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Ronald Reagan Artículos Destacados

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Artículo destacado

Ronald Reagan
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Fotografía de Ronald Reagan
Presidente de los Estados Unidos de América
40º Presidente de los Estados Unidos
20 de enero de 1981 - 20 de enero de 1989
PredecesorJimmy Carter
SucesorGeorge H. W. Bush
Datos Personales
NombreRonald Wilson Reagan
Nacimiento6 de febrero de 1911
Tampico, Illinois, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Fallecimiento5 de junio de 2004
Los Ángeles, California, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Partido políticoRepublicano

Ronald Wilson Reagan. Cuadragésimo presidente de los Estados Unidos. Su mandato presidencial se extendió de 1981 a 1989. Fue ultraconservador y en su fobia anticomunista apoyó a la dictadura militar de El Salvador, la represión en Guatemala, los grupos de extrema derecha en Nicaragua y las dictaduras militares de Chile y Argentina, y urdió la invasión contra Granada.

Su período presidencial se caracterizó por reformas económicas que estimulaban la neoliberalización y por una política exterior intransigente en relación con la entonces URSS y de extrema aversión a la Revolución Cubana. El Escándalo Irán-contras minó la credibilidad de su gobierno, a pesar del respaldo de sus colaboradores del Consejo Nacional de Seguridad y de su pretendido desconocimiento de los hechos.

Biografía

Ronald Reagan nació en Tampico, Illinois el 6 de febrero de 1911. Sus padres fueron John "Jack" Reagan y Nelle Wilson Reagan.

Estudió en el Dixon High School, y donde desarrolló un interés en la actuación, los deportes y en contar historias. Asistió al Eureka College, donde fue un miembro de la fraternidad Tau Kappa Epsilon, sacando su mención principal en economía y sociología. Fue muy activo en los deportes, incluyendo el fútbol americano

Carrera como artista

En 1932, Reagan buscó trabajo en Iowa y es contratado para transmitir los juegos locales de fútbol americano del equipo Hawkeyes de la University of Iowa.

En 1935 se alistó en el Ejército, y dos años más tarde ingresó al mundo del cine, ya que mientras viajaba con el equipo de béisbol Cubs en California, Reagan realizó una prueba de cámara en 1937 que lo llevó a un contrato de siete años con el estudio Warner Brothers.[1] Su primer crédito en una película fue con el rol protagónico de la película de 1937 Love Is on the Air, y para fines de 1939 ya había aparecido en 19 películas.[2] Su primera película fue "Love is on the air". Llegó a realizar una extensa filmografía que comprende 53 películas y una serie de televisión. No fue una gran figura del cine, y se lo ha calificado como "una verdadera estrella del cine de clase B".

Carrera política

Ronald Reagan inicia su carrera en la política estadounidense al acabar la Segunda Guerra Mundial. Cuando termina la guerra William Casey crea el Comité Internacional de Refugiados cuyo objetivo era coordinar la salida de dirigentes nazis hacia los Estados Unidos desde donde debían participar en la lucha contra el comunismo. El Comité cuenta con una fachada legal denominada Comité Europa Libre. Lanza una campaña pública de colecta de fondos, la Cruzada por la Libertad, cuyo portavoz no es otro que el joven actor Ronald Reagan. [3]

A pesar de sus mediocres actuaciones cinematográficas y al mismo tiempo que desarrolla de forma paralela una carrera como comentarista deportivo, Reagan asume en 1947 la dirección del sindicato de los actores de Hollywood. Ese mismo año, ante la comisión del Congreso dedicada a vigilar las actividades antinorteamericanas, y a la cual pertenece Richard Nixon, declara que en el seno de la organización que preside existe un pequeño grupo que se opone a las decisiones del sindicato. Según el historiador Garry Wills, que estudió los expedientes del FBI, Reagan informa en secreto a la policía sobre lo que según el eran "miembros del Partido Comunista estadounidense".[4]

Ronald Reagan, conocido hasta entonces como liberal, miembro del Partido Demócrata, cambia de orientación política. Apoya la «cacería de brujas» de gente de izquierdas del senador Joseph McCarthy. En 1951, declara:

{[Sistema:Cita|Si un actor, con su comportamiento fuera de las actividades sindicales, ofende a la opinión pública a tal punto que perjudica la taquilla, el sindicato no puede, ni quiere, obligar a los estudios a emplearlo.}}

En 1953, el sindicato prohíbe la afiliación a los actores comunistas.

Ascenso republicano

Reagan en 1952 se afilia al Partido Republicano y apoya a Dwight Eisenhower en las elecciones de 1952 y en 1956. Apoya luego la candidatura de Richard Nixon en 1960 y la de Barry Goldwater en 1964.

En 1965 el millonario católico fundamentalista Patrick J. Frawley hijo y tres personalidades californianas, Henry Salvatori (presidente de la firma de prospección petrolera Western Geophysical), Homes Tuttle (presidente de una red de venta de automóviles) y A.C. Rubel (presidente de Union Oil) le piden, teniendo en cuenta su popularidad como actor y su compromiso anticomunista, que presente su candidatura como gobernador de California. Al año siguiente, gracias a impresionantes medios financieros y a una campaña masiva para denigrar a su adversario Pat Brown, gana las elecciones con el 58% de los votos.[5] Reagan se convierte en el primer actor en ocupar un puesto de gobernador y su política está basada principalmente en importantes reducciones de impuestos y cortes presupuestarios en los programas sociales.

Ordena el aumento del costo de las matrículas universitarias y la represión a los movimientos estudiantiles que se oponen a la guerra en Vietnam pidiendo en 1967, que se apliquen disposiciones para tiempo de guerra con el fin de procesar a manifestantes pacifistas que bloquean una base militar en Oakland. No tiene éxito, pero en mayo de 1969 ordena a la Guardia Nacional que reprima las manifestaciones en la universidad de Berkeley con medios militares. [6]

Su cargo como gobernador cesa en 1974 e intenta ganar las elecciones primarias en 1972 y 1976, en esta última ocasión frente al presidente saliente Gerald Ford.

Camino a la presidencia

Para las elecciones presidenciales de 1980, Reagan gana las primarias republicanas contra George H. W. Bush, ex director de la CIA y luego de negarse a ponerse de acuerdo con su rival, a quien acusa de emplear métodos de agente secreto, cambia repentinamente de opinión y lo toma como vicepresidente. Reagan y su compañero de fórmula se enfrentan al saliente Jimmy Carter y usan en su campaña los recuerdos de la derrota de Vietnam, los escándalos del Watergate, pero sobre todo, el caso de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán. Los sondeos muestran que si hubieran sido liberados entre el 18 y el 25 de octubre de 1980, es decir menos de dos semanas antes de la votación, el presidente Jimmy Carter habría obtenido un 10% de votos adicionales. La amenaza es real para los republicanos que harán todo lo que esté a su alcance para impedir esta liberación.[7] Su lema es restaurar la grandeza de "América".

La primera etapa para impedir que la situación de los rehenes sea solucionada consiste en hacer fracasar la operación militar Eagle Claw planificada por la Casa Blanca. Debido a malos consejos que de manera deliberada le fueron dados al presidente Carter y sabotajes que se le hacen a la operación, por los menos dos de los ocho helicópteros se estrellan en pleno desierto. os filtros de arena que protegían los motores habían sido quitados. Ocho marines pierden la vida. La operación es cancelada y la guerra diplomática con Teherán se mantiene.[8]

Luego las relaciones entre Washington y la República Islámica son entorpecidas por un equipo de negociadores republicanos, dirigidos por George H. W. Bush, que se reúne con los responsables iraníes en París del 15 al 20 de octubre de 1980. Los rehenes no serán liberados antes de las elecciones, ganadas finalmente con facilidad por Ronald Reagan. Algunos minutos después de que este preste juramento durante la ceremonia de investidura, los ciudadanos estadounidenses son liberados por Teherán y repatriados.

Presidencia

Un mal actor nunca podrá ser un buen presidente.
Henry Fonda, actor estadounidense (1905-1982).

El primer acto oficial de Reagan fue terminar con el control de precios del petróleo, con la esperanza de aumentar la producción doméstica del combustible y fomentar su exploración.

Dos meses después de su investidura, el 30 de marzo de 1981, Ronald Reagan estuvo a punto de ser asesinado por un joven de 25 años, John Hinckley hijo, en los momentos en que salía de un hotel de Washington. El Presidente recibe una bala calibre 22 en el pecho y durante tres horas es sometido a una intervención quirúrgica. En este lapso, su vicepresidente y gran rival a la investidura republicana, George H. W. Bush, dirige un gabinete de crisis secundado por el secretario de Estado Alexander Haig.

En medio de una atmósfera de golpe de Estado, Haig se presenta ante la televisión como el nuevo segundo al mando, cuando la Constitución prevé que en caso de quedar vacantes las plazas del presidente y del vicepresidente, la suplencia corresponde a los presidentes de las dos Cámaras.[9]

Cinco horas más tarde, cuando se sabe que Ronald Reagan se ha salvado, Bush, basándose en los primeros informes incompletos, aparta a priori y de forma oficial la idea de una conspiración.

Si las investigaciones sobre el intento de magnicidio hubieran sido más profundas, saltaría a la vista que el hermano del tirador, Scott Hinckley, había sido invitado esa noche a casa de Neil Bush, uno de los hijos del vicepresidente. Ambas familias hicieron fortuna de manera paralela en la explotación del petróleo tejano (Scott Hinckley era el vicepresidente de Vanderbilt Energy Corporation y George Bush padre había dirigido Zapata Oil). La familia Hinckley era una de las más generosas donantes de la campaña de Bush padre para el Congreso. En 1978, George W. vivía en Lubbock, Tejas, al igual que John Hinckley. Cuando a los miembros de la familia Bush se les formulan preguntas con relación a John Hinckley responden que «no están seguros de haberlo conocido».

Vínculos religiosos

Como muchos otros presidentes de los Estados Unidos, Reagan era miembro de una organización religiosa secreta, conocida con el nombre en código de «La Familia». El portavoz de esta organización secreta, Billy Graham, se convirtió en el "asesor espiritual" de Reagan. Según Graham, el retorno de los judíos a Palestina y la creación del Estado de Israel eran los signos que presagiaban el combate del Armagedón durante el cual el Imperio del Mal (la URSS) sería destruido.[10]

Esta manera de pensar hace que la administración Reagan sea resueltamente pro israelí y favorece la creación de un Estado Mayor Conjunto en noviembre de 1983 y el suministro de misiles TOW en septiembre de 1985 a Israel. Tres caballeros de la Orden Soberana Militar y Hospitalaria de Malta son nombrados para ocupar puestos clave: William Casey, su ex oficial de cabecera, se transforma en director de la CIA; Alexander Haig es nombrado secretario de Estado; y James Buckley es designado responsable de propaganda en Europa Oriental a la cabeza de Radio Free Europe y de Radio Liberty.

El gobierno de Reagan también mantiene estrechas relaciones con la Asamblea de las Naciones Europeas Cautivas, organización que permitió reunir a numerosos criminales de guerra nazis provenientes de Europa Oriental en el seno de una estructura encargada de desestabilizar sus países de origen que hubieran adoptado un sistema socialista.

Carrera armamentista

Gorbachov junto al presidente norteamericano Ronald Reagan durante la firma del Tratado START-I

La idea de Ronald Reagan, es elaborar una política exterior en extremo agresiva contra el enemigo soviético y aquellos que se le enfrentan en América Latina. Comienza la Carrera Armamentista.

El primer paso fue el despliegue de misiles Pershing II en Alemania, transformando de esta forma a Europa en posible campo de batalla en caso de enfrentamiento contra los países integrantes del Pacto de Varsovia. A pesar de las manifestaciones pacifistas en Europa y en Estados Unidos, lleva a cabo este proyecto con el apoyo político de François Mitterrand.

El 23 de marzo de 1983 pronuncia un discurso en el que anuncia el lanzamiento de un programa de armamento espacial llamado Iniciativa de Defensa Estratégica, rebautizada rápidamente como "Guerra de las Galaxias", orientada a desarrollar nuevas armas que garantizaran la superioridad tecnológica occidental en un eventual conflicto nuclear con la Unión Soviética.

Aquel programa de rearme fue el detonante del colapso de la URSS, pues su estancamiento económico le impedía seguir el ritmo impuesto por Reagan en la carrera de armamentos: obligó a la URSS a firmar acuerdos de desarme nuclear y a abandonar Afganistán en 1988 (donde el gobierno estadounidense apoya a los combatientes de Osama Bin Laden), lo que equivalía a renunciar a seguir desempeñando un papel de gran potencia.

América Latina

El gobierno de Reagan crea en 1984 la National Endowment for Democracy (NED), para proseguir las actividades de injerencia política y sindical de la CIA con una etiqueta menos comprometedora.[11]

Sus acciones provocaron la multiplicación de las operaciones secretas, sobre todo en América Latina. Una de sus primeras acciones fue apoyar y financiar un golpe de estado en Guatemala en 1982 que lleva al general Efraín Ríos Mont al poder. Efraín Ríos gobernará de marzo de 1982 a agosto de 1983, haciendo de los métodos de contrainsurgencia el modelo absoluto de la lucha contra el comunismo.

El 25 de octubre de 1983 tropas estadounidenses invadieron la isla de Granada pues según se afirmó desde Washington, sus apenas 90.000 habitantes amenazaban la seguridad de los Estados Unidos, aunque la verdad es que se quería poner fin al movimiento de transformaciones sociales y económicas emprendido bajo el liderazgo del presidente Maurice Bishop. Los Estados Unidos querían impedir por todos los medios una "segunda Cuba en el Caribe". Hasta el día de hoy, no ha sido aclarado el papel que jugó la CIA, pero es evidente que la invasión ya estaba en marcha aún antes del asesinato de Bishop.

En Centroamérica, la política reaganista culminó un proceso represivo que trajo consigo más de 300 000 muertos, 100 000 huérfanos y 1 000 000 de refugiados. En tales empeños, el gobierno de EE.UU. contó con el respaldo de las clases dominantes y las fuerzas armadas locales, de diversas organizaciones terroristas anticubanas y de los represores militares y paramilitares de Argentina y Chile. La llamada Doctrina Reagan sustentó esa política agresiva e injerencista

La mira del gobierno Reagan se traslada luego a Honduras, donde John Negroponte dirige una guerra que se extiende rápidamente a Nicaragua, donde los sandinistas derrocaron al dictador Somoza.

Irán-Contras

En enero de 1986, la administración aprobó el plan de Robert McFarlane de emplear a Michael Ledeen como intermediario, en lugar de Israel, para venderle armas a Irán a cambio de la liberación de rehenes. Las ganancias serían utilizadas para la Contra de Nicaragua.

El 3 de noviembre de 1986 la revista libanesa Ash-Shiraa denunció el arreglo. Este fue el primer reportaje sobre el negocio de armas a cambio de rehenes, y solo salió a la luz tras casi un año de operaciones, tras el derribo de un avión cargado de armas en Nicaragua. El escándalo estuvo completo para el 21 de noviembre, al saberse que Oliver North y Fawn Hall, asesores presidenciales, habían destruido documentos importantes. Para el 25, el fiscal general Edwin Messe admitió que el producto de las ventas de armas a Irán había hecho posible la asistencia financiera a la Contra de Nicaragua.

Política Económica

En política económica, si bien hubo un cierto crecimiento en los primeros años (impulsado por una política ultraliberal con altos costes sociales), el déficit presupuestario no dejó de crecer y obligó a mantener tipos de interés altos que acabaron pesando sobre la economía real.

La política económica empleada por Reagan fue bautizada luego como Reaganomics (por las palabras en inglés Reagan y economics). Sus cuatro pilares eran:

  1. Reducir el crecimiento del gasto público.
  2. Reducir los tipos marginales de los impuestos que gravaban el trabajo y el capital.
  3. Reducir la regulación de la actividad económica.
  4. Control de la oferta monetaria y reducir la inflación.

El Reaganomics fabricó una crisis de deuda del resto del mundo al presionar una política expansiva fiscal al mismo tiempo que se mantenía una política monetaria ajustada.

Política anticubana

Correspondió a la administración de Reagan restaurar el liderazgo y la hegemonía norteamericana en el mundo y, en el contexto de su estrategia política, Estados Unidos se planteó el aumento de la hostilidad y las tensiones en relación con Cuba.

El documento rector de la política hacia Cuba fue el Informe del Comité de Santa Fe, preparado por una serie de académicos y expertos liderados por Roger Fontaine y que recomienda la confrontación con Cuba en Centroamérica con el fin de parar la subversión cubano – soviética y recuperar la hegemonía en el hemisferio[12].

Estados Unidos acusó a Cuba y a Nicaragua de fomentar la revolución en El Salvador y anunció todo tipo de medidas para frenar el flujo de armas a la guerrilla, lo que en 1981 provocó una situación muy peligrosa que casi termina en una intervención estadounidense en la región, acompañada de acciones punitivas directas contra el territorio cubano.

Otras iniciativas contra Cuba fueron analizadas por Reagan, entre ellas la organización de acciones armadas por parte de los grupos contrarrevolucionarios cubanos radicados en territorio estadounidense; el apoyo a los movimientos armados que combatían al gobierno del MPLA y las tropas cubanas en Angola; mantener un hostigamiento constante contra la Isla a través de los vuelos espías y la realización de maniobras militares de carácter intimidatorio.

Dentro de las iniciativas para oponerse a la llamada influencia cubana destaca la Iniciativa para la Cuenca del Caribe, una copia menor de la Alianza para el Progreso, con mucho menos fondos que la iniciativa de John F. Kennedy y de carácter regional y no continental.

En septiembre de 1981 toma fuerza la salida de Radio Martí, que daba respuesta a una de las sugerencias hechas a la administración dentro de la Iniciativa de Santa Fe. Esta emisora de propaganda contrarrevolucionaria era parte fundamental de la campaña de hostigamiento de la CIA, como parte del nuevo Plan de Acciones Encubiertas aprobado por el gabinete de Reagan[12].

El fortalecimiento del bloqueo estuvo también dentro de las prioridades del gobierno norteamericano. El 13 de noviembre el Senado prohibió destinar recursos federales para promover el comercio con Cuba. A esto se unieron las presiones a diferentes países para tratar de impedir la renegociación de la deuda externa de Cuba, lo que lograron parcialmente. El 24 de febrero de 1982, ante la Asamblea General de la OEA, Reagan anuncia el fortalecimiento de las medidas anticubanas por parte de Estados Unidos y acusa a Cuba de organizar la subversión en América Central bajo las órdenes de la Unión Soviética. Declara, además, que los MiG – 23 que posee la Isla amenazan la seguridad de sus países vecinos y que Estados Unidos realizaría cualquier acción para asegurar la paz en la región (a principios de 1983 volverían sobre el tema pero a esto se agregaría la preocupación por la presencia de sistemas antiaéreos SAM- 3) [12].

Al mes siguiente, Estados Unidos anuncia que no renovaría el Acuerdo Pesquero con Cuba, que había sido suscrito por la administración Carter. Ese mismo mes el Departamento de Estado pone nuevamente en vigor las restricciones de viajes a Cuba, anulando la decisión tomada por Carter en 1977 que daba la libertad a cualquier ciudadano de Estados Unidos de visitar Cuba. Finalmente, el 29 de abril se inició la operación Ocean Venture/82 en la que participaron 45 mil efectivos, 350 aviones, 60 buques de guerra y dentro de la cual se incluyó un ejercicio de evacuación de la Base Naval de Guantánamo.

En junio de 1982 se realizó una gran campaña mediática contra Cuba, acusando a sus órganos de inteligencia de estar vinculados con el tráfico de estupefacientes hacia Estados Unidos. El Senado de Estados Unidos, por su parte, aprobó la llamada Enmienda Symms, la que favorecía el empleo de todos los medios al alcance de Estados Unidos, incluyendo los militares para oponerse a cualquier acción cubana en el continente americano. De esta forma se creaban las condiciones legales para intervenir militarmente en cualquier escenario de forma expedita.

Invasión a Granada

En octubre de 1983 es asesinado Maurice Bishop, Primer Ministro de Granada, después de varios intentos de la CIA por derrocarlo. Al asesinato del político siguió la invasión, ocupación e imposición por parte de Estados Unidos de un gobierno provisional.

En el momento de la invasión a Granada se encontraban en esa isla 784 cubanos, de los cuales 636 eran obreros de la construcción y 43 militares. Entre los pretextos expuestos por Estados Unidos para justificar la invasión estuvo que Cuba había tenido participación en el asesinato de Bishop y el golpe de Estado; que los estudiantes norteamericanos que estaban en la isla corrían peligro y que el aeropuerto que construían los técnicos cubanos tenía carácter militar. Después de la invasión de Granada y la muerte de más de veinte cubanos que resistieron la agresión militar junto al ejército granadino las relaciones entre Cuba y Estados Unidos tocaron su punto más bajo desde el rompimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países[12].


La invasión a Granada fue de gran utilidad para la campaña reeleccionista de Reagan, que se presentó ante la opinión pública de Estados Unidos, golpeada aún por la derrota en Vietnam, como un presidente victorioso y fuerte, capaz de restaurar el liderazgo de Estados Unidos en el mundo.

Segundo mandato

La reelección de Reagan en las elecciones de noviembre de 1984 facilitó que la política de Estados Unidos hacia Cuba tomara rumbos más realistas, pero sin abandonar la confrontación como línea rectora.

En diciembre de 1984 se concluyeron las negociaciones entre los dos países sobre la cuestión migratoria, lo que representaba un paso serio en el mejoramiento de las relaciones. Este acuerdo también permitía la posibilidad de encuentros regulares entre funcionarios de ambos países lo que ayudaba a tratar otros temas fuera de agenda.

El acuerdo establecía una cuota anual de inmigrantes cubanos ascendente a 20 mil, sin incluir las visas que se les otorgarían a los familiares de los elegidos. Por este acuerdo el gobierno de Estados Unidos otorgó visas en 1985 a cerca de tres mil expresos y sus familiares inmediatos. Cuba, por su parte, aceptó la devolución de 2 746 personas que habían llegado a Estados Unidos durante la crisis del Mariel y que habían resultado ser no elegibles para entrar en territorio de Estados Unidos debido a sus antecedentes criminales[12].

Durante el año 1985 la retórica anticubana del gobierno de Estados Unidos volvió a subir de tono: El 19 de mayo se iniciaron las transmisiones en onda corta de la subversiva Radio Martí, diseñada para realizar propaganda contra la Revolución Cubana por frecuencias fácilmente captables en cualquier receptor de radio. Esta provocación de Estados Unidos fue respondida por Cuba con la suspensión por su parte de los acuerdos migratorios que había firmado cinco meses antes.

En agosto de 1986, Reagan dio pasos importantes para fortalecer el bloqueo contra Cuba: Suspendió las visas como emigrantes preferenciales para los cubanos que desde terceros países buscaban entrar en Estados Unidos; limitó el envío de dinero y regalos de los residentes en Estados Unidos a sus familiares en Cuba y finalmente designó como nacionales cubanos a un grupo de empresas que comerciaban con Estados Unidos, pero que se consideraban entidades cubanas con cobertura en otros países. Esto último era para cerrar una vía que se había abierto, fundamentalmente por Panamá.

Estados Unidos continuó tratando de impedir que Cuba pudiera renegociar su deuda externa, lo que limitaba considerablemente su maniobrabilidad financiera; continuó negando los permisos a ciudadanos de Estados Unidos para viajar a Cuba y expulsó a varios funcionarios cubanos de la misión de la Isla ante las Naciones Unidas, restringiendo la movilidad de los restantes. Durante el año el año 1987 la administración Reagan aumentó sus presiones sobre Cuba para que retirara sus tropas de África y dejara de apoyar los movimientos revolucionarios en América Central. Estas presiones coincidieron con los cambios que se producían en la Unión Soviética bajo el gobierno de Mijaíl Gorbachov, que empezaban a distanciar a la superpotencia de su aliado cubano en política exterior.

Estados Unidos aprovechó la deserción de Rafael del Pino y de Florentino Azpillaga, quienes declararon una supuesta crítica situación de las FAR como consecuencia de la Guerra de Angola; la existencia de planes de contingencia del gobierno cubano para bombardear el territorio estadounidense y la existencia de una vasta red de espionaje cubano en todo Estados Unidos; para acusar a Cuba de ser un peligro potencial para la seguridad nacional de los Estados Unidos y tratar de justificar la adopción de medidas de carácter militar contra la Isla[12]. En julio de 1987, Cuba desenmascaraba la campaña de subversión que a través de varios años había llevado a cabo la CIA contra la Isla, utilizando como base la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana. El abundante material documental mostrado a la opinión pública y las declaraciones de los implicados – muchos de los cuales eran en realidad agentes de la Seguridad del Estado cubana – dejaron en ridículo a la inteligencia norteamericana. Estados Unidos como respuesta expulsó a dos funcionarios cubanos de la Sección de Intereses de Cuba en Washington.

En agosto el Departamento de Estado anunció que estaba evaluando una nueva propuesta para la retirada de las tropas cubanas de Angola. Ese mismo mes se analizó la conveniencia de la participación de Cuba en las negociaciones de paz para Angola, algo que hasta ese momento había sido tajantemente negado por estadounidenses y sudafricanos. Con la inclusión de Cuba se iniciaron las negociaciones a cuatro bandas entre Estados Unidos, Sudáfrica, Angola y Cuba que finalmente llevaron a los acuerdos de diciembre de 1988 que contemplaban la retirada de las tropas cubanas de territorio angolano y la independencia de Namibia[12].

El desarrollo de las conversaciones sobre la paz en África hizo posible un mayor número de contactos entre los representantes de Estados Unidos y Cuba lo que condicionó que el clima de tensión entre ambos países se mantuviera estable durante 1988, último año de la administración Reagan.

Reelección

En el año 1984 Reagan se presentó para la reelección con el apoyo incondicional de su partido (ningún dirigente republicano compitió contra él para obtener la candidatura presidencial del partido); en la Convención Nacional Republicana celebrada desde el 20 de agosto hasta el 23 de agosto de 1984 en la ciudad de Dallas, en Texas, los delegados aclamaron por unanimidad a Reagan.

En la elección presidencial celebrada el 6 de noviembre de 1984, Reagan obtuvo el 58,77% de los sufragios emitidos, logrando una de las victorias más aplastantes en la historia de las elecciones presidenciales estadounidenses. Con su estilo personal, este actor de cine supo encarnar una América simpática y orgullosa de sí misma a pesar la brutalidad de su acción externa y de los escándalos que rodean a su gobierno, a pesar de las condenas por traición y felonía de sus colaboradores y a pesar de sus resultados económicos desastrosos.

Muerte

Reagan se retiró de la política en 1989, manifestándose poco después sus graves problemas de salud (enfermedad de Alzheimer), que probablemente se habían iniciado ya durante el mandato presidencial. Muere el 5 de junio de 2004 en Los Ángeles, California.

Véase también

Enlaces externos

Referencias

Fuentes