Miami

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Ciudad de Miami
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Ciudad de los Estados Unidos
Bandera de Miami
Bandera

Escudo de Miami
Escudo

Ubicación de la Ciudad de Miami
Ubicación de la Ciudad de Miami
Idioma oficialEspañol e inglés
EntidadCiudad
 • PaísBandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
 • EstadoBandera Florida.jpg Florida
 • CondadoMiami-Dade
Población (2009) 
 • Total433 136 hab.
Gentiliciomiamense[1]
Sitio web oficial
Universidad Miami.jpg
Universidad de Miami

Miami en Cubadebate

Miami. Ciudad ubicada en el Estado de la Florida famosa por sus playas y por su turismo masivo, ya que es la tercera ciudad más popular turísticamente (dentro de los Estados Unidos), después de Los Ángeles y Nueva York.

Su historia se remonta a 1513, cuando el conquistador español Ponce de León llegara a la zona tras el descubrimiento de América. Posteriormente, no gozó de mucha afluencia de población hasta 1870, cuando se fundó la primera comunidad, la Coconut Grove. A partir de ahí, y gracias a sus condiciones climatológicas, la población aumentó considerablemente durante la segunda mitad del Siglo XX. Cerca del 60% de la población total, es de origen hispano.[2]

Su idioma es el inglés, aunque en la mayoría de los sitios se habla también español.

Es el mayor centro urbano y económico de Florida, junto los distritos que la rodean: Miami Beach, Coral Glabes, Hialeah y otras comunidades más pequeñas.

El nombre

La ciudad recibe su nombre de los indígenas mayaimi,[3] quienes residían en torno al lago Okeechobee y a lo largo del río al que dieron su nombre, y que habitaron la zona en el pasado.[1] Significa «agua dulce». Junto a la desembocadura del río Miami se establecieron importantes asentamientos en la parcialidad Caribes de los Tequesta. En las excavaciones se han encontrado numerosos artefactos y restos que ofrecen una rica pero poco estudiada fuente arqueológica del área.

Historia

Miami es la más joven de las principales ciudades de los Estados Unidos. Los indios Tequesta llegaron a la región hace 10.000 años y establecieron asentamientos sobre la Bahía y el Río. Llamaron a este asentamiento Mayami. Cuando llegó Juan Ponce de León al área que actualmente corresponde a Miami, en busca de la «Fuente de la juventud», se encontró con una deslumbrante variedad de indígenas.

Pedro Menéndez de Avilés y sus hombres visitaron la zona y la reclamaron para España en 1566. Una misión española se estableció un año más tarde. Fort Dallas se construyó a medidados del Siglo XIX y consecuentemente fue un lugar de luchas durante las guerras contra los Semínola.

Al mismo tiempo, marineros de las Bahamas y aborígenes de la tribu Semínola que habían sido expulsados de sus tierras en otros estados de EE.UU., también establecieron su hogar en la Florida. En esta época, la zona conocida como Mayami no era más que una extensión de territorio virgen no cultivado.

Samuel Touchett recibió un lote de tierra por parte del gobierno británico de 20.000 acres (80 km²) en la zona actual de Miami en 1766. En 1772 la propiedad era dirigida por Bernard Romans. Una de las condiciones para que la donación fuera permanente era que al menos un colono blanco viviera cada 100 acres. Aunque Touchett quería crear una plantación colonial sobre la propiedad, debido a problemas financieros nunca llegó a desarrollar su proyecto.

Los primeros colonos procedían sobre todo de las Bahamas y del sur de Florida, buscando tesoros y restos de los numerosos naufragios que se producían en los traicioneros arrecifes de la zona. Algunos habían recibido tierras de los españoles a lo largo del río Miami. Por la misma época, los indios semínolas llegaron con un grupo de esclavos fugitivos. En 1825 se construyó el faro de Cape Florida cerca de Key Biscayne, para alertar a los barcos de la proximidad de los peligrosos arrecifes.

En 1891, una viuda acaudalada llamada Julia Tuttle se mudó a la Florida y compró 640 acres de tierra en la orilla norte del río Miami. Tiempo después, Tuttle convenció al acaudalado constructor de ferrocarriles Henry Flagler para que extendiera la línea del ferrocarril hasta Miami, para construir un lujoso hotel y para levantar un nuevo poblado. El resultado fue la fundación de la ciudad, en 1896. Como consecuencia de estos acontecimientos, miles de personas llegaron a la Florida. Ya por entonces, en los inicios de la urbe, la población era diversa; personas de distintas culturas, de distintas partes del mundo, llegaron a la nueva ciudad: el primer alcalde de Miami fue un católico irlandés, algunos de los primeros comerciantes eran judíos y los afroamericanos y bahameños negros constituían un tercio de los nuevos miembros asentados.

Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad fue un importante centro de entrenamiento y concentración de tropas, especialmente en Miami Beach. Muchos hombres y mujeres que se entrenaron durante la guerra regresaron al sur de Florida generando un nuevo período de gran crecimiento.

Al triunfo de la Revolución Cubana

Con la llegada al poder el 1 de enero de 1959 de la Revolución Cubana la historia de Miami tuvo un giro inesperado: en sólo una década, más de medio millón de cubanos llegó a Miami.

Ese mismo día que marcó la llegada el poder de la Revolución lidereada por Fidel Castro, llegaron a EE.UU., por un aeropuerto de Jacksonville, en la misma Florida, algunos de los personajes del régimen pronorteamericano del dictador Fulgencio Batista. Ese día arribaron en esa localidad Pilar García, asesino de los asaltantes al Cuartel Goicuría, Jefe de la Policía Nacional de La Habana, y su hijo de siniestra fama, el teniente coronel Irenaldo García, junto al mayor general Luis Robaina, inspector general del ejército batistiano.

Por ese mismo lugar, en el mismo vuelo, llegaron también el Jefe de Estado Mayor de Batista, Francisco Tabernilla, y sus tres hijos, Carlos, jefe de la aviación que ordenó los bombardeos de Cienfuegos y Santa Clara; Francisco, jefe del cuerpo de tanques, y Marcelo, jefe de los bombarderos del campo militar habanero de Columbia.

Otros 47 batistianos, entre ellos Francisco Batista, el hermano del dictador, aterrizaron en West Palm Beach, cerca de Miami. Dos pilotos de la dictadura se aparecieron en Daytona Beach con un bombardero. Mientras, centenares de partidarios de la Revolución protestaban en el aeropuerto de Miami contra la llegada de los batistianos.

Ninguno de estos asesinos y torturadores fue devuelto a Cuba. Muchos prosperaron al asociarse a los programas de sabotaje y terrorismo desarrollados durante décadas por la CIA contra Cuba y América Latina. Algunos se hicieron ricos al participar en acciones encubiertas en varios continentes.

Varios de ellos se encargaron de imponer en Miami el dominio de una mafia de pura cepa batistiana que ha controlado hasta hoy la vida política del Sur de la Florida y que sigue orientando, a pesar de toda lógica, la política agresiva de Estados Unidos hacia Cuba.

Éxodo del Mariel

Con anterioridad al triunfo de la Revolución Cubana los ciudadanos cubanos que deseaban viajar o emigrar a los Estados Unidos recibían igual tratamiento que un ciudadano de cualquier otro país y, como ellos, debían realizar legalmente la tramitación correspondiente. A partir del 1 de enero de 1959 Estados Unidos aplicó una política migratoria diferente para Cuba.

De manera escalonada, Washington fue suspendiendo los vuelos regulares y las vías de salida legal desde Cuba, al tiempo que se otorgaba automáticamente el estatus de refugiado a todo ciudadano cubano que arribara a territorio estadounidense, al extremo de que se crearon condiciones financieras especiales para apoyar a los emigrantes cubanos.

Baste mencionar que entre 1959 y 1962 emigran hacia los Estados Unidos 274 000 cubanos, de los cuales los primeros 70 000 ingresan en territorio estadounidense sin que mediara trámite migratorio alguno.

La máxima expresión de la política migratoria criminal, inmoral y discriminatoria de los Estados Unidos contra Cuba es la Ley de Ajuste Cubano, adoptada en 1966, con el deliberado propósito de incentivar las salidas ilegales de ciudadanos cubanos hacia ese país. Única de este tipo en el mundo, ofrece a los cubanos que llegan a los Estados Unidos por vías ilegales, privilegios que no reciben ciudadanos de ninguna otra nacionalidad ni país.

Se vivía una situación de ruptura del flujo desde Cuba hacia Estados Unidos, desde la cancelación por ese país del puente aéreo en 1973. Las salidas ilegales se reiteraban, así como la acogida de estos emigrantes por las autoridades inmigratorias norteamericanas.

Este fue parte del escenario de los acontecimientos del Mariel en 1980. Las 125 000 personas que emigraron a través del Mariel, marcan un cambio en los componentes sociodemográficos de los emigrantes cubanos hacia Estados Unidos. En aproximadamente cuatro meses, 100.000 cubanos arribaron a sus costas.[4]

Otros emigrantes

Los emigrantes ilegales que no proceden de Cuba, no tienen la misma suerte que los cubanos amparados por la Ley de Ajuste Cubano. La humillación, malos tratos y vejaciones que sufren los emigrantes son denunciados constantemente. Miles de personas mueren todos los años intentando emigrar en precarias condiciones. Otros miles, que emigran fundamentalmente por razones económicas, son expulsados hacia sus países sin contemplaciones.

El estado al cual pertenece la ciudad de Miami (Florida), propuso recientemente un proyecto de ley que autoriza a la policía a revisar el estatus migratorio de sospechosos de ser indocumentados y prevé sanciones contra quienes empleen o alquilen apartamentos a esas personas.[5]

Terrorismo en Miami

Terroristas cubanos caminan tranquilamente por las calles de Miami. (Luis Posada Carriles en la foto.)

Una política de Terrorismo de Estado iniciada poco después del 1 de enero de 1959, cuando EE.UU. abrió las puertas a la pandilla de criminales, torturadores y malversadores que salieron de Cuba, propició que estos fundaran su red en Miami, cuna y germen de la mafia terrorista anticubana. Numerosos actos han sido planificados e iniciados desde la ciudad de Miami por organizaciones terroristas y anti-cubanas allí radicadas.

De los años de la estación CIA de Miami, la multimillonaria JM/WAVE, surgió el enorme contingente de gángsteres que la agencia recicló, después de Playa Girón, en elementos claves de sus operaciones continentales, tanto con la DISIP venezolana como en las filas de la policía secreta del dictador chileno Augusto Pinochet y en los aparatos de represión de distintos regímenes, a los que otorgó un apoyo inconfesable.

Desde los hermanos Novo Sampoll (Ignacio y Guillermo), Pedro Crispín Remón Rodríguez y Gaspar (Gasparito) Jiménez, hasta Reinol Rodríguez, Antonio (Tony) Calatayud, Nelsy Ignacio Castro Matos, Roberto Martín Pérez y Sixto Reinaldo Aquit Manrique, Héctor Francisco Alfonso Ruiz, alias Héctor Fabián, y Ángel Alfonso Alemán, son decenas y decenas de asesinos, que siguen ahí con estatuto de intocables.[6]

Luis Posada Carriles y Orlando Bosch, autores confesos de la destrucción en vuelo de una aeronave cubana en 1976, con la muerte de sus 73 pasajeros, hasta los autores de actos de terrorismo contra gobiernos progresistas de la América Latina de hoy, caminan tranquilamente por las calles de Miami.

Luchadores antiterroristas

Cinco jóvenes profesionales que decidieron dedicar sus vidas, lejos de su patria, a la lucha contra el terrorismo en la ciudad de Miami, centro principal de las agresiones contra Cuba, cumplieron injustas sanciones en cárceles de máxima seguridad en los Estados Unidos. Son ellos:

Partieron hacia Estados Unidos para obtener información sobre los planes de las organizaciones terroristas que tienen su base de operaciones, desde hace muchos años, en la ciudad de Miami, entre ellas, la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA), El Consejo para la Libertad de Cuba (CLC), Hermanos al Rescate, Movimiento Democracia, Alpha-66 y otras muchas de conocida trayectoria delictiva.

Entre las actividades terroristas de esos grupos se cuentan numerosos sabotajes y agresiones contra Cuba, con un saldo de miles de muertos, heridos y grandes pérdidas económicas, contrabando de armas, drogas y personas, e incluso, han fraguado cientos de planes para tratar de asesinar al presidente cubano Fidel Castro y realizado acciones terroristas en el propio territorio estadounidense y en terceros países.

Los Cinco fueron sometidos a un juicio manipulado en la propia ciudad de Miami, completamente hostil y dominada por la mafia de origen cubano, donde era imposible realizar un proceso justo e imparcial, a tenor con las propias leyes de los Estados Unidos y del Derecho internacional. Los sectores anticubanos desataron una falaz e intensa campaña propagandística para presionar a la opinión pública de Miami y al jurado, lo que fue reiteradamente denunciado por los abogados de la Defensa, quienes presentaron varias mociones de solicitud de un cambio de sede que fueron rechazadas.

Lo anterior viola la letra de la Quinta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos que expresa:

"...a nadie se le privará de la libertad sin el debido proceso legal..."

y también se viola la Sexta Enmienda que señala:

"...en toda causa criminal, el acusado gozará de ser juzgado rápidamente y en público por un jurado imparcial..."

Durante todo el proceso legal las autoridades obstaculizaron el trabajo de la Defensa al demorar y limitar el acceso solo al 20 % de la documentación sospechosamente clasificada como secreta y aún, cinco años después, se les impide acceder a esos miles de documentos para sustentar el proceso de apelación.

Los Cinco luchadores antiterroristas recibieron largas e injustas condenas que aún cumplen.

Geografía

En términos de superficie, Miami es una de las grandes ciudades más pequeñas de los Estados Unidos. De acuerdo con la Oficina del Censo del país, la ciudad abarc