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Chucho Valdés

Chucho Valdés
Información sobre la plantilla
Chucho Valdés.jpg
Datos generales
Nombre real:Dionisio de Jesús Valdés Rodríguez
Fecha de nacimiento:9 de octubre de 1941
Quivicán, La Habana, Bandera de Cuba Cuba
Padres:Bebo Valdés
Ocupación:Pianista
Información artística
Género(s):jazz, música clásica y música popular bailable
Instrumento(s):Piano
Premios otorgados:Medalla Félix Varela de Cuba, Premio Nacional de la Música en Cuba.
Web
Sitio web:http://www.valdeschucho.com

Chucho Valdés. Considerado uno de los mejores pianistas del mundo, y por la crítica especializada mundial, como uno de los cuatro mejores jazzistas del orbe. Maestro en todos los géneros, tanto jazz, música clásica y música popular bailable.

Síntesis biográfica

Comienzos

A los seis años de edad aprende solfeo con Oscar Boufartique, y a los dieciséis debuta como pianista de la célebre orquesta de su padre Sabor de Cuba.

Fue alumno en el Conservatorio Municipal de La Habana, donde trabajó con Ángela Quintana. Fue discípulo más tarde de Zenaida Romeu y Rosario Franco, cuyas influencias considera importantes en su formación musical; graduándose de la Universidad de las Artes, ISA, de La Habana.

Estudió armonía con Federico Smith, asignatura de la que también fue discípulo de Leo Brouwer, de quien además recibió clases de contrapunto y orquestación.

Creció en una familia de músicos, su padre, Bebo Valdés, es uno de los más importantes compositores y pianistas de Cuba, en la que se escuchaba, entre otros, a Glenn Millar, a los compositores de filin, como César Portillo de la Luz, José Antonio Méndez, intérpretes de esa modalidad de la canción cubana, Elena Burke y Omara Portuondo; Rita Montaner, Celia Cruz, Ignacio Villa (Bola de Nieve), Ernesto Lecuona, Pedro Jústiz (Peruchín), Arístides Soto (Tata Güines), Kike Hernández, y se oían todos los géneros de la música cubana, clásica y el jazz; además, todas eran interpretadas bien, con rigor, respetando la naturaleza de cada una de ellas. Pero no es hasta los quince o dieciséis años que tuvo una mayor tendencia hacia lo popular cubano, junto con lo clásico, lo estudiado en el Conservatorio.

Un amigo le motivó a oír más jazz, a conocer el trabajo de sus mejores pianistas. Opinaba que no improvisaba lo suficiente y él lo sintió como una deficiencia. Compró su primer disco de jazz, del tecladista Dave Brubeck y quedó impactado, a partir de Brubeck, estudió a fondo el piano del jazz.

Trayectoria Artística

En 1950, llevado por su padre, Bebo Valdés, pianista del cabaret Tropicana, a ese centro nocturno, interpretó Tres lindas cubanas, danzón, de Antonio María Romeu; el tercer movimiento de la Sonata en la, de Wolfgang Amadeus Mozart, además de blues e improvisaciones de jazz.

Además, tocó a dúo con Shile Robinson (Ray Sugar), niño de doce años, que tocaba fundamentalmente boogie - boogie, y Chucho lo hizo tan bien como había ejecutado las otras piezas solo.

Pero en Tropicana, además, escuchó a los tamboreros Trinidad Torregrosa y Jesús Pérez, a Nat King Cole y Sarah Vaughan. Es a partir de entonces que conoce no sólo a los grandes músicos de la época, sino que entró en contacto con el mundo de lo africano, en los tambores de dos de sus más altos exponentes; todo ello después lo volcaría en su modo de hacer como compositor, pianista y director.

Se inició como pianista en 1957, en la orquesta Sabor de Cuba, dirigida por su padre, Bebo Valdés, con la que acompañó a Rolando Laserie, Fernando Álvarez y Pío Leyva.

En 1963 trabaja en la Orquesta del Teatro Musical de La Habana, paralelamente, crea Chucho Valdés y su Combo, con el cantante Amado Borcelá (Guapachá).

En 1967 se funda la Orquesta Cubana de Música Moderna, dirigida por Armando Romeu, de la que Chucho fue uno de sus fundadores. Más tarde tuvo como directores a Rafael Somavilla, Tony Taño, Manuel Duchesne Cuzán y Paquito D’ Rivera. Formó parte del conjunto instrumental Nuestro Tiempo, dirigido por Manuel Duchesne Cuzán.

En 1970 realiza su primera gira internacional, cuando participa con un quinteto, integrado por Enrique Plá, Paquito D’ Rivera, Orlando López (Cachaíto) y Oscar Valdés, en el Festival de Jazz Jamboree, Polonia, donde obtiene un rotundo triunfo con Misa negra, que interpretaron antes de la actuación del cuarteto del pianista norteamericano Dave Brubeck y el saxofonista Gerry Mulligan; en este festival, según la crítica, Chucho ocupó el quinto lugar entre los grandes pianistas de jazz del mundo, los anteriores eran Oscar Peterson, Herbie Hancock, Chick Corea y McCoy Tyner.

Sobre la participación de su Quinteto en el Festival Jamboree, expresó Chucho a Adriana Orejuela:

" (...) todos los que habían experimentado con los tambores batá, habían llegado a un límite y habían parado porque no era comercial, porque no se vendía, etc. Y empezamos a tomar de ahí. Vamos a hacer algo que además sea muy universal, vamos a universalizar eso con elementos de jazz [...]. Entonces se me ocurrió para el Festival de Jazz Jamboree en el año 70, desarrollar eso y fuimos poniendo la Misa Negra, con cantos yoruba, con oraciones en esa lengua, con toques rituales [...] fue un escándalo, porque ese día tocaba el Cuarteto de Dave Brubeck, que cerraba el espectáculo, él nos oyó ...éramos muy jóvenes, estábamos asustados.

Cuando terminó, Brubeck nos mando a buscar, nos dio un abrazo, me dijo que lo que yo estaba haciendo era un nuevo camino para el desarrollo de la música afrocubana y su fusión con el jazz. Me dijo: never stop, fue el mejor premio, mejor que el aplauso del público y fue lo que me inspiró a seguir haciendo más ese trabajo y también a ampliarlo. De ahí nos salió la idea de hacer Irakere.

"
Chucho Valdés

Chucho Valdés fue seleccionado en 1972 entre los cinco mejores pianistas de jazz del mundo, por un jurado integrado por Duke Ellington, Dave Brubeck, Miles Davis y Count Basie. El orden que ocupó cada uno fue el siguiente: Bill Evans, Herbie Hancock, Oscar Peterson, Chucho Valdés y Chick Corea.

En 1973 funda el grupo Irakere un desprendimiento de la Orquesta Cubana de Música Moderna, y una escuela para los músicos. El éxito posterior de esta agrupación no fue producto de la casualidad. Irakere hizo un estudio de todo lo que estaba sucediendo y de la música popular cubana hasta ese momento. Un análisis profundo, mirando las estructuras de lo que había sucedido anteriormente, qué se podía rescatar de la tradición, de la identidad y de las raíces africanas. Un estudio de los tambores batá, arará, yuca y de toda la percusión cubana que había quedado relegada en el folclor.

Esta fusión afrocubana la incorporaron primero a la música bailable y después al jazz y se hizo casi simultánea con dos obras que marcaron pauta: Misa negra y Bacalao con pan. Esta última fue uno de los primeros números bailables, totalmente de pueblo, con tambores batá, de donde se ligó la influencia de los ritmos africanos. Misa negra fue según la historia la obra que abrió un punto de partida. Por eso obtuvo un Grammy precisamente, porque fue la luz. Fue como un punto de partida hacia un nuevo camino de las raíces africanas y de la fusión de la música del jazz de todos los elementos.

Misa negra la compuso en 1969, la estrenó con su quinteto en Polonia, 1970, y en 1971, con la Orquesta Cubana de Música Moderna; en 1978 hizo una versión para la Orquesta Sinfónica de Polonia, otra, para Orquesta Sinfónica de Stuttgart, con coro, 1986. Sobre la concepción de esta obra, expresó:

"Misa negra fue una inspiración mezclada con un estudio profundo. Primero fuimos a ver las misas yorubás. ¿Cómo es una misa africana, cómo es una misa original yorubá? ¿Cómo hacían la misa los esclavos? Bueno, eso hubo que estudiarlo, y ver reproducciones de lugares que mantienen esas raíces, para después escribir una música sobre un hecho que ya uno conoce. Hubo que empezar a leer cómo se despedían las cosas, cuáles eran los cantos de la misa, cuál era el ritmo, qué palabras de la lengua yorubá se utilizaban, para hacer un verdadero trabajo de aporte o desarrollar eso como una cosa sólida, no de adivinanza. Estuve mucho tiempo hilando hasta que llegué a un resultado que me pareció definitivo.(...) (...) Con el solo de Misa negra, que no es el actual, pues le he ido incorporando otros elementos, hice un planteo de criterios, y no me interesa el aplauso fácil, sino defender un concepto. No me preocupa impresionar al público, ni que dijeran si tocaba más o menos, sino decir algo nuevo. Era el piano tocado como un tambor, ritmático, con armonías jazzísticas y clásicas."
Chucho Valdés

Su primera gira internacional con Irakere fue a Finlandia, 1976. Un hecho significativo en la carrera de este grupo ocurrió en 1977, con la llegada a La Habana de músicos como Dizzy Gillespie, Earl Hines (Fatha), Stan Getz, David Amram y el crítico Leonard Feather. Con ellos Irakere compartió el escenario del Teatro Mella, que motivó que en 1978, realizaran su primera gira a Estados Unidos.

Este mismo año participa en el Festival de Jazz de Newport, Nueva York, donde también se presenta en el Carnegie Hall, y en el Cellar Door, de Washington; Festival de Montreux, Suiza, y en el Jazz Jamboree’78, Polonia, Festival de Jazz, Belgrado, Yugoslavia; Festival de Jazz, México.

En 1978 ofrece un concierto con el grupo Irakere en el teatro Karl Marx, en el que el compositor y guitarrista Leo Brouwer, interpreta una versión del Concierto de Aranjuez, del compositor español Joaquín Rodrigo, además de los Preludios, del compositor brasileño Heitor Villa Lobos, Bacalao con pan, de Chucho, y otras piezas de Brouwer.

En 1979 obtiene su primer Grammy en Estados Unidos, y en Cuba, 1980, el Disco de Plata que otorga la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales de Cuba, EGREM.

Ese mismo año participa en el Festival Nueva Música de Moérs, RFA, y Festival de Jazz Plaza, Cuba; en 1982, Kool Jazz Festival, Puerto Rico; 1983, Festival de Jazz de Chicago, Estados Unidos, posteriormente viaja a Londres, Inglaterra, y allí actúa en el Ronnie Scott, en el cual, desde 1987, se presenta todos los años.

Otra versión del Concierto de Aranjuez, que había interpretado Brouwer en 1978, lo repite en 1989, con Aldo Rodríguez como guitarrista, Irakere y la Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por Manuel Duchesne Cuzán. Ocasión en que actuaron, además, Pablo Milanés, Richard Egües, Omara Portuondo, Alina Sánchez, Carlos Embale y Santa Cruz.

Realiza otras giras a Creta, 1990; Irlanda, 1991; Escocia, 1992.

En Cuba, se ha presentado en el Festival de Música Popular Benny Moré, evento en el que ha participado, bien con Irakere, bien con un cuarteto u otros formatos instrumentales.

En 1997 ganó otro Grammy por el disco Havana, en compañía del trompetista Roy Hargrove y una banda cubano - norteamericana, y en el 2001 otro con el disco Live at the Village Vanguard (nombre del club donde ofreció el concierto); en este último disco, Chucho está acompañado por Mayra Caridad Valdés (interpreta Drume negrita, de Ernesto Grenet), Raúl Piñeda y Roberto Vizcaíno, percusión, y Francisco Rubio Pampón, bajo.

Ha actuado en el Cal State Northridge Performing Arts Center, en el Ruth B. Shannon Center for the Performing Arts, de Los Ángeles, California, acompañado por Carlos del Puerto, bajo, y Carlos Emilio Morales, guitarra, y otros miembros del grupo Irakere, además de músicos residentes en esa ciudad, como Alex Acuña, batería; Justo Almario,flauta; Luis Conte, percusión; Art Velasco, trombón, y Harry Kim, trompeta.

Sobre la música que interpreta Irakere, opina Chucho Valdés:

"El jazz es para nosotros uno de los elementos de la música universal que tiene valor, que tiene utilización. Significa eso. Y del jazz hemos extraído muchos factores; al igual que los hemos extraído de los clásicos, de los impresionistas, los contemporáneos, de la música latinoamericana. El jazz es un elemento más. El jazz nos ayuda en el sentido que podemos utilizar frases típicas (las que se ajustan a la música cubana) y que además, vienen perfectamente con la música cubana."
Chucho Valdés

Para Chucho, el jazz que ellos interpretan es música cubana contemporánea, porque no tiene elementos exclusivamente del jazz; en cuanto a la música bailable, su repertorio se afinca en el son, pero en los conciertos, trabajan con la música electrónica y las raíces de la música cubana, pues dice:

"las fuentes existen en los viejos tocadores de batá, ya retirados, que conocen las lenguas yorubá, que conocen todas esas cosas que nos ayudan muchísimo en la penetración del conocimiento sobre el folklore africano. De verdad que nuestro éxito se debe a ellos"

A partir de fines de la década del 80, Chucho se propuso incorporar a Irakere los últimos adelantos tecnológicos con la inclusión de la computación, inspirado en las posibilidades que le había mostrado el tecladista japonés Tomita, y lo que habían realizado con este recurso sonoro Herbie Hancock y Chick Corea.

Comienza a trabajar con la [[Júpiter 6], sintetizador polifónico; RX-5, un sintetizador programado, y la DX-7, computadora. Esta tecnología le permite enriquecer las posibilidades sonoras del grupo. Al respecto ha señalado:

"Me propongo ofrecer recitales que mezclen la sonoridad habitual de Irakere con la obtenida de las computadoras; pienso que las posibilidades creativas llegarán entonces a un grado incomparablemente superior en la música popular."
Chucho Valdés

Aunque este recurso tecnológico le abre nuevas posibilidades como creador, él no considera que ello será un elemento permanente y constante, su éxito no depende de la máquina, sino del trabajo y el talento del hombre.

Cuando en 1995 se le entregó un diploma a Chucho en Los Ángeles, en el que se aseguraba que su estilo era una combinación de McCoy Tyner y Art Tatum, respondió:

"Me siento honrado de la comparación con Art Tatum porque está considerado como el más grande de todos los pianistas del siglo XX en el jazz. Y esta no es una opinión relativa sino absoluta, de todos los tiempos. Y además McCoy Tyner, un pianista que es un ídolo para mí, al lado de Bill Evans. Y tanto de Tatum como Tyner es de donde más elementos he tomado en los últimos años, pero con otra onda, con otro matiz, con lo africano, aunque ahí está la influencia. Así que me siento super honrado de que por lo menos se entienda lo que estoy haciendo."
Chucho Valdés

Sobre la inspiración y cómo trabaja sus composiciones, ha expresado:

"Hay compositores que dicen “si la inspiración existe, que me encuentre trabajando”. Otros sólo creen en la cotidianidad del trabajo y no en la inspiración. Admito ser de quienes creen firmemente en la inspiración. Es imprescindible el dominio técnico, pero apoyado en una total inspiración. Eso se siente. Es diferente. Confieso que trabajo cuando ella llega. Entonces, quedo a su disposición todo el tiempo necesario, días, noches, madrugadas. Tampoco la fuerzo [...]. A la inspiración, a ese proceso que lo transforma a uno, yo le llamo “lo grande”. Y cuando eso falta, hay poca autenticidad en la creación"
Chucho Valdés

Su vasta cultura musical y general, le permiten disfrutar del rock sinfónico, de la etapa de Emerson Lake and Palmer, a quien conoció, el grupo Queens, Freddy Mercury, a quien también conoció; Los Vétales, Aretha Franklin, George Benson, Patty la Belle, Gladys Knight, Steve Gonder y Ray Charles, entre otros.

Un trabajo poco conocido de Chucho es el de maestro. Fue profesor de la Royal Academy of Music, de Londres, donde le impartió clases al famoso pianista inglés Monty Solomo; ofreció cursos en varias universidades de California, entre ellas la de Berkeley; la Universidad de Victoria, Canadá, y el Instituto Superior de Arte de Cuba, le otorgaron, en 1999, el título de Doctor Honoris Causa.

Refiriéndose a su trabajo como pedagogo, Chucho considera que:

"Hay una cosa que los maestros saben: el maestro enseñando aprende. Y yo tengo mi forma de enseñar que es quizás diferente a algunos otros profesores. Tengo diez alumnos de piano y a ninguno le doy la misma cosa. No uso el mismo método para todos, porque ni tienen la misma habilidad, ni las mismas manos, ni tú les puedes explicar lo mismo a dos personas que tienen dos formas de asimilación distintas. Primero hay que conocer al alumno y después trabajar en base a como ellos analizan y digieren las cosas. Yo trabajo sobre las dificultades, sobre las cosas que más trabajo les cuestan, y las hago fáciles."
Chucho Valdés

Opiniones

  • Leonardo Acosta:
"Toda esta herencia es atesorada por Chucho Valdés y puesta en función de la contemporaneidad. Sin desconocer la influencia en él de pianistas como Bill Evans, McCoy Tyner, Horace Silver, así como otros grandes del jazz (no pianistas) como Charlie Parker o John Coltrane, la gran ventaja de Chucho Valdés, culturalmente hablando, reside no sólo en su compenetración con los clásicos cubanos y europeos de todos los tiempos o los más modernos pianistas de jazz, sino además en su conocimiento de pianistas de jazz de los años 20, 30 y 40, que escuchaba desde niño en su propia casa: Art Tatum, Earl Hines, Duke Ellington, Count Basie, Bud Powell o Hank Jones (...)

Los últimos CD grabados por Chucho, ya sea con Irakere o con el cuarteto, son vehículos excepcionales para su maestría pianística. Chucho es uno de los pocos capaces de amalgamar recursos procedentes de todos los estilos y lograr una improvisación nítida y orgánica sin perder la frescura y espontaneidad. En composiciones suya como El rumbón con ritmo básico de rumba, el solo de piano es una demostración del estilo cubano de improvisación, con pasajes en octavas y otros arpegiados, montunos y acordes en bloque percutivos; es un impresionante despliegue de virtuosismo, con énfasis en el sentido del tiempo, el silencio y la polirritmia.

En obras como la clásica Caravan, de Juan Tizol, en homenaje a Duke Ellington y su banda, Chucho hace un verdadero tour de force interpretándolo en tempo inusitadamente rápido, rompiendo así con viejas versiones comerciales del mismo número. Apoyado por una sección rítmica muy ajustada, Chucho mantiene el muy cubano 4/4 con sabor a 6/8, resultando muy efectivos los pasajes en el registro grave del piano. Piezas lentas como la titulada simplemente Bolero y una extraordinaria versión de Embraceable You, de George Gershwin, muestran una faceta acaso menos conocida de Chucho, el lirismo matizado por un impecable buen gusto, a la manera de Bill Evans, mientras se insinúa apenas el estilo rapsódico de Keith Jarret.

Su homenaje a esos dos grandes compositores que fueron Duke Ellington y George Gershwin, ambos en su centenario, incluye una original concepción de Rhapsody in Blue que toma la forma de un típico danzón cubano, siguiendo la tradición de los viejos danzoneros de los años 20 que dentro de la estructura de sus composiciones intercalaban fragmentos de números de Broadway, aunque invirtiendo la fórmula. Chucho incluye un fragmento del danzón Centro San Agustín, de Orestes Macho López, en un toque maestro de inventiva y buen humor.

Un simple cambio de ritmo de un danzón–chá al patrón del swing del walking bass a cuatro tiempos, es una ilustración del por qué y cómo dos idiomas musicales aparentemente tan diferenciados pudieron fundirse en lo que se conoce como "jazz latino". Si la ejecución de Chucho es siempre impecable, también su fenomenal tratamiento del piano como instrumento polifónico, ejecutando a veces un montuno con la mano izquierda mientras improvisa en el lenguaje del bop con la derecha.

Ponle la clave, es un reto deliberado (la pieza está en tiempo de 7/4) y pudiera ser un estudio o tratado sobre “cómo mezclar estilos”, con una introducción exuberante que hace pensar en un Lecuona imaginario tocando free jazz, seguido por una contradanza con inflexiones de Bud Powell, el maestro del bop por excelencia. Se trata de una ecuación casi perfecta de elementos afrocubanos y jazzísticos, donde la sección rítmica alcanza tan “alto voltaje” que el piano parece abrirse paso tomando altura desde el cráter de un volcán, luego de moverse alrededor del torrente rítmico con acentos y puntuaciones basadas en un concepto muy preciso del tiempo y el ritmo.

En una obra de estructura tan compleja como Biriyumba palo congo, permeada por una atmósfera de monte asociada con el acervo congo, el piano va emergiendo casi imperceptiblemente por entre un verdadero y compacto “monte sonoro”, los cambios de ritmo y tiempo (4/4, 6/8, 3/4) conducen inevitablemente al “ritmo libre” que procede de una práctica africana mucho antes del free jazz de los 60. El solo de piano, capaz de ser a la vez rapsódico y funky sin perder la coherencia, hace percibir también ecos del llamado estilo stride, típico del Harlem de los 30, mezclado con las escuelas pianísticas cubanas y los ritmos congos.

(...) Como compositor, Chucho Valdés ha seguido la línea que comenzó con Misa negra (...), luego con Tierra en trance y en fechas más recientes Cantata a Babalú Ayé (con el apkwón Lázaro Ross), Yemayá y Biriyumba palo congo. Se trata de piezas de compleja estructura y que narran distintas historias, que acaso pudiéramos resumir en una historia única: la de todas las corrientes musicales que confluyen en el nuevo jazz afrocubano. Están concebidas en distintas secciones, como los antiguos retablos en que cada parte narra un episodio distinto, que aquí sería: África y la diáspora, la contradanza colonial, los blues, la rumba y el son, Duke Ellington y Art Tatum, el danzón, Lecuona y Chano Pozo, el bop y el free jazz..., todos los hilos sueltos de una tradición que el autor recompone en una nueva síntesis musical"

Premios y distinciones

Chucho Valdés al recibir el Premio Grammy 2010
    • Misa negra, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés e Irakere, 1978;
    • Havana, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y la banda Crisol, del trompetista Roy Hargrove, 1997
    • Live at the Village Vanguard, Chucho Valdés, piano; Raúl Piñeda, batería; Roberto Vizcaíno, tumbadora y batá; Francisco Rubio, bajo, y Mayra Caridad Valdés, voz, 2000
    • "Tribute to Irakere: Live in Marciac". Mejor álbum de jazz latino. Chucho Valdés y su grupo The Afro Cuban Messengers, 2017.
  • Premios Grammy:
    • Misa negra, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés e Irakere, 1978; ** Havana, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y la banda Crisol, del trompetista Roy Hargrove, 1997;
    • Live at the Village Vanguard, Chucho Valdés, piano; Raúl Piñeda, batería; Roberto Vizcaíno, tumbadora y batá; Francisco Rubio, bajo, y Mayra Caridad Valdés, voz, 2000;
    • Chucho’s Steps, Chucho Valdés y The Afro-Cuban Messengers, 2011
  • Nominaciones al Premio Grammy Latino:
    • Irakere, volumen II, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés e Irakere, 1980;
    • Belebele en La Habana, Chucho Valdés y su cuarteto; Babalú Ayé, Mejor álbum de música tropical, Chucho Valdés e Irakere, 1998;
    • Biriyumba palo congo, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y su cuarteto
    • Caravana cubana, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y el proyecto internacional de músicos Caravana, 1999;
    • Live in New York, Mejor álbum de interpretación de jazz, Chucho Valdés
    • Unforgettable boleros, Mejor álbum de dúo o grupo vocal, Chucho Valdés e Irakere, 2001;
    • Canciones inéditas, Chucho Valdés, Mejor álbum instrumental de música pop;
    • Calle 54, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y una selección de músicos de varios países, 2002;
  • Premios Grammy Latino:
    • Havana, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés y la banda Crisol del trompetista Roy Hargrove, 1997;
    • Live at the Village Vanguard, Mejor álbum de jazz latino, Chucho Valdés, piano; Raúl Piñeda, batería; Roberto Vizcaíno, tumbadora y batá; Francisco Rubio, bajo, y Mayra Caridad Valdés, voz, 2001;
    • Canciones inéditas, Chucho Valdés, Mejor álbum instrumental, 2002.
    • Los pasos de Chucho, Chucho Valdés, Mejor Álbum de Latin Jazz, 2011
    • "Tributo a Irakere", Chucho Valdés, Mejor álbum de jazz latino, 2017.

Obras

  • A Bud Powell, A Ignacio Cervantes, A Jessie, A José White, A Lico Jiménez, A Manuel Corona, A Manuel Saumell, A mí me tocó perder, A mi padre, Adiva, Aguanile, Aguanile bonkó, Al encontrarnos, Amanecer, Anabis, Anunga nunga.
  • Babalú Ayé, Bacalao con pan, Baila mi ritmo, Bajando mil caminos, Balada, Balada a Caridad y Emilio, Bebada, Berceuse, Berceuse a Jessie, Bill Evans, Blues eyes, Blues núm. 1, Blues núm. 2, Biriyumba, Blues núm. 2, Bolero, Bolero cha, Bolivian Girl, Boliviana, Bown Music, Biriyumba palo congo,.
  • Ca C Est Vraiment Toi, Calle 7ma., Calzada del Cerro, Camagüey, Camino de Vuelta Abajo, Canción de Palia, Canción para Yousey, Canto a la realidad, Caridad Amaro, Catalina, Cien años de juventud, Claudia, Como traigo la yuca live, Concierto andino, Concierto en mi bemol, Concierto para güiros, Concierto para la mujer cubana, Concierto para metales, Conga carnaval, Contradanza núm. 1, Creía en el amor, Cuando canta el corazón, Chacha, Chachachá be bop, Chacha niña, Chaka Zulú, Changó, Chiquitico, Chopin Prelude in e minor, Chopin Waltz in a minor, Chorrito.
  • Dance Cuba, Danzón para Silvia, Debussy reverie and Arabe, Dembo, Denyce’s romanza, Descarga, Descarga para banda y combo, Desde Longina, Dile a Catalina, Dulce Catalina.
  • El baila que baila, El eclipse, El guayo de Catalina, El hombre casado, El panzón, El rap del gordo, El rencuentro, El rumbón, El rumbón the Party, El son de Leyanis, El Tata, El viandero, El volcán del Caribe, Estela, Pete and Ronnie, Estela va a estallar, Evocación a Brindis de Salas, Evocación núm. 1 (a Ignacio Cervantes), Evocación núm. 2 (a Manuel Saumell), Evocación núm. 3 (a Lico Jiménez), Evocación num. 4 (a José White),.
  • Feliz cumpleaños, Fantasía cubana, Felia, Flute notes.
  • Gira gira, Grandes boleros a capela, Guajison, Guapachá el mejor.
  • Habanera, Habanera de Lorraine, Hay mucho que contar, Homenaje a Picadura (Valle de Picadura), Homenaje al Benny, Hoy no creo en ti.
  • Ileana, Impromptu, Impromptu en la, Impromptu núm. 1, Improvisación, Indestructible, Invento núm. 4, Invitación, Irakere, Isanusi.
  • Jessica, Jessie, Jessie y Leyanis, Jica, Johana, Juana 1600.
  • Keysi, Kindiambo.
  • La campesina, La comida p’a Changó, La explosión, La música cubana, La pastora, La peleona, La sombra, Las hijas de Anaco, La yuca de Catalina, Laureen, Layda, Le Chemin de la Colline, Lo que va a pasar, Looking up (Mirando arriba), Los güiros.
  • Malunga, Mambo en re menor, Mambo for Roy Hargrove, Mambo influenciado, Marcia, Marcia de Ipanema, Margaritas, Masako, Melodía de abril, Mercy’s cha, Mi existir, Mi sueño y realidad, Mirando arriba, Misa negra, Mister Bruce, Moane, My reverie.
  • Nandi, Nanu, Nasaiku, Neurosis en ritmo, Ni pa’cá ni pa’llá, Niebla, No creo en ti, No tienes tema, Noliu.
  • Ofelia, Osún, Oyambó.
  • Palia, Para las margaritas, Para Pilar, Pastora, Pero tú vendrás, Ponga la clave, Por culpa del guao, Por la libre, Por ti, sólo por ti, Prelude a Catalina, Preludio en mi menor, Punto cubano, Puppy.
  • Qué no me digas na’, Qué puedo hacer, Quince minutos.
  • Realidad, Rebeca, Rica yuca, Romanza, Romanza de Denyce, Rumba guajira, Rumbo a la eternidad, Ruta 43.
  • Sabroso guapachá, Saint Joe, Samba para Enrique, San Francisco, Santa Amalia, Sentimental, Siete tazas de café, Sin clave pero con swing, Sonidos siderales, Son montuno núm. 2, Son núm. 3, Son núm. 4, Son núm. 5, Son núm. 6, Sunrise, Sunrise for Laura.
  • Taco taco perpetuo, Tata cimarrón, Te tocó perder, That’s Just Like You, The Party, The Religion of the Congo, Tierra en trance, To Bud Powell, Togo, Treinta y ocho y medio, Tres días, Tributo a Peruchín, Tributo por el Benny, Tritón, Tú ya lo verás, Tumbao, Tune a MacCoy.
  • Una canción de cuna, Una decepción, Una descarga para ti, Una tarde en Alamar.
  • Vals en la menor, Variaciones sobre la ópera La Molinera.
  • Wakamba.
  • Yemayá, Yim Kuyem
  • Zanaith.

Referencias

  • Chucho Valdés gana otro Grammy. Arcade Fire, Mejor Disco; Jagger, el más ovacionado, Cubadebate, 14 de febrero de 2011.
  • Acosta Leonardo . «Irakere... Respuesta a varias preguntas». El Caimán Barbudo (La Habana) (113): 2.3, marzo de 1977;
  • -----«Un gran músico y 88 teclas». Revolución y Cultura (La Habana) (74): 15-19, octubre de 1978.
  • ------Elige tú, que canto yo. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1993.
  • -------«Chucho Valdés herencia y virtud al piano». Clave (La Habana), año 1 (1): 10-13, julio-septiembre de 1999.
  • Armenteros Zoe. «El rey Midas del piano». La Gaceta de Cuba (La Habana) (1), enero-febrero de 1998.
  • Belmonte Adriana. «Grupo Irakere. Un ritmo con raíces populares». Revolución y Cultura (La Habana) (24): 68-73, agosto de 1974.
  • Berendt Joachim E.El jazz. De Nueva Orléans al jazz rock [5ta. ed.]. México, Fondo de Cultura Económica, 1986.
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  • Colina Cino. «Leo Brouwer y Los Irakere, doce maestros en el “Carlos Marx”». Granma (La Habana), 25 de septiembre de 1978: 4.
  • ------«Homenaje a los Irakere, el día 19, en el teatro Nacional por haber obtenido el “Disco de Plata” de la EGREM en 1979».
  • ------Granma (La Habana), 11 de marzo de 1980: 4
  • ------ «Ratifican Los Irakere su condición de grupo de música cubana contemporánea». Granma (La Habana), 14 de marzo de 1980: 4.
  • -------«Recibieron los Irakere el “Disco de Plata” y el cariño popular en el homenaje a ellos ofrecido en el teatro Nacional». Granma (La Habana), 28 de marzo de 1980: 4.
  • ------«De su gira y próximas actuaciones habla Chucho Valdés, director de “Los Irakere”». Granma. Resumen Semanal (La Habana), 22 de junio de 1980: 8.
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  • Resguardo logo.png Resguardo Digital del Patrimonio Histórico Cultural de Cuba alberga contenido multimedia sobre Chucho Valdés

Fuentes