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Felipe II

(Redirigido desde «Felipe II de España»)
Para otros usos de este término, véase Felipe I (desambiguación) y Felipe II (desambiguación).
Felipe II de España y I de Portugal
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Rey de España, Portugal, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, Inglaterra e Irlanda, Duque de Milán, Soberano de los Países Bajos y Conde de Borgoña
Felipeii-imperioespanol.jpg
Retrato de Felipe II

Rey de España, Sicilia y Cerdeña
15 de enero de 1556 - 13 de septiembre de 1598
Predecesor Carlos I de España
Sucesor Felipe III de España
Nacimiento 21 de mayo de 1527
Valladolid, Bandera de España España
Fallecimiento 13 de septiembre de 1598
San Lorenzo de El Escorial, Bandera de España España
Heredero Felipe III de España
Cónyuge/s María Manuela de Portugal (1543-1545)
María I de Inglaterra (1554-1558)
Isabel de Valois (1559-1568)
Ana de Austria (1570-1580)
Descendencia Isabel Clara Eugenia
Felipe III de España
Casa Real Casa de Austria
Padre Carlos I de España
Madre Isabel de Portugal

Escudo de Felipe II
Felipe II. Rey de España y Portugal (Valladolid, 1527 - El Escorial, 1598). Era hijo de Carlos I y de Isabel de Portugal. Durante el reinado de su padre había asumido en varias ocasiones las funciones de gobierno -bajo la tutela de un Consejo de Regencia-, por ausencia del emperador, absorbido por los conflictos de los Países Bajos (1539) y Alemania (1543). En 1554 Carlos I abdicó en él Nápoles y Milán, al tiempo que la boda con María Tudor le convertía en rey consorte de Inglaterra; las abdicaciones del emperador se completaron con la entrega a Felipe de los Países Bajos, Sicilia (1555), Castilla y Aragón (1556). Austria y el Imperio fueron entregados al tío de Felipe, Fernando, quedando separadas las ramas alemana y española de la Casa de Habsburgo.

Reinado

Felipe II modernizó y reforzó la administración de la Monarquía Hispana, apartándola de las tradiciones medievales y de las aspiraciones de dominio universal que había representado la Monarquía Católica de su padre. Los órganos de justicia y de gobierno sufrieron notables reformas, al tiempo que la corte se hacía sedentaria (capitalidad de Madrid, 1560). Desarrolló una burocracia centralizada, sobre la cual ejercía una supervisión directa y personal de los asuntos.

Pero las cuestiones financieras le sobrepasaron, dado el peso de los gastos militares sobre la maltrecha Hacienda Real; en consecuencia, Felipe hubo de declarar a la Monarquía en bancarrota en tres ocasiones (1560, 1575 y 1596). Alrededor del rey se disputaban el poder dos «partidos»: el del duque de Alba y el que encabezaron primero el príncipe de Éboli y más tarde Antonio Pérez; las luchas entre ambas redes se exacerbaron a raíz del asesinato del secretario Juan de Escobedo (cuyo asesinato en la noche del 31 de marzo de 1578 comprometió al propio monarca Felipe II)[1], culminando con la detención de Pérez y el confinamiento de Alba. Desde entonces hasta el final del reinado, dominó el poder el cardenal Granvela, coincidiendo con la época en que, gravemente enfermo el rey, se alejó de los asuntos de gobierno y delegó en Juntas de nueva creación.

Política exterior

En política exterior, el reinado de Felipe II se inició con la liberación de la Corona de las responsabilidades imperiales (1556), el abandono del proyecto de unión con Inglaterra por la muerte de María Tudor (1558) y las victorias militares de San Quintín (1557) y Gravelinas (1558), que pacificaron temporalmente el recurrente conflicto con Francia (Paz de Cateâu Cambrésis, 1559).

Mediterráneo

En consecuencia, Felipe II pudo orientar su política hacia el Mediterráneo, encabezando la empresa de frenar el poderío islámico representado por el Imperio Turco; esta empresa tenía tintes de cruzada religiosa, pero también una lectura de política interior, pues Felipe hubo de reprimir una rebelión de los moriscos de Granada (1568-71), musulmanes de sus propios reinos que habían apelado al auxilio turco. Para conjurar el peligro formó Felipe la Liga Santa, en la que se unieron a España, Génova, Venecia y el Papado. La resonante victoria que obtuvieron sobre los turcos en la batalla naval de Lepanto (1571) quedó reafirmada en los años posteriores con las expediciones al norte de África.

Atlántico

A finales de la década de 1570, distraída la atención de los turcos por la presión persa en el este, disminuyó la tensión en el Mediterráneo. Ello permitió a Felipe reorientar su política hacia el Atlántico, para atender a la grave situación creada por la sublevación de los Países Bajos contra el dominio español, alentada por los protestantes desde 1568; a pesar del esfuerzo militar que dirigieron, sucesivamente, el duque de Alba, Requeséns, don Juan de Austria y Alejandro Farnesio, las provincias del norte de los Países Bajos se declararon independientes en 1581 y ya nunca serían recuperadas por España.

La orientación atlántica de la Monarquía se acrecentó en 1581, al incorporar el reino de Portugal, aprovechando una crisis sucesoria en la que Felipe II hizo valer sus derechos al Trono mediante la invasión del país, que le convirtió en Felipe I de Portugal. En aquel momento alcanzó la Monarquía su mayor expansión territorial, añadiendo a sus dominios europeos las colonias españolas y portuguesas en América, África, Asia y Oceanía, hasta constituir un imperio en el que «no se ponía el sol».

Portugal

En 1578 murió el rey Sebastián de Portugal y quedó vacante el trono portugués. Felipe invadió Portugal para hacer valer sus derechos como heredero al trono. Finalmente, apoyado por la nobleza portuguesa asumió la corona de ese país. En 1581, por primera y única vez desde los tiempos del Imperio Romano, la Península Ibérica quedó totalmente unificada.

Francia

Aprovechando las guerras de religión, Felipe se permitió también intervenir entre 1584 y 1590 en la disputa sucesoria francesa, apoyando al bando católico frente a los protestantes de Enrique de Navarra (el futuro Enrique IV), circunstancia que aprovechó para intentar sin éxito poner en el Trono francés a su hija Isabel Clara Eugenia (nacida del tercer matrimonio de Felipe, con la hija de Enrique II de Francia, Isabel de Valois).

Inglaterra

La mayor presencia española en el Atlántico acrecentó la tensión con Inglaterra, manifestada en el apoyo inglés a los rebeldes protestantes de los Países Bajos, el apoyo español a los católicos ingleses y las agresiones de los corsarios ingleses contra el imperio colonial español (protagonizadas por Drake); todo ello condujo a Felipe a planear la invasión de la isla por la Armada Invencible, también conocida como La Grande y Felicísima Armada o Armada Española, durante la Guerra anglo-española de 1585 - 1604. El envío por parte de Felipe II de esta flota, con la intención de invadir y controlar la política exterior inglesa (principalmente en lo referente a la piratería y la guerra de Flandes), supuso el comienzo de las hostilidades de una guerra en la que finalmente España consiguió que Inglaterra solicitara la paz y firmara un tratado favorable a los intereses de la monarquía hispánica en Londres (1604). No obstante, esta campaña naval se considera una derrota española, ya por la pérdida de navíos en el temporal, como por la épica lucha entre los dos imperios y que impidió el desembarco de 30.000 hombres en las costas inglesas. Aun así, después del fuerte temporal frente a Escocia e Irlanda, más de la mitad de los navíos llegaron a las costas españolas.

Matrimonios e hijos

Matrimonios

En política exterior, el monarca Felipe II se preocupó en mantener y proteger su Imperio; prueba de ello fueron los matrimonios que contrajo, se casó un total de cuatro veces:

Matrimonio con Maria Manuela

Para reforzar la alianza entre España y Portugal en 1541 el emperador Carlos V y su hermana, Catalina, reina de Portugal, cruzan una serie de cartas para planear el matrimonio entre Felipe y Maria Manuela (princesa de Portugal). Y ya en el año 1542 comienzan las negociaciones de la boda, así el 1 de diciembre de 1542 se firmó en Lisboa el contrato matrimonial de don Felipe y doña María por el embajador español don Luis Sarmiento de Mendoza.

Una vez obtenida la dispensa papal, necesaria por ser primos dobles, se celebró la ceremonia por poderes el domingo 12 de mayo de 1543, en el palacio del embajador español don Luis Sarmiento de Mendoza, en Almeirim. Esta boda no se consuma hasta el mes de noviembre del mismo año en la ciudad de Salamanca.

Tras un año de matrimonio el deseado sucesor no llegaba por lo que se decidió aplicar a la joven frecuentes sangrías en las piernas, con el fin de quedar embarazada, lo que ocurrió en los primeros días de septiembre de 1544, seguramente que no debido a las sangrías. En la medianoche del 8 de julio de 1545 nacía, tras un complicado parto, un niño que recibiría el nombre de Carlos. A los cuatro días del alumbramiento fallecía la princesa María Manuela, posiblemente debido a las temidas fiebres puerperales. A los 18 años Felipe quedaba viudo y con un hijo.

Matrimonio con Maria Tudor

El segundo matrimonio de Felipe II, fue con la prima de su padre: Maria I de Inglaterra también conocida como Maria Tudor. Era, desde luego, un matrimonio político; a Maria Tudor le interesaba apoyos contra el anglicanismo y a Felipe II el apoyo de Inglaterra contra los Países Bajos y ambos aislaban a Francia.

En la política por recuperar el catolicismo como religión oficial del país María contrajo matrimonio con Felipe II, el 25 de julio de 1554 en una ceremonia celebrada en la Catedral de Winchester, incluso contando con la oposición del pueblo y del Parlamento. De todas formas, se dice que tras haber visto Maria el cuadro de cuerpo entero pintado por Tiziano (ahora expuesto en el Museo del Prado), María declaró haberse enamorado de él. Por el lado contrario, Felipe no aceptaba de buen grado este enlace, llegando a decir:
que partía para Inglaterra como el que parte para una cruzada.

La pareja pasó la luna de miel en el castillo de Windsor, recibiendo la bendición del tálamo nupcial del obispo de Winchester. De esta manera, profundamente enamorada de Felipe, María decidió unilateralmente apoyar a su marido en las guerras contra Francia. La pérdida de Calais provocó el distanciamiento con su pueblo, indicando que la política de María no era aceptada, motivando su inmediata sustitución tras su fallecimiento, el 17 de noviembre de 1558, posiblemente víctima de una peritonitis tuberculosa, dejando abierto el camino para el ascenso al trono de Isabel I.

Matrimonio con Isabel de Valois

Retrato de Isabel de Valois

La tercera esposa de Felipe II será francesa, fruto del Tratado de Cateau-Cambresis que pone paz entre España y Francia en 1559. Esta es la razón por la que se conoce popularmente a la reina como Isabel de la Paz. Isabel había nacido en Fontainebleau el 13 de abril de 1546. Era hija de Enrique II de Francia y Catalina de Médicis.

La boda se celebró por poderes el 22 de junio de 1559, en la catedral de Notre Dame de París, representando al novio el todopoderoso duque de Alba. Al ser costumbre en la corte francesa acostar a los desposados en la noche de bodas y faltar el novio, tuvo que ser su representante quien realizara el acto. El 6 de enero de 1560 llega el séquito de Isabel a Roncesvalles, dirigiéndose a Guadalajara donde la espera Felipe. El 2 de febrero se celebra la misa de velaciones y los esposos se encierran en la cámara nupcial, sin dar tiempo al obispo de Pamplona de bendecir el tálamo, lo que tuvo que hacer desde la puerta. En 1561 la corte se instalaba definitivamente en Madrid.

En mayo de 1564 llega el anuncio del embarazo de la reina. Tres meses más tarde abortaba gemelos lo cual le provoco una profunda tristeza a la reina y enfermo. Ante su delicado estado de salud, los médicos recomendaron baños a lo que ella se opuso por el pudor provocado al mostrarse desnuda. La descendencia no llegaba y se utilizó un método sobrenatural al traer los restos incorruptos de San Eugenio, desde Saint Denis hasta Toledo. Isabel imploró al santo la solución a su infertilidad y a finales de diciembre de 1565 se anunciaba el embarazo. El parto tuvo lugar en Valsaín, el 12 de agosto de 1566, naciendo una niña que fue llamada Isabel Clara Eugenia. Isabel Clara Eugenia se convertirá en la favorita de Felipe, siendo una estrecha colaboradora para su padre.

En el mes de febrero de 1567 se reciben noticias de un nuevo embarazo. El 6 de octubre de ese año nacerá una nueva niña llamada Catalina Micaela. Tras el parto Isabel sufrió un peligroso acceso febril que fue atribuido a la subida de la leche por lo que se aplicó jugo de perejil en los pezones de la reina con el fin de ayudar a la subida.

El delicado estado de salud de Isabel en mayo de 1568 hace pensar en un nuevo embarazo. Las fiebres, los mareos, vértigos y sensaciones de ahogo eran continuos por lo que se la rodeó de todo tipo de cuidados para evitar el aborto. El 3 de octubre de ese año Isabel expulsaba un feto de cinco meses y al poco tiempo fallecía, sin haber cumplido los 23 años.

Matrimonio con Ana de Austria

Retrato de la archiduquesa Anna de Austria
En 1568 Felipe II queda de nuevo viudo, sin descendencia masculina y con dos hijas pequeñas. Rápidamente aparecen candidatas: Margarita de Valois, hermana de la recientemente fallecida Isabel, y la archiduquesa Anna de Austria. El monarca español se dirige a su primo Maximiliano II a los cuatro meses de perder a su esposa en estos términos:
Si se atuviera a su satisfacción personal seguiría como estaba; pero teniendo tan pocos herederos y ningún varón se alegraba por el bien de su reino del ofrecimiento que se le hacía.

Dicho ofrecimiento es la mano de la archiduquesa Anna ya que esta era hija del emperador Maximiliano II y de la infanta María, hermana de Felipe II, por lo tanto sobrina carnal del monarca. Anna había nacido en el pueblo vallisoletano de Cigales el 1 de noviembre de 1549 y contaba con excelentes antecedentes de fecundidad ya que su madre había tenido nada menos que 14 hijos. Además hablaba castellano a la perfección y amaba todo lo relacionado con la península, sintiendo por su tío Felipe una especial predilección.

La consanguinidad entre los cónyuges provocó cierto rechazo del papa Pío V al enlace, pero finalmente otorgó la necesaria dispensa papal. Las capitulaciones se firmaron en Madrid el 24 de enero de 1570. El esposo contaba con 42 años y la esposa 21. La boda por poderes tuvo lugar en el castillo de Praga el 4 de mayo de ese mismo año, llegando la reina a Laredo el 3 de octubre. La misa de velaciones se celebró en la capilla del Alcázar de Segovia el 14 de noviembre, pasando los cónyuges la luna de miel en el palacio de Valsaín, uno de los favoritos de Felipe.

Retrato del Infante Don Felipe de Austria por Juan Pantoja de La Cruz

El 4 de diciembre de 1571 nació el primer varón, bautizado con el nombre de Fernando en honor a su bisabuelo, Fernando el Católico. En un viaje a El Escorial la reina sintió profundos dolores de parto, dando a luz en Galapagar el 12 de agosto de 1573 a un nuevo varón llamado Carlos Lorenzo. El 12 de julio de 1575 nace en Madrid el tercer hijo de la real pareja bautizado con el nombre de Diego Félix. El 3 de abril de 1578 nace un nuevo infante al que se le puso el nombre de Felipe; será el heredero de la corona aunque en el momento de su nacimiento había dos hermanos en la línea de sucesión. El quinto y último parto de doña Anna tendrá lugar el 14 de febrero de 1580, viniendo al mundo una niña llamada María que fallecerá el 4 de agosto de 1583, con tres añitos.

Tras el quinto parto, la reina sufrirá una grave anorexia que la puso a las puertas de la muerte y pocos meses después la reina Ana de Austria falleció en Talavera la Real (Badajoz), fue enterrada en el Real Monasterio de Santa Ana de Badajoz, donde estuvo durante varios años hasta su traslado al Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial.

Descendientes

  1. Con su primera esposa María de Portugal (1527-1545) tuvo un único hijo:
  2. Con su segunda esposa María I de Inglaterra (1516-1558) no tuvo hijos.
  3. Con su tercera esposa Isabel de Valois (1545-1568) tuvo dos hijas:
  4. Con su cuarta y última esposa Ana de Austria (1549-1580) tuvo cuatro hijos y una hija:

Muerte y sucesión

Felipe II aquejado de gota, falleció en El Escorial el 13 de septiembre de 1598. Al morir le sucedió Felipe III, hijo de su cuarto matrimonio (con Ana de Austria); el primer heredero varón que tuvo (el incapaz príncipe Carlos, hijo de su primer matrimonio con María Manuela de Portugal) había muerto muy joven encerrado en el Alcázar de Madrid y, según la «leyenda negra» que alentaban los enemigos de Felipe II, por instigación de su padre.

Títulos Creados

Listado de los títulos creados bajo el reinado de Felipe II[2].

Duques
Marqueses
Condes
Barones
Mariscales

Referencias

Fuentes