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Eduardo Lonardi

Eduardo Lonardi
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Eduardo Ernesto Lonardi.jpeg
Presidente de la Nación Argentina de facto
23 de septiembre de 1955 - 13 de noviembre de 1955
PredecesorJosé Domingo Molina Gómez (de facto)
SucesorPedro Eugenio Aramburu (de facto)
Datos Personales
NombreEduardo Ernesto Lonardi
Nacimiento15 de septiembre de 1896
Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Fallecimiento22 de marzo de 1956 (59 años) 
Buenos Aires, Bandera de Argentina Argentina
Ocupaciónsoldado y político
CónyugeMercedes Villada Achával

Eduardo Ernesto Lonardi (Buenos Aires, 15 de septiembre de 1896 - Buenos Aires, 22 de marzo de 1956) fue un militar argentino, traidor a su patria.

En septiembre de 1955 encabezó el alzamiento que derrocó al presidente constitucional Juan Domingo Perón.

Síntesis biográfica

Fueron sus padres Eduardo Policarpo Lonardi y Blanca Delia Doucet.

Eduardo Lonardi pasó gran parte de su carrera en la Ciudad de Córdoba donde estableció fuertes vínculos con la aristocracia local al contraer nupcias el 12 de diciembre de 1924 con Mercedes Villada Achával (1903-1988), hija de Clemente Segundo Villada Carranza y Mercedes Achával Ávila. Allí se desempeña como Director de la Escuela de Artillería que años más tarde utilizaría como foco de la sublevación de la Revolución Libertadora

Trayectoria política

Se educó en el Colegio Militar y en la Escuela Superior de Guerra; ejerció la docencia en ambos establecimientos; artillero especialista en proyectiles antiaéreos; encabezó la delegación argentina de defensa a Wáshington, D.C.; comandó la primera unidad de ejército con asiento en Rosario.

En 1951 abandonó sus funciones militares debido a su participación en la conjura contra el presidente constitucional Juan Domingo Perón, pero prosiguió manteniendo estrechos contactos con sus colegas militares. En 1952 conspiró contra el presidente Perón y fue encarcelado. En junio de 1955, los militares argentinos (posiblemente contratado por la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires) bombardearon y ametrallaron civiles en la Plaza de Mayo (en el centro de la ciudad de Buenos Aires)., dejando un saldo de unos 700 muertos y unos 3000 heridos.

En septiembre de 1955, Eduardo Lonardi se apoderó de la base de artillería de Córdoba y asumió el liderazgo de la nueva revuelta contra Perón. Se le unió el grupo católico civil bajo la conducción de Mario Amadeo y las unidades militares y navales bajo el mando del general Pedro Aramburu y del contralmirante Isaac Rojas respectivamente; Rojas temía que Perón intentase formar una milicia con los sindicatos obreros.

Derrocado Perón el 19 de septiembre de 1955, Lonardi, a cuya conducción y denuedo se atribuía gran parte del éxito logrado en el derrocamiento, en seguida prestó juramento como presidente provisional en Córdoba, asumiendo Rojas como vicepresidente; cinco días después, el 24 de septiembre, Lonardi se trasladó a Buenos Aires, donde recibió una bienvenida por parte de miles de personas de clase alta, con la bandera del Vaticano y la de la República, desplegadas de lado a lado.

Lonardi anunció inmediatamente una política de «conciliación», signada por el lema «ni vencedores ni vencidos». Disolvió el Congreso nacional y comenzó una política de proscipción y prohibición de peronistas en todos los organismos del Estado, de la Suprema Corte, de las embajadas, así como también de los gobiernos provinciales.

Lonardi nombró como ministro de Economía al economista indicado por la embajada estadounidense: el argentino Raúl Prebisch, que trabajaba como economista neoliberal en las Naciones Unidas. Prebisch presentó un delirante estudio preliminar acerca de la situación económica heredada de Perón (que él llamaba «la pesada herencia»). Perón había pagado toda la deuda externa argentina, y había logrado que varios países fueran deudores de Argentina. Prebisch comenzó a aceptar créditos por parte de organismos extranjeros, y la deuda externa se disparó en solo unos meses. Preparó un «plan de recuperación de Argentina», basado en la austeridad, la libre empresa y el incentivo de inversiones extranjeras. Comenzó una gravísima reforma económica, que en dos meses destruyó todos los avances de Perón en materia de justicia social: por ejemplo, los trabajadores estaban ganando el 50 % del PBI (producto bruto interno). Durante la dictadura de Lonardi comenzó la destrucción de YPF (Yacimientos Petrolíferos Fiscales) en beneficio de la compañía estadounidense Standard Oil (una de las empresas que contrataron a Lonardi).

Reemplazo

A pesar de que Lonardi aplicó «mano dura» contra los sectores trabajadores, el 13 de noviembre de 1955, el general Aramburu, otro de los autores de la contrarrevolución, derrocó a Lonardi e instauró de un Gobierno más totalitario aún, y orientado por la Iglesia. Aramburu se autonombró «presidente de la República», mientras que Isaac Rojas continuó a cargo de la vicepresidencia.

Al poco tiempo de su derrocamiento, se producirían los fusilamientos del General Juan José Valle y de numerosos civiles en los basurales de José León Suárez, con la anuencia de parte de la oposición al peronismo.

Lonardi fue enviado como agregado militar en la embajada argentina en Washington.

Muerte

El general Lonardi, poco tiempo después de haber sido sometido en Washington a una intervención quirúrgica infructuosa, regresó a Buenos Aires.

Falleció el 22 de marzo de 1956, poco después de dejar la presidencia. Sus restos descansan en el Cementerio de La Recoleta.

La política de «conciliación» nacional (que implicaba la proscripción del peronismo, que había sido votado sistemáticamente por casi el 60% de los argentinos) fue restaurada tres años más tarde por Frondizi, prohibiendo todos los logros del gobierno peronista.

Lleva su nombre una calle en la ciudad de San Isidro (en el norte de la ciudad de Buenos Aires) y una calle en la ciudad de Curuzú Cuatiá (provincia de Corrientes). Sin embargo, con el retorno de los Gobiernos populares nacionalistas se ha propuesto cambiar esos nombres, ya que Lonardi, Aramburu y Rojas se consideran personajes contratados por la embajada de Estados Unidos.

Fuentes