambises desde Cayo Anguila, consternaron a los voluntarios guerrilleros, poblanos y militares.

Ese día, después de estudiar en un mapa el teatro de operaciones, ordenó que se explorara la zona norte de la Trocha, específicamente el tramo comprendido entre Morón y el Embarcadero. Las noticias de los exploradores fueron alentadoras por lo que Gómez adoptó las medidas para llevar a efecto el cruce. Repartió el convoy de armas y parque que traía, entregándole la mitad del mismo al teniente coronel Enrique Loynaz del Castillo, y ordenó de inmediato la marcha en las primeras horas del día 26 de diciembre. Se encaminó hacia la finca La Serrana a la que llegó al oscurecer.

Unas horas más tarde -siete de la noche, aproximadamente- la columna del general Máximo Gómez se acercaba resuelta y firme al famoso valladar fortificado. La disposición de las fuerzas en este cruce fue descrita por Bernabé Boza en su obra Mi diario de la guerra. "Marchaban a la vanguardia el brigadier José Gómez y la infantería expedicionaria del general Rosas; después el Cuartel General del Ejército, escolta y regimiento expedicionario, luego el Consejo de Gobierno y su escolta; después la impedimenta y cubriendo la retaguardia el regimiento González. El jefe del Tercer Cuerpo, general Vega con su estado mayor y escolta, nos acompañó hasta la línea".

Toda la columna cruzó la Trocha sin dificultades, pese a una emboscada que apostó el enemigo, la cual fue arrollada por la vanguardia al mando del coronel José Gómez Cardoso, quien tenía la orden del Generalísimo de cargar al machete con ímpetu contra cualquier resistencia que se interpusiera en su paso. El cruce se produjo por un punto situado entre Morón y el Estero, a dos kilómetros de esta ciudad, cuyos habitantes escucharon los atronadores gritos de ¡Viva Cuba Libre!, dados por los mambises en el momento en que burlaban el bastión refortificado por Weyler. Después acamparon en la finca El Barro y allí pasaron la noche.

El 27 de diciembre, en horas de la mañana, se encaminaron hacia El Laurel y al día siguiente acamparon en Santa Teresa, lugar de tristes recuerdos para Gómez porque allí recibió la confirmación oficial de la muerte de su hijo Panchito y del general Antonio Maceo.

  • En los primeros días del mes de mayo de 1897, cruzó la Trocha por las inmediaciones de la Laguna de la Leche, específicamente por la Isla de Turiguanó el general José Lacret Morlot, al frente de un gran número de oficiales mambises.
  • Entre los días 17 y 19 de julio de 1897, el teniente coronel Simón Reyes cruzó la Trocha por las inmediaciones de la Laguna de la Leche. Este resultó un cruce peligrosísimo por el que el Generalísimo Máximo Gómez premio a la tropa que lo protagonizó y le ascendió los grados a Simón Reyes.
  • Entre los días 22 y 24 de septiembre de 1897, el general González Clavel cruzó la Trocha por la Isla de Turiguanó, muy cerca de la Laguna de la Leche.
  • El 24 de octubre de 1897, hizo un cruce de la Trocha por la Isla de Turiguanó, cerca de las inmediaciones de la Laguna de la Leche el coronel Dimas Zamora, al frente de 280 hombres de infantería. En este cruce murió enfermo el patriota y poeta portorriqueño Gonzalo Marín.
  • El 29 de abril de 1898 fue asaltada una patana del correo en Los Esteros, muy cerca de la Laguna de la Leche. La acción fue llevada a cabo por el capitán Antonio Caballero al frente de un grupo de hombres.

Flora y fauna

Crecen en los terrenos que circundan a esta laguna, lo mismo que el de los esteros y lagunas que lo unen al mar, algunos árboles de gran utilidad: ocuje, yana, roble, bagá, patabán, mangle rojo y mangle prieto y la palmera.

habitan animales de varias especies: palmípedas, ánades, yaguazas y corúas, zalcudas, garzas, gallinetas y garzones; mamíferos, el inofensivo y útil manatí; reptiles, el taimado caimán.

Penetran en las aguas por la comunicación que tienen con el mar, el pargo dorado, la picuda o barracuda, la lisa, el delfín y el tiburón.

Leyendas y tradiciones

La Laguna de la Leche ha sido escenarios también de leyendas, tradiciones, fiestas populares y deportivas y, sobre todo, de Recreación y disfrute de la ciudad de Morón. En la década del cincuenta se construyen dos instalaciones turísticas: El Morón Yac Club con piscina para adultos y niños y la Atarraya, de la Colonia Española, un restaurant-bar montado sobre pilotes dentro del agua y especializado en mariscos, siendo el plato insigne la paella.

También proliferaron del otro lado del nacimiento del canal bares de construcción rústica donde se vendía los fines de semana pescado frito, minuta, cerveza, refresco, agua de coco y diversos tipos de rones.

Atarraya
El cruce del canal se hacía en pequeños botes guiados con pértigas, los que eran parte de la tradición y del entorno, al igual que la Tabla, agrupación musical popular que amenizaban en los bares y le daban un toque de distinción al lugar.

Fue la Laguna de la Leche escenario también de una de las leyenda más antiguas de Morón: la conocida con el nombre de El guije de los esteros. Según expresaban los marinos que navegaban por los esteros del Embarcadero, en épocas muy antiguas había un animal parecido al mono que se trepaba en las yanas o mangles que había en ambas orillas del mencionado canal. Tenía los ojos grandes, negros y redondos y las orejas marcadamente inclinadas hacia atrás. Aparecía, como es lógico, por la noche y desaparecía sumergiéndose en el agua. Todos en Morón le temían al guije de los esteros, los que lo “habían visto” y los que lo conocieron por las descripciones de sus antecesores.

Además de esta leyenda, hubo tradiciones también muy antiguas como la celebración de las semanas santas, en las que se realizaban las acostumbradas romerías por tierra de Morón al Embarcadero y de éste a la Laguna de la Leche, donde se efectuaban paseos y regatas en embarcaciones de velas y motores, que servían de solaz entretenimiento a centenares de vecinos de esta ciudad. Quizás estas romerías fueron las que posteriormente dieron origen a los famosos carnavales acuáticos.

Carnavales acuáticos

Se realizan desde 1955, a lo largo del canal que va desde El Embarcadero hasta la Laguna de la Leche. En los inicios lo llevaban a cabo familias de las clases pudientes, las que engalanaban las embarcaciones y paseaban a través de dicho canal, lo que constituía un espectáculo impresionante, una diversión única. Pero esa tradición se había perdido, quizás debido a las tareas urgentes que absorben a una revolución en el poder, la que tiene que resolver numerosos problemas sociales, sin embargo, con la política de rescate de las mejores tradiciones culturales aparecen de nuevo los carnavales acuáticos, con una tónica diferente, al participar los diferentes organismos del país, así como familias que cuentan con embarcaciones particulares.

Se desarrollan siempre en los meses de verano. Las embarcaciones -que pueden ser estatales y particulares- se adornan con esmero y cierta confidencialidad porque la competencia comienza desde la selección de los temas. Los organismos asumen embarcaciones y buscan los recursos para asegurarse un lugar en este desfile de colores, música, coreografías que pasa ante todo un pueblo y ante cientos de turistas extranjeros que se congregan en el lugar.

Un jurado, previamente seleccionado, evalúa el paso de las embarcaciones,la evolución artística, la relación entre el contenido y la forma, la originalidad, la estética, en fin, mide una serie de parámetros para al final decidir las tres embarcaciones ganadoras del sector estatal y las tres triunfadoras del sector privado.

La actividad en sentido general se torna desde horas tempranas una gran fiesta porque alrededor de el fuerte de la misma, que son los paseos de las embarcaciones, uno puede disfrutar de numerosas opciones tales como áreas de juegos infantiles, juegos tradicionales, música bailable, cantinas a lo largo del canal con venta de comestibles y de bebida, y ya se ha convertido también en tradición la paella gigantesca de cientos de raciones que suelen hacer verdaderos maestros culinarios.

Ver además

Fuentes