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Giuseppe Moscati

Giuseppe Moscati
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San Giuseppe Moscati
Nacimiento25 de julio de 1880
Benevento, Bandera de Italia Italia
Fallecimiento12 de abril de 1927
Nápoles, Bandera de Italia Italia
Otros nombresJosé Moscati
LicenciaturaUniversidad de Nápoles Federico II
Año de licenciatura4 de agosto de 1903
OcupaciónMédico, investigador científico y profesor
PadresFrancesco Moscati y Rosa De Luca dei Marchesi di Roseto
FamiliaresAlberto (hermano)
Sitio web
http://gesuiti.it/moscati

Giuseppe Moscati. Médico, investigador científico y profesor universitario italiano. Fue canonizado por el Papa Juan Pablo II en 1987.

Síntesis biográfica

Nació el 25 de julio de 1880 en Bene­vento, Italia. Sus padres eran Francisco Moscati que ejercía de juez y Rosa De Luca dei Marchesi di Roseto que pertenecía a la aristocracia. Tuvieron nueve hijos siendo Giuseppe el séptimo. En 1884, se trasladó con su familia a Nápoles, donde su padre se convirtió en director de la Corte de Apelaciones.

En 1892 en Turín, durante un desfile militar su hermano Alberto, se cayó del caballo sufriendo un trauma craneano y, como consecuencia, un síndrome epiléptico. José pasó muchas horas al lado del hermano para asistirlo. Sin duda, esta experiencia le ayudó a elegir los estudios de medicina, cosa que fue objeto de discusión, pues nadie había elegido antes esa profesión en la familia.

Estudios

En 1987 se matriculó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nápoles Federico II. El 19 de diciembre de 1897, el mismo año en que había matriculado en la universidad, su padre Francesco murió de una hemorragia cerebral. El 4 de agosto de 1903, a los veintidós años de edad se graduó con honores con una tesis sobre "Urogénesis de Hígado".

Trayectoria profesional

Obtenido el título, la universidad y el hospital se convierteron en el primer campo de trabajo del joven médico. Poco tiempo después ganó el concurso de auxiliar numerario en el hospital de los Incurables (en el mismo año de 1903), y también el de asistente en el Instituto de Química Fisiológica (1908), obteniendo reconocimientos halagadores en el campo científico. A pesar de sus compromisos continuó visitando los enfermos en las crujías de los Incurables. Esto aclara su extraordinaria pericia clínica, el resultado de una experiencia práctica a la cabecera del enfermo que empezó a mostrar muy pronto. En 1906 sucedió la erupción del Volcán Vesubio. Entró a la Torre del Greco donde había un gran hospital con la orden de desalojarlo. Durante más de veinte horas ayudó a trasladar a los enfermos a un lugar seguro. Cuando todos estaban a salvo el techo del edificio se desplomó por el peso de las cenizas.

También durante la epidemia del cólera de 1911 en Nápoles se entregó con heroicidad a los enfermos en las zonas más afectadas de la ciudad. Ese mismo año fue nombrado director del Hospital de los Incurables y se le encomendó la formación de los estudiantes de medicina. Fue pionero en el campo de la bioquímica, cuya investigación condujo al descubrimiento de la insulina.

Muerte

Su densa jornada, llena de ocupaciones en el hospital, la universidad, el consultorio y las visitas domiciliarias, quebrantaron su salud. Falleció el 12 de abril de 1927. Aquella mañana, como siempre, asistió al hospital, visitando a numerosos enfermos. Hacia las tres de la tarde se sentó en un sillón, donde murió.

Beatificación y canonización

Fue beatificado el 16 de noviembre de 1975 por el Papa Pablo VI durante una solemne celebración en la Plaza de San Pedro. El 25 de octubre de 1987, Juan Pablo II ante unas 100 000 personas, declaraba Santo a Giuseppe Moscati, a 60 años de su muerte[1].

Por naturaleza y vocación, Moscati fue ante todo y sobre todo el médico que cura: responder a las necesidades de los hombres y a sus sufri­mientos fue para él una necesidad imperiosa e imprescindible. El dolor del que esta enfermo llegaba a él como el grito de un hermano a quien otro hermano, el médico, debía acudir con al ardor del amor. El móvil de su actividad como médico no fue, pues, solamente el deber profesional, sino la conciencia de haber sido puesto por Dios en el mundo para obrar según sus planes y para llevar, con amor, el alivio que la ciencia médica ofrece, mitigando el dolor y haciendo recobrar la salud. Por lo tanto, se anticipó y fue protagonista de esa humanización de la medicina, que hoy se siente como condición necesaria para una reno­vada atención y asistencia al que sufre.
Juan Pablo II, Homilía en la Ceremonia de Canonización del Doctor José Moscati, 16 de octubre de 1987.

Referencias

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Enlaces externos

Fuentes