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Desertificación y sequía en Cuba

Desertificación y sequía en Cuba
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Concepto:La degradación de los suelos constituye la causa principal de la desertificación en Cuba. El mal uso y manejo de las tierras por el hombre, combinado con los ambientes secos y subhúmedos secos han originado que una parte de la superficie terrestre del país haya salinidad y erosión en los suelos; lo que, a su vez conduce a la degradación de la cubierta vegetal.

Desertificación y sequía en Cuba. El país está afectado por la desertificación en un 14% de su territorio (1 580 996 ha) distribuidas en 24 subzonas edafoclimáticas ubicadas generalmente cerca de las costas.

Situación geográfica

El archipiélago cubano constituye la porción más occidental del arco insular antillano, en medio de los continentes de la América del Norte y de la América del Sur. Está formado por la isla de Cuba, la Isla de la Juventud y otras 1 600 isletas y cayos. Representa el 0,08 % de las tierras emergidas del planeta, ocupa el décimo quinto lugar entre las mayores islas del mundo.

La máxima distancia entre las costas norte y sur es de 191 Km y la más estrecha es de apenas 31 Km. Posee 13 bahías de importancia y 635 Cuencas Hidrográficas de variable extensión. El territorio está distribuido, según la división político administrativa de 1975, en 14 provincias y 169 municipios, incluyendo el municipio especial Isla de la Juventud. Desde el punto de vista geográfico se reconocen tres zonas: occidente (porción oeste del territorio), centro y oriente (porción este).

Clima

El clima es tropical estacionalmente húmedo, con influencia marítima y rasgos de semicontinentalidad. Por su situación geográfica, se encuentra situada en una latitud muy cercana al Trópico de Cáncer, lo cual condiciona la recepción de altos valores de radiación solar y determina el carácter cálido del clima. También se halla en una posición singular en la frontera entre la zona de circulación tropical y extratropical, recibiendo la influencia de ambas con carácter estacional. Los huracanes y tormentas tropicales, frentes fríos y sures, son eventos meteorológicos más importantes y con mayor frecuencia afectan la región occidental del país.

Geología

Dentro del gran cinturón plegado de las Antillas Mayores, Cuba se caracteriza por presentar una estructura geológica compleja debido a la superposición de secuencias rocosas formadas en diferentes ambientes geodinámicos. En la estructura actual, estas secuencias aparecen intensamente dislocadas, sobrecorridas unas sobre otras e incluso, mezcladas desordenadamente. La variabilidad geológica y su ubicación en la zona tropical ha posibilitado la formación de yacimientos minerales metálicos y no metálicos; tanto endógenos como exógenos así como yacimientos de petróleo y gas.

Está formada por rocas carbonatadas con edades que oscilan entre el Jurásico y el Cuaternario. Predomina la topografía cársica y presenta una gran variedad morfológica. La forma más difundida es el lapiés, que existe en los lugares en que las rocas carbonatadas están desnudas o semidesnudas.

Relieve

El relieve de la Isla está condicionado por su posición en la zona de interacción de las placas de América del Norte y del Caribe, por su ubicación en el borde septentrional de la zona de los bosques tropicales periódicamente húmedos y por la influencia de las oscilaciones paleoclimáticas del Período Cuaternario. Ello determina la heterogeneidad, la complejidad, el carácter y el desarrollo de sus elementos morfoestructurales y esculturales. El sistema montañoso cubano está conformado por cuatro macizos que abarcan una extensión territorial de 1 959,400 hectáreas y representan el 18% de la superficie del archipiélago cubano:

Los aspectos más característicos son las terrazas marinas y fluviales, las cortezas de intemperismo, el desarrollo especial del carso y los tipos de costas biogénicas. También predominan las pendientes desnudas o con una cobertura poco potente de sedimentos sueltos que son intensamente lavados en épocas de lluvia. En el desarrollo de estos procesos contribuyen notablemente los ciclones tropicales que realizan un fuerte lavado laminar, arrastrando una gran cantidad de material detrítico y degradando la vegetación, lo que trae como consecuencia el desarrollo de la erosión lineal y de deslizamientos, corrimientos y derrumbes sobre todo en zonas montañosas. Predomina el relieve de llanura en un 75% del territorio, seguido por las alturas bajas y montañas. El 4% del territorio nacional está ocupado por humedales.

Recursos naturales

Recursos climáticos

Cuba dispone de elevadas sumas anuales de radiación solar global. La marcha de este elemento a través del año muestra máximos en abril y julio y mínimos en diciembre y enero.

La insolación también alcanza altos valores, con sumas anuales de aproximadamente 2 900 horas. Los valores medios anuales de la temperatura oscilan desde 24°C en las llanuras, hasta 26°C y más en las costas orientales, observándose una disminución de los valores de esta variable en las áreas correspondientes a los sistemas montañosos principales del país, descendiendo incluso a magnitudes inferiores a 20°C en la parte más alta de la Sierra Maestra.

En invierno (enero) oscilan como promedio entre 20 y 22°C en las regiones occidental y central, y entre 22 y 24°C en la oriental; mientras que en verano (julio) están entre 26 y 28°C en la mayor parte del país y a más de 28°C en las costas de la región oriental.

El elemento que más varía en el clima, es la lluvia. El acumulado medio anual de la lluvia es de 1 375 mm. En la mayor parte del territorio, el año se divide en dos períodos estacionales:

  • Período lluvioso: (de mayo a octubre).
  • Período poco lluvioso: (de noviembre a abril).

En el primero se registra aproximadamente el 80% del total de lluvia anual, y en el otro el 20% restante. En el nordeste de la región oriental y zonas montañosas de la misma, los acumulados en ambos períodos estacionales son similares, dada las particularidades de la circulación atmosférica invernal y la orografía en el área.

Las zonas donde más llueve en Cuba se localizan en la región oriental (más de 3 000 mm anuales), mientras que en todo el litoral sur de Santiago de Cuba y Guantánamo, a sotavento de la Sierra Maestra y del Grupo SaguaBaracoa, se registran los valores más bajos del país, con 600 mm de lluvia. Otras zonas con registros relativamente bajos de lluvia son la costa norte de Camagüey (incluyendo los cayos), Holguín y Las Tunas, costa sur de Cienfuegos y Sancti Spíritus, y suroeste de Pinar del Río. Aunque la variabilidad de la lluvia es mayor en el período poco lluvioso, el impacto socioeconómico de la irregularidad de la lluvia en la temporada lluviosa es mucho más importante.

La humedad relativa es normalmente alta, con valores por encima del 60%. Los máximos diarios ocurren a la salida del Sol (en ocasiones llega a ser superior al 95%), más elevados en las zonas montañosas y en el interior del país. Los mínimos (al mediodía) se ubican en las costas, disminuyendo hasta aproximadamente 60% en el interior del territorio. Los meses más húmedos son septiembre y octubre, y los menos húmedos son abril y marzo.

El viento predomina del este en casi todo el país, girando del Noreste al este de mayo a octubre, y pueden rotar al Sureste en caso de retraimiento del centro anticiclónico oceánico; de noviembre a abril los rumbos más frecuentes son del primer cuadrante, debido a la afectación de los organismos propios de la circulación invernal. Las velocidades máximas del viento, sobre el país o por sus inmediaciones se deben al paso de frentes fríos, ciclones extratropicales, tormentas locales severas y ciclones tropicales.

En cuanto a la presión atmosférica, la influencia anticiclónica prevalece durante todo el año, reflejando valores más elevados y mayores gradientes de presión en los meses de invierno, y más bajos en verano.

La evaporación es elevada, con valores de hasta 2 300 mm en el Valle del Río Cauto y en la costa sur de Guantánamo. Las magnitudes más bajas de este importante componente del Balance Hídrico en el suelo corresponden a las regiones montañosas donde alcanzan alrededor de los 1 100 mm anuales.

El cálculo de los índices de aridez climáticos han revelado la existencia de núcleos semiáridos en la porción sur de Santiago de Cuba y Guantánamo, mientras que las zonas subhúmedas abarcan buena parte de la región oriental, las costas de Camagüey y algunas otras zonas aisladas del país.

Valores medios históricos de distintas variables meteorológicas por Regiones y para toda Cuba.

Indicadores anuales Región Occidental Región Central Región Oriental Cuba
Temperatura media. ( ° C ) 24.4 24.6 25.5 24.8
Temp. max . media. ( ° C ) 29.7 30.3 30.9 30.3
Temp. min. media. ( ° C ) 19.8 19.7 21.0 20.2
Humedad relativa media . ( % ) 80 80 79 80
Hr. Media a las 7:00 am. ( % ) 92 92 91 92
Hr. Media a la 1:00 pm. ( % ) 64 62 62 63
Precipitaciones. ( mm ) 1 333 1 218 883 144

Período empleado: 1967-1988, excepto la precipitación (1941-1995).

Fuente: Instituto de Meteorología. 1998

Recurso suelo

Los estudios de suelos a escala 1:50 000 y 1:25 000 han mostrado su variabilidad por efecto de la compleja situación geológica y geomorfológicas que les dio origen, lo cual se refleja en la topografía y composición de la capa cobertora del archipiélago.

Topografía Superficie (MM ha.)
Llana a moderadamente alomada 7,30
Fuertemente alomada a montañosa 2,70
Orgánicos u organominerales costeros 1.09
Total 11,09

Fuente: Dirección General de Suelos y Fertilizantes (DGSF).1997

La Segunda Clasificación Genética de Suelos, en uso actualmente y utilizada en la cartografía del mapa genético 1:25 000, comprende 10 agrupamientos en su nivel jerárquico superior, 28 tipos, 82 subtipos y categorías inferiores de género, especie y variedad. Los procesos predominantes de formación de los suelos son la sialitización y fersialitización. La ferralitización se presenta en las llanuras de edad más antigua.

En correspondencia con las clasificaciones de FAO-Unesco y Segunda Clasificación Genética, la distribución es la siguiente:

Clasificación de los suelos de Cuba

Grandes Grupo FAO UNESCO Segunda Clasificación Genética (1975) Área (MM ha) Ubicación aproximada (por provincias donde se encuentran en extensión significativa)
Ferrasols Ferrítico y Ferralítico 2,22 Pinar del Río, Camagüey, Holguín, La Habana
Luvisols Fersialítico 1,00 Todo el territorio
Cambisols Ferralítico y Pardo 2,52 Todo el territorio
Redzinas Húmico calcimórfico 0,45 Pinar del Río, Habana, Ciudad de La Habana, Villa Clara, Sancti Spíritus, Cienfuegos, Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo
Vertisols Vertisuelo 1,05 Villa Clara, Sancti Spíritus, Camagüey, Las Tunas, Granma
Gleysols Hidromórfico 0,32 Todo el territorio
Halosols Halomórfico 0,05 Pinar del Río, Guantánamo, Granma, Holguín
Fluvisols Aluviales 0,44 Todo el territorio
Arenosols Poco desarrollado 0,07 Pinar del Río, Isla de la Juventud
Leptosoles Poco desarrollado 0,55 Todo el territorio

Fuente: Instituto de suelos. 1998

Recursos de fauna, flora y vegetación

Tal como se describe en el Estudio de País sobre Biodiversidad (1997), se conocen 16 579 especies de la fauna:

Su rasgo más sobresaliente es la extrema pobreza de algunos grupos, básicamente los mamíferos así como la ausencia de mamíferos terrestres de gran talla.

Por las características de la flora y de la vegetación, el territorio cubano constituye una provincia geobotánica o subdominio fitogeográfico de la subregión Caribe o Centroamericano – antillano. Del total de especies que forman la flora natural del país el 51% es endémica, lo que implica que Cuba es el principal centro de expectación de Las Antillas debido al tamaño de la Isla y al aislamiento geológico acontecido desde principios del Terciario. En Cuba aparecen 33 áreas de alto endemismo.

En el Catálogo de Plantas Cubanas Amenazadas o Extinguidas, de Borhidi y Muñiz (1983) aparecen 994 especies en peligro correspondiente a 381 géneros y 105 familias, incluidas 832 endémicos que constituyen el 86,7% de las catalogadas. Se registra la extinción de 13 especies endémicas.

En menos de 200 años entre los siglos XVIII, XIX y XX, Cuba experimentó un fuerte decrecimiento de la superficie boscosa, perdió en ese período alrededor de 8 millones de hectáreas de bosques, en su mayoría primarios, con una alta diversidad de especies preciosas.

A partir de 1960, la recuperación y conservación de la cubierta forestal, que promovió la Revolución, representó un viraje en el proceso de destrucción de ese recurso; pero aun así, después de cuatro décadas de intenso trabajo en la esfera, el país presenta una relación de servicio ambiental, económico y social de sólo 0.22 hectáreas por habitante.

El área total actual del país cubierta de bosques es de 2 415,9 miles de hectáreas, lo que representa el 21% del territorio nacional no distribuidas uniformemente.

La flora forestal autóctona está compuesta por 645 especies arbóreas pertenecientes a 256 géneros, de los cuales 18 especies de 13 géneros se consideran naturalizadas en el país.

En las subzonas secas y subhúmedas secas, las cuales constituyen una fuente de endemismo dadas sus características y particularidades, existen 82 especies de animales y 2 986 especies vegetales, muchas de las cuales constituyen verdaderos indicadores biológicos de los procesos conducentes hacia la desertificación.

Cuba posee colecciones de germoplasma en trece instituciones científicas que comprenden 19 342 accesiones. Existen también 5 Jardines Botánicos que abarcan 7 466 taxas. El país cuenta con un Sistema Nacional de Áreas Protegidas, de las cuales 80 se consideran de Significación Nacional (APSN) y 195 de Significación Local (APSL), 7 como Regiones Especiales de Desarrollo Sostenible (REDS), constituidas por los 4 macizos montañosos del país, la Ciénaga de Zapata y los dos más grandes sistemas de cayerías (Los Canarreos y Sabana-Camagüey).

Entre las Áreas Protegidas de Significación Nacional merece destacarse, por su importancia, los 14 Parques Nacionales, las Reservas Ecológicas y las 4 Reservas de Biosfera cubanas:

Esta red de áreas protegidas cubre aproximadamente el 30% del territorio nacional en todas sus variantes y categorías y aproximadamente el 6.6% si se consideran las categorías más estrictas y/o de significación nacional:

Agrupan, en lo fundamental, los mayores valores del país y son representativas de los principales núcleos de biodiversidad y endemismo de Cuba.

Recursos hídricos

La configuración alargada y estrecha así como la posición longitudinal de la Isla de Cuba, condicionan la peculiaridad de su red fluvial. Los ríos están dispuestos en las vertientes Norte y Sur generados desde un parteaguas central a todo lo largo del territorio. Entre sus características fundamentales están la dimensión limitada, poco caudal y la dirección de las corrientes de Norte a Sur o de Sur a Norte, con excepción de los ríos Cauto y Toa.

El potencial hidráulico total del país es de 32,2 Km3 anuales, correspondiendo 23,2 a aguas superficiales y 9,0 Km3 a aguas subterráneas. De este potencial, son aprovechables 23,9 Km3 anuales de los cuales el 67 %, corresponden a aguas reguladas, 6 % a aguas no reguladas y 33 %a aguas subterráneas.

El 85% de las cuencas hidrográficas del país no rebasa los 200 Km2. Las corrientes superficiales, por lo general, alcanzan una longitud media inferior a los 40 Km.

El territorio ocupado por cuencas hidrográficas superficiales es de 81 038 Km2 mientras que 26 312 Km2 son áreas sin red fluvial definida, ciénagas, y otros. Esto significa que prácticamente no hay punto de la geografía cubana que quede fuera de una cuenca, ya sea superficial o subterránea.

Cuencas Hidrográficas según su extensión

Intervalo de área (km2 ) Cantidad de cuencas Cantidad relativa (%)
5 a 50 380 60,10
51 a 100 103 16,30
101 a 400 99 15,66
401 a 700 25 3,96
701 a 1 000 10 1,60
1 001 a 1 500 11 1,74
1 501 a 2 000 1 0,16
2 001 a 2 500 2 0,32
más de 2 500 1 0,16

Fuente: Nuevo Atlas Nacional de Cuba

Hacia las cuencas hidrográficas, fluye el 80% del escurrimiento, evaluado en 31 682 millones de m3, de los cuales más de 9 035,5 millones han sido represados en unas 224 presas, con un volumen total de entrega de 7070,0 millones de m3. Además existen unos 1000 embalses más pequeños con una capacidad de 608,4 millones de m3.

Diagnóstico

Degradación de los suelos

El país está afectado por la desertificación en un 14% de su territorio (1 580 996 ha) distribuidas en 24 subzonas edafoclimáticas ubicadas generalmente cerca de las costas. La degradación de los suelos, como resultado histórico del mal uso y manejo de las tierras por el hombre, es la causa fundamental de la desertificación en el país, lo cual, combinado con los ambientes secos y subhúmedos secos han originado que del área total de tierras, el 53,8% está afectada por la salinidad; el 23,9% por la erosión; en el 14,5% actúan ambos factores a la vez y 7,7% presenta degradación de la cubierta vegetal.

Las subzonas de ambiente subhúmedo con ecosistemas frágiles potencialmente degradables hacia la aridez abarcan 8,2 millones de ha y las subzonas de ambiente seco 8,4 millones de ha. Las condiciones de máxima aridez se presentan en un área de 162 250 ha. Situadas, fundamentalmente, al sur de la provincia de Guantánamo en el extremo oriental del país.

La desertificación de las subzonas de ambiente seco, ocurre en áreas con precipitaciones] menores de 800 mm anuales y períodos de sequía de 9–11 meses, la evaporación es muy alta con valores superiores a 2 400 mm anuales y la relación precipitación/evaporación es menor de 0.45. En las subzonas de ambiente húmedo las precipitaciones son menores de 1000 mm anuales con períodos de sequía entre 8–10 meses, la evaporación presenta valores entre 2 000 y 2 400 mm anuales y la relación precipitación/ evaporación es menor de 0.60.

Las temperaturas medias anuales oscilan entre 24 - 26ºC y la radiación solar es superior a 17 MJ. Todas las áreas están bajo el efecto de las brisas marinas, lo que hace mas intenso el efecto de la falta de humedad. Generalmente, los datos de sequía se refieren a volúmenes de lluvias, lo cual no expresa la sequía edáfica que en las condiciones del país es más severa y nociva a los efectos de mejoramiento, uso y conservación de los suelos.

Las áreas afectadas por la desertificación ocupan diferentes posiciones; se encuentran en las llanuras costeras del país, generalmente con una altura entre 5 y 40 m sobre el nivel del mar, en las llanuras costeras asociadas con macizos montañosos, que llegan hasta alturas de 500 m sobre el nivel del mar. En este último la aridez está relacionada con los sistemas de vientos y se ubica en la vertiente sur del macizo, siendo por lo general la más crítica.

Coinciden en el país 4 de las principales causas identificadas mundialmente para el desarrollo de los procesos conducentes hacia la desertificación y la formación de desiertos, semidesiertos y zonas áridas en el mundo. Estos se refieren básicamente a:

El uso del recurso agua, aplicada a suelos sobrehumedecidos o en zonas de drenaje impedido y la utilización de éstas enriquecidas en sales, ha desencadenado un proceso activo de salinización en diferentes regiones del país. Por esta causa (salinización de los suelos) se fueron abandonando las tierras productivas para cultivos varios y se dedicaron a la explotación ganadera, utilizándose en ocasiones excesos de carga animal, lo que aceleró el proceso de desertificación en el país.

La tala indiscriminada de árboles, arbustos, frutales, etc. como fuente de energía para consumo humano, la explotación para madera y ampliación de las tierras de cultivo de caña de azúcar, pastos, arroz y otros de importancia agrícola han ido transformando el paisaje de bosques a grandes extensiones de sabanas generalmente expuestas a las acciones climáticas degradantes.

Áreas afectadas por procesos degradativos

Proceso degradativo Área afectada (MM ha.) rea agrícola (%)
Salinidad y Sodicidad 1.00 14.1
Erosión (Fuerte a media) 2.90 43.3
Mal drenaje 2.70 40.3
Mal drenaje interno 1.80 26.9
Baja fertilidad 3.00 44.8
Compactación elevada(natural o provocada) 1.60 23.9
Acidez (pH KCl < 6) 1.66 24.8
(pH KCl < 4.6) 0.47 7.0
Muy bajo contenido Mat.Org. 2.13 31.8
Baja retención de humedad 2.50 37.3
Pedregosidad y rocosidad 0.80 11.9
(de ellas muy rocosas y/o pedregosas) 0.45 6.7

Fuente: Ministerio de la Agricultura. 1996

Área afectada por la salinidad en Cuba (miles de ha)

Provincia S2 débilmente salino S3 medianamente salino S4 fuertemente salino S5 muy fuertemente salino Total Area agrícola afectada (%)
Isla de la Juventud 5,9 1,6 2,1 0,7 10,3 11,3
Pinar del Río 34,4 6,2 2,9 10,5 54,0 9,3
La Habana 9,8 3,0 2,6 0,6 16,0 3,2
Matanzas 4,2 12,0 1,2 0,0 17,4 2,7
Cienfuegos 1,5 0,2 0,4 0,0 2,1 0,8
Villa Clara 51,0 7,9 5,4 16,9 81,2 13,4
Sancti Spíritus 53,5 26,0 17,8 2,7 100 20,8
Ciego de Ávila 31,2 14,1 19,8 12,0 77,1 15,4
Camagüey 61,9 32,5 41,0 10,7 146,1 11,5
Las Tunas 28,4 5,9 4,5 2,3 41,1 7,4
Granma 79,0 59,4 64,1 24,8 277,3 37,3
Holguín 87,6 36,7 35,7 20,5 180,5 30,3
Santiago de Cuba 16,3 3,6 1,3 0,2 21,4 8,7
Guantánamo 10,9 4,8 10,5 1,4 27,6 19,4
Total 475,3 213,9 209,3 103,3 1 002,1 14,1

Fuente: Ministerio de la Agricultura. 1985

Indicadores de la desertificación y la sequía

Los indicadores que adoptados para monitorear el desarrollo de la desertificación y la sequía, así como el progreso de las acciones que se ejecuten, son cuantitativos, fáciles de medir y pocos en número.

Sobre la base de un estudio en zonas de ambiente seco que comprende 24 indicadores, se trabaja en la selección de aquellos de mejor ajuste a las condiciones cubanas. 14 de ellos, están relacionados con el clima, 2 con la vegetación, 6 con las condiciones edáficas, 1 con el agua y 1 con las condiciones sociales. Estos índices son validados en el ambiente espacio temporal y determinarse los límites de clase según la intensidad (ligera, moderada, grave y muy grave).

En tanto se cuente con tales resultados, se emplean los siguientes:

Variable Indicadores generales
Suelos Físicos Químicos Biológicos Socio económicos
Densidad de cárcavas y surcos por área (%) Contenido (%) y composición de la materia orgánica Pérdida de la biota original (%) Habitantes por superficie agrícola (hab/ha)
 % de pérdida del horizonte superficial (A1) Cambio de los índices de fertilidad: PH, acidez cambiable, capacidad de cambio bases, fósforo, potasio Carga animal / área Habitantes por superficie cultivada (hab/ha)
Variación de la densidad real y aparente, estabilidad estructural, compactación, capacidad de infiltración Dinámica de la salinización por horizontes (expresado por la conductividad eléctrica) Tasa de movilidad de la población. (% de migración)
Agua Disminución en los niveles de agua almacenada (MM m3) Tenores de salinidad Variación en la composición de la microbiota y disminución de la actividad biológica Nivel de satisfacción de la demanda de la población y otros usuarios (%)
Cantidad de sedimentos en suspensión
Clima Indice de sequía. Indice de aridez
Distribución espacio temporal de: precipitación, evaporación, temperatura
Vegetación Dinámica de la deforestación (%) Composición florística por tipo (%) Rendimientos agrícolas y forestales por unidad de área (ton–m3/ha/año)
Área con cubierta vegetal (%) Dinámica de consumo de especies forestales para leña (m3/há/año)
Área cubierta por plantas indicadoras de la desertificación (%) Tasa de reposición de especies arbustivas (%)
Atmósfera Contenido de partículas en el aire. Composición química de la lluvia

Ambito de aplicación de las acciones de lucha contra la desertificación y la sequía

Las Cuencas Hidrográficas y otros ecosistemas de especial significación

Entre los criterios de manejo de los recursos naturales la cuenca hidrográfica resulta ser la unidad básica funcional y el ámbito de aplicación de los programas y planes de manejo integral de los recursos naturales. Este es el concepto mas integrador para el uso y administración sostenible de los recursos allí existentes, así como para la adopción y aplicación de las decisiones políticas, económicas, sociales y ambientales básicas para el desarrollo sostenible.

Fuentes