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Bill Clinton

Bill Clinton
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Presidente de los Estados Unidos de América
42.º Presidente de los Estados Unidos
20 de enero de 1993 - 20 de enero de 2001
VicepresidenteAl Gore
PredecesorGeorge H. W. Bush
SucesorGeorge W. Bush
Datos Personales
NombreWilliam Jefferson Clinton
Nacimiento19 de agosto de 1946
Arkansas, Bandera de los Estados Unidos de América Estados Unidos
Alma materUniversidad de Georgetown
Universidad Yale
OcupaciónPolítico y abogado
Partido políticoDemócrata
CónyugeHillary Rodham Clinton

Bill Clinton. 42º presidente de los Estados Unidos, primero nacido después de la Segunda Guerra Mundial. Durante sus mandatos la economía creció consistentemente. Al dejar la presidencia era más popular que al asumirla. Promovió el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá, levantó el embargo comercial a Vietnam, ordenó los bombardeos sobre la antigua Yugoslavia, aplicó sanciones a Haití e intervino en Somalia.

En su mandato mantuvo la criminal política de bloqueo económico contra Cuba. Firmó la Ley Helms-Burton que legalizó el recrudecimiento de las acciones políticas y económicas de esa potencia contra la Isla.

Estuvo involucrado en un escándalo sexual con Monica Lewinsky, por lo que se le acusó de perjurio y obstrucción de la justicia. Fue exonerado por el Senado.

Biografía

Primeros años

Bill Clinton nació el 19 de agosto de 1946 y fue llamado William Jefferson Blythe III. Su padre biológico era William Jefferson Blythe, Jr, quien durante uno de sus viajes como vendedor murió en un accidente de transito tres meses antes de que Bill hubiera nacido. Luego de dar a luz, su madre Virginia Dell Cassidy viajó a Nueva Orleans con el fin de estudiar enfermería, por lo que dejó al recién nacido al cuidado de sus abuelos.

En 1950 su madre regresa luego de culminar sus estudios de enfermería y poco después se casó con Roger Clinton, quien junto a su hermano tenía un pequeño negocio para rentar autos. Su padrastro era de carácter violento y según cuenta el propio Bill, varias veces tuvo que intervenir en los abusos que este cometía cuando estaba ebrio con la madre de Bill y su medio hermano.

A pesar de todo Bill adopta el apellido Clinton al llegar a la edad de 14 años.[1]

La familia se había mudado a Hot Springs, donde el joven Bill asistió a la escuela, siendo un ávido lector y amante de la música. Se destacaba tocando el saxofón y llegó a integrar la banda de música del estado.

Según sus propias palabras, en 1963 hubo dos momentos determinantes en su vida. El primero fue la visita a la Casa Blanca a conocer al presidente John F. Kennedy. El otro, al escuchar el discurso del líder por los derechos afroamericanos Martin Luther King, Yo tengo un sueño, el cual memorizó.

Estudios universitarios

Gracias a una beca, Clinton ingresa a la Universidad de Georgetown en Washington, de donde se gradúa como Licenciado en Ciencias de la Política Exterior en 1968. Durante su estancia en esta universidad, se afilia a la Orden Demolay, una organización patrocinada por masones para varones entre las edades de 12 a 21 años, interesados en formar grandes líderes. Clinton nunca llegó a ser masón. Al culminar sus estudios, se marchó a estudiar a la Universidad de Oxford en Inglaterra. Por esa época participó en protestas contra la Guerra de Vietnam.

Una de las razones de Clinton para estudiar en Europa era evitar cumplir el servicio militar obligatorio en plena Guerra de Vietnam, lo que fue utilizado a menudo por sus enemigos políticos para acusarlo de "cobarde" y "desertor". Sin embargo, Clinton ha manifestado que él era un "objetor de conciencia", ya que se oponía a esa guerra por motivos políticos y morales.

Clinton ha admitido que durante esa época fumó marihuana, pero pronunciando la famosa frase "nunca se inhala"[2] en alusión a que no inhalaba el humo.

Más tarde se diplomó en Derecho en la Universidad Yale en 1973, donde conoció a quien sería su esposa, Hillary Clinton.

Inicios en la política

Luego de graduarse de Derecho en Yale, Clinton regresa a Arkansas y se convirtió en profesor de Derecho en la Universidad de Arkansas. se presenta como candidato a la Cámara de Representantes en 1974, siendo derrotado por John Paul Hammerschmidt por estrecho margen. Dos años más tardes fue electo Procurador General de Arkansas en 1976.

Cubanos estudiando inglés en Fort Chaffee

Es electo como gobernador de Arkansas en 1978 después de haber derrotado al candidato republicano Lynn Lowe. Fue el gobernador más joven (32 años) en la historia de los Estados Unidos. Aunque era un gobernador popular, el final de su mandato tuvo una sería baja en cuanto a aceptación, debido a una impopular medida sobre impuestos y a la fuga de cubanos retenidos en Fort Chaffee, llegados a Estados Unidos producto del Éxodo del Mariel.

Clinton perdería su reelección ante el retador republicano Frank D. White, aunque posteriormente volvería a ser electo Gobernador de Arkansas, rol que desempeñaría entre 1983 y 1992.

Camino a la presidencia

En su segundo período como gobernador de Arkansas Clinton se convierte en una figura relevante dentro de su partido. Debido a ese auge, los medios de comunicación especularon sobre su posible inclusión dentro de los precandidatos por el Partído Demócrata después de la renuncia del gobernador de Nueva York Mario Cuomo en la carrera para las elecciones de 1987. Finalmente Clinton declinó la precandidatura y apoyó al gobernador de Massachusetts Michael Dukakis.

A principios del año 1992 Clinton era uno de los 10 pre-candidatos presidenciales que competían por la candidatura oficial del Partido Demócrata; las elecciones primarias internas fueron muy reñidas y Clinton no partía como favorito. Sus opositores le llamaban el "niño gobernador" debido a su apariencia juvenil e incluso se le acusó de mantener una relación extramatrimonial con Gennifer Flowers.

Finalmente Clinton repuntó con sus apariciones en medio de la campaña electoral y logra la nominación por su partido como candidato a la presidencia y derrota además a George Bush convirtiéndose en el 42.º presidente de los Estados Unidos, aunque sin la mayoría absoluta del voto popular; o sea, sin llegar al menos al 50% de los sufragios.

Presidencia

Primer mandato

El primer discurso de Clinton a la nación como presidente, fue el 15 de febrero de 1993 para manifestar su intención de subir los impuestos para reducir el déficit presupuestario. Poco después firmo la Ley de Licencia Médica y Familiar, que exigía a las compañías empleadoras el otorgamiento de licencias sin sueldo por embarazo o condiciones médicas graves, a sus empleados.

Clinton firmó posteriormente una Ley para el Departamento de Defensa que se conoció como Don't Ask, Don't Tell (no pregunten, no digan), en la que se exigía no hacer indagaciones por las preferencias sexuales de los interesados en servir en las fuerzas armadas, ya que hasta ese entonces estaba prohibido para los homosexuales. La nueva ley permitía el reclutamiento de homosexuales siempre y cuando estos no dijeran abiertamente sus preferencias sexuales.

La administración Clinton dio además los primeros pasos y presionó sobre las diversas agencias federales de los Estados Unidos para lograr la presencia de los mismos en Internet. Bajo esta administración salieron las versiones de la página web de la Casa Blanca.

Aunque los temas relacionados con el Tratado de Libre Comercio provocaron fricciones dentro del partido demócrata, Clinton apoyó su ratificación.

Bill Clinton también firmó leyes a favor del control de armas y que permitieran el otorgamiento de prestamos y ayuda a familias de bajos ingresos. Su esposa Hillary logró también el apoyo incluso de legisladores republicanos para realizar acciones en beneficio de la salud y el nivel de vida de los menos favorecidos.

Caso Travelgate

Al asumir Bill Clinton la presidencia de los Estados Unidos, siete empleados de la oficina de viajes de la Casa Blanca fueron despedidos y sus puestos ocupados por hombres de confianza de Clinton procedentes de la ciudad de los Clinton, Little Rock, Arkansas. La primera dama fue acusada de estar tras estos despidos a lo que el gobierno respondió negándolo. En 1996 apareció un memorándum escrito por un funcionario de alto nivel en 1993 en el que se decia que Hillary conocía el tema y en el que se expresaba:

"Habrá que pagar con el infierno si fallamos en tomar rápida y decisiva acción en conformidad con los deseos de la primera dama"[3]

Segundo mandato

Clinton fue reelecto en 1996 con el 49,2% de los votos.

Escándalo Lewinsky
Bill Clinton junto a Monica Lewinsky

El 17 de enero de 1998 la página de internet "Drudge Report" daba a conocer una noticia sobre como el prestigioso semanario "Newsweek" había retirado una historia de Mike Isikoff sobre la relación íntima que el presidente Bill Clinton mantenía con una becaria de 23 años. Unos días después, "The Washington Post" la tenía en primera página.

En lo que se conoció como el "escacandalo Lewinsky", se acusaba a Bill Clinton de mantener relaciones sexuales con Monica Lewinsky. La cámara votó a favor de la destitución de Clinton, sobre la base de que la negativa del presidente sobre los hechos en una declaración jurada, eran falsos. Clinton fue llevado a juicio siendo el segundo presidente de los Estados Unidos en ser llevado a juicio político, el primero fue Andrew Johnson.

El 6 de agosto de 1998 el fiscal acusó al presidente de once graves delitos merecedores de un proceso de impugnación "impeachment", por perjurio, abuso de poder y obstrucción a la labor de justicia.

Tras unos meses, Clinton admitió haber mantenido un "comportamiento físico impropio", aunque negó haber cometido perjurio. El 12 de febrero de 1999, la cámara alta declaró a Clinton "no culpable" del delito de perjurio por 55 a 45 votos a favor, y del delito de obstrucción a la justicia con empate a 50.

En 2000, la Comisión de Conducta Profesional de la Corte Suprema de Arkansas de pidió la inhabilitación de Clinton para ejercer como abogado. Al final fue inhabilitado por cinco años y obligado a pagar una multa de $25 000 dólares.

El 21 de octubre de 2010 Hugh Shelton, jefe de personal del Alto Estado Mayor de la defensa durante la administración Clinton, publicó en sus memorias como Clinton, en medio del escándalo sexual, perdió la tarjeta con los códigos que activan el maletín nuclear.[4]

Política exterior

En 1993 la administración Clinton autorizó el uso de la fuerzas armadas en Somalia. La invasión se llevó a cabo con más de 30 mil infantes de marina norteamericanos y se camufló ante la opinión mundial y la ONU como humanitaria, bajo el pretexto de que la ayuda no llegaba a la población.[5] Aunque esa afirmación era cierta en parte (no llegaba el 20% de la ayuda), el motivo real era que los militares querían controlar la estratégica ubicación, rica en petróleo, donde varias compañías estadounidenses tenían intereses.

En medio de la invasión, que se llamó Restauración de la Esperanza, el gobierno dirigido por Clinton envió a las Fuerzas Especiales norteamericanas para capturar al líder guerrillero Mohammed Farah Ahidid. El resultado fue el mayor desastre para los Rangers y Boinas Verdes del Ejército. Después de 13 horas de combate, 18 efectivos estadounidenses murieron, más de 80 fueron heridos, 20 fueron hechos prisioneros y al menos los cadáveres de dos soldados estadounidenses, fueron arrastrados por las calles de Mogadiscio.[6] En 1999, el periodista Mark Bowden publicó el libro, escrito en forma de novela, a raíz de los hechos acontecidos, «Black Hawk Down: una historia de guerra moderna» que narra la cronología de eventos ocurridos relacionados con la batalla. El libro fue llevado al cine por Ridley Scott en 2002 con el nombre «Black Hawk Down» (La caída del Halcón Negro).

En 1995 el gobierno estadounidense apoya los bombardeos de la OTAN en Sarajevo, sin que esta medida punitiva fuera aprobada por la ONU. En 1996 los miembros del poderoso Club Bilderberg deciden intervenir una vez más en la región por motivos concretos: drogas, petróleo, riqueza mineral y el avance de la causa del "gobierno global".[7] Los Estados Unidos bombardean una vez más la zona en la llamada guerra de Kosovo. El gobierno de Bill Clinton bombardeó Serbia y Montenegro desde el 24 de marzo hasta el 10 de junio de 1999. El escritor uruguayo Eduardo Galeano afirma:

Boeing, Daimler-Chrysler, General Motors, Ford, IBM, Motorola, Microsoft, Seagram y Sony financiaron la reciente reunión cumbre de la OTAN en Washington. Proporcionaron además vehículos, computadoras, equipos de sonido y todo lo necesario para que los altos dignatarios pudieran llegar a su conclusión más importante: esta guerra, primera ofensiva conjunta y en gran escala que la OTAN emprende, servirá de modelo para las acciones futuras. Lo que traducido significa: hay que armarse para las guerras que vienen. Y la orden vale tanto para los bombardeadores como para todos los posibles bombardeados.

Luego de los bombardeos conjuntos de la OTAN 100.000 o más serbios fueron eliminados de Kosovo.

El 16 de diciembre de 1998 el gobierno estadounidense dio luz verde a la llamada Operación Zorro del Desierto, que les permitió, bajo el supuesto pretexto de que el gobierno de Saddam Hussein bloqueaba el acceso a los inspectores internacionales de armas químicas, bombardear Irak. Los misiles norteamericanos y británicos dañaron no solo instalaciones militares y presuntas fábricas de armas químicas, sino también edificios públicos, hospitales, escuelas y almacenes con alimentos.[8] Durante los dos últimos años de Clinton en la presidencia, la aviación británica y norteamericana bombardearon sistemáticamente zonas del país asiático.

En respuesta al bombardeo de las embajadas estadounidenses en Nairobi y Tanzania (atribuido a Osama bin Laden, aunque, según fuentes de Inteligencia francesas, el atentado ha sido trabajo del Mossad israelí), el presidente Bill Clinton ordenó disparar misiles de crucero a una tienda vacía en Afganistán y Sudán el 20 de agosto de 1998.[7]

En el año 2000 Clinton realiza una histórica visita a Vietnam, convirtiéndose en el primer presidente estadounidense que realizaba una visita a ese país asiático desde el final de la Guerra de Vietnam. En ese año Clinton también firma un acuerdo comercial con China.

Política hacia Cuba

La administración Clinton ratificó y recrudeció las políticas implementadas por sus antecesores republicanos contra el pueblo cubano, entre ellas el bloqueo económico, la guerra bacteriológica y la subversión.

La política de la administración de Clinton contra Cuba fue la aplicación de sanciones económicas extraterritoriales y el fomento de la subversión interna en la isla. Ya desde la propia campaña electoral Clinton había apoyado las presiones contra Cuba y el bloqueo económico contra la Isla:

"Yo creo que esta administración ha perdido una gran oportunidad de martillar a Fidel Castro y a Cuba. Yo he leído la Ley Torricelli y me agrada."[9]

Estas declaraciones de Clinton fueron determinantes para que el entonces presidente George Bush, que antes había vetado la Enmienda Mack, firmara la Ley Torricelli.

Clinton comenzó su mandato complaciendo a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA): Al forzar la renuncia de todos los fiscales federales excluyó sólo al fiscal del Miami, Roberto Martínez, muy vinculado con la FNCA; Clinton sacó, también, de la lista de candidatos para secretarios de Estado asistente a Mario Baeza, quien no le era simpático a la FNCA por sus posiciones sobre el bloqueo, nombrando como candidato a Alexander Watson con la complacencia de la mafia cubano – americana de Miami.

Esta actitud de no confrontación fue interpretada por los elementos más extremistas del llamado exilio cubano como una invitación a realizar actos violentos contra Cuba: En marzo de 1993 los Comandos L, ametrallaron un tanquero chipriota cerca de la costa de Matanzas y se atribuyeron la acción públicamente sin que la administración Clinton iniciara proceso alguno contra los atacantes.

En abril de 1993 la Oficina de Miami del Fiscal General comenzó a elaborar un dossier en el cual se acusaba a altos funcionarios cubanos introducir cocaína colombiana en Estados Unidos. En la acusación aparecía como principal encartado el Ministro de las FAR, Raúl Castro [10]. La FNCA esperaba que el curso de este proceso llevara a una intervención militar en Cuba, como la realizada en Panamá para capturar al general Manuel Noriega, pero el 3 de mayo el Secretario de Estado asistente Clifton Wharton Jr declaró que Estados Unidos no tenía intenciones de intervenir militarmente en Cuba para derrocar el gobierno de la Isla.

Comenzó entonces un ligero mejoramiento de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. El 9 de junio el gobierno de Estados Unidos anunció que el Acta de Neutralidad se aplicaba también a Cuba por lo que las acciones contra la Isla desde territorio norteamericano encaminadas a desestabilizar o derrocar el gobierno cubano se considerarían ilegales. Este anunció del gobierno Estados Unidos causó verdadero malestar dentro de la FNCA.

Siguiendo la misma línea de distensión en julio, Clinton anunció nuevas regulaciones para las telecomunicaciones entre Cuba y Estados Unidos que permitían que Cuba recibiera parte de las ganancias que este negocio produjera, aunque sin liberar los fondos que permanecían congelados en Estados Unidos. Aunque la medida se consideró un paso positivo entre ambas naciones, la misma se encontraba comprendía dentro del espíritu de la Ley Torricelli de utilizar las telecomunicaciones como un arma contra la Revolución Cubana.

A finales de julio el gobierno de Estados Unidos anunció que se incrementaría el número de vuelos chárteres hacia Cuba. Sin embargo, al día siguiente, como consecuencia de las presiones de comunidad cubano – americana se canceló dicha autorización.

Durante el año 1994 la política hacia Cuba de la administración Clinton giró hacia la completa hostilidad. En febrero orquestó la condena en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra; el 11 de marzo, Clinton convocó a la Reunión de Presidentes de América Latina en Miami para diciembre de ese diciembre de ese año en la que se excluyó a Cuba pretextando la incompatibilidad del sistema de Cuba con el hemisferio; paralelamente se efectuaba la maniobra militar Fleetex en el Atlántico y la costa oriental de Estados Unidos, a la que seguiría la maniobra Trade Winds en el Mar Caribe.

Crisis de los balseros

La administración Clinton mantuvo el estímulo a las salidas ilegales de Cuba utilizando para ello las transmisiones de Radio Martí y otras emisoras anticubanas y la política de conceder muy pocas visas a los cubanos para emigrar de forma legal. A esto se unía el tratar de crear situaciones difíciles al gobierno cubano con los países acreditados en Cuba alentando la penetración por fuerza en las embajadas de ciudadanos cubanos. Todo esto provocó un aumento notable de las salidas ilegales del país entre mayo y julio de 1994.

En los primeros días de agosto ocurren varios secuestros de embarcaciones por ciudadanos cubanos con el objetivo de llegar ilegalmente a Estados Unidos. El gobierno de Estados Unidos, lejos de iniciar proceso legal contra estos los recibe como héroes. Los asesinatos de dos oficiales de las fuerzas de seguridad cubana, uno en Regla y otro en Mariel, los días 4 y 8 de agosto, durante el secuestro de sendas embarcaciones, y la actitud irresponsable del gobierno de Estados Unidos al negarse a procesar por asesinato a los responsables a pesar de las pruebas entregadas por Cuba el 16 de agosto al jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana[11], provocaron que el gobierno de Cuba dejara de proteger las fronteras de Estados Unidos y no se opusiera por la fuerza a la inmigración ilegal.

Al retirar Cuba la custodia de las fronteras se produjo un incremento descontrolado del flujo migratorio hacia Estados Unidos que las autoridades de Estados Unidos no habían previsto y para el cual no estaban preparadas.

El 19 de agosto el presidente Clinton anunció su decisión de no seguir permitiendo la entrada al territorio de Estados Unidos de los emigrantes ilegales cubanos, los que serían concentrados en la Base Naval de Guantánamo. La crisis de los balseros obligó a la administración Clinton a iniciar conversaciones con Cuba sobre el tema migratorio que desembocaron en la firma del acuerdo del 8 de septiembre de 1994, cuyos dos puntos fundamentales eran el compromiso del gobierno de Estados Unidos de otorgar un mínimo de 20 000 visas anuales para que los cubanos emigraran a Estados Unidos de forma legal y el fin del éxodo de los balseros desde Cuba[10].

Política de confrontación

El 15 de octubre se produce la infiltración por Caibarién de un comando del Partido Unión nacional Democrática (PUND), el cual antes de ser capturado asesina al dirigente del Partido Comunista de Cuba, Argelio Rodríguez García. A pesar de que el PUND se responsabilizó en acto público en Miami de la acción, las autoridades norteamericanas no iniciaron proceso alguno contra sus líderes[10].

El 9 de diciembre, Clinton inauguró la Cumbre de las Américas. En su discurso inaugural arremetió contra Cuba a la que acusó de ser:

"(…) la única nación donde la democracia permanecía negada"

Después de concluida la Cumbre, Clinton reconoció que muchas de las posiciones sobre Cuba de muchos de los países de América no coincidían con las de Estados Unidos, pero que de todas formas se mantendría la política de confrontación con la Isla resultante del Acta para la Democracia Cubana y se fortalecería el bloqueo económico.

El 1 de febrero de 1995, un informe del Departamento de Estado sobre la situación de los derechos humanos en el mundo, acusa al gobierno cubano del hundimiento del remolcador 13 de marzo[12].

El 14 de febrero de ese mismo mes Clinton aprueba que se inicien las transmisiones de Televisión Martí por UHF, en un intento de lograr que las mismas pudieran recibirse en la Isla donde el gobierno cubano las había interferido exitosamente desde el mismo momento de su salida al aire.

La Ley Helms - Burton

La Ley Torricelli no satisfacía los deseos de los elementos más reaccionarios vinculados a la política anticubana en los Estados Unidos. Por ese motivo, un grupo de legisladores norteamericanos comenzaron a preparar la que después sería conocida en su versión final como Ley Helms – Burton.

El 16 de marzo de 1995 el subsecretario de Estado para Asuntos Interamericanos declaró ante el Subcomité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos Cámara de Representantes la preocupación de la administración Clinton por el contenido de la Ley, a la cual consideraba incompatible con las obligaciones de Estados Unidos con la Organización Mundial del Comercio y el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá. A pesar de estas declaraciones la Ley se aprobó en dicho subcomité por siete votos contra cero. El 28 de septiembre Clinton escribió a Lincoln Díaz – Balart declarando su compromiso con la política anticubana, pero oponiéndose a la Ley Helms – Burton. Acorde con esta posición, el 13 de abril en una entrevista por la CNN y refiriéndose a la Ley, Clinton declaró:

"No sé por qué necesitamos más autoridad de la que ya tenemos, no se me ocurre ninguna razón por la que necesitemos más medidas"

El 13 de julio, como consecuencia de las acciones provocadoras realizadas por una flotilla de yates tripulados por exiliados cubanos, la violación del espacio aéreo cubano por dos avionetas de Hermanos al Rescate y el lanzamiento de propaganda contrarrevolucionaria sobre La Habana, las fuerzas guardacostas cubanas dieron respuesta a estas acciones violatorias de la soberanía de la Isla. Las fuerzas ultraderechistas de Miami acusaron entonces al presidente Clinton de “debilidad ante el terrorismo de estado de Fidel Castro”, pero el Departamento de Estado se limitó a informar que se investigaría el hecho. El 29 de agosto refiriéndose al incidente de la flotilla el Departamento de Estado declaró:

"Cualquier ciudadano estadounidense que entre en el espacio territorial de Cuba, estará sujeto a las leyes de Cuba"[13]

Fiel a su línea de ejecución del Carril 2 de la Ley Torricelli, el presidente Clinton anunció en octubre un grupo de medidas para facilitar el intercambio entre la sociedad civil de ambos países. Estas eran:

  • Permitir un viaje anual a Cuba, por razones humanitarias, a los exiliados cubanos, sin tener que solicitar licencia al Departamento del Tesoro.
  • Permitir la apertura de oficinas de prensa en ambos países.
  • Permitir el envío a Cuba de donaciones de Organizaciones No Gubernamentales, fundamentalmente las vinculadas a problemas humanitarios, educativos, ambientales y de derechos humanos.
  • Permitir el envío a Cuba de transferencias de dinero para visas, o emergencias, por medio de la Western Union, que a esos fines abriría oficinas en Cuba.
  • Dar total libertad para viajes de académicos, figuras culturales y educadores entre Cuba y Estados Unidos.

Aunque el Departamento de Estado explicó públicamente que estas medidas estaban encaminadas al cumplimiento del Carril 2 de la Ley Torricelli, los republicanos y la mafia anticubana de Miami acusaron a Clinton de tratar de normalizar las relaciones con Cuba y enviar señales equivocadas al gobierno de Fidel Castro. Una semana después de estas medidas el Senado de Estados Unidos aprobó la Ley Helms – Burton por 74 votos contra 24. Antes de terminar octubre una comisión conjunta del Senado y la Cámara, aprobaba casi 25 millones de dólares para la Radio y la Televisión Martí en 1996.

A pesar de la oposición de la administración Clinton a la Helms – Burton, la crisis de los aviones, hizo que la misma aprobara la Ley de forma expedita como una vía de hacer control de daños con la comunidad cubano – americana de La Florida [10].

Crisis de los aviones

El 24 de febrero de 1996 se produjo un hecho de extrema gravedad que tensó las relaciones entre Cuba y Estados Unidos: Tres aeronaves de la organización contrarrevolucionaria Hermanos al Rescate violaron el espacio aéreo cubano, repitiendo lo que habían realizado en varias ocasiones durante el año 1995.

Las aeronaves hicieron caso omiso a las advertencias que le realizaron las autoridades de control de vuelo cubanas, y en actitud desafiante e irresponsable penetraron en una zona donde explícitamente se les había pedido que no lo hicieran. Ante esa grave situación las Fuerzas Armadas Revolucionarias dieron respuesta armada que terminó con el derribo de dos de las aeronaves y la huida con rumbo norte de la tercera[10].

Fue tan grande la presión de las organizaciones contrarrevolucionarias cubanas sobre la administración Clinton, que esta haciendo caso omiso de sus propias declaraciones y del derecho internacional que asistía a Cuba, se prestó para armar una gran campaña contra la Isla. Dos días después del derribo de las aeronaves de Hermanos al Rescate, la administración Clinton anunció un paquete de medidas contra Cuba:

  • Suspensión de todos los vuelos comerciales entre Estados Unidos y Cuba.
  • Gestionar cuanto antes la aprobación de la Ley Helms – Burton para reforzar el bloqueo económico contra Cuba.
  • Utilizar los fondos cubanos congelados en Estados Unidos para indemnizar a los familiares de los pilotos derribados.
  • Restringir el movimiento de los diplomáticos cubanos en el territorio de Estados Unidos.

El 12 de marzo de 1996, Clinton, a pesar de las reservas que había expresado, en un acto de oportunismo político y prepotencia imperial, firmó la Ley Helms – Burton. A partir de ese momento dicha Ley se convirtió en el principal instrumento de los enemigos de Cuba para tratar de acabar con la Revolución Cubana.

Estados Unidos trató, a través de presiones diplomáticas, de obtener una condena a Cuba en el Consejo de Seguridad de la ONU por el derribo de las aeronaves de Hermanos al Rescate, pero fracasó. En junio intentaron que la OACI aprobara una resolución contra Cuba, lo que tampoco lograron. Al final la crisis de los aviones devino en una derrota diplomática para la administración Clinton, pues no lograron condenar a Cuba en ningún foro internacional, pero sirvió para justificar la aprobación de la Ley Helms – Burton y continuar el saqueo premeditado y sistemático de los fondos cubanos congelados en Estados Unidos en beneficio de la mafia cubano – americana.

Segundo mandato

La aplicación de la Ley Helms – Burton fue manejada con cuidado por parte del equipo de gobierno de Clinton. El Capítulo III de la Ley podía causar inconvenientes en el comercio con sus aliados, de ahí que, a pesar de las protestas de la comunidad cubano – americana, Clinton decidiera posponer su entrada en vigor, política que realizó durante todo su mandato. A pesar de esto, Clinton quiso mostrar su compromiso con la Ley Helms – Burton y en enero de 1997 su administración envió cartas de advertencia a varias compañías que comerciaban con Cuba, entre las que se encontraban la israelí BM Group y la panameña Motores Internacionales SA.

En febrero de 1997 la Unión Europea impugnó la Helms – Burton en la Organización Mundial del Comercio. El presidente Clinton el presidente de Estados Unidos pidió a sus aliados europeos detener el proceso a cambio de la promesa de aprobar en el Congreso de Estados Unidos una enmienda a la Helms – Burton donde se protegieran los intereses de la Unión Europea. La agresiva respuesta de los elementos más reaccionarios de la extrema derecha de Estados Unidos frustró esta posibilidad rápidamente y entonces la administración Clinton terminó por alinearse por completo con la Helms – Burton y tratar de defenderla en la Organización Mundial de Comercio.

La CIA en vinculación con las organizaciones terroristas de Miami se mantuvo activa. El nuevo objetivo de los contrarrevolucionarios cubanos fue crear caos e inseguridad en la Isla y buscar la forma de dañar el creciente turismo internacional, principal fuente de ingresos en divisas de Cuba.

En los meses de julio y agosto de 1997 estallaron varias bombas en La Habana en distintos hoteles e instalaciones turísticas. Para esta operación la FNCA y la CIA se valieron de mercenarios centroamericanos. Además de los daños materiales las explosiones causaron la muerte del joven turista italiano Fabio di Celmo. La administración Clinton no hizo nada por investigar los hechos ni los ciudadanos cubanoamericanos vinculados con los mismos. Durante el año 1998 las relaciones entre Cuba y Estados Unidos mejoraron ligeramente. En esa mejoría influyeron notablemente la muerte del influyente contrarrevolucionario de origen cubano Jorge Más Canosa, presidente de la FNCA; y la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, quien hizo un llamado a eliminar la política de aislamiento y hostilidad a que sufría sometida Cuba[10].

Luego de la visita de Juan Pablo II, Estados Unidos anunció un grupo de medidas con el objetivo de mejorar las relaciones con Cuba. Algunas de estas eran simplemente vueltas a implementar, pues habían suspendido por la administración Clinton durante la crisis de los aviones. Las medidas puestas en vigor por la administración Clinton fueron:

  • Volver a otorgar licencias para realizar vuelos chárteres a Cuba.
  • Otorgar licencias que permitieran el envío de remesas de dinero con carácter humanitario por parte de los cubanoamericanos a sus familiares residentes en Cuba.
  • Autorizar el otorgamiento de licencias para la venta de medicinas, suministros médicos y equipos a Cuba[14]
  • Trabajar conjuntamente con el Congreso para lograr la aprobación de una Ley que permitiera la venta de alimentos a Cuba.

El 6 de mayo, por primera vez desde la Crisis de Octubre de 1962, el Pentágono expresó que Cuba no era una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos[10]. El informe de los militares de Estados Unidos planteaba además que las FAR habían perdido también la capacidad de proyectarse hacia el exterior, lo que las convertían en inofensivas para los países cercanos.

En relación con el tráfico de drogas también se emitieron criterios favorables a Cuba, pues tanto el Pentágono como la Agencia de Control Antidrogas (DEA) plantearon que no existían evidencias de que Cuba estuviera implicada en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y que, por el contrario, combatía con fortaleza el flagelo.

En septiembre de 1998, en medio de un gran operativo, las fuerzas de seguridad de Estados Unidos detuvieron en la ciudad de Miami a un grupo de ciudadanos cubanos a los que acusaron de tratar de obtener información de sensibilidad militar y de estar involucrados en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996. Entre los que formaban parte de ese grupo se encontraban René González, Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Gerardo Hernández. Estos serían condenados en la ciudad de Miami a largas condenas, en un juicio carente de garantías[10].

Antes de que finalizara el año se conoció que la administración Clinton había asignado 21 millones de dólares para ayudar a los llamados "activistas de los derechos humanos en Cuba", los autotitulados "periodistas independientes" y las organizaciones no gubernamentales; con el objetivo de propiciar una "transición democrática" en Cuba.

En 1999 la administración Clinton anuncia nuevas medidas sobre Cuba: ampliación de la categoría de personas que pueden enviar y recibir remesas; ampliación de los orígenes y destinos de los vuelos charters directos de pasajeros además de los actuales de Miami y La Habana; aumento de los intercambios académicos, científicos, deportivos, etc.; autorización de ventas de alimentos e insumos agrícolas a entidades independientes; interés en restablecer el servicio postal directo; y desarrollo de nuevos programas de propaganda contra Cuba en América Latina y Europa, y del flujo de información al pueblo cubano por medio del fortalecimiento de Radio y TV Martí.

Como una acción fuera del contexto de la política agresiva de la administración Clinton hacia Cuba, el 28 de marzo de 1999 se celebró en el Estadio Latinoamericano de La Habana, un encuentro entre una selección cubana y el equipo de Grandes Ligas, Orioles de Baltimore. El juego se llevó a cabo después de largas negociaciones, y presiones por parte de sectores de la derecha norteamericana para que no se realizara. Se trató del primer encuentro entre un equipo profesional de Estados Unidos y una selección cubana desde 1959. Un segundo encuentro se realizaría en Baltimore el 3 de mayo.

En 1999 el gobierno de Estados Unidos incluyó a Cuba, como en años anteriores, dentro de una lista que la declaraba como país patrocinador del terrorismo, junto a Irán, Libia, Corea del Norte, Sudán y Siria [10].

El 20 de mayo el presidente Clinton utilizó los micrófonos de Radio Martí para difundir un mensaje ante representantes de la comunidad cubano – americana. En el discurso, Clinton declaró que las medidas del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba continuarían vigentes y reveló un grupo de medidas punitivas que su administración había tomado contra algunas empresas y hombres de negocios de Estados Unidos que se habían acercado a Cuba con interés de comerciar.

Secuestro de Elián González

El 25 de noviembre de 1999 se produjo el naufragio de una embarcación norteamericana procedente que, procedente de Cuba, se encontraba realizando operaciones de tráfico ilegal de personas. Del naufragio sobrevivieron tres de las catorce personas que se encontraban a bordo, entre ellas Elián González, un niño de cinco años que se mantuvo flotando largas horas en alta mar antes de ser rescatado.

El niño, que había sido sacado de Cuba por su madre sin conocimiento del padre, fue conducido a Estados Unidos donde el Servicio de Inmigración y Naturalización entregó su custodia a unos familiares residentes en Miami. La reclamación oficial cubana en representación del padre fue negada sin fundamento legal alguno por las autoridades de Estados Unidos, convirtiéndose el caso del niño en un verdadero secuestro político que se utilizó para hacer publicidad contra la Revolución por parte de la mafia cubano – americana de Miami.

El caso de Elián González causó conmoción en Cuba y fue de conocimiento de una gran cantidad de personas en el resto del mundo que se solidarizaron inmediatamente con el padre. Incluso en Estados Unidos se generó un movimiento en pro de los derechos del padre del niño secuestrado. Elián González permaneció secuestrado por espacio de seis meses en Estados Unidos. Durante ese período los tribunales norteamericanos reconocieron que la patria potestad pertenecía al padre. Este viajó a territorio estadounidense para reunirse con su hijo, pero en franca provocación a las autoridades del país, elementos de la extrema derecha cubana de Miami, rodearon la casa donde se encontraba el niño y fue necesaria la intervención de las fuerzas federales para rescatarlo y reunirlo con su padre. El 29 de junio de 2000, Elián González regresó a Cuba.

Últimos meses

Entre los meses de agosto y septiembre de 2000 el gobierno de Estados Unidos llevó a cabo una verdadera “guerra de las visas” contra los funcionarios del gobierno de Cuba. Negaron la entrada en territorio estadounidense al presidente del Parlamento Cubano, Ricardo Alarcón que se aprestaba a participar en la Conferencia de Parlamentos Nacionales en la ciudad de Nueva York. También limitaron las visas a la delegación cubana que participó en la Cumbre del Milenio y en la Asamblea General de las Naciones Unidas.

En octubre la Cámara de Representantes aprobó por votación de 371 contra 1 como parte del Proyecto legislativo H.R. 3244 la llamada Ley de Protección de las Víctimas de Tráfico y la Violencia del 2000, que permitía la compensación con los fondos cubanos congelados en Estados Unidos a los familiares de los pilotos de la avionetas de Hermanos al Rescate derribadas en 1996.

El 28 de octubre firmó dicha Ley el presidente Clinton junto con la Ley de Asignaciones para la Agricultura, convirtiéndose en ley del Congreso norteamericano la prohibición de los viajes a Cuba para los ciudadanos norteamericanos. Asimismo, se aprueban las ventas de medicinas y alimentos a Cuba en condiciones discriminatorias para Cuba que las hacen inaceptables e imposibles de realizar.

En ese mismo año, Clinton y la juez Janet Reno determinaron la devolución a Cuba del niño Elián González, injustamente separado de su padre (residente en Cuba) en los Estados Unidos. Clinton y su partido recibieron fuertes críticas y amenazas por parte de la ultraderecha anticubana radicada en Miami

Ya fuera de la presidencia, el 5 de octubre de 2009, la revista Newsweek publicó en su edición impresa detalles de un nuevo libro, “The Clinton Tapes: Wrestling History with the President”, en el que el Clinton cuenta al autor del libro Taylor Branch, que el bloqueo contra Cuba es “un tonto y fallido acto de proxenetismo".[15] En el libro de 700 páginas Clinton no explica por qué no eliminó el bloqueo sino que lo endureció y codificó cuando decidió firmar la Ley Helms-Burton. En abril de 2001 Clinton había sucumbido a la tentación en el aeropuerto londinense de Heathrow, al comprar, a pesar de las leyes del bloqueo que el mismo mantuvo durante toda su administración, un habano cubano de seis pulgadas de largo[16]

En septiembre de 2009, siendo enviado especial de la Organización de Naciones Unidas en Haití, Clinton elogió el apoyo que naciones como Cuba y Venezuela daban al país más pobre de América Latina.[17]

Después de la presidencia

Luego de abandonar la presidencia Clinton se ha dedicado a impartir conferencias en diferentes eventos y universidades, llegando a cobrar hasta 100 mil dólares por discurso. Además de las conferencias, Clinton escribió varios libros que llegaron a ser éxitos de venta. Según el Instituto Lovenstein de Scranton de Pensilvania, Clinton posee un coeficiente intelectual (CI) de 182.[18]

Clinton aporta además dinero a fundaciones, algunas de ellas con su nombre, para luchar contra el cambio climático y mejorar la salud de los más pobres.

Problemas conyugales

En 2010 salió a la venta un libro titulado Game Change, que revela detalles de la campaña para las elecciones de 2008. Según los testimonios recogidos por los periodistas John Heilemann y Mark Halperin, Hillary Clinton formó un “comité de guerra” con un grupo de sus colaboradores más cercanos, “para lidiar con el problema de la libido de su marido”. El grupo verificó primero el nuevo affaire de Bill Clinton y estuvo preparándose durante meses por si la información salía a la luz, lo que no ocurrió.

En la última alusión al tema de los Clinton, el libro también revela que, cuando Barack Obama convocó a Hillary para ocupar la Secretaría de Estado, ella mencionó, entre las dificultades para asumir el cargo:

Hay una última cosa que es un problema, que es mi marido. Ya has visto cómo es, esto será un circo si acepto este trabajo.

Referencias

Fuentes