República Democrática del Congo

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Este artículo trata sobre la República Democrática del Congo. Para otros usos de este término, véase Congo (desambiguación).
Congo
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Nombre oficial: República Democrática del Congo

Bandera

Escudo

Mapa o ubicación de Congo
Gobierno
Forma de gobierno:República.
Capital:
 • Población:
Kinsasa
Brazzaville, Pointe-Noire
Idioma oficial:Francés (oficial), lenguas africanas (kikongo, lingala, y teke son las más utilizadas)
Presidente de la República DemcráticaJoseph Kabila
Características Generales
Superficie:504,750 km²
Población
 • Densidad
3.800.610 (2009) hab
11 hab/km² hab/km²
Moneda:Franco
Gentilicio:Congoleses
Horario:CET (UTC+1)
Miembro de: NOAL, ONU, OMC, G-77


República Democrática del Congo. País de África central, denominado Zaire entre los años 1971 y 1997. Situado en la zona de los grandes lagos de África es el tercer país más grande del continente. Limita con la República Centroafricana y Sudán al norte, Uganda, Ruanda, Burundi y Tanzania al este, Zambia y Angola al sur, y la República del Congo al oeste.

Tras una colonización particularmente brutal por parte de Bélgica, la colonia del Congo Belga alcanzaría la independencia en 1960, para transformarse en el Zaire bajo el gobierno del dictador Mobutu Sese Seko.

Contenido

Historia

El Estado Libre del Congo o Estado Independiente del Congo fue un dominio colonial africano, propiedad privada del rey Leopoldo II de Bélgica, establecido en la Conferencia de Berlín, en 1885, cuyas fronteras coincidían con la actual República Democrática del Congo. El Congo fue administrado privadamente por el rey Leopoldo hasta su fallecimiento en 1908, año en que el territorio fue cedido a Bélgica.

Durante este período, El Congo fue objeto de una explotación sistemática e indiscriminada de sus recursos naturales, especialmente el marfil y el caucho, para lo que se utilizó mano de obra indígena en condiciones de esclavitud. Para mantener su control sobre la población nativa, la administración colonial instauró un régimen de terror, en el que fueron frecuentes los asesinatos en masa y las mutilaciones, que produjo un elevadísimo número de víctimas, aunque es imposible realizar cálculos exactos, la mayoría de los autores mencionan cifras de entre cinco y diez millones de muertos.

A partir de 1900, la prensa europea y estadounidense comenzó a informar acerca de las dramáticas condiciones en que vivía la población nativa del territorio. Las maniobras diplomáticas y la presión de la opinión pública consiguieron que el rey belga renunciase a su dominio personal sobre el Congo, que pasó a convertirse en una colonia de Bélgica, bajo el nombre de Congo Belga

En la década de 1950 aún subsistían trabajos forzados en el Congo y la esperanza de vida no alcanzaba los 40 años de edad.

En 1952, el Gobernador General Léon Antoine Marie Petillon escribió al Secretario Colonial, exponiendo que si no se tomaban medida para mejorar la situación en el Congo, Bélgica perdería su colonia más rica, proponía otorgarle a la población nativa mayores derechos civiles, incluido el derecho al voto. El gobierno belga se opuso a esta propuesta, alegando que "sólo desestabilizaría la región". En Bélgica, algunos diputados querían incorporar el Congo al Reino de Bélgica, de esta manera los nativos congoleños se convertirían en ciudadanos belgas, y por lo tanto tendrían plenos derechos civiles en Bélgica.

El Congo belga fue uno de los mayores exportadores de uranio para Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría; la mayor cantidad extraída especialmente de la mina de Shinkolobwe. Las bombas que se lanzaron sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki fueron fabricadas con uranio belga.

Como parte de la política internacional de las Naciones Unidas, se promovió el fin de la colonización de las naciones que llegaron a conformar el llamado Tercer mundo. En el caso de las posesiones belgas, en 1959 se realizaron las primeras elecciones libres que fueron ganadas por el Mouvement National Congolais (MNC - Movimiento Nacional Congoleño), dirigido por Patricio Lumumba.

Gobierno de Patrice Lumumba

En las montañas orientales del Congo hay valiosos minerales como el coltán y niobio, además de oro, diamantes, cobre y estaño. El coltán, abreviatura de colombio-tantalio, está en suelos de una antigüedad de tres mil millones de años. Se usa con el niobio para fabricar los condensadores para manejar el flujo eléctrico de los teléfonos celulares. Cobalto y uranio son elementos esenciales para las industrias nuclear, química, aeroespacial y de armas de guerra. Alrededor del 80% de las reservas mundiales de coltán están en el Congo.

Debido a que el gobierno belga deseaba seguir controlando la riqueza minera del país, apoyó la escisión de Katanga y Kasai del Sur, implantando gobiernos títeres en dichos territorios. El Gobierno de Patrice Lumumba solicitó la ayuda norteamericána, no siendo siquiera recibido por el presidente de EE.UU., lo que motivó el acercamiento a la Unión Soviética que proporcionó transporte y asesores militares con el objeto de controlar la situación en las provincias separatistas. Lumumba negó repetidamente tener ideología comunista alguna.

La CIA, el servicio de inteligencia belga, y otras potencias trabajaban día y noche para mantener en el poder a los congoleños leales al imperialismo. Promovieron las sublevaciones y fomentaron otros movimientos secesionistas. Con el pretexto de proteger a la población belga, Bélgica envió tropas a Katanga, intentando sostener al gobierno secesionista de Tshombé por la fuerza. Ante esta situación, el gobierno de Kinshasa recurrió a las Naciones Unidas para expulsar a los belgas y ayudar a restaurar el orden. Las tropas belgas se negaron a evacuar el país y continuaron apoyando la secesión de Katanga. La ONU envió tropas, pero éstas no sólo se negaron a intervenir en apoyo del gobierno central, sino que intensificaron la desestabilización del nuevo gobierno.

Las potencias imperialistas reaccionaron presionando al Presidente Joseph Kasavubu para que acabara con Lumumba, cosa que hizo el 5 de septiembre de 1960, destituyéndole del gobierno ilegalmente y reemplazándolo. Lumumba se negó a abandonar el cargo y destituyó a su vez a Kasavubu.

El 14 de septiembre, nueve días después de su destitución, el coronel Joseph Mobutu Sese Seko, jefe del ejército, tomó el control político en la capital tras un golpe de estado y desató una ola de represión contra las organizaciones políticas. A los dos meses, Mobutu devolvió el poder a Kasavubu y se autodesignó comandante en jefe de las fuerzas armadas.

El 10 de octubre, el ejército y las tropas de la ONU detuvieron a Lumumba, pero este logró escapar el 17 de noviembre y huir en avión hacia su principal base de apoyo en Kisangani. Fue detenido de nuevo el 2 de diciembre por el ejército. Siempre con órdenes de no intervenir, las tropas de la ONU se hicieron de la vista gorda cuando lo torturaron brutalmente.

Fue asesinado el 17 de enero de 1961 por una conspiración organizada por el gobierno de Bélgica, con la complicidad de los Estados Unidos, de Gran Bretaña y de las Naciones Unidas.

Un equipo de policías belgas desenterró el cadáver y lo disolvió con el ácido sulfúrico que proporcionó una compañía minera. Cuarenta años después el parlamento belga admitió su responsabilidad en el asesinato en una sesión celebrado en noviembre de 2001.[1]

Dictadura de Mobutu

Tras cinco años de extrema inestabilidad y descontento civil, Joseph-Désiré Mobutu, ahora teniente general, apoyado por la CIA, derrocó mediante un golpe de Estado a Kasavubu en 1965 y se autoproclamó Jefe de Estado. Ocasionalmente llamaba a elecciones donde él era el único candidato.

Mobutu fue acusado de violaciones a los derechos humanos, represiones, culto a la personalidad y corrupción extrema; en 1984 se dijo que Mobutu poseía cuatro mil millones de dólares estadounidenses, un importe similar a la deuda nacional, en sus cuentas bancarias en Suiza.

Década de 1990

A mediados de la década de 1990 la situación empeoró radicalmente. La incapacidad de Mobutu de manejar esta crisis, acompañado de la pérdida de apoyo por parte de occidente permitió a sus opositores iniciar una gran campaña en su contra que terminó con su huida y la proclamación por parte del líder rebelde Laurent-Désiré Kabila de la "República Democrática del Congo" en mayo de 1997.

La guerra del coltán

El período de paz, tras el ascenso de Kabila al poder, fue breve. Pronto el país se vio envuelto en nuevos acontecimientos bélicos. Ejércitos de seis naciones participaron en la mayor conflagración conocida en el continente. Fuerzas militares de Zimbabwe, Angola, Namibia, Ruanda y Uganda, y del propio país, se enfrentaron en el vasto territorio congolés. En el subsuelo estaban los ricos depósitos de mineral que han sido el eje de la tragedia que ha vivido esa nación del África central.

La primera guerra del Congo, iniciada en 1996, enfrentó a EE.UU., Gran Bretaña y Bélgica por un lado, que apoyaron a los ejércitos de Ruanda y Uganda frente al ejército de Mobutu apoyado por Francia. Fue una guerra con pocos combates y con muy escasas víctimas congoleñas, aunque sí se registraron grandes masacres de población Hutu ruandesa refugiada en el Congo.

Precedidos de una intensa campaña mediática de demonización contra el presidente congoleño, Laurent Kabila, el 2 de agosto de 1998, los ejércitos de Ruanda, Uganda y Burundi irrumpieron en suelo congoleño dando lugar a la llamada “Segunda guerra del Congo” o guerra del "coltán" que oficialmente terminaría en el año 2003, aunque seguiría con intensidad decreciente hasta prácticamente nuestros días. Un total de cinco millones y medio de víctimas, civiles congoleños en su inmensa mayoría, serían contabilizadas por las organizaciones de Derechos Humanos.

Kabila fue asesinado en 2001, pero las luchas continuaron durante el gobierno dirigido por su hijo Joseph Kabila. La guerra, que dejó millones de muertos (la mayor cifra en un conflicto bélico desde la Segunda Guerra Mundial ), finalizó en lo esencial tras la retirada de los ejércitos extranjeros, la firma de acuerdos de paz con Uganda y Ruanda, que apoyaron a los movimientos contrarios a las autoridades de Kinshasa, y las conversaciones con vista a la pacificación, entre todas las fuerzas políticas congolesas, celebradas en Sun City, Sudáfrica.

Al contrario que la primera guerra, esta segunda guerra del Congo sería en parte silenciada o, en el mejor de los casos descontextualizada, para que reflejase sólo un confuso conflicto civil y étnico intercongoleño manipulado por algunas multinacionales anónimas occidentales.

Las razones del inicio de la guerra habría que achacarlas a la actitud de Laurent Kabila, quien después de varios meses en el poder invalidó y se retractó de los acuerdos que había firmado en el inicio de la primera guerra del Congo (acuerdos de Lemera) en los que se habían concedido a multinacionales como la American Mineral fields Inc., contratos escandalosamente ventajosos sobre vastos yacimientos mineros del este del Congo.

El ejército ruandés obtiene ganancias de más de 20 millones de dólares al mes con la minería del coltán actualmente. Aunque su precio ha caído, Ruanda mantiene su monopolio de la explotación y comercio del metal de la RDC. Existe una lluvia de informes sobre desenfrenados abusos de los derechos humanos en esa región minera.

El coltán sale de las minas a puestos comerciales clave, donde lo adquieren mercaderes extranjeros que lo envían al exterior, principalmente a través de Ruanda. Las empresas con capacidad tecnológica suficiente convierten al coltán en el codiciado tantalio en polvo, para revenderlo después a multinacionales de la tecnología como Nokia, Motorola, Compaq, Sony y demás fabricantes que lo utilizan en teléfonos móviles y otros productos electrónicos.

Geografía

La República Democrática del Congo limita al norte con la República Centroafricana, al noreste con Sudán, al este con Uganda, Ruanda, Burundi y Tanzania, al sur con Zambia y Angola y al oeste con la República del Congo y el océano Atlántico. Al norte, en la frontera costera norte, la República Democrática del Congo limita también con Angola, y más concretamente con el enclave de Cabinda.

Dada la extensión del territorio, éste es muy diverso. En primer lugar hay que decir que la República Democrática del Congo cuenta con una pequeña salida al mar, aunque no tiene en ella puertos importantes. El principal puerto del país se encuentra en Matadi, en el Río Congo. Este río es navegable en su tramo final, si bien los barcos no pueden remontarle hasta Kinshasa, el capital, puesto que entre ésta y Matadi se encuentran unas cascadas insalvables para los barcos, las Cataratas Livingstone.

Flora y fauna

Situada en un territorio de orografía diversa, la República Democrática del Congo posee una gran variedad de biomas; desde la sabana en las regiones del sur, la selva montana de las regiones montañosas del este, los grandes lagos Africanos al este y la selva de la República Democrática del Congo, que es, después de la Selva Amazónica la más extensa del mundo, esto hace de la República Democrática del Congo uno de los países con mayor diversidad biológica del planeta.

Demografía

La mayoría de los 250 grupos étnicos han sido registrados y catalogados uno de ellos los Batwa. Los pueblos más numerosos son los kongo, luba y mongo. Se hablan alrededor de 700 idiomas locales y dialectos.

Aproximadamente el 80% de la población es cristiana, predominantemente católica. Muchos de los no cristianos se mantienen apegados a sus tradiciones religiosas sincréticas. Las religiones tradicionales engloban conceptos como el monoteísmo, animismo, vitalismo, devoción espiritual y ancestral y varían generalmente entre los grupos étnicos; ninguna está formalizada.

Al año 2007, la República Democrática del Congo cuenta con una población de 65.750.000 habitantes. El promedio de hijos por mujer es de 6.37 una de las tasas más elevadas de África, lo cual está provocando un crecimiento poblacional nunca visto en la historia del país, se calcula que para el año 2050 este país va a tener 177.200.000 de habitantes.

Referencias

  1. Doce belgas podrían ser juzgados por el asesinato del líder congolés Patrice Lumumba. Disponible en:La Vanguardia.es. Consultado el 29 de noviembre de 2010

Fuentes

  • República Democrática del Congo. Disponible en: Wikipedia. Consultado el 22 de noviembre de 2010.
  • La guerra silenciada del Congo. Disponible en: Revista Pueblos. Consultado el 22 de noviembre de 2010.
  • La nefasta herencia del rey Leopoldo II. Disponible en: Revista Bohemia. Consultado el 22 de noviembre de 2010.