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Coníferas

Coníferas
Información sobre la plantilla
Ejemplares de Coniferas.JPG
Reino:Plantae
Clase:Coníferas
Orden:Cordaitales y Coniferales
Familia:Pináceas, Cupresáceas,Taxodiáceas, Araucariáceas, Podocarpáceas, Taxáceas y Cefalotaxáceas.

Coníferas. La palabra conífera deriva del griego: “conus” y “ferre”, que se traduce en “llevar conos”, haciéndose alusión a la principal característica de las Coniferópsidas; poseer estructuras reproductivas denominadas conos o más comúnmente piñas. Las plantas que forman esta colección son las especies forestales dominantes en los climas fríos y de altas montañas.

Características generales

Las coníferas son el grupo más importante de gimnospermas desde un punto de vista ecológico y económico. En un momento fueron dominantes en las comunidades de plantas en todo el mundo. En la actualidad fueron reemplazadas en muchos lugares por las angiospermas, pero todavía son dominantes en muchos bosques de coníferas.

Coníferas00.jpg

Los miembros de este grupo son llamados coníferas porque la mayoría lleva las semillas en estructuras especializadas llamadas conos. Los conos protegen a los óvulos y después a las semillas, y facilitan la polinización y la dispersión. Estos conos consisten en un eje que lleva ramas cortas altamente modificadas, las escamas ovulíferas (la evidencia de que son ramas proviene de la orientación invertida de la vasculatura y de los fósiles intermedios entre las coníferas actuales y las coníferas fósiles, y de otro fósil llamado Cordaites). Estas escamas están sostenidas por brácteas, que pueden ser grandes y conspicuas como en algunas Pinaceae, o muy pequeñas, como en otras Pinaceae, o pequeñas a grandes y más o menos fusionadas a la escama, como en Cupressaceae, en la mayoría de los conos las escamas ovulíferas son mucho más grandes que las brácteas. Las semillas están asociadas a las escamas. Las escamas de los conos de la mayoría de los miembros de Pinaceae y Cupressaceae son leñosas o coriáceas. Juniperus tiene escamas más o menos jugosas y brillantemente coloreadas, volviendo a los conos con un aspecto de baya, y dispersados por animales.En Podocarpaceae los conos son más bien reducidos, con escamas altamente modificadas, jugosas, brillantemente coloreadas con sólo un óvulo. Taxaceae lleva semillas solitarias parcial o completamente rodeadas por un arilo jugoso. En Pseudotsuga las brácteas son elongadas y pueden verse en la parte de afuera de las escamas ovulíferas. Las semillas son típicamente aladas, una adaptación para la dispersión de la semilla por viento.

Las coníferas comprenden un grupo quizás monofilético de árboles o arbustos altamente ramificados con hojas simples, esto es una posible apomorfía del grupo. Las hojas de las coníferas son lineales, aciculares (como aguja) o con forma de punzón. En algunas coníferas las hojas están agrupadas en ramas cortas, en los cuales los internodos adyacentes son muy cortos. Un caso extremo es el fascículo, como en algunas especies de Pinus, que es una rama corta especializada que consiste en tejido de tallo, una o más hojas aciculares, y escamas de yemas basales persistentes. Una segunda apomorfía de las coníferas, aparentemente compartida con las gnétidas, es la pérdida de la movilidad en el esperma. Esto distingue a las coníferas de otras gimnospermas, que tienen esperma flagelado.

Las coníferas, como todas las espermatofitas vivientes, son sifonógamas, es decir, el gametofito masculino desarrolla un tubo polínico. Como en las cícadas y en Ginkgo, este tubo es haustorial, consume los tejidos del nucelo (del megasporangio) por un año aproximadamente después de la polinización. Una diferencia sin embargo (probablemente relacionada con la no movilidad del esperma) es que el gametofito masculino de las coníferas deja a las células del esperma más directamente en el huevo por crecimiento del tubo polínico dentro de la cámara del arquegonio, donde hace contacto con el gametofito femenino en o cerca del arquegonio. Las células del esperma no nadadoras entonces son liberadas del tubo polínico, hacen contacto con la célula huevo del arquegonio, y fertilizan el núcleo del huevo. Como hay más de un arquegonio por semilla, pueden ocurrir múltiples eventos de fertilización, resultando en múltiples embriones jóvenes, pero usualmente sólo uno sobrevive en la semilla madura.

Reproductivamente las coníferas producen conos masculinos y conos femeninos, en el mismo individuo (plantas monoicas) o menos comúnmente en individuos separados (plantas dioicas). Como en todas las plantas vasculares, la estructura reproductiva contiene hojas que llevan esporangios (a estas hojas se llama esporofilos). Como en las cícadas, el estróbilo masculino lleva microesporofilos o esporofilos masculinos, que llevan los esporangios masculinos o microsporangios, que producen los granos de polen. Los granos de polen de las coníferas son interesantes porque la mayoría tienen dos "sacca", dos vesículas que se evaginan de la pared del polen. Estas estructuras, como vejigas de aire, pueden funcionar para transportar el polen más eficientemente por viento. También pueden funcionar como dispositivos de flotación, para ayudar en la captura y el transporte de granos de polen por la gota de polinización producida en todas las gimnospermas.

Las coníferas datan del Carbonífero, hace unos 300 millones de años. Muchas de las familias actuales se desarrollaron en el Triásico tardío o el Jurásico temprano, y algunos géneros contemporáneos aparecieron a mediados del Jurásico. Hoy en día las coníferas siguen siendo importantes en los climas más fríos, como los bosques boreales de Norteamérica y Asia, donde sus especies dominan la vegetación. Otras coníferas (particularmente Araucariaceae, Cupressaceae y Podocarpaceae) son prominentes en las regiones más frías del Hemisferio Sur. Las coníferas son valuables como ornamentales, y su madera es utilizada para papel, construcción, y muchos otros propósitos. Muchas veces son llamadas "siempreverdes" por el follaje persistente de la mayoría de sus especies, o de "madera blanda", porque su madera es más blanda que la de la mayoría de los árboles de angiospermas.

La polinización es por viento. La mayoría de las coníferas, como la mayoría de las espermatofitas no angiospermas, utilizan una gota de polinización, que es un fluido pegajoso que exuda del óvulo en la polinación, para atrapar el polen del aire. Los granos de polen de la mayoría de Pinaceae llevan dos "saccas": apéndices pequeños, como alas, que pueden servir para que flote el grano de polen en la gota de polinización hacia el óvulo, o para orientarlo apropiadamente durante la germinación. Alternativamente, el polen puede ser atrapado en estructuras más o menos pegajosas en la vecindad del óvulo. El polen entonces germina y crece mediante un tubo de polinización hacia el óvulo (el esperma no tiene flagelos).

Los árboles de coníferas son muchas veces monopódicos con un tronco o tallo central dominante. Con el tiempo el ápice puede ramificarse irregularmente. Las ramas son muchas veces verticiladas, al menos cuando la planta es joven.

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Bosques

Bosques de coníferas

Estos bosques se dan en zonas frías y templadas, principalmente en el hemisferio norte, y en menor proporción en el sur.

El bosque de coníferas se encuentra en Europa, Asia, América del Norte, suroeste de Sudamérica, Nueva Zelanda y Tasmania. Son zonas templadas con veranos cálidos, inviernos fríos y pluviosidad normal. Anualmente, caen unos 500 mm de precipitaciones.

Estructuralmente, está formado por dos capas o estratos: el dosel (unión de las copas de los árboles que se juntan unas con otras para conformar el techo de los bosques) y el sotobosque (vegetación formada por herbáceas y arbustos que crecen bajo los árboles). En algunos bosques de coníferas también existe una capa intermedia arbustiva.

Las principales especies arbóreas son: los pinos, abetos, alerces, cipreses y abedules. Los bosques de pinos (existen cerca de 150 variedades) crecen en suelos pobres y albergan un sotobosque herbáceo dominado por hierbas perennes.

Bosques montanos

Muchos de los bosques de coníferas aparecen sobre las montañas y a ellos son los que se les denomina montanos. En Europa central, se desarrolla este tipo de bosque de coníferas, en donde predomina el Abeto rojo (Picea abies), que cubre las laderas montañosas hasta el estrato subalpino de los montes Cárpatos y los Alpes.

En Norteamérica (territorios de Canadá y Estados Unidos), existen varias zonas de bosques montanos, entre ellas las montañas Rocosas, las montañas Wasatch, la Sierra Nevada y las montañas Cascadas. De esta manera, tenemos que en el sur de Canadá y norte de Estados Unidos los bosques montanos aparecen entre los 1.700 y los 3.500 msnm y en la parte sudoeste de Estados Unidos se desarrollan entre los 2.500 y los 4.200 msnm.

En las montañas Rocosas, donde el invierno es largo y las nevadas intensas, crece un bosque subalpino caracterizado por la presencia de la Picea de Engelmann (Picea engelmannii) y del Abeto alpino (Abies lasiocarpa). Las altitudes intermedias presentan grandes extensiones de Abeto de Douglas (Pseudotsuga menziesii) y las zonas bajas están dominadas por bosques abiertos de Pino ponderosa (Pinus ponderosa) y Pino de playa.

En la Sierra Nevada y las Cascadas, existen bosques similares, y estos se caracterizan por ser de gran altura. Entre las especies que los conforman están: la Tsuga de montaña (Tsuga mertensiana), el Abeto de California (Abies magnifica) y el Pino de playa. También, se encuentran el Pino del azúcar (Pinus lambertiana), el Cedro del incienso (Calocedrus decurrens) y el mayor de todos los árboles conocidos, la Secoya gigante (Sequoiadendron giganteum).

Pinares

Pinares de eurasia00.jpg

Corresponden a extensos bosques compuestos por pinos. Se desarrollan en Eurasia y Norteamérica.

El Pino albar, un componente importante del bosque boreal euroasiático, también está extendido en Europa central, donde habita desde las tierras bajas hasta el comienzo de las montañas. Además, aparece con mucha frecuencia en bosques en el sur de Inglaterra y el oeste de Francia.

Los bosques de pinos de las llanuras costeras (cercanas al Atlántico) de Estados Unidos son considerados la sucesión del bosque templado caducifolio. Así, en el extremo norte del país están los pinares costeros de Nueva Jersey en donde la especie predominante es el Pino resinero (Pinus pinaster). Más al sur, se desarrollan el Pino palurdo (Pinus taeda), el Pino de acículas largas (Pinus australis) y el Pino laciniado (Pinus elliottii).

Bosques lluviosos templados

Al sur de Alaska, se desarrollan el bosque lluvioso templado y el bosque boreal septentrional, pero estos se distinguen en su composición y características ecológicas. Las razones de estas diferencias son de tipo climática y topográfica. Los vientos cargados de humedad procedentes del Pacífico chocan con la barrera de la coordillera costera y ascienden de forma abrupta. Al enfriarse repentinamente, la humedad del aire se libera en forma de lluvia y de nieve (cerca de 6.350 mm anuales). En el verano, cuando los vientos pasan a ser del noroeste, el aire se enfría sobre los helados mares septentrionales. Aunque la lluvia es menor, se forma una neblina intensa producto del aire fresco. Esta se deposita en las hojas de los árboles del bosque y cae al suelo, añadiendo unos 1.270 mm más de agua.

Así, la vegetación del bosque lluvioso templado se caracteriza por ser exuberante y por poseer coníferas adaptadas a los inviernos húmedos y templados, los veranos cálidos y secos y a los suelos pobres.

Las especies dominantes son la Tsuga del Oeste (Tsuga heterophylla), la Tsuga de montaña, el Abeto plateado del Pacífico (Abies amabilis) y el Abeto de Douglas. Más al sur, donde las precipitaciones son menores, crece el bosque de Secoya roja (Sequoia sempervirens).

Fauna en el bosque de coníferas

Varía considerablemente, dependiendo de la naturaleza de la asociación vegetal, es decir, de los tipos de árboles que se encuentren en el bosque.

La fauna de invertebrados presentes en la hojarasca (conjunto de las hojas que han caído de los árboles) está dominada por los ácaros. Por ejemplo, el Escarabajo sureño de los pinos (Dentroctonus frontalis), que puede convertirse en una plaga para los pinares meridionales.

En cuanto a las aves asociadas estrechamente a los bosques de coníferas, hay variadas especies. Así, en Norteamérica, se encuentran los carboneros, los reyezuelos, piquituertos, el Pinzón purpúreo (Carpodacus purpureus), el Zorzal cola rufa (Catharus guttatus) y el Jilguero pinero (Carduelis pinus). En los bosques europeos son frecuentes algunas especies emparentadas con las norteamericanas, incluyendo los carboneros y los picogordos.

Con excepción de la Marta y el Lince (este último es una especie en peligro de extinción), los mamíferos tienen menos afinidad que las aves con los bosques de coníferas. En su mayoría, se desarrollan en este tipo de bosque, pero asociados con otros, como el caducifolio. Algunos de ellos son el Ciervo de Virginia (Odocoileus virginianus), el Alce americano (Alces alces), el Oso baribal (Euarctos americanus) y la Ardilla roja (Sciurus vulgaris).

Fuente