Historia del municipio Sagua de Tánamo (Provincia de Holguín)


Historia del municipio Sagua de Tánamo (Provincia de Holguín)
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Escudo Sagua de Tanamo .jpg
Cronología
Comunidad primitiva
Período colonial (1492 - 1898)
Fundación de la villa
Lucha por la Independencia Nacional
República Neocolonial (1902-1958)
Revolución en el Poder (1959 - 2010)
Educación
Cultura
Deporte
Órganos del Poder Popular

Historia del municipio Sagua de Tánamo (Provincia de Holguín). La historia del municipio Sagua de Tánamo resume desde las comunidades aborígenes hasta la actualidad. Examina el proceso de la fundación de la villa, las luchas por la independencia; y durante la república neocolonial, la lucha insurreccional, hasta llegar a la etapa de la Revolución en el poder y los órganos del Poder Popular. Es uno de los 14 municipios que integran la provincia Holguín. Sagua de Tánamo fue fundado como pueblo en el año 1804 y alcanzó la condición de municipio, el 1 de enero de 1879, al segregarse de Guantánamo como partido territorial en diciembre de 1878. Limita al Norte, el municipio de Frank País; al Este, el municipio Moa; al Sur, el municipio El salvador, provincia Guantánamo y al Oeste, también Frank País y parte del Segundo Frente, provincia Santiago de Cuba. Posee un área de 702 km2, que representa el 17, 8 % de la superficie total de la provincia y su densidad poblacional es de 72,1 habitantes por km2. [1]

Comunidad primitiva

En la definición del topónimo Sagua de Tánamo, sus investigadores defienden el carácter aborigen de su topónimo, dándole como significado: tierra de entre ríos, lo que resulta evidente compararse su topografía. Los primeros colonizadores llegados al territorio prontamente asimilaron este nombre llamándolo así, lo que refuerza el criterio.

Las referencias más tempranas de la presencia aborigen en Sagua se remontan al primer viaje de navegación de Cristóbal Colón en 1942, cuando en su segundo día en la bahía de Tánamo, entre las especies vegetales encontradas, una fue la yuca y halló fuego encendido, no encontrando a sus moradores, porque huyeron ante la presencia de los europeos.[2] La presencia del cacique Guamá en Sagua para 1522 corrobora la existencia de una población aborigen con la que indudablemente interactuó en los más de diez años que estuvo alzado en los montes de Oriente. Población que, al decir de Cristóbal Colón en su primer viaje, fue muy numerosa.

Con independencia a que no se haya podido realizar un estudio para justificar la existencia de alrededor de cinco sitios arqueológicos con los que cuenta el municipio, numerosas evidencias materiales: hachas petaloides, majaderos, morteros, gubias de concha, sumergidores, esferas líticas y finalmente dos destrales o macanas, que atesora el Museo Municipal, han sido encontradas en lugares como: San Andrés, La Cruzada, Cayo Grande, Topí, Naranjo Agrio y en las propias márgenes y cauce del río Sagua.

Aunque el territorio no ha sido sometido a una investigación arqueológica, es creíble la existencia de una población aborigen mayormente, de cazadores, pescadores y recolectores no ceramistas, lo que no es absoluto, solo que no han aparecido todavía ajuares de cerámica, que puedan cambiar el criterio actual; sin embargo se conoce del cultivo de la yuca que Cristóbal Colón en su Diario de navegación, el jueves 15 de noviembre de 1492, durante el primer viaje, llegado a la Bahía de Tánamo, (Mar de Nuestra Señora) y haber salido a explorar y conocer en las barcas las numerosas islas. Los cayos estaban habitados.

En su Diario lo atestigua así:

"... algunas de ellas eran labradas de las raíces de que hacen su pan los indios...”[3] ."

Y para completar la imagen, corrobora que:

"...halló haber encendido fuego en algunos lugares: (...) gente había alguna y huyeron..."

Así, también aparecen como evidencias en el territorio el boniato, achote y otras plantas de la dieta aborigen, que, junto al criterio de la existencia del burén, inclusive, hasta mediados del siglo XX, denuncian un antecedente aborigen con la presencia también de agricultores.

La mayor contribución en el marco local, encaminada a demostrar la existencia de esas poblaciones antiguas, se debe al Dr. Ghiraldo Jiménez Rivery, quien además de médico, descolló como poeta, narrador en la literatura regional, historiador, e incipiente arqueólogo, tributando numerosas evidencias materiales obtenidas de manos de campesinos en las zonas de Paya de Mejías, en el litoral norte y Cayo Grande, montaña adentro, donde en esta última, la familia Cardosa Matos, hizo una valiosa entrega.

En dicha zona, siguiendo el cauce del río Sagua está El Salto del Indio, lugar conocido por la oralidad con mucha fuerza, porque testimonia la presencia aborigen en el territorio. El mismo es un paraje bien alejado en las montañas, al correr del río, separado en dirección noreste de Cayo Grande, a un kilómetro aproximadamente, donde la masa fluvial queda separada por dos porciones de piedra de una orilla a otra y para cruzar por allí, sin mojarse los pies, es necesario saltar con un extraordinario esfuerzo a partir de las márgenes que son totalmente de piedra.

Somos partidarios, coincidiendo con Sergio Valdés Bernal y otros investigadores de que si “…la población autóctona desapareció – como entidad lingüístico – cultural (…) no quiere decir que el aborigen como tal, se extinguiera rápidamente…”[4], caso que se presenta en Sagua de Tánamo.

Así lo aborigen sigue apareciendo en la toponimia local y nombra otros asentamientos como: Los Cacaos, Canoa, La Caoba, La Loma del Cuncuní, aunque su escritura en el aruaco insular sea “conconí”, El Copal, Cupeyes, Maguey, también dentro del consejo popular de El Progreso y Cojatal, una comunidad urbana del municipio Frank País, aunque la población la nombra así, en ciertos medios se le dice Caojetal, pero en realidad es Cojatal, procedente de la voz “cojate”, también indígena con que se nombra la planta silvestre, que en tiempos de sequía sus hojas son muy apetecidas como alimentos por el ganado mayor, pudiendo usarse sus semillas como condimento y sus raíces tienen un uso medicinal.[5]

Marcan también la presencia aborigen en Sagua de Tánamo, las genealogías como: Pérez; Torres; Marrero; Brito; Rodríguez; Hernández; Cárdena; Garlobo y la Ortiz, observándose el cruzamiento étnico de aborígenes con pobladores hispánicos, africanos y chino, lo que denota una población mayormente mestiza, contribuyendo a ello varias corrientes migratorias hacia Sagua de Tánamo procedentes de Baracoa, El Cobre, en Santiago de Cuba, Bayamo, Jiguaní y Holguín, movidos fundamentalmente por problemas económicos, contribuyendo al aumento poblacional en el territorio.[6]

Lo aborigen en Sagua de Tánamo es tema recurrente, evidenciado, además en lo étnico, y en remanentes del Aruaco insular, todavía en el habla de sus pobladores, corroborando junto a otras evidencias, que la población aborigen en el territorio no se extinguió de forma violenta con el sistema de las encomiendas.

Período colonial (1492 - 1898)

En esta etapa Sagua de Tánamo territorialmente, fue toda una región, extendida de Norte a Sur, desde el litoral atlántico, en el barrio de Esterón, actual municipio Frank País, hasta los límites con Songo– La Maya, contemplando el territorio del actual municipio II Frente. En la parte norte se ubica la Bahía de Sagua, extendida hacia la de bahía de Tánamo, punto importante por donde empezó la vida colonial del territorio en 1492, relacionado en el Diario de Navegación de Cristóbal Colón en su primer viaje, explorando su geografía desde el 14 al 19 de noviembre, bautizando la bahía como Mar de Nuestra Señora y más adentro de la cayería, la ensenada de Barrederas, como Puerto del Príncipe.[7]

Al respecto Francisco Pérez Guzmán, en La aventura cubana de Cristóbal Colón señaló que con moluscos, abundantes ostias, el chapín de lunares blancos, (Lactophrys trigonus) y numerosas especies muy singulares de la fauna terrestre y en particular la flora:

"…Tánamo es el escenario en cual se establece el antecedente de la literatura testimonial del mundo marino cubano".[8]

El colonizador más antiguo del que se tiene información en este territorio, es Pedro Pérez, un español natural de Burgos, Santander, en composición familiar, con María Dolores del Río Carrión, su esposa, aparece en 1727 como propietario de una hacienda de crianza de ganado mayor y menor en San Andrés18, punto ubicado a unos 7 kilómetros al sureste del pueblo. Lo secunda Hilario Frómeta en 1734 con los hatos de Cananova y Tánamo, destinados a la crianza de ganado vacuno y menor. Cuarenta años más tarde, en junio de 1775 Hilario Frómeta funda también otro hato en San Andrés, sin haberse podido determinar si fue el mismo Frómeta, o un progenitor suyo.

En fecha 25 de agosto de 1775 apareció Manuela Jardines, con la fundación de los hatos de Guajenal y Riíto; en septiembre de 1784 el de Juan Díaz y Concepción y en enero de 1789, los de Peladeros y El Pinal, completando su actividad colonizadora con los hatos de Bazán y La Demajagua, en septiembre del mismo año. Más tarde reapareció Pedro Pérez el 18 de marzo de 1790, abriendo otro hato en El Carmen y María Moreno el 19 de abril de 1791, en El Canal, Miguel y Zavala,[9] abarcando todo el término en una fuerte actividad colonizadora.

En las tierras realengas de Sagua de Tánamo se asentaron preferentemente cortadores de maderas, en el año 1794 ascendieron a 50, denominados en su época labradores, convertidos en una nueva fuerza laboral atraída por las variedades y la calidad de las maderas existentes en el territorio. Dichas maderas una vez cortadas, eran lanzadas al cauce de los ríos aprovechando la fuerza sus aguas y conducidas al puerto de Tánamo, donde se acopiaban hasta ser llevadas al Real Arsenal de la Habana, destinadas fundamentalmente a la construcción de embarcaciones y exportadas a la península ibérica.

Sobre el elemento criollo se fue produciendo un incremento poblacional. Téngase en cuenta que para 1757, según el obispo Joaquín Morell de Santa Cruz, existían en Sagua, 63 personas.[10] Con nuevos componentes poblacionales (hispánico y africano), se registran 36 esclavos en 1761, dedicados además de otros cultivos, a la explotación de los recursos madereros.[11]

Fundación de la villa

Dado el citado auge, acompañado del comercio, surgió la necesidad de un centro poblacional, idea reforzada a partir de la existencia de la Bahía de Tánamo, principal enclave de operaciones durante el siglo XVIII y sus tierras aledañas, donde Manuela Jardines tenía una de sus haciendas y a propuesta de ella misma, se pensó fundar inicialmente el poblado o villa, pero producto al auge del corzo y la piratería, se cambió la idea para la parte más alta del hato La Demajagua, también de Manuela Jardines, donde en el año 1804, quedó fundado el pueblo o Villa de la Santísima Trinidad, para lo cual dicha señora donó una caballerías de tierra en el sitio donde hoy se encuentra la ciudad. A pesar de otros criterios como el del Atlas biográfico de José Martí, p.18, que dice, fue en el año 1750 y el de Emilio Bacardí, quien declara la fundación el 8 de noviembre de 1814, por el presbítero Baltasar Jardines,[12] hijo de Doña Manuela. Por las circunstancias que concurren, coincidimos en que es el año 1804 el que marca la fecha fundacional de Sagua de Tánamo y Manuela Jardines, su gran benefactora, a quien se debe el esfuerzo fundacional.

Fue Nicolás Jardines, hijo de Manuela, el primer capitán de partido de Sagua, renovado en 1843 por el comandante militar Isidoro Prieto, quien inició la Comandancia Militar en el término; auxiliado por un juez pedáneo, un receptor de haciendas, un alcalde de mar, tres tenientes pedáneos, cuatro cabos de cuartón y un capitán de cuadrilla. Dicha estructura estaba respaldada por una cuadrilla de 50 efectivos españoles, con un capitán, un teniente y 4 cabos; con un teniente pedáneo en cada uno de los barrios existentes: en Bazán, Manuel Pérez; en Miguel, Isidro Pérez; en Zavala, Juan Castillo y en Juan Díaz, Benigno Cuza, quien tenía en el lugar una tienda, un trapiche y el muelle; contando además, con un juez de mar, adscrito a Baracoa; un receptor de reales recaudaciones y un administrador de correos, establecidas las correspondencia para entonces, una vez por semana.[13]

La actividad económica de los primeros pobladores, centrada en la crianza de ganando menor y mayor, tuvo en el cerdo una atención predominante, sobre la base de la subsistencia, acompañada de determinadas labores de cultivo, que en el tiempo se fueron diversificando. Así Pedro Pérez, para el 26 de noviembre de 1727, era propietario de una hacienda de crianza de ganado mayor, menor y otros cultivos; ocupando el tabaco para 1771 uno de los renglones de fuerza en el territorio. Téngase en cuenta que, para entonces los cosecheros del término solicitaron a las autoridades de la Isla el establecimiento de una subfactoría en Sagua de Tánamo y fue en 1812 cuando tras el fin del Estanco del Tabaco, de las dos creadas en la Isla, una correspondió a Sagua, alcanzando para 1861 un total de 330 cosecheros.[14]

Para 1879 existían 10 haciendas de crianzas y 264 vegas, pertenecientes las últimas a 45 propietarios, con la mayoría de los hatos y corrales dedicados a labores de cultivo, que al paso del tiempo propiciaron un desarrollo agrícola con el banano como cultivo, pasando de una economía de subsistencia a la diversificación, con un sistema plantacionista apoyado en el café y la caña de azúcar, cultivos importantes, que dieron al traste con la constitución del Ayuntamiento Municipal el 1 de enero de 1879, tras segregarse de Guantánamo en diciembre de 1878.

Lucha por la Independencia Nacional

La Guerra de los Diez Años en Sagua de Tánamo fue continuación del Grito del 10 de octubre de 1868. Fue Alberto del Villar, el cabecilla insurrecto, quien con el grupo de conspiradores guantanameros a través de Eduardo del Mármol, en contacto con su hermano Donato en la jurisdicción de Cuba, organizó la lucha armada en el territorio.

Evidenciando que Sagua de Tánamo no estuvo a la zaga en el inicio de la gesta de los cien años de lucha, el 27 de diciembre de 1868 León Sule era el Comandante de Armas y nuevo jefe militar en Sagua de Tánamo, designado por el mayor general Julio Grave de Peralta.

Durante la invasión de Guantánamo en 1871, fue Sagua una extensión del teatro de operaciones recibiendo a los tenientes coroneles Silverio del Prado y Antonio Maceo, al frente de los 4to. y 6to. batallones respectivamente, lo que estuvo en correspondencia con el accionar de la población sagüera en su incorporación a las filas mambisas influida por las incursiones de los Maceo Grajales durante sus pasos por Sagua en 1875 y 1876 fundamentalmente.

En la contienda de 1895, el propio 24 de febrero aparecen 27 sagüeros incorporado a las armas, formando parte del Regimiento Sagua, describiéndose momentos como el paso de Antonio Maceo por Calabazas de Sagua, el 17 de abril de 1895, tras su desembarco por Duaba; su estancia en Bazán Abajo en los días del 18 al 21 de mayo de ese año y el combate de Loma de Miguel el 16 de febrero de 1896, con la presencia del Gobierno de la República en Armas y el mayor general José Maceo, al frente del Primer Cuerpo de Ejército entre otros. Y como colofón se significa la figura del brigadier Carlos Duboys Castillo, sagüero, muy ligado a Máximo Gómez y Antonio Maceo, quien en la Constituyente de Jimaguayú fue elegido como Subsecretario del Interior, asumiendo importantes cargos durante la guerra.

República Neocolonial (1902 – 1958)

Con una extensión territorial de 1 642 Km2 inició Sagua de Tánamo su etapa de seudorepública o neocolonia. Para entonces contaba con 9 677, habitantes de ellos 6 500 pertenecían a la población rural y 1 177 a la urbana.[15]

Económicamente el café jugó un papel preponderante en esta etapa de la economía sagüera, los embates de las guerras por la independencia provocaron el deterioro de gran parte de sus plantaciones. Igual consecuencia corrió el cultivo del cacao por haberse desarrollado dentro de las propias áreas sembradas de café. Al respecto del ejercicio económico del año 1902 al 1903, el alcalde Ramón Herrera significó que dichas clases de plantaciones se encontraban un tanto atrasadas con motivo de la guerra y en pequeña escala, con escasos rendimientos. De 1908 a 1909 existían en Sagua 75 cafetales con 1 600 000 matas, en una extensión de 9 caballerías y una producción de 1700 quintales con un rendimiento de 300 quintales por caballerías a un costo promedio de 2500 pesos la caballería sembrada, lo que marcaba un cambio. Mientras, entre 1938 y 1941 existían 400 fincas cafetaleras en un área de 145,47 caballerías, con 7 plantas descascaradoras y un tostadero, alcanzando la producción el 54% de la media provincial, evidenciándose prosperidad económica.[16]

El cultivo del banano en gran escala, con la presencia de la Atlantic Fruit Co. y la Sugar Corporation, a partir de la instalación del central Tánamo, posteriormente Frank País, manipularon la fuerza de trabajo a su antojo, con salarios ínfimos, fomentándose una casta que monopolizaba las tierras, trayendo como consecuencia los constantes desalojos y la acentuada pobreza de la población rural, que en el realengo Zavala – Cebollas tuvo las primeras manifestaciones de luchas campesinas, al calor del Partido Socialista Popular.

Con tales antecedentes organizativos y la reacción al golpe de Estado de Fulgencio Batista, ejemplificada en actitudes como la del Dr. Nicolás Gómez Sedano, empezó la organización del Movimiento 26 de Julio para inicios de 1956, que tuvo en Antonio Lamorú Velásquez su máximo esplendor, pasando de la lucha clandestina a la guerrillera, primero con grupos de escopeteros como el de Arquímedes Rojas en Calabazas y luego con el primer campamento rebelde a cargo de Evans Rosales Bresler, con la aceptación de Antonio Lamorú, núcleo guerrillero que se incrementó, estableciendo campamento en Manguelles.

Tras la constitución del II Frente Oriental Frank País en Piloto del Medio, Mayarí Arriba el 11 de marzo de 1958, por el entonces comandante Raúl Castro, el teniente Ignacio Leal ocupó la tenencia de Calabazas, asumiendo el mando de todos los grupos existentes en la zona, correspondiéndole al capitán Julio Pérez el mando de la Compañía C “Josué País”, que venía desempeñando Evans. Más tarde, del 15 de mayo del mismo año, ubicó Raúl la Comandancia Central del Frente en Cuatro Veredas, Calabazas y cercano a él, el también comandante Belarmino Castilla Mas (Aníbal), instaló la de su entonces Columna 9. Tras diferentes momentos organizativos de la lucha guerrillera con nuevas estructuras, Sagua de Tánamo ocupó un lugar destacado en las operaciones del II Frente Oriental, en correspondencia con la contraofensiva que permitió a las fuerzas rebeldes dar respuesta a la Ofensiva Final o Fin de Fidel Castro concebida por la tiranía.

Acciones como la Operación Antiaérea, realizada a partir del 26 de junio y la Orden militar no. 30 emitida por Raúl Castro; los combates de La Zanja, Cuchillas del Sitio y otros, cobró madurez la lucha guerrillera, haciendo posible la Operación Sagua – Cayo Mambí, iniciada con el sitio a la ciudad de Sagua desde finales de octubre, durante cerca de 45 días hasta ir ocupando las 13 posiciones ocupadas por el ejército de la tiranía.

Ultimados los detalles, el asalto a la ciudad tuvo lugar el 16 de diciembre a las 11 de la noche, eludiendo la luz de la luna, prolongada la acción hasta que el día 24, tras el asalto final al Ayuntamiento, la tiranía rindió sus armas, quedando cerca del 80 % de las construcciones, reducido a escombros y ceniza, convertidos los comandantes Belarmino Castilla y Antonio Enrique Lussón, Jefes de las Columnas 19 y 17 respectivamente, y el capitán José Luís Cuza (Pepito) junto a los 13 combatientes caídos en la batalla, en verdaderos héroes, mientras Sagua de Tánamo pasaba a la historia como la Ciudad Mártir.

Revolución en el Poder (1959 - 2010)

La primera medida revolucionaria del Comisionado Municipal, primera estructura de gobierno bajo la égida del M-26-7, compuesto por Concepción Arderí Martínez (Conchita), Esmán González Aguilera y Mario Toll Martínez,[17] fue la constitución del Comité Pro-Reconstrucción de Sagua, el 2 de mayo del propio año 1959, para resarcir los daños de la guerra, quedando integrado por José Pérez Martín, como presidente; Ángel Luís Cerver Quevedo, secretario; Esmán González Aguilera, tesorero; Concepción Arderí Martínez, vocal y el doctor Néstor Mera Jiménez, Asesor legal.

Para contrarrestar las acciones vandálicas de estos grupos contra revolucionarios y fortalecer la defensa, fueron organizadas las Milicias Nacionales Revolucionarias entre los meses de enero a marzo de 1961, las que además de garantía de la Revolución, aseguraron la tranquilidad ciudadana.

El proceso de construcción socialista tocó cada uno de los sectores del municipio como. Uno de los primeros en quedar organiza la Unión de Pioneros de Cuba (UPC) en 1960; a la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), le tocó el 27 de febrero de 1961[18], asumiendo roles políticos importantes en aquella etapa revolucionaria.

Así el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC) devino, tras haber iniciado su proceso organizativo en febrero del año 1963, “Año de la Organización”, en el órgano de dirección política en el territorio, sobreviniéndole el 12 de noviembre de 1965 “Año Agricultura”, el Partido Comunista de Cuba, dirigiendo su primer Comité municipal por Ricardo Portelles, Secretario General.[19]

Como tareas intermedias a este período, la Campaña de Alfabetización entre los meses de octubre y noviembre de 1961, fue significativa, con su Comité, presidido en su segundo momento por Ángel Luís Cerver Quevedo.

Salud

La medicina revolucionaria heredó un sistema arcaico basado en consultorios médicos privados ubicados en el área urbana, porque la rural no tenía acceso a ello, adoptándose nuevas medidas, entre ellas, lo que fue dispensario pasó a ser una policlínica integral, las 24 horas del día, con tres turnos de 8 horas, farmacia, laboratorio, salón para ingreso con 30 camas, consultas y sala de curaciones; la campaña antiparasitaria desde el 27 de noviembre de 1959 hasta abril de 1960; la de erradicación del Paludismo, para la cual se puso al frente un combatiente rebelde. Para mediados del año 1966, quedaron construidos dos hospitales rurales en las comunidades de Calabazas de Sagua y Naranjo Agrio e inaugurado el 26 de julio Calabazas de Sagua de 1967 en la ciudad, el nuevo hospital general docente “Juan Paz Camejo”, al cual contó con la presencia del Dr. y comandante rebelde José Ramón Machado Ventura, quien fuera Jefe de Salud del Segundo Frente Oriental, durante la lucha insurreccional.[20] Para enfrentar las campañas necesarias, a partir de 1980 se inauguró el sistema del Médico de la Familia. Al iniciarse la experiencia se construyeron 33 consultorios; en 1987 se tenían 36, los que posibilitaban la atención de 500 habitantes por consultorio, llegando al 2010 con 69 de ellos.[21]

Educación

La Revolución en el municipio había heredado una difícil situación en la educación, con 63 escuelas y 85 maestros y una matrícula inicial de 500 alumnos, muchos de los cuales recibían la enseñanza privada. Para cumplir con la expectativa educacional se construyó en 1963 la escuela Secundaria Básica “Juan Paz Camejo”, el Instituto de Perfeccionamiento Educacional, (IPE), anteriormente (ISE). En la década del 70, existían en el municipio 199 maestros en 138 escuelas primarias, con 8 139 alumnos y la secundaria básica “Ismael Ricondo Fernández”, primera de su tipo en el territorio con 33 profesores y una matrícula de 272 alumnos, además de la nueva Escuela Secundaria Básica (ESBU) “Batalla de Sagua”, inaugurada en el año 1980.

En el 2002 fue llevada la Universidad a cada municipio del país, con profesores de sus localidades, creándose la Sede Universitaria Municipal y poco después el Centro Universitario Municipal (CUM), integrado por facultades de Ciencias Sociales y Humanísticas, en la especialidad de Estudios Socio – culturales; Ciencias Médicas; Deportes y Agronomía.

Cultura

Tras ser creado al triunfo revolucionario de 1959, el Consejo Nacional de Cultura el municipio con igual estructura empezó a desarrollar las potencialidades en el pueblo. Es la música manifestación de más variedades. La Tumba Francesa de Bejuco, grupo músico danzario portador, de la cultura popular tradicional, localizado en los predios del antiguo cafetal francés “La Dolorita”, en el actual consejo popular “El Progreso”, ya con 205 años de creado, es una de las tres joyas del patrimonio cultural de la nación y Primera Obra Maestra del Patrimonio Mundial Intangible de la Humanidad, que atesora el país y la única de la provincia Holguín, constituida en la primera expresión cultural del municipio, Premio Nacional “Memoria Viva”, año 2000.

Se cuenta además con una banda de conciertos con un siglo de vida artística; la orquesta Los Tanameños, con 60 años de creados acompañado de otros formatos soneros, que además del grupo Acento Guajiro, de Punto Cubano, también engrosan las filas del patrimonio de la nación y la Humanidad. Relevante resulta Yaroldis Abreu, figura relevante de la percusión en Cuba. En la cancionística se tiene al famoso Fernando Albuerne; Luís Cerver; Raquel y Lorena Sozaya, así como Dayamí Revé Duboy entre otras figuras.

Otras de las manifestaciones es la Literatura, donde cuenta Ghiraldo Jiménez Rivery, (Santiago de Cuba 1892, Sagua de Tánamo 1986), uno de los seguidores del Posmodernismo en Cuba, contemporáneo y condiscípulo de José Manuel Poveda en la universidad de La Habana, quien publicara su poemario La Selva interior, 1919 y su novela Por allá en la imprenta El Arte de Manzanillo, donde formaba parte de su grupo literario. También cuenta Carmen Serrano Coello, Sagua de Tánamo 1939: Premio Regino Boti; José María Heredia, etc., con disímiles obras publicadas en diferentes editoriales y Gerardo Muñoz Aguirre, Historiador, escritor y poeta, Sagua de Tánamo 1954, con varias publicaciones en medios provinciales y nacionales, entre los que cuenta Relevancia de la obra poética de Jiménez Rivery, Ediciones Holguín, 2001, compilado en Esta cárcel de aire puro. Panorama de la décima cubana en el siglo XX, ganador de varios premios provinciales y nacionales.

En el orden institucional el municipio cuenta con Casa de la Cultura, Librería, Biblioteca, Museo, Cine, Banda de conciertos Cine, Galería de arte y la Brigada de instructores de arte “José Martí”.

Deporte

En el deporte, Sagua de Tánamo cuenta entre sus logros más significativos el Béisbol, disciplina en la que fue campeón provincial durante los años 1978 al 1980 y del 1988 al 1991, durante 6 años consecutivos; varias glorias del deporte en el país como: Eusebio José Bravo de la Cruz, Mariano González y Jorge Luis Duboys en béisbol; Vicenta Cruzata Bravo en gimnástica, campeona Centroamericana y Panamericana; en Judo, Odalys Revé Jiménez, Campeona Olímpica en Barcelona’92, la figura deportiva más relevante del municipio y la primera holguinera en coronarse en una cita olímpica; Sonayis Mayans en Taekwondo y Leudis Gonzáles Claro, este último, quien fuera entrenador principal del equipo Cuba de la misma disciplina. Y otras figuras que forman la preselección nacional en otras disciplinas como Salto con Pértiga, Kárate, entre otros.

Órganos del Poder Popular

Los órganos de gobierno en Sagua de Tánamo tuvieron como antecedente histórico al Poder Local, que en el año 1966 contó con Eladio Sablón Pérez (Lalito), su presidente.

Con el decursar revolucionario y los nuevos órganos de gobierno establecidos en 1976, el Poder Popular constituyó su Asamblea municipal correspondiente al primer período de mandato, el 31 de octubre, compuesta por: Ángel Luís Cerver, Presidente; Pedro García de la Cruz, vicepresidente; Juan Olivier Cartier, secretario y 8 miembros más, tomando posesión como primer Gobierno de la nueva etapa revolucionaria. No siendo hasta la asamblea del segundo período de mandatos, que se constituyó el Comité Ejecutivo. Para a tender Educación, Salud, Cultura y Deportes, fue elegido Ibrahim Argüelles Matos y para los Servicios el propio Pedro García.

En su decursar el Gobierno municipal tuvo a partir de 1981 como Presidente y vicepresidente, a Pedro García de la Cruz y a Fernando Sierra Pérez, respectivamente; en su quinto mandato ocuparon iguales cargos Rogelio Fontevoa Leiva y Miguel Mont Gonzáles, siendo sustituido el presidente de su cargo el primero, el 20 de febrero de 1987, pasando a su lugar, Miladys Lofforte Osorio.

Más tarde, el 3 de enero de 1990 fue separado Miguel Mont, ocupando su lugar, en asamblea del 25 de marzo del mismo año, la vicepresidenta Miladys, teniendo como vicepresidente a Gil Cuenca García, quien asumió como nuevo Presidente el 10 de enero de 1993, al no resultar nominada la compañera Miladys, acompañándole como vicepresidente José Antonio Matos Leiva. En dicha asamblea, por decisión de la Asamblea Nacional fueron eliminados los Comités Ejecutivo en todo el país, quedando la dirección de la asamblea municipal, sujeta al Presidente, vicepresidente y Secretario, que en esta ocasión resultó ser Mario Gonzáles Cordero.

Iniciado el proceso de nominación de candidatos a diputados al Parlamento cubano en enero de 1993, la asamblea municipal del 24 de febrero del mismo año, dio a conocer los diputados aprobados por Sagua de Tánamo: Osvaldo Martínez Martínez, Director del Centro de Investigaciones de la Economía Mundial, quien tras 20 años representando a Sagua de Tánamo, se mantiene en la actualidad; Odalys Revé Jiménez, atleta saguera, campeona olímpica de Barcelona 92 y Rey Orlando Ortiz, presidente del consejo popular del barrio de Calabazas.

Un nuevo acontecimiento de gobierno, fue la constitución del Consejo de la Administración Municipal, en sustitución del Comité Ejecutivo; el cual, además del Presidente y Vicepresidente, tuvo como Secretario a Elio Leiva Calzadilla, estructurado por primera vez el 30 de abril de 1993.

Con nuevas metas se inició este gobierno elegido por el pueblo donde rápidamente se notaron las transformaciones y beneficio social, las construcciones de viviendas e instituciones culturales, de servicios, etc. iniciándose una etapa de administración socialista, con amplia proyección.

Una de estas construcciones fue el servicentro “ El Modelo”, inaugurado el 13 de marzo de 1980, en el barrio de Bazán, dirigido por Roberto Lamorú Velásquez, quien además fungía como jefe de la Filial Sagua-Moa - Frank País, perteneciente a la Empresa Provincial de Servicentros.[22]

Para 1987 funcionaba todavía la estructura inicial, con la existencia del Comité Ejecutivo, compuesto entonces por: Rogelio Fontevoa, Presidente; Miguel Mont González, vicepresidente; Marta Salas Ge, secretaria; Luís Manuel Tamayo Ramírez y Miguel Leiva Ramírez, miembros profesionales y 6 miembros más, no profesionales.

Para entonces el municipio contaba con una imprenta, que prestaba servicios de encuadernación de documentos; imprimir modelos, etc., aunque no se hacían ediciones.

El internacionalismo proletario constituye una de las páginas más hermosas en la historia de este pueblo. Hijos de Sagua de Tánamo fueron a brindar su cooperación, e inclusive, su sangre a diversos pueblos del mundo. Entre ellos: Argelia, El Congo, Guinea, Vietnam, Siria, Irak, Mozambique, Namibia, Nicaragua y Angola, entre otros lugares. Y no se trata de simples misiones de colaboración, pues las circunstancias han sido muy adversas, como la de los que siguieron al Che en 1965, en los dos frentes de combate, abiertos en El Congo y Guinea, donde estuvieron presentes por Sagua: Nicomedes Fajardo Fajardo; Rafael Tur y Reynaldo López Prevals. Así también, a Irak, fueron otros de la salud, cuando la primera invasión norteamericana,[23] teniendo que compartir la misma suerte con los iraquíes debajo de los intensos raids aéreos de la aviación. Pero también en Nicaragua, donde maestros cubanos como el saguero Juan Faure Arderí, perdió la vida. Pero dentro de ello la “Operación Carlota” fue la que elevó a la más alta expresión el sacrificio de los sagueros, teniendo en cuenta como ejemplo: las batallas de Cangamba; Cassinga; y Cuito Cuanavale, en Angola. Cerca de 25 sagueros perdieron sus vidas en interés de la independencia de otros pueblos.

Referencias bibliográficas

Fuente

  • Bacardí Moreau, Emilio. Crónicas de Santiago de Cuba, T. II. Tipografía de Carbonell, y Esteva, Barcelona, España.
  • Censo de 1899. Informe sobre el censo de Cuba de 1899, Departamento de guerra. Washington, 1900.
  • Colón, Cristóbal. Diario de Navegación. Comisión Nacional Cubana de la UNESCO. La Habana, 1961.
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  • Archivo personal del Historiador de Sagua de Tánamo.
  • Entrevista a Abel Peña, protagonista en la vida política municipal a inicios de la Revolución.
  • Entrevista a Roberto Lamorú Velásquez, primer director del servicentro.
  • Entrevista a Juan José de la Cruz Guilarte, Presidente de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana en el municipio.