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Chichén Itzá

Chichén Itzá
UNESCO logo.png Welterbe.png
Nombre descrito en la Lista del Patrimonio de la Humanidad.
Chichen itza.JPG
El Templo de Kukulkán, el más conocido de Chichén Itzá.
Coordenadas20°40′59″N 88°34′7″W
PaísBandera de los Estados Unidos Mexicanos México
TipoCultural
Criterios(i)(ii)(iii)
N.° identificación483
RegiónLatinoamérica y el Caribe
Año de inscripción1988 (XII sesión)

Chichén Itzá. Fue la ciudad maya más poderosa de la península de Yucatán entre los años 550 y 900 de N.E; durante ese período el sitio alcanzó las proporciones y características urbanas que aún conserva. Declarada en 1988 por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad y es una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno desde el 2007.

Historia

Toponimia

Chichén Itzá, significa en maya Chi (boca), Che´en (pozo), Itz (mago o brujo) A (agua) y en la unión seria “la boca del pozo de los magos del agua” y comúnmente por “boca del pozo de los itzaes”, y estos itzáes fueron el grupo maya fundacional entre los años 455 – 495 n.e. provenientes de Bacalar (Quintana Roo). La ciudad fue abandonada posteriormente y vuelta a habitar en los años 980 bajo la égida de los Toltecas. Finalmente formando una de las tres ciudades de la “Liga de Mayapán” (11251194) es dominada por los cocomes de Mayapán. Los descendientes de estos itzáes fundaron a Tayasal (hoy Flores en Guatemala) a la orilla del lago Petén Itzá; y fueron los últimos mayas en rendirse a los Conquistadores Españoles el 14 de marzo de 1697.

Origen

Estos itzáes que se asentaron en estas tierras alrededor de los dos cenotes (pozos naturales), el Cenote Sagrado y de Xtoloc. Ellos habían realizado una especie de emigración proveniente de la zona del Petén haciendo una estancia de unos 40 años (quizás un ciclo sagrado de 52 años). Este primer grupo fundacional habitó la zona hasta los alrededores del año 692. Durante este tiempo aparentemente se construyeron los templos del llamado Chichén Viejo: Templo de los Cuatro Dinteles; Templo de los Tres Dinteles; Templo de los Búhos y el Templo de los Atlantes; y quizás hasta el Templo del “Trono del Jaguar Rojo” (hoy debajo de la pirámide – templo el “Castillo”).

Trás de estar unos 300 años por la zona de Champotón, casi en las costas del Golfo de México regresan a la ciudad alrededor de los años 968 y esta vez unidos a otro grupo de los Toltecas que se ubicaron en la ciudad. Y comienza la verdadera etapa de florecimiento de la ciudad bajo la influencia de los toltecas. Se construye ahora el Castillo o Templo de Kukulkán encima del Templo del “Trono del Jaguar Rojo”, el Caracol, el Templo de los Guerreros y otros más. Con esto se modificó el sistema ritual de los itzáes con el aumento de los sacrificios humanos.

Después del 1000 se unen con las ciudades de Mayapán y Uxmal para formar la Liga de Mayapán que durante casi dos siglos dominaron toda esta zona de Yucatán. Esta liga se rompió por ciertas luchas internas entre los cocomes de Mayapán y los itzáes, provocando el abandono final de Chichén Itzá entre los años 1194 y 1204. No obstante a esto, al igual que en muchas ciudades mayas después de un abandono de las castas dominantes ellas aparentemente continuaron siendo habitadas durante varias décadas más.

Desarrollo y arquitectura

El comercio fue un punto muy importante en la economía de la ciudad aunque estaba basada en el intercambio de productos. Esta función se realizaba principalmente durante las celebraciones religiosas y los días de mercados. Al igual que en toda el área maya las monedas eran los granos (semillas) de cacao o su equivalencia en productos. Esto se incrementó durante la segunda ocupación cuando el Cenote Sagrado se volvió famoso por sus sacrificios a Chaac (dios de la lluvia) y el “descenso de Kukulkán” en el Castillo durante los equinoccios. Esta última aún hoy en día reúne a cientos de turistas y practicantes cada 21 de marzo y 22 de septiembre, días de los Equinoccios.

Durante su habitabilidad la ciudad construyó distintas edificaciones y templos a lo largo de los años. Las edificaciones más antiguas pertenecen al estilo Puuc que floreció en el norte de la Península de Yucatán en el preclásico. Otros posteriores presentan el estilo Chenes, con frisos decorados y cresterías. Y finalmente la impronta de los toltecas en final del Período Clásico con decoraciones de águilas y jaguares devorando corazones.

Aunque por motivos turísticos algunos caminos han sido cambiados o modificados. Inicialmente estos sacbés (caminos blancos en maya) unían distintos puntos de la ciudad. Entre ellos están el que va desde el Castillo al Cenote Sagrado; la comunicación entre el cenote de Xtoloc y el Caracol; el del Juego de Pelota y corre al oeste; el que va desde el templo de las Monjas hasta el Templo de los Tres Dinteles. Otros de menor importancia están casi perdidos y con pocas huellas actuales.

La arquitectura masiva que ha llegado hasta nuestros días y que hoy es emblemática del yacimiento, tiene una clara influencia tolteca. El dios que preside el sitio, según la mitología maya, es Kukulcán, representación maya de Quetzalcóatl, dios tomado del panteón de la cultura tolteca. Dicho esto, hay que considerar que Chichén Itzá fue una ciudad o un centro ceremonial, que pasó por diversas épocas constructivas e influencias de los distintos pueblos que la ocuparon y que la impulsaron desde su fundación.

Las edificaciones de Chichén Itzá muestran un gran número de elementos arquitectónicos e iconográficos que algunos historiadores han querido llamar mexicanizados. Lo cierto es que es visible la influencia de las culturas provenientes del altiplano mexicano y la mezcla con el estilo Puuc, proveniente de la zona alta de la península, de la arquitectura clásica maya. La presencia de estos elementos procedentes de las culturas del altiplano fueron concebidas hasta hace algunos años como producto de una migración masiva o conquista de la ciudad maya por parte de grupos toltecas. Sin embargo, se sugiere que pudieron haber sido la expresión cultural de un sistema político muy extendido y prestigioso durante el posclásico temprano en toda Mesoamérica.

Es interesante señalar que a pesar de ser un centro ceremonial importante en el área no solamente en lo económico, religioso y aún como memoria astronómica. Aquí a diferencia de otras ciudades mayas, contemporáneas o no, no se construyeron estelas conmemorativas. En ella no aparece ni tan siquiera el simple vestigio de la existencia de alguna que pudiera haber sido destruida con posterioridad.

Ubicación geográfica

La ciudad, en la actualidad yacimiento arqueológico, a 29 km. al suroeste de la ciudad de Valladolid (México) en el norte de la Península de Yucatán. Sus coordenadas geográficas son 20° 40′ 53.7″ Latitud Norte; 88° 34′ 0.6″ Longitud Oeste. Es uno de los principales sitios arqueológicos de la Península de Yucatán, en México, ubicado en el municipio de Tinum, en el estado de Yucatán. Es uno de los vestigios importantes y más renombrado de la civilización Maya que se han investigado. La zona geológicamente esta compuesta de terreno cársico, lo que propicia la aparición de cuevas y los cenotes (derrumbe de los techos de las cavernas), usados para el abastecimiento de agua y por lo que resulta difícil para la agricultura debido a la dureza del suelo.

Su sistema de roza (tala y quema) de las milpas o bosques es la única forma de cultivar principalmente el maíz, frijol y calabaza, además de otros vegetales. El tipo de terreno los obligaba a abrir un hueco donde se sembraban todas las semillas a usar junto con el abono, pues no era posible la roturación del terreno por su constitución física.

Turismo

Hotel Chichén Itzá, uno de los tres hoteles a la entrada del sitio arqueólogico
El sitio arqueológico es muy visitado, especialmente en los días del Equinoccio para ver el Descenso de Kukulkán en la pirámide – templo El Castillo, un faustoso evento astrónomico que ellos supieron utilizar. Y para ello posee tres hoteles en la entrada de la carretera a Valladolid y Cancún. Ellos son: Hotel Villa Arqueológica, Hotel Hacienda Chichén Itzá y el Hotel Mayaland. En esa misma carretera esta una de las dos casetas de boletos. En la carretera a Mérida se encuentra el estacionamiento, así como el grupo de los restaurantes y la venta de artesanía y souvenires y la otra caseta de boletos.

Evolución

De acuerdo con la evidencia disponible, es posible que muchas de las construcciones principales de la ciudad hayan sido destruidas hacia el final del Siglo XI y reconstruidas más tarde con la segunda ocupación. Se puede decir que el declive de Chichén Itzá se dio en un contexto de violencia, que condujo a la pérdida de la hegemonía Chichén Itzá en el Mayab.

En el año 987 n.e. se formó la Liga de Mayapán, que fue una unión de casas sacerdotales de la península, entre las que las más importantes eran Uxmal, Mayapán y Chichén Itzá. Sin embargo esta liga fue destruida por un desacuerdo entre los caciques Halach Uiniks de los participantes que llevó a una declaración de guerra de uno de ellos, Hunac Ceel, quién se proclamó Halach Uinik de Mayapán. Esto originó la ruptura con los itzáes quienes perdieron el conflicto y debieron eventualmente huir en el año 1194 n.e., y refugiarse en el Petén, de donde debían haber venido originalmente hacia casi ocho siglos.

También existe la leyenda de Sac Nicté (“Flor Blanca”), princesa de Mayapán y comprometida con el príncipe Ulil de Uxmal. Pero el príncipe Canek (Kaan Ek “Serpiente Negra”) de Chichén Itzá, se enamoró de la princesa y decidió raptar durante la ceremonia nupcial. Cuando Uxmal y Mayapán, como aliados llegaron a la ciudad de Chichén Itzá, esta ya había sido abandonada y su habitantes fueron hasta Tayasal.

Re descubridores europeos

En 1531, Francisco de Montejo (hijo), El Mozo, fundó la Ciudad Real en la abandonada Chichén Itzá. La abandona para reunirse con su padre tras ser bloqueada Ciudad Real por los indios, que aparentemente no pasó de ser un campamento militar. Entre 1549 y 1555 el futuro y tristemente célebre obispo franciscano de Mérida, Fray Diego de Landa pasa por estas ruinas. A él se deben los nombres que conservan actualmente la mayoría de sus edificaciones.

En 1840, John Lloyd Stephens y Frederick Catherwood, la visitan y de la cual dejan algunas litografías. Charles E. Brasseur de Bourbourg en 1866 publica en París un artículo sobre sus investigaciones en las ruinas. Desiré Charnay, realiza sus viajes de exploraciones entre 1857 y 1882. Augustus Le Plongeon desentierra el Chac – Mool, que ahora se exhibe en el Museo Nacional de Antropología de México y el cual le sirvió a nuestro Apóstol, José Martí, para hacer uno de sus autorretratos, en 1875. El mayista o mayológo Edward Herbert Thompson adquiere en 1894 la hacienda y realiza numerosa investigaciones que incluyen las primeras en el Cenote Sagrado.

Pero no es hasta las dos primeras décadas del Siglo XX que realmente se comienzan a realizar excavaciones y reconstrucciones con un verdadero carácter arqueológico. Aunque las instituciones foráneas se quedaron con muchas piezas. No es hasta 1935 con la muerte E. H. Thompson que por disposición de la ley el control del sitio pasa al Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH).

Entre los visitantes profesionales (arqueólogos, etnólogos y antropólogos) que estuvieron en ella o relacionados con sus estudios están Sylvanus G. Morley; Emilio Roig de Leuchsering; Alberto Ruz Lhuilier. En 1970 y 2008 el Museo Peabody de Massachussets; después de diversas gestiones del gobierno mexicano, retornó a México, una buena cantidad de las invaluables piezas arqueológicas de éste sitio.

Edificaciones o lugares arqueológicos

La ciudad consta de varios grupos y edificaciones que constituyen muestras arqueológicas además de los dos cenotes y los sacbé, que unen algunos de ellos.

  • El Castillo o pirámide de Kukulkán.
  • Cenote Sagrado.
  • Templo de los Guerreros.
  • Baño de vapor (2).
  • Mercado
  • Grupo de las Mil Columnas
  • Plataforma de Venus.
  • Plataforma de la Águilas y Jaguares.
  • Tzompantli.
  • Juego de Pelota.
  • Templo de los Jaguares y su anexo.
  • Templo del Norte
  • Templo del Sur
  • El Osario o tumba del Gran Sacerdote.
  • Casa del Venado.
  • Chichancob o Casa Colorada.
  • Akab – Dzib.
  • Observatorio El Caracol.
  • El Conjunto de La Monjas.
  • La Iglesia (subconjunto de la Monjas).
  • Anexo de las Monjas.
  • Templo de los Tableros Esculpidos.
  • Templo de la Serie Inicial.
  • Templo de los Atlantes.
  • Templo de los Búhos.
  • Templo de los Tres Dinteles
  • Grutas de Balancanche. (en las afueras de sitio).

Novedades de Chichén Itzá

La ciudad maya de Chichén Itzá se registró un nuevo hallazgo arqueológico en el interior del Cenote Holtun, ubicado a más de dos kilómetros de la Pirámide de Kukulcán, una de las más importantes de la Rivera Maya, donde fue desvelado un novedoso tipo de rituales mortuorios mayas prehispánicos. Un equipo de arqueólogos subacuáticos de la Universidad Autónoma de Yucatán ha descubierto bajo las aguas un nicho natural donde se hallaron Huesos humanos y de animales, vasijas de cerámica, cuentas de Jade y de concha, Cuchillos de Pedernal y otros objetos, todos ellos colocados de forma cuidadosa y selectiva en lo que parecer ser una ofrenda sagrada de petición de Lluvia. Este importante descubrimiento se produjo dentro del proyecto El Culto al Cenote, desarrollado por la Universidad Autónoma de Yucatán, y que incluye la prospección de cinco cenotes inexplorados en las inmediaciones del yacimiento arqueológico de esta antigua ciudad.

Enlace externo

Fuentes

  • Artículo: Chichén Itzá. Consultado: 3 de diciembre de 2012.
  • Chichen. Sitio Oficial de Chichén Itzá. [citado 2012 diciembre, 3]. Disponible en: "www.chichen.com.mx".
  • Chichen Itza Mexico. [citado 2012 diciembre, 3]. Disponible en: "www.chichenitza.com".
  • Chichén Itzá. Instituto Nacional de Antropología (México). Consultado: 3 de diciembre de 2012.
  • Yates Sosa, Rafael. Vexilología Tradicional Maya. Consultado: 3 de diciembre de 2012.
  • Vogel, Susana. Chichén Itzá: Historia, arte y monumentos. Conaculta – INAH. 1995.
  • Morley, Slyvanus G. La Civilización Maya. Fondo de Cultura Económica. 4ta edición en español, agosto 1961.
  • von Hagen, Víctor W. Los Mayas. Editorial Gente Nueva. La Habana. 1988. (Reimpresión 2010).