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Victor Manuel II de Italia

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Victor Manuel II
Información sobre la plantilla
Rey de Cerdeña
Victor-manuel-ii.jpg
Reinado 17 de marzo de 1861
9 de enero de 1878
Coronación 17 de marzo de 1861
Nombre real Vittorio Emanuele Maria Alberto Eugenio Ferdinando Luca Tommaso di Savoia-Carignano
Nacimiento 14 de marzo de 1820
Turín Bandera de Italia Italia
Fallecimiento 9 de enero de 1878
Roma
Entierro Panteón de Agripa
Heredero Humberto de Saboya
Sucesor Humberto I
Consorte María Adelaida de Habsburgo-Lorena
Cónyuge/s Rosa Teresa Vercellana
Casa Real Casa de Saboya
Himno real Marcia Reale
Padre Carlos Alberto
Madre María Teresa de Austria-Toscana

Escudo de Victor Manuel II de Italia

Víctor Manuel II. Nació en Turín, el 14 de marzo de 1820 y muere el 9 de enero de 1878, el mismo fue el último rey del Reino de Cerdeña y el primer rey de Italia. Hijo primogénito de Carlos Alberto I.

Biografía y vida

A pesar de la derrota de su padre por los austriacos en la batalla de Novara (1849), Víctor Manuel mantuvo la monarquía constitucional diseñada en el Estatuto Real de 1848, que se convirtió -a pesar de su moderación- en el régimen más liberal que quedó en Italia después de la represión de los movimientos revolucionarios por el ejército austriaco que mandaba Radetzky. Respetó escrupulosamente el marco constitucional y llamó a gobernar a personajes caracterizados por sus ideas liberales y nacionalistas, si bien en una versión tan moderada como la de Cavour, que fue su primer ministro desde 1852.

La paciente labor diplomática de éste creó las condiciones para que el emperador francés Napoleón III se comprometiera a apoyar al Piamonte en una guerra contra Austria, que efectivamente tuvo lugar en 1859. Derrotados los austriacos por las fuerzas franco-piamontesas en las batallas de Magenta y Solferino, Napoleón III detuvo la guerra antes de obtener su objetivo último, que era expulsar a los austriacos de Italia, por el temor a una intervención prusiana. Piamonte obtuvo la anexión de Lombardía (Tratado de Zúrich, 1859), pero el Véneto siguió en manos austriacas e Italia permanecía dividida.

Víctor Manuel se vio obligado a aceptar esta situación, que conllevó la cesión a Francia de Niza y Saboya -por los servicios prestados- y la dimisión de Cavour (1860). Sin embargo, la guerra había hecho estallar por toda Italia revueltas de inspiración liberal y nacionalista que, al grito de Italia y Víctor Manuel, luchaban por la unificación del país. En varios Estados italianos, como Parma, Módena y Toscana, se celebraron plebiscitos que determinaron la anexión al Reino de Cerdeña-Piamonte; y lo mismo ocurrió en Bolonia, que quedó así escindida de los Estados Pontificios e incorporada igualmente al reino de Víctor Manuel (1860).

Al mismo tiempo, una expedición revolucionaria encabezada por Garibaldi había partido del Piamonte, y tras desembarcar en Sicilia, derrotó a las tropas de los Borbones y amenazó Nápoles. Con el pretexto de impedir que los garibaldinos atacaran al papa, Víctor Manuel envió un ejército piamontés que fue el que realmente derrotó a las tropas papales (batalla de Castelfidardo, 1860) y determinó la anexión al Piamonte -previo referéndum- de las Marcas y Umbría, regiones pertenecientes hasta entonces a los Estados Pontificios.

Luego siguieron avanzando hacia el sur para frenar a Garibaldi; pero este revolucionario radical renunció a toda aspiración política sobre los territorios que controlaba en el sur de Italia, y tras una entrevista con Víctor Manuel, le entregó Sicilia y Nápoles y le proclamó rey de Italia. Después completaron juntos la rendición del Reino de Nápoles y un primer Parlamento italiano reunido en Turín proclamó oficialmente a Víctor Manuel II rey de Italia, extendiendo el régimen del Estatuto.

Venecia siguió en poder del Imperio Austro-Húngaro hasta 1866, cuando Víctor Manuel pudo aprovechar la guerra entre Prusia y Austria para aliarse con la primera y arrebatar Venecia a la segunda (Paz de Viena). Quedaba Roma en poder de los papas y protegida por una guarnición francesa, pero reclamada por el gobierno de Italia como capital de su Estado; nuevamente fue una guerra exterior la que permitió conquistarla, en este caso la Guerra Franco-Prusiana, que hundió al Segundo Imperio Francés y dejó desprotegido al papa, facilitando la conquista de la ciudad por los italianos en 1870.

Víctor Manuel trasladó allí su capital, pero vio abrirse un nuevo conflicto para su régimen, al exacerbarse la enemistad del papa Pío IX, que se consideró a sí mismo prisionero en sus palacios del Vaticano, excomulgó al rey y negó toda legitimidad al Estado italiano unificado. Esto se añadía a los problemas de integración entre los antiguos Estados italianos y al resentimiento por la imposición en todos ellos de las instituciones y la influencia política del Piamonte.

Estudios

El futuro rey de Italia estudió en Turín; es testigo del dominio austriaco que se extendía por todo el norte de Italia. En 1842 contrajo matrimonio con María Adelaida de Habsburgo-Lorena, sobrina de su madre archiduquesa de Austria. Con ella tuvo cuatro hijos: María Clotilde, esposa de José Bonaparte, Humberto de Italia, Amadeo de Saboya, rey de España y María Pía, casada con el rey Luis I de Portugal. Tras la muerte de su esposa, tuvo un matrimonio no oficial con Rosa Teresa Vercellana con quien probablemente engendró al conde de Mirafiori y Fontanafredda.

Gobierno

Su gobierno tuvo la notable influencia del Conde de Cavour, su primer ministro a partir de 1852. Cavour logró, mediante su habilidad diplomática, que Napoleón III apoyara al Piamonte en contra de Austria, logrando derrotar al ejército austriaco en las batallas de Magenta y Solferino en 1859. Ante el temor de la intervención de Prusia en la guerra, Napoleón III frenó su presencia en Italia. El Piamonte se anexó Lombardía, pero no logró emancipar al Véneto del poder austriaco. Cavour renunció en 1860 ante lo que era una derrota pues Francia exigió, de todos modos, la cesión de Niza y Saboya.

Muerte

En la noche del 5 de enero de 1878, después de enviar un telegrama a la familia de Alfonso La Marmora, recientemente fallecido, Víctor Manuel II se siente mal. En los días aparecen signos evidentes de fiebres palúdicas y 7 de enero, sus días están contados, la noticia se da a conocer al público.

Pío IX, cuando se entera de la inminente desaparición del soberano envía a un sacerdote para darle la extremaunción al rey, que su entorno se negó por temor a que la generosidad de Pío IX, se esconde un objetivo secreto. Es el capellán de la corte de la administración del viático a Víctor Manuel.

Fuentes