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Alemania

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Alemania
Información   sobre la plantilla
Nombre oficial: República Federal de Alemania
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Bandera
Escudo alemania.png
Escudo
Mapa-de-Alemania.jpg
Mapa o ubicación de Alemania
Gobierno
Forma de gobierno:República federal parlamentaria
Capital:Berlín
Idioma oficial:Alemán
Presidente
Canciller federal
Frank-Walter
Angela Merkel
Características Generales
Superficie:357 104,07 km²
Población82 329.758 hab
hab/km²
Moneda:Euro
Gentilicio:Alemán, alemana
Horario:CET (UTC+1)

Alemania oficialmente República Federal de Alemania. País de Europa central que forma parte de la Unión Europea (UE). Limita al norte con el Mar del Norte, Dinamarca y el Mar Báltico; al este con Polonia y la República Checa; al sur con Austria y Suiza, y al oeste con Francia, Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos. El territorio de Alemania abarca 357.021 km ² y posee un clima templado. Con más de 82 millones de habitantes, representa la mayor población entre los estados miembros de la Unión Europea y es el hogar del tercer mayor grupo de emigrantes internacionales, el ingreso por Hab/USD es de 1 29.500. Las palabras alemán y Alemania provienen del latín y eran utilizadas en la antigüedad por los romanos para denominar a los alamanes —no es lo mismo que alemanes—, el pueblo germánico más cercano al territorio del Imperio romano. De ahí fue usada para nombrar al país entero. Además de alemán, está también extendido el uso del gentilicio germano, derivado del nombre con que los romanos se referían a las tribus no romanas de la zona central de Europa, cuyo territorio llamaban Germania.

Desde el Siglo X, los territorios alemanes formaron una parte central del Sacro Imperio Romano Germánico que duró hasta 1806. Durante el Siglo XVI, las regiones del norte del país se convirtieron en el centro de la Reforma Protestante. Como un moderno estado-nación, el país fue unificado en medio de la Guerra Franco-Prusiana en 1871. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue dividida en dos estados separados a lo largo de las líneas de ocupación aliadas en 1949 pero los dos estados se reunificaron de nuevo en 1990. Fue miembro fundador de la Comunidad Europea (1957), que se convirtió en la Unión Europea en 1993.

Es parte de la zona Schengen y adoptó la moneda común europea, el Euro, en 1999. El cambio del marco alemán a la nueva moneda común se llevó a cabo el 31 de diciembre de 2001, comenzándose a usar como medio de pago a partir del 1 de enero de 2002.

Historia

Antes del Sacro Imperio Romano Germánico

Desde el sur de Escandinavia y el norte de Alemania, las tribus germánicas iniciaron su expansión al sur, este y oeste en el siglo I a. C., entrando en contacto con las tribus celtas de la Galia, así como Irán, el Báltico, y las tribus eslavas del Este de Europa. Poco se conoce sobre la historia temprana de los pueblos germánicos, excepto lo que se sabe a través de sus interacciones con el Imperio Romano y los registros de hallazgos arqueológicos. Lo que se conoce de Alemania en los primeros siglos de la era cristiana se lo debemos a los testimonios de los romanos.

Julio César habla de los Germanos, a pesar de que sus conocimientos eran bastante limitados pues nunca había penetrado en esos territorios. A Julio César le llama la atención la permanente disponibilidad de estas tribus germanas para la guerra. u descripción pertenece al año 51 antes de Cristo.

Tácito, el famoso historiador romano, se extiende ampliamente a la hora de describir a los germanos, y al igual que Julio César, se refiere a su incomparable belicosidad y a su espíritu guerrero muy superior a partos, galos o cualquier otra comunidad sometida por los romanos. Roma tuvo siempre un delicado frente abierto en Germania, región que nunca consiguió someter. El Rin fue frontera del Imperio durante siglos.

Sacro Imperio Romano Germánico

La historia de Alemania como una entidad más o menos definida podría iniciarse con Carlomagno, cuando en el año 800 se establece el Sacro Imperio Romano Germánico. Carlomagno será así el referente como primer Emperador. Un referente, no sólo como autoridad política, sino como modelo de sociedad, dado el interés del monarca de gobernar con justicia en todos sus territorios.

Las reglamentaciones de Carlomagno fueron durante siglos un sólido referente, hasta las guerras napoleónicas. Pero la unión de los territorios bajo Carlomagno duró poco tiempo. En el Tratado de Verdún del año 843, se fragmenta el Imperio en tres partes, llamadas a constituir con el paso de los años, Francia, Italia y Alemania. 

Bajo el reinado de la Dinastía Sajona (919-1024), los ducados de Lorena, Sajonia, Franconia, Borgoña, Suabia, Turingia y Baviera se consolidaron, y el Rey alemán fue coronado emperador del Sacro Imperio Romano Germánico de estas regiones en 962. Bajo el reinado de la Dinastía Salia (1024-1125), el Sacro Imperio Romano Germánico absorbió el norte de Italia y Borgoña, aunque los emperadores perdieron el poder a través de la Querella de las Investiduras. Bajo los emperadores Hohenstaufen (1138-1254), los príncipes alemanes aumentaron su influencia hacia el sur y el este en los territorios habitados por los eslavos. En el Norte alemán crecieron ciudades prósperas como las de la Liga Hanseática.

Martín Lutero escribió las 95 tesis, donde cuestiona la Iglesia Católica Romana en 1517, provocando con ello la Reforma Protestante. El movimiento de la Reforma se expandió rápidamente por Europa. Sus consecuencias superaron el marco religioso pues a ella se vinculan otros hechos como la Rebelión de los Caballeros del Imperio (1522-1523) y la Guerra de los Campesinos (1525). Después de años de lucha, el protestantismo fue reconocido con iguales derechos que el catolicismo. Así quedó sellada la división religiosa en Alemania. La iglesia Luterana fue reconocida como la nueva religión sancionada en muchos estados alemanes después de 1530.

El conflicto religioso resultante condujo a la Guerra de los Treinta Años (1618-1648), que devastó el territorio alemán. La población de los estados alemanes se redujo en un 30%. La Paz de Westfalia (1648) terminó la guerra religiosa entre los estados alemanes, pero el imperio de facto fue dividido en numerosos principados independientes. Desde 1740 en adelante, el dualismo entre la monarquía Habsburgo de Austria y el Reino de Prusia dominó la historia alemana. En 1806, el Imperio fue invadido y disuelto como consecuencia de las Guerras napoleónicas.

Imperio Alemán

Otto von Bismarck, el Canciller de Hierro

El poder de Prusia consolida a su capital Berlín como centro político de los reinos germánicos. Tras las guerras napoleónicas, a comienzos del Siglo XIX, estos reinos consideran que la única manera de hacerse fuertes es gravitar en torno a Prusia. Con el paso de los años, la Asamblea Nacional Alemana reunida en Frankfurt en 1849, ofrece la corona de Emperador a Federico Guillermo IV, Rey de Prusia. Sin embargo no será hasta 22 años más tarde en que la coronación como Kaiser del Rey de Prusia tenga lugar gracias a Otto von Bismarck, quien fuera el artífice, tras cuidadosos y calculados pasos, del total consenso para que dicha proclamación tuviera lugar.

La guerra de 1866 de Prusia contra Austria, no tiene otro objeto que expulsar a este reino de un posible imperio alemán, a fin de dejar a Prusia como indiscutible candidata. La victoria en dicha guerra, así como la victoria de Prusia contra Francia en la guerra de 1870, llevan a la Proclamación Imperial del Rey de Prusia como Emperador de Alemania, el 18 de enero de 1871, con el nombre de Emperador Guillermo I, el primer Kaiser de Alemania. A partir de este momento, podemos referirnos a Alemania como estado unificado, en el sentido en que hoy lo conocemos. Como gran estado moderno, Alemania llega tarde al reparto colonial del planeta. El Kaiser Guillermo I se encargará de extender el poder de Alemania, por medio de una industria competitiva con relación a la gran potencia europea y mundial del momento, es decir, Inglaterra.

Berlín se afianza como una de las ciudades más importantes de Europa mientras la industria alemana, en su búsqueda de nuevos mercados, tropieza con la hostilidad de Inglaterra y Francia. Esta hostilidad desembocó con el tiempo en la Primera Guerra Mundial. El tenso ambiente entre Inglaterra y Francia y el nuevo estado alemán fue creciendo año tras año, a pesar de las Conferencias Internaciones de Paz, de 1899 y de 1907 de La Haya, que buscaban crear foros de arbitraje donde dirimir los litigios. En Alemania, entretanto, se difunde la doctrina de una serie de pensadores políticos como Friedrich von Bernhardi, y otros que sostienen que la guerra forma parte consustancial de la vitalidad de las naciones.

Así, el espíritu bélico de Prusia resurge. Pero está vez son Francia e Inglaterra las que aparecen como enemigas, como principales obstáculos al vertiginoso desarrollo industrial de Alemania, que necesita desesperadamente nuevos mercados donde vender sus productos de mayor calidad a mejor precio que los de esos dos países.

Primera Guerra Mundial

Las causas de la Primera Guerra Mundial se pueden encontrar en las contradicciones entre los países de la Entente (Francia, Gran Bretaña y Rusia) y de la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia), que pretendían realizar un nuevo reparto del mundo. El pretexto utilizado para desatar la confrontación fue el asesinato del heredero imperial austriaco Francisco Fernando en Sarajevo y su esposa por un estudiante serbio.

Se extendió a tres continentes: Europa, Asia y África, y por primera vez emergen los Estados Unidos como potencia en una contienda a escala mundial. De los 65 millones de personas que participaron, murieron 8 millones y otros 34 resultaron heridos, desaparecidos o afectados por hambrunas, epidemias y masacres. En este conflicto se probaron nuevas tecnologías bélicas.

El Kaiser alemán, Guillermo II de Alemania, último de los emperadores alemanes

Alemania, como parte de las Potencias Centrales, sufrió la derrota contra las Potencias Aliadas en uno de los conflictos más sangrientos de todos los tiempos. La Revolución de Noviembre estalló en 1918, y el emperador Guillermo II abdicó. Un armisticio que ponía fin a la guerra se firmó el 11 de noviembre y Alemania se vio obligada a firmar el Tratado de Versalles de 1919.

En su negociación fueron excluidas las potencias derrotadas en contradicción con la diplomacia tradicional de la posguerra. El tratado fue percibido en Alemania como una humillante continuación de la guerra por otros medios y su dureza se cita a menudo como un factor que facilitó el posterior ascenso del nazismo en el país.

El primer gran holocausto del siglo en tierra europea costó a la humanidad entre 10 y 14 millones de vidas de personas. Centenares de miles de soldados de 38 países marcharon al combate dispuestos a morir engañados por ideales inexistentes, porque, realmente, la guerra se desató debido a las contradicciones interimperialistas, cuando las potencias habían ya prácticamente terminado el reparto del mundo y Alemania, que había quedado fuera, intentó por la vía de las armas una nueva distribución territorial del planeta.

República de Weimar (1919-1933)

La República de Weimar fue el régimen político y el periodo histórico que tuvo lugar en Alemania tras su derrota al término de la Primera Guerra Mundial y se extendió entre los años 1919 y 1933. El nombre de República de Weimar es un término aplicado por la historiografía posterior, puesto que el país conservó su nombre de Deutsches Reich ('Imperio Alemán'). La denominación procede de la ciudad homónima, Weimar, donde se reunió la Asamblea Nacional constituyente y se proclamó la nueva constitución, que fue aprobada el 31 de julio y entró en vigor el 11 de agosto de 1919.

En 1933, la República de Weimar concluye, ya que, si bien la constitución de 1919 no fue revocada hasta el término de la Segunda Guerra Mundial, el triunfo de Adolf Hitler y as reformas llevadas a cabo por los nacionalsocialistas (Gleichschaltung) la invalidaron mucho antes, instaurando una dictadura totalitaria, el llamado Tercer Reich.

Alemania Nazi

El incendio del edificio del Reichtag condujo a que el nazismo de Hitler se hiciera con el control de Alemania

En Alemania, la nación europea más afectada por la crisis económica, se crearon las condiciones para que mediante una campaña de demagogia y debido al apoyo de la burguesía industrial alemana pudiera llegar al poder Adolfo Hitler, personaje siniestro que portaba una ideología anticomunista y fascista pero que supo demagógicamente capitalizar el descontento de obreros, campesinos, artesanos y pequeños propietarios que buscaban un cambio en la situación que vivía Alemania como resultado de las consecuencias de la crisis económica y de las condiciones impuestas por las potencias imperialistas vencedoras de Alemania al finalizar la Primera Guerra Mundial.

Con la llegada de Adolfo Hitler al poder en 1933, en Alemania se instaura una dictadura fascista, expresión de lo más recalcitrante del pensamiento reaccionario, la cual cuidaría de los intereses de la burguesía monopolista industrial y bancaria de Alemania, que a su vez fue favorecida por la burguesía monopolista internacional, la cual tenía como propósito que Alemania se convirtiera en punta de lanza contra la URSS, es decir que fuera utilizada para destruir al primer estado proletario del mundo.

Las ideas fascistas de los seguidores de Hitler enfatizaban en la unidad de todos los alemanes, la búsqueda de un "espacio vital" fuera de las fronteras de Alemania, la superioridad de la raza aria, la conquista militar de territorios, la represión contra los judíos, los comunistas y sobre todo manifestaba un odio feroz contra la URSS.

El 27 de febrero de 1933, el Reichstag fue incendiado. Algunos derechos democráticos fundamentales fueron derogados posteriormente en virtud de un decret