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John Brooke

John Rutter Brooke
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John brooke.jpg
Gobernador militar de la Isla de Cuba
Nacimiento21 de julio de 1838
Montgomery County,
estado de Pennsylvania,
Estados Unidos Bandera de los Estados Unidos de América
Fallecimiento5 de septiembre de 1926
ciudad de Filadelfia,
Estados Unidos Bandera de los Estados Unidos de América

John Ruther Brooke. Mayor General del Ejército de los Estados Unidos durante la Guerra Civil y la contienda Hispano-Cubano-Estadounidense, fue nombrado gobernador militar de la Isla de Cuba y Puerto Rico.

Síntesis biográfica

Brooke nació en Filadelfia, Pensilvania el 21 de julio de 1838 y fue educado en las cercanías de Collegeville y West Chester.

Trayectoria militar

El 20 de abril de 1861, entró en el servicio federal, como un capitán de la 4tª de Infantería de Pennsylvania. En primera Manassas, marcharon en la víspera de la batalla, mientras que el resto de la Unión del Ejército se estaba moviendo en luchar. Convirtiéndose en coronel de la Pennsylvania 53 en noviembre, participó en la campaña de la península y en el mando temporal de la Brigada de Sumner II Cuerpo en Sharpsburg. Volvió al mando de su regimiento en Fredericksburg, y recibió el mando permanente de la 4tª Brigada, 2dª División del II Cuerpo, que dirigió en Chancellorsville y Gettysburg.

Al segundo día de la Batalla de Gettysburg, el 2 de julio de 1863, el Teniente General de la Confederación del Sur, James Longstreet lanzó su ofensiva contra las líneas del ejército de la unión, y el entonces Coronel Brooke con sus fuerzas resistió el temible embate en una fuerte contraofensiva, recibió heridas de bala que pusieron su vida en grave peligro. Su valerosa acción aguantó el empuje de los confederados.

Al recobrarse, participa en la campaña de Overland, de la que vale citar la batalla de la corte de Spotvalnia. Es por esta época, en mayo de 1864, fue promovido al rango de Brigadier General de voluntarios, siendo herido una vez más de manera crítica en la Batalla de Cold Harbor en junio siguiente. Por estas acciones fue entonces ascendido al rango de Mayor General del ejército de voluntarios.

En 1866, Brooke aceptó el puesto de teniente coronel del 37 regimiento de infantería del ejército regular de los Estados Unidos, tres años después fue promovido al rango de Coronel del 13 regimiento de infantería del mismo ejército prestando servicios en las postas fronterizas de su país.

En 1888, fue promovido a Brigadier General y estuvo al frente del departamento de Platte en 1890, cuando la Danza de los fantasmas. Siguiendo las órdenes del General Nelson Miles, se apresuro hacia la famosa wounded Knee al mando de la 7ma caballería.

En 1897 fue nombrado mayor general del Ejército de los Estados Unidos y le fue asignado el comando del 1er cuerpo del ejército durante la Guerra Hispano-Cubano-Estadounidense, en Puerto Rico, desembarcó en Arroyo junto al general Hains y al poco tiempo después el Armisticio de Guayama estaba siendo firmado.

Cuando el general Nelson Appleton Miles dejó la isla en octubre de 1898, fue nombrado gobernador militar y jefe del ejército de ocupación de los Estados Unidos. El 6 de diciembre del propio año, Brooke, siendo reemplazado del cargo por Guy Vernon Henry, se dirige hacia la isla de Cuba donde, el 13 de diciembre, fue nombrado Gobernador.

Gobierno de Brooke en Cuba

El primer gobernador militar impuesto por Estados Unidos, John R. Brooke, dividió el país en siete departamentos, y al frente de cada uno colocó a un general del ejército de ocupación, reservando para sí la autoridad suprema, que ejecutaría a través de órdenes militares.

El gobernador también estableció un gabinete civil a él subordinado, compuesto por cuatro secretarías asumidas por funcionarios cubanos. La Secretaría de Estado y Gobernación fue atendida por Domingo Méndez Capote, la de Justicia e Instrucción Pública quedó a cargo de José Antonio González Lanuza y la de Hacienda fue ocupada por Pablo Desvernine, mientras Adolfo Sáenz Yánez presidía la de Agricultura, Comercio, Industria y Obras Públicas.

Tanto en la capital como en las provincias, las autoridades interventoras designaron un gobernador civil con auxiliares y alcaldes municipales con concejales, la mayoría procedentes del campo independentista.

En el orden militar se decretó el 6 de enero de 1899 el llamado desarme general, que incluía la recogida de las armas que poseyeran los miembros del Ejército Libertador. En ese mismo año se organizaron la Guardia Rural y el cuerpo de policía municipal, al servicio del gobierno de ocupación.

Esa política formó parte de un proceso de desmembramiento de las instituciones revolucionarias, que culminó con el licenciamiento del Ejército Libertador y la autodisolución de la Asamblea de Representantes, condicionada por las contradicciones entre los máximos exponentes de la revolución libertadora.

La educación y la higiene pública se atendieron con particular interés. El 2 de noviembre de 1899 entró en vigor la Orden Militar No. 210, mediante la cual se creaba el cargo de Superintendente de Escuelas de Cuba, que asumió el pedagogo estadounidense Alexis Everett Frye; al mes siguiente comenzó a regir la ley que organizaba la enseñanza primaria.

En la educación universitaria se amplió el número de cátedras correspondientes a las cinco facultades existentes y se ejecutaron otras modificaciones, según el proyecto elaborado por González Lanuza. En la enseñanza media se aplicó el Plan Varona, obra del filósofo y educador cubano Enrique José Varona que constituyó una reforma educativa y pedagógica.

La higienización de las ciudades a través del alcantarillado, la pavimentación, la construcción de acueductos y el enfrentamiento a epidemias mortales como la fiebre amarilla, fueron otras de las líneas orientadas por el interventor. La comisión designada para el estudio de la fiebre amarilla corroboró el acierto del médico cubano Carlos J. Finlay de Barrés, quien desde 1881 había advertido con insistencia que el agente trasmisor de la enfermedad era el mosquito Aedes aegypti.

La penetración de capitales estadounidenses se multiplicó en sectores como la industria tabacalera y la minería, en abierta competencia con los intereses económicos británicos en la Isla. A pesar de la Enmienda Foraker, aprobada en el Congreso de Washington -que prohibía la concesión de terrenos públicos y privados a particulares-, en la práctica se ofreció un sinnúmero de concesiones para la explotación minera. Pero el sector de penetración de capitales más importante resultaría la industria azucarera, asociado a la apropiación de tierras. Los obstáculos relacionados con la posesión de la tierra se resolvieron al aprobarse la Orden Militar No. 62, que orientaba el deslinde de las haciendas comuneras, permitiendo y facilitando su compraventa.

El avance azucarero propició la colonización de enclaves en Camagüey, Oriente e Isla de Pinos, para dedicarlos al cultivo de frutos menores y cítricos. Simultáneamente, el negocio ferrocarrilero del capital estadounidense también se expandió, en rivalidad con los intereses británicos en esa esfera.

El 20 de diciembre de 1899, el general Leonard Wood, gobernador de Santiago de Cuba, sustituyó a Brooke en la gubernatura de la Isla.

Muerte

Su última orden fue la del Departamento de Oriente. Se retiró el 21 de julio de 1902, habiendo alcanzado la edad legal de 64 años. El resto de su vida los pasó en silencio, sobre todo en Filadelfia, donde murió el 5 de septiembre de 1926. Último superviviente de los generales de la Unión 583 de rango completo.

Está enterrado en la Sección 2 del Cementerio Nacional de Arlington. Washington D. C., Estados Unidos de América.

Fuentes